Bueno, pese a las Navidades y tal pude actualizar mi fanfic, así que aquí está el segundo capítulo.
El restaurante había pedido perdón por la televisión un millón de veces por lo menos, y seguía manteniendo que sus robots no eran peligrosos y la muerte de mi mejor amigo había sido un fatal accidente. Nadie me escuchó cuando conté que los niños habían metido al pequeño en la boca del robot que lo había aplastado; la mordida del 83, así lo habían titulado todos los periódicos.
En el funeral su madre lloraba desconsoladamente, mientras su marido trataba de consolarla, y el hermano estaba totalmente pálido; fui hacia él lleno de furia.
"¡Has matado a mi mejor amigo!"
No obtuve respuesta.
"¿¡Por qué no contestas?!"
Nada.
"¡Di algo, cobarde!"
Esta vez sus ojos se llenaron de lágrimas; y fue hacia su madre, todos se quedaron mirándome muy mal; al parecer nadie me creería al decir que él era el asesino de su hermano menor.
Unos días después. Tanto él como su familia abandonaron la ciudad y ya no volvieron jamás.
Por mi parte, continué el día a día, pero ya no era lo mismo sin mi mejor amigo; aunque intenté hacer más amigos no fui capaz de hacerlos; unos pensaban que estaba gafados y a otros simplemente no les caía bien; mi cuerpo era delgado y mi cara muy pálido, muchos incluso me ponían motes, el más frecuente marioneta.
Así que todos los días al salir de clase, pasaba por delante de Fredbear's Family Dinner, y observaba el escaparate; la gente volvió conforme el terrible suceso iba quedando más en el olvido. Era frecuente ver a niños de todas las edades yendo allí para ver a los animatrónicos, aunque el restaurante había colocado cintas de terciopelo como medida de seguridad para que nadie se acercase más.
Un día, salió una noticia relacionada con el restaurante; al parecer un hombre que trabajaba en Fredbear's Family Dinner al enterarse de que lo despedían se enfadó tanto que había cogido un cuchillo y herido con él a dos cocineros que, afortunadamente habían logrado sobrevivir.
"Al menos ellos se han salvado" pensé.
Después de aquella noticia, de nuevo el restaurante perdió algo de popularidad, pero a pesar de ello, seguía acudiendo gente; los niños continuaban celebrando allí sus cumpleaños, como el caso de una chica de mi clase.
Era pelirroja y se sentaba a mi lado todos los días, pero pese a ello, no me había invitado a su fiesta.
"Lo siento, marioneta pero es que esta fiesta no es para chicos sabelotodos como tú"
El día de la fiesta me aburría mucho en casa, así que le dije a mi madre que salía a dar una vuelta y salí a la calle. Hacía mucho frío, pues ya estábamos en Noviembre e incluso habían empezado a poner las luces de Navidad en algún barrio de la ciudad.
Inconscientemente, me estaba acercando al restaurante donde mi amigo había muerto y donde mi compañera daba su fiesta de cumpleaños.
Miré por la ventana, en aquel momento los invitados estaban divirtiéndose viendo cantar al oso marrón, parecía que se lo estaban pasando genial… sin mí.
En aquel momento un coche aparcó y un desconocido se bajó de él y fue derecho a hablar conmigo.
"¿No deberías estar en la fiesta?" me preguntó amablemente.
"Es que no me han invitado" respondí un poco avergonzado.
"Oh, qué pena"
Aquel hombre misterioso pareció pensativo durante un minuto y luego dijo.
"¿Sabes? Tengo unos pastelitos en la parte de atrás ¿Te apetece comer algunos?"
"¡Sí!"
El hombre fue hacia su coche, y tal como había dicho volvió con un par de pastelitos, eran de chocolates, tenían de adorno nata y chispas de colores; parecían deliciosos, y efectivamente lo estaba.
Cuando me los terminé, me preguntó si quería más a lo que yo asentí.
"Tengo más, pero necesito ir a por ello, vivo aquí mismo… ¿Te importa esperar en ese callejón al lado del restaurante?"
Allí me quede, desde ese lugar aún se podía ver algo del interior; había unos niños que comían pizza y se reían aunque no podía distinguir si eran invitados de la fiesta a la que no me habían invitado u otros niños.
También podía ver algo de la calle, por ejemplo varios coches aparcados en fila, y uno de ellos era parecido al de mi padre… y hablando de coches… recordé que el hombre conducía uno, pero entonces ¿Si vivía cerca cómo es que había ido en coche?
El desconocido vino caminando con un pastel de nata en la mano y me lo ofreció.
Yo le di las gracias pero al ir a por mi pastel, él me agarró de la camisa.
"No te esfuerces, niño. El local está insonorizado, no te van a oír"
Sacó algo de su chaqueta y, sentí un dolor muy grande en el pecho y todo se puso negro…
La oscuridad permaneció días y días, a pesar de todo aún podía oír; pasos, un grito y luego ruidos de ambulancias y sirenas de policía; luego los lloros de mi familia.
Intenté decirles que estaba bien, pero no era solo que no podía ver, tampoco podía hablar… finalmente comprendí que me habían asesinado... y aquel misterioso desconocido era mi asesino…
Recuperé la vista un tiempo después, aunque no sabía cuánto había pasado, en ese instante me miré las manos y vi que no eran las mías, sino que eran de madera; me miré el resto del cuerpo y vi que llevaba un traje negro... ¡Todo aquello era muy extraño! ¡Necesitaba un espejo! Era sorprendente que mis pies tampoco eran iguales, más bien puntiagudos; por fin encontré uno… y lo que vi me dejó horrorizado. Ya no era yo mismo, ahora era una especie de muñeco con la cara pintada de blanco, parecía una marioneta… al final había acabado siéndolo.
Pude inspeccionar los alrededores y descubrir que habían pasado al menos cuatro años desde mi muerte; estaba en el restaurante delante del cual había muerto asesinado; solo que ahora se llamaba Freddy Frezbear's Pizza y los animatrónicos que allí había eran muy distintos; ahora yo era otro de ellos.
Si han jugado al fnaf4 recordarán ese niño que es asesinado en los minijuegos; pues para mí ese niño es the puppet
Sé que algunos fans de esta saga pensarán que Puppet es la madre de los niños por la canción "It's been so long" de The Living Tombstone (muy buena, por cierto); puede que él tenga razón y yo no; en cualquier caso esto solo es un fanfic, mi teoría no la teoría oficial.
Bueno, pues este fue el segundo capítulo; espero que les haya gustado y espero poder actualizar la semana que viene.
