El milagro que une 2 almas

2. Bienvenida Kari.

Tk entro a un café, se sentó en la mesa más alejada del lugar y pidió un capuchino, pronto las lágrimas cubrieron su rostro, aun recordaba ese fatídico momento en el cual la había perdido para siempre, por no escuchar a su hermano, por no ponerle un fin a eso, perdió lo que más quería y de la manera más dura que había en el mundo.

Pero Tk no era el único que se lamentaba por el pasado, mientras hacia las maletas de sus hijos, Kari lloraba en silencio, no quería despertar a sus hijos y que la vieran llorando, ella intentaba olvidarse de aquella persona por la cual lo había dado todo y él, la persona que más quería la había defraudado, Takeru Takaishi o en pocas palabras Tk, era el nombre que la hacia sufrir tanto…

-Después de 3 años y no te he podido olvidar, lo único que le pido al cielo, es que durante mi estadía en Japón no te vea, murmura Kari saliendo del cuarto de los niños, se limpia su rostro y se dirige a su cuarto, su madre la esperaba terminando de empacar la maleta de ella, - que haces despierta mamá, ya deberías estar durmiendo.

-No tengo sueño, además quería ayudarle un poco a mi pequeña hija, dice la señora Yagami poniendose de pie y dejando la maleta de Kari en el piso.

-Mañana va a ser un largo día, lo mejor es que vayas a descansar mamá, dice Kari.

-A eso voy, a acostarme, tú deberías hacer lo mismo, dice la señora Yagami saliendo de la habitación de su hija.

Kari se recuesta en su cama, no tenía sueño, ella sabía que lo que le esperaba mañana era muy duro, el viaje era largo y volvería a ver a todos sus amigos, pero temía encontrarse de nuevo con él, ella no quería regresar, ella quería seguir desaparecida para él, no quería verlo, no quería sufrir más por él, mientras las lagrima invadían sus ojos se quedo dormida.

-¡Despierta hija, despierta! Vamos tarde, escuchaba la voz de su mamá llamarla, lentamente abrió los ojos y miro su reloj.

-Dios mío! Son las 9, vamos a llegar tarde, dice Kari.

-Te dormiste tarde ¿no es cierto? Vamos despierta a los niños, dice la señora Yagami.

-No tenía sueño, dice Kari entrando en la habitación de los niños y despertándolos.

-Ya es de día? (bosteza) mucha luz, dice Daniel.

-Aun tengo sueño, dice Laurita.

-Como durmieron mis chiquitines? Ya es hora de despertar, o sino nos va a dejar el avión, dice Kari arreglando lo que se iban a poner ese día sus hijos.

-Nos va a dejar el avión mami? Yo quiero ir a Japón, dice Laurita.

-No si nos apuramos, dice Kari sonriéndole a su hija.

A Kari no era a la única que le había cogido la tarde, por su parte Tai y su papá se habían quedado dormidos arreglando la casa…

-(suena el despertador) Que pereza ¿Qué hora es? dice Tai levantándose del sofá.

-No lo se, tengo mucho sueño y estoy cansado, dice el señor Yagami.

-No terminamos anoche de arreglar la casa para la llegada de mamá y Kari, dice Tai.

-(mira el reloj) Y si no nos apuramos no les vamos a dar la sorpresa mira que hora es, dice el señor Yagami parándose de un salto al ver la hora.

-Ni que fuera tan tarde (mira el reloj) ¡Por Dios! Afánate papá ya deben estar tomando el vuelo, dice Tai inflando bombas.

-Oh dios mío! Me cogió la tarde, dice Matt levantándose.

-Que sucede hermano ¿Por qué tanto afán? Ni que fuera a venir alguien, dice Tk despertándose por el ruido que Matt hacia.

-No es nada, es que quedé con Tai de acompañarlo a hacer unas cosas y pues no le puedo fallar, además es mucho lo que hay que hacer, dice Matt preparando el desayuno.

-Eres un buen amigo hermano, hoy no quisiera levantarme, dice Tk caminando hacia el comedor.

-Tk no te puedes seguir hundiendo en la soledad y en la tristeza, tienes que olvidarla y seguir adelante, ya lo hemos hablado, dice Matt sirviendo la comida.

-Lo se, lo se, pero no puedo, si al menos le pudiera explicar lo que realmente pasó, me sentiría mejor, dice Tk comiendo un poco, Matt del afán no comía, tragaba por montón, en par minutos acabo su plato de comida, Tk lo veía asombrado del comportamiento de su hermano.

-Bien, me voy a bañar, dice Matt, - ¿puedes lavar los platos por mí?

-Claro ¿así de importante es lo que tienen que hacer? Seguro que estás bien? Digo, dice Tk.

-Si, tranquilo, pero como tú lo dijiste, es muy importante, dice Matt entrando al baño.

-Ojalá Tai me dijera donde encontrar a Kari, dice Tk y Matt se atora con la espuma de la crema de dientes pues se estaba lavando los dientes mientras calentaba el agua, - oye! Se me ocurre algo, tal vez para distraerme los acompaño.

-(tosiendo) No creo que sea buena idea que vengas Tk, no lo tomes a mal, pero no creo que sea buena idea, Tai se la pasa hablando de Kari y eso no sería bueno para ti, dice Matt.

-Esta bien, creo que tienes razón, entonces hablare con alguno de los chicos para pasar el día, dice Tk y Matt se paraliza con el comentario.

-No creo que debas molestarlos, quizás ellos ya tengan sus planes, dice Matt.

-Sin embargo los llamaré, pero eso será más tarde, dice Tk y se vuelve a recostar, - todo era más fácil cuando estabas a mi lado Kari, susurra mientras se vuelve a quedar dormido.

A todas estas Kari y su mamá llegaban al aeropuerto…

-A todos los pasajeros del vuelo 91 06 con rumbo a Japón, por favor ingresar a la sala de espera.

-Ese es nuestro vuelo, creo que llegamos a tiempo, dice Kari entrando a la sala de espera con los niños.

-Mami que se siente volar en avión? Tengo un poco de miedo, dice Laurita abrazando fuerte a su mamá.

-No te preocupes, te sentirás como si tuvieras alas y pudieras volar por toda la ciudad, dice Kari.

-Que rico! Será un viaje muy chévere, dice Laurita sonriendo

-Por supuesto hija, este será un buen viaje, dice Kari y se sientan a esperar.

-Por favor los pasajeros del vuelo 91 06 con destino a Japón abordar el avión.

-Bien, ya es hora, voy a regresar a casa, piensa Kari y entran al avión.

Kari, la señora Yagami y los niños se ubicaron en sus respectivos puestos, aunque hubo peleas sobre quien iba en el puesto de la ventana, la ganadora fue Laurita y Daniel de mala gana se sentó a su lado, Kari quedo entre su hijo Daniel y entre su mamá; el viaje fue largo, los niños le preguntaban por todo lo que veían a Kari, pronto se quedaron dormidos; después de largas horas en el avión…

-Pedimos el favor de que abrochen sus cinturones de seguridad, pronto aterrizaremos en el aeropuerto de Tokio.

Y en menos de 4 minutos ya estaban bajando del avión, como los niños estaban dormidos la señora Yagami y Kari cogieron uno cada una para no despertarlos y bajaron rápidamente del avión; todos las estaban esperando en el aeropuerto, Tai no podía de la ansiedad de volver a ver a su hermana y a su mamá.

-El vuelo 91 06 ha aterrizado, los pasajeros saldrán por la puerta número 5.

Al oír esto Tai y sus amigos se dirigieron a la puerta 5, cada uno buscaba entre toda la gente que salía a Kari y a su mamá.

-Oigan, creo que las vi, dice Izzy viendo salir a la señora Yagami.

-Ahí esta tú mamá Tai, pero no veo a Kari, dice Ken.

-Claro que si, mira esta detrás de mamá, dice Tai emocionado, ninguno de los otros podía creer lo que veía, una chica de unos 26 años de edad, de pelo largo color café, de ojos cafés y un hermoso vestido rosado con una niña en sus brazos parecida a ella, la única diferencia era el color de sus ojos que no eran cafés sino azules.

-Tai ella no es Kari o por lo menos no se parece a la Kari de hace tres años, dice Davis.

-Casi 4 años, aclara Mimi.

-Como sea, no se parece a la Kari que yo conocía y además tiene una niña, dice Davis.

-Claro que es ella, dice Tai feliz, - Hey¡Mamá¡Kari! Por aquí.

Aquella chica con la niña en sus brazos sonrió al ver a Tai, le hizo señas a su mamá y se dirigieron a donde estaba Tai, sin contar la sorpresa del cambio radical de Kari, vieron aun más asombrados el niño que traía en sus brazos la señora Yagami.

-Hermano que alegría verte, dice Kari abrazando a Tai.

-Bienvenida a casa hermanita, dice Tai, en esas Laurita se despierta.

-Laurita dile hola a tu tío Tai, dice Kari sonriendo y dejando a todos perplejos.

-(bosteza) hola tito Tai, dice Laurita aun medio dormida

-Es… es… es tu hija? Eso no puede ser, dice Davis.

-Hola Davis, me alegra verte, dice Kari.

-Y supongo que ese lindo niño que tiene mamá es mi sobrinito, dice Tai dirigiéndose a donde estaba su mamá, el niño de pelo café que tenía un sombrero azul igual al de su overol y de ojos azules abrazó con confianza a Tai.

-Hola tío Tai! (se estregó los ojos) Mamá nos ha hablado mucho sobre ti, dice Daniel sonriendo en los brazos de Tai.

-Esto es una broma ¿cierto? Es… es… es imposible que Kari sea la mamá de estos chiquitines, deben tener por ahí 3 años y medio, el mismo tiempo en el cual te fuiste, dice Davis aun sin poderlo creer.

-Créanlo o no, ellos son mis hijos, son mi tesoro y les ruego el favor de no decir nada de esto a nadie más, dice Kari un poco seria.

-Prometido, pero ese no es un buen saludo para una amiga, dice Sora abrazando a Kari.

-Por supuesto que no, que alegría verte de nuevo Sora, hacia mucho tiempo que no nos veíamos, dice Kari.

-Ay! Amiga tenemos tantas cosas que contarte, dice Mimi alzando a la pequeña Laurita en sus brazos.

-Hola soy Laura y tu quien eles, dice Laurita mirando a Mimi.

-Mucho gusto (le extiende la mano) soy Mimi.

-Y yo, soy Sora, dice Sora sonriéndole a Laurita y dándole un beso en la frente.

-Ellas son mis mejores amigad, dice Kari tomando de nuevo en sus brazos a su hija.

-Y él quien es? Dime quienes son todos ellos, dice Laurita curiosamente.

-Él es Izzy (señala a Izzy), él es Codi, él es Davis y por último él es Matt, dice Kari sonriente.

-Hola, dicen todos, de pronto Matt fija su mirada en Daniel y lo detalla, luego mira a Laurita y la observa detalladamente, mientras todos se dirigían hacia el parqueadero y Laurita jugaba con Sora y con Mimi y Daniel se reía con su tío Tai y con Davis, Matt se acerca a Kari…

-Cuando veo a Daniel me parece verlo cuando era chiquito, dice Matt.

-Hola Matt, como has estado? Que me cuentas de nuevo, dice Kari en broma.

-Hola, pero en serio, es su vivo reflejo, dice Matt.

-A quien te refieres, dice Kari temiendo que Matt haya descubierto su secreto.

-Tú sabes a lo que me refiero, Daniel y Laurita, aunque son mellizos y son casi iguales a pesar de que uno es niño y niña, Daniel se parece mucho a Tk y Laurita también tiene algunas cosas de mi hermano, dice Matt.

-Claro que no, ellos no se parecen a Takeru, dice Kari, pero ella sabía que lo que le decía Matt era verdad, Daniel era muy parecido a Tk.

-Claro que si y tú lo sabes, mi hermano es el papá, dice Matt.

-Por supuesto que no, él no es el padre de mis hijos, no lo es, dice Kari nerviosa.

-Se parecen mucho, Kari, yo soy tu mejor amigo, dime la verdad, dice Matt.

-La verdad es… la verdad es… es que…, pero antes de que pudiera decir algo más Davis interrumpe…

-Ven, quiero que conozcas a mi novia, nos casaremos en un mes, dice Davis tomando de la mano a Kari y llevándola donde una chica de ojos verde y pelo negro.

-Rayos! No me lo pudo confirmar, piensa Matt.

-Viena, ella es Kari, dice Davis presentando a Kari.

-Con que tú eres la famosa Hikari Yagami, Davis me ha hablado mucho de ti, dice Viena sonriéndole a Kari.

-En serio? Davis y yo somos buenos amigos, dice Kari.

Mientras todos se preparaban para irse, Jou llega afanado, al ver que todos se van empieza a gritar…

-Hey! Chicos no se vayan, ya llegue.

-Ese es Jou? No, no es posible, dice Kari, pero si era Jou pues después de estacionar salio a recibirla.

-Kari que alegría que hayas regresado, dice Jou medio cansado.

-No es posible¡Hola Jou! Como estas de cambiado, dice Kari, detrás de él una chica se baja del auto con un niño.

-Kari te presento a mi familia, dice Jou tomando la mano de la joven.

-Mucho gusto, soy Alexandra, dice la joven extendiendole la mano a Kari, ella la estrecha.

-Mucho gusto, soy Kari.

-Ken me llamó, dijo que llegaría un poco tarde, tuvo un contratiempo, pero que sin falta llegaría con Yolei, al departamento de Tai, dice Jou.

-Pero ¿que estamos esperando? Vamonos ya, dice Tai, todos se suben a los autos y parten con rumbo a la casa de Tai.