II. En un mar de lágrimas
-Sabía que iba a pasar algo, pero no hasta este punto-dijo Naruto observando asombrado lo lejos que se encontraban ahora sus pies. Su cabeza tocaba el techo y tenía que tener el cuello agachado. Por supuesto que ahora llegaba a la mesa, pero si antes no le cabía ni un brazo por la puerta ahora ni siquiera el dedo meñique.
-Me han debido de echar una maldición esta mañana, sino no tiene explicación tan mala suerte-. Tanta desesperación tenía Naruto que empezó a llorar, empezando a crear un gran charco en el suelo. El charco creció y la habitación empezó a inundarse. En ese momento escuchó unos pequeños pasos a su lado. Secándose los ojos vio que era Sasuke intentando pasar por aquellas zonas que aun no estaban inundadas por sus lágrimas.
Olvidándose de que con su tamaño podía agarrarlo y no dejarle marchar, Naruto le llamó lastimosamente:
-Sasuke…
El nombrado se volvió y reparando en su presencia metió un salto que casi cae al agua. Luego intentó salir corriendo, pero Naruto le volvió a llamar:
-¡Espera Sasuke, no te vayas! Por favor, ayúdame, no puedo quedarme así-. La situación era urgente, de otro modo Naruto le hubiera gritado e insultado.
Sasuke sólo se le quedó mirando fijamente. Parecía estar pensándoselo. A Naruto en parte le enfadó que se le quedara mirando sin decir nada y por otra parte le hizo gracia que le mirara de esa forma tan seria vestido así (incluso cayó en otros detalles que antes no se había fijado, como que tenía patas de conejo por pies y una colita redonda).
Al final pareció que se decidió a hacer algo, porque se le acercó despacio. Una vez estuvo cerca, le lanzó algo que Naruto cogió al vuelo. A continuación le dijo:
-Llego muy tarde, no tengo tiempo para perderlo con un dobe como tú-.
Después de esa declaración salió corriendo y desapareció.
Naruto miró lo que tenía en su mano como si fuera algo que resolvería todos sus problemas, pero a simple vista era un abanico con el símbolo Uchiha. Definitivamente, la situación era cada vez más desesperante.
"¿Y que se supone que debo hacer con esto, abanicarme? Joder, que ganas tengo de pillarle para partirle la cara…"
Aun así Naruto se empezó a abanicar. No es que aliviara mucho debido a su tamaño, pero estaba ardiendo de la ira. Era bastante raro que Kyubi no se hubiera despertado, lo había hecho en ocasiones en las que estaba menos cabreado como lo estaba en ese momento.
Pero no todo salió mal. Poco a poco empezó a encoger de nuevo. Al principio se sorprendió mucho, y luego cayó en la cuenta de que tal vez el abanico había hecho efecto.
-Je, si al final se lo tendré que agradecer y todo…-se dijo a si mismo contento de volver a ver sus pies de cerca. Como vio que cada vez se hacía más pequeño lanzó lejos el abanico por miedo de encoger hasta extinguirse. Después resbaló y cayó al agua.
-¿Pero cuando he llegado al mar?- gritó- oh, claro, estas deben ser mis lagrimas. Pero por mucho que llore no se puede hacer un mar de lágrimas tan fácilmente…bueno, a este sitio no se le puede buscar una lógica-.
Todo esto lo decía en voz alta mientras nadaba en círculos. No podía encontrar algún sitio donde no hubiera agua, estaba totalmente rodeado por ella.
"He salido de la sartén para caer en el fuego. Al final moriré ahogado, y cuando encuentren mi cadáver se reirán encima por la pinta que llevo. Maldita sea…"
Naruto se quedó flotando perdido en sus pensamientos, cuando notó que no estaba solo. No muy lejos suya vio a alguien que también luchaba por salir de ese mar. Esperanzado, Naruto se acercó nadando hacia ese ser. A medida que se acercaba pudo notar que tenía orejas de animal. Más tarde vio que eran de ratón, y ya cuando estuvo al lado se sorprendió de ver que no era nada más y nada menos que Hyuuga Neji.
-¡Neji!, ¿tu también? ¿Se ha puesto de moda llevar orejas de animales o qué?-.
Neji se volvió y le miró asustado."Al parecer en este lugar nadie capta mi presencia" pensó Naruto.
Neji hizo amago de irse, pero Naruto se agarró a él. De ningún modo iba a quedarse solo en ese sitio tan raro.
Forcejearon un rato pero Naruto se agarró más fuerte a el, hasta quedar completamente pegado. Entonces Neji dejó de forcejear. Se le quedó mirando fijamente y le indicó que le siguiera.
Ambos empezaron a nadar. Al principio Naruto pensó que nadaban sin rumbo fijo, pero pronto vio a lo lejos la costa. Casi lloró de alegría.
Ambos salieron empapados (n.a: algo obvio cuando te metes en el agua). Naruto se permitió llevar una sonrisa en la cara. Ahora que estaba con alguien se sentía mejor, y si algo malo volvía a pasar al menos ya no lo pasaría solo.
Miró a su compañero y se dio cuenta de que lo estaba mirando fijamente. Primero pensó que se veía ridículo vestido de ratón (cola incluida) y chorreando. Luego se acordó de que no era el único que iba vestido raro.
Se miró y vio que su cuerpo se transparentaba bajo la ropa mojada. Se sonrojó e intentó taparse como pudo, pero el vestido era tan corto que intentar taparse lo hacía más evidente.
-Creo… creo que deberíamos secarnos dattebayo…-dijo nervioso por la situación. Neji seguía mirándole. Su mirada era tan penetrante como su byakugan (y eso que no lo tenía activado). Cuando Naruto empezaba a impacientarse, Neji habló:
-Si…es una buena idea…-y sonrió. Fue una sonrisa que Naruto no supo identificar.
Neji se acercó y le puso una mano en la cintura. Naruto dio un respingo y se volvió a ruborizar.
-¿Q-qué haces dattebayo?
-¿No íbamos a secarnos?
-¿Y para eso tienes que agarrarme?
-Es que sino no te puedo quitar el vestido…
-¿¡Y POR QUÉ TIENES QUE QUITÁRMELO TÚ!?-gritó Naruto todo rojo.
Neji le miró entre sorprendido y enojado. Naruto se arrepintió un poco porque no quería que se fuera y lo dejara solo. Intentó razonar con él:
-No hace falta que me desnudes tú, soy capaz de hacerlo yo solo.
Y para demostrarlo intentó hacerlo, pero se dio cuenta de que no podía. Al parecer el vestido se abrochaba por la parte de atrás y era con botones. Como no quería ser desnudado, lo intentó sacándoselo por arriba. A quien se le ocurriría. Debajo del vestido llevaba braguitas.
-¡¡Dios, pero si hasta me cambiaron la ropa interior!!- gritó al borde de la histeria. El caso era que ni se había dado cuenta hasta ese momento, pero ahora el mayor problema no era el cómo habían llegado unas bragas a sus parte sin haberse percatado, sino de que al decir eso Neji se abalanzó sobre él.
Naruto cayó al suelo y Neji le aprisionó con su cuerpo. Naruto se volvió a ruborizar por quinta vez en el día. Se quedó parado por la sorpresa, lo que ayudó a Neji a abrirle las piernas y posicionarse entre ellas. Naruto seguía quieto. Neji bajó la cabeza y empezó a besarle el cuello. Naruto seguía quieto. Neji bajó la mano y la metió por debajo de la falda. Naruto seguía quieto. Neji acarició su muslo. Naruto despertó.
-¡¡AAAAAAH!!-de un empujón se lo sacó de encima y arrastrándose se alejó lo máximo posible de él.
-Tu…tu…-Naruto hiperventilaba y estaba tan rojo como un tomate-¡Tu no eres Neji! ¡Eres un pervertido ratón disfrazado de Neji! ¡O un pervertido Neji disfrazado de ratón! ¡O un ratón Neji disfrazado de pervertido!-estaba tan fuera de sí que ya no sabía lo que decía-Seas lo que seas no puedes ser Neji, ¡así que me largo!-. Dicho esto salió corriendo, dejando a un ratón Neji frustrado.
Después de correr un rato, Naruto paró para respirar. Luego de tomar aire, se percató de que estaba seco.
-A lo mejor si era cierto que eso secaba… ¡que tonterías digo, ha sido la carrera lo que me ha secado! Definitivamente, este sitio es de locos, porque me estoy volviendo yo también.
Y así, Naruto siguió su camino, pero, al poco rato, volvió a oír unos leves pasos a lo lejos y se asustó pensando que era el ratón pervertido que le había estado siguiendo.
