Un callejón cercano a un cine está cubierto con cintas de policía.
¿Qué tenemos aquí?-preguntó un policía corpulento después de recuperarse de un breve acceso de tos.
Mujer, de unos dieciséis años, la causa de muerte parece haber sido un exceso de presión en el cráneo-la doctora Brennan se acercó más al hueso que estaba examinando-Si miramos con atención aquí-señaló la parte lateral derecha-vemos un orificio pequeño, creo que fue hecho con una bomba de aire a presión, lo que causó que su cráneo estallara.
Lo mejor sería llevarla al Jeffersonian-opinó Booth manteniendose alejado del cuerpo que su compañera estaba examinando.
Cuando los dos estaban de nuevo sentados en la camioneta, ninguno de los dos decía ni mu.
A pesar de que su mente no se detenía ni un segundo, Brennan estaba concentrada en el libro que rescató el día anterior.
¿Sigues leyendo eso?-le pregunta viendola por el rabillo del ojo-Creí que eras más rápida.
Leer debe ser un proceso lento para entender lo mejor posible, para poder ver lo que lees-le explica ella sin dejar de ver su libro.
Si quieres ver un libro mejor vas al cine y ves Harry Potter-opinó él, pensando que lo que acababa de decirle su compañera no tenía sentido.
Estoy leyendo Shakespeare-respondió la antropologa-Las películas no se comparan con la experiencia de leerlo.
Eres bastante extraña ¿Lo sabías?-le pregunta con una sonrisa amplia-No te apures, aunque seas rara todos te queremos.
Eres incomprendido e incomprensible, Booth, nadie entiende lo que dices-se apresura a contestarle-hablas de una manera algo...desconocida.
Mientras no hable en un idioma extraterrestre estará perfecto-él ya esperaba que Brennan dijera lo inevitable.
Los extraterrestres no son reales, Booth-ahí está ¡un tino perfecto que tiene!
¿Quién te ha dicho que no lo son?-le pregunta, desesperado.
No hay pruebas, y las pocas "evidencias" que hay son falsas-objeta con la mano en la sien-Además en ningun planeta se ha demostrado que haya vida.
Continuaron con el tema de vida extraterrestre hasta que entraron a una calle en la que había un embotellamiento marca claustrofobia.
Lo que menos esperaba Brennan en ese momento era que su compañero, su amigo se acercara, la tomara del cuello y la besara.
Sin duda no había sido como el "beso" anterior, ese fue real, como si hubiera sido algo que querían y esperaban pero jamás habrían pensado llevar a cabo.
Puesto que de la teoría a la práctica hay una enorme diferencia.
Booth ¿Puedo hacerte una pregunta?-dice con una sonrisa interrogante.
Ya la hiciste-ella se queda en silencio-Preguntame, era broma.
Ella le sonríe y hace su pregunta: ¿Que fue eso?
¿Qué fue de que?-parecía que Brennan no había dejado su cuestión muy clara.
Lo del beso-le recuerda ella con voz desesperada, como si se sintiera frustrada por no saber la respuesta.
Y dices que yo soy el incomprensible-soltó un suspiro que parecía decir "debo ser más claro la próxima vez"-Eres antropologa forense, examinas huesos, escribes libros y no entiendes algo tan simple y sencillo-mueve la cabeza de un lado a otro, como si no creyera lo que pasaba.
¿De qué estás hablando?-inquirió ella con las dos cejas arqueadas en un gesto de duda.
Del amor, Huesos-replica él, sin estar muy seguro de que él lo dijo, como si esas palabras hubieran salido de una boca ajena.
