Frozen y sus personajes son propiedad de Disney... aunque yo quisiera algún indicio de Helsa en Frozen 2 eso solo les concierne a ellos


Advertencias/Aclaraciones: Canon AU

1000 palabras exactas (¿Eso es una viñeta o un One Shot?)


Secreto a voces

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La rubia estaba vacía por dentro, apenas si parpadeo cuando las sirvientas la prepararon y la vistieron, se sentía tan vacía, tan destrozada.

"Es por el bien de Arendelle". Se recordó así misma cuando sentía sus ojos aguarse.

Sus padres habían muerto tres años atrás, en un trágico accidente, se sintió tan desecha, pero se recordó a sí misma que tenía que ser fuerte, por ella, por Anna y por su pueblo. Ah, pero que cruel era el destino, no sólo la quería ver sufrir por la pérdida de sus padres y su poco contacto con su hermana a causa de sus poderes, no parecía suficiente, ahora, gracias a distintas traiciones en el reino, ella se veía obligada a contraer matrimonio. Inhaló profundamente, unos nudillos llamaron a su puerta.

-Adelante-Habló, tratando de mantener firmeza en su voz. Kai, uno de los más fieles sirvientes entró.

-Su Alteza ¿necesita algo?- Preguntó mirándola con pesar, bien sabía él que ella no estaba para nada feliz con el matrimonio.

-Si-Dijo juntando sus manos enguantadas-Necesito que traiga al Almirante Westergard, por favor-Sus últimas palabras sonaron suplicante, el mayordomo abrió levemente los ojos.

-¿Esta segura Princesa?-La relación que sostenía la princesa con el Almirante de Arendelle era un secreto a voces de todos en el castillo, incluyendo a la princesa menor.

-Hágalo-Dijo con la voz quebrada.-Necesito hablar con él-Pidió con los ojos vidriosos.

El mayordomo asintió y salió de la habitación.


El Almirante Westergard se hallaba pensativo, desde uno de los ventanales del castillo podía ver el mar, y le dolía, le recordaba tanto los bellos ojos de la Princesa, suspiró e inconscientemente apretó la pequeña bolsa que tenía dentro de su chaqueta.

-Oye tú-Escuchó una vocecilla femenina detrás de sí que reconoció de inmediato-, quiero decir, usted, es el Almirante Hans Westergard ¿cierto?-Preguntó la princesa y él se contuvo de rodar sus ojos ¿Cuántas veces no había estado espiándolos a él y a Elsa?

-Así es Alteza-Dijo ofreciendo una ligera reverencia-¿me requiere para algo en especial?

Antes de que hablara la jovencita pudo ver a unos guardias del reino del futuro esposo de Elsa, por lo que se acercó más a él, moviendo con ello la falda de su vestido verde.

-¿No piensa hacer nada para detener esto?-Susurró ella, y pudo ver preocupación y reproche mezclados en su mirada-Elsa no merece esto.

No, no lo merecía, pero era necesario, Arendelle quedaría en la ruina si ese matrimonio no se llevaba a cabo. Lo sabía, por eso no había dicho nada en todo ese tiempo.

-Princesa verá,-Dijo él hablando tan bajo como ella-una persona en la posición de su hermana, debe hacer, lo que debe hacer.

-¡Pero no es justo!-Dijo la princesa subiendo un poco de tono, pero percatándose de inmediato-Quiero decir-Habló mas tranquilamente-, no lo es si usted y ella-No completó lo que iba a decir.

-Me temo que no se de lo que habla-Dijo él, dando por terminada la conversación. Vio enfado en la mirada azulina y se contuvo de suspirar, temía que si le contaba a la menor de las hermanas el plan se arruinaría.

-Si esa es su última palabra, me ha decepcionado, creí que era un hombre muy listo y que no se daba por vencido-Dijo ella conteniendo la ira y las ganas de golpearlo.-Con permiso.

Hans la vio desaparecer, era sorprendente que aún a pesar de todo, la Princesa siguiera apreciando a su hermana, que inclusive a ella le preocupaba la situación.

-Disculpe Almirante ¿Podría acompañarme?-El mayordomo interrumpió sus pensamientos.


Escuchó la puerta abrirse y supo que era él, inclusive Anna tocaba antes de entrar. Volteó y lo vio ahí, siempre con su uniforme pulcro, lo portaba con orgullo, si tan solo Arendelle no estuviera en desgracia la boda se llevaría a cabo con él y no con aquel horrible hombre.

Desesperada, corrió hacia él y le abrazó, escondiendo su rostro en su pecho, sintió como los fuertes brazos del pelirrojo la rodeaban, subió su mirada mostrando finalmente su nerviosismo.

-No quiero hacerlo-Dijo mirando aquellos orbes esmeralda.

-Lo sé hermosa, pero sabes bien el plan, lo necesitamos-Dijo él acariciando su mejilla.

Ella asintió con desánimo y él acunó su rostro, posando sus labios sobre los de ella y la besó con gran pasión, robándole el aliento.

-Te amo-Susurró roncamente.

-Te amo-Respondió ella en un suspiro.

Él saco la bolsa de su chaqueta y la entregó a la Princesa.

-Una hoja en el té, todos los días-Dijo él seriamente-Nadie lo notará hasta que sea muy tarde, así no te tocará y tampoco tendrá energía para sospechar nada.

-Pero ¿si intenta algo?-Preguntó nerviosa, no había fallas en el plan como lo había elaborado el pelirrojo, pero aun así prefería tener sus precauciones.

-Bueno-Comenzó él tomando una de sus manos enguantadas-, siempre tenemos el plan B-Posó sus labios sobre los nudillos.

La rubia asintió, el pelirrojo apreció mejor a la Princesa y dentro de unas horas Reina también era increíblemente bella con su cabello rubio platinado recogido en un elaborado moño, pasó su mirada sobre la clavícula descubierta y la vista que daba el escote del vestido, besó suavemente su cuello oliéndola fragancia floral y haciéndola suspirar su nombre, quería continuar, pero no había tiempo y no era el momento, otro día tal vez, como ya lo habían hecho anteriormente. Se separó lentamente de ella. La boda además serviría para encubrir el embarazo de la Princesa de lo que solo ellos, además del médico real eran conocedores.

Podrían haber pasado minutos o tal vez horas, hasta que las campanadas los interrumpieron. Hans la soltó, sintiendo un hormigueo en los brazos y una opresión en el pecho que le suplicaba volver a ella, le dio una ligera reverencia, más por ironía que nada y salió de la habitación.

Un mes después las campanas volvieron a sonar anunciando la repentina muerte del Rey causado por un padecimiento del corazón. Pero la joven viuda no derramó ni una sola lágrima, eran más evidentes las miradas furtivas que compartía con el Almirante Westergard.

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Hi!

Conejitos ¿cómo están? ¿Bien? ¿Mal? ¿Disfrutaron sus vacaciones?

No sé de donde salió esto pero cuando la musa vino yo no le pude decir no, me encantó a decir verdad.

Como algunos se habrán dado cuenta tomé un poco de las primeras ideas para Frozen, el que Hans iba a ser un Almirante de Arendelle y que bueno también la otra donde descongelaría el corazón de Elsa. Espero no haberlos confundido.

Gracias a las personitas hermosas que dejaron reviews en el OneShot anterior a la querida A Frozen Fan (Tú eres la senpai del Helsa), a Aliniss (quién también tiene su sección de historias Helsa... que aún no he comentado jojo ¡prometo hacerlo!), a marceline. ravenclaw(¿el marceline es por HDA?) y a Pazhita714 (otra chica con su sección de Helsa). A quienes no les he respondido perdon, es que ando en finales de trimestre D:

Y finalmente, algo que encontré en youtube y les diría que si tienen tiempo busquen: Bruno Eh? Ah, Sou / ¿Qué? Ah, si (Por favor si alguien esta acompañándoles usen audífonos). Luego vienen y me dicen porque creen que les dije que la buscarán.

Me voy, ¡feliz semana!

Bye! bye!