Cap. 2

Los pasos del chico se dejaban escuchar por aquel pasillo de altas paredes mientras su mente parecía estancarse en aquella puerta que había dejado atrás y en el hecho de que se sentía infinitamente atrapado a pesar de estar libre de forma hipotética; no sabía ni por donde estaba avanzando y poco le importaba porque lo único que tenía presente era que estaba siendo vigilado demasiado de cerca a pesar de que extremaba precauciones para mantener algunas cosas privadas

Pero al parecer no iba a ser tan sencillo

-Ari… Ari…!

Olivia comenzaba a desesperarse ante la expresión perdida de su primo por lo que se detuvo y le dejó pasar antes de darle un fuerte pisotón en la gruesa y blanca cola

-ARMAND!

El enorme roedor dio un breve salto y abrió los ojos con incomodidad antes de levantar la cola en el aire para ver a su pequeña primita colgando de esta con ambas manos y expresión irritada; el albino suspiró con cansancio antes de sonreírle con liviandad

-Ya… escucho…- dijo con un tono flojo- que pasa?

-Pasa… que no me pones atención

Se quejó Olivia antes de dejarse caer al suelo de forma graciosa y cruzarse de brazos componiendo un gesto tan molesto que inevitablemente, el chico de ojos azules sonrió divertido

-Lo siento mucho…- se disculpó colocándose una mano en el pecho, haciendo que la expresión de la niña se relajase un poco- me decías?

-Te contaba acerca de mi amigo… el que invite de forma especial a la fiesta?

Dijo la niña mas relajada pero aún utilizando un gesto irritado que solamente aliviaba sin que lo supiera el estrés que el chico sentía sobre sí

-Si, recuerdo que me pediste con mucha insistencia esas invitaciones porque querías entregarlas personalmente- suspiró el de pelaje blanco antes de inclinarse para dejar que la criaturita trepase en su espalda y comenzar a bajar las escaleras- acaso ya tienes novio pequeña Olivia? Una señorita como tu aún esta demasiado joven para esas cosas…

-Claro que no…- se rió la niña divertida por aquel juego, abrazandose al cuello del chico de ojos azules y haciendo ruiditos de diversión- además, te estaba diciendo que mi amigo es una personamuuuy famosa!

Los ojos de la chiquilla brillaron intensamente provocando que el chico moviese sus orejas y levantase una ceja

-No crees que un chiquillo de diez años esta demasiado… pequeño para ser muuuy famoso?

Inquirió el alto riendo un poco entre dientes a lo que la niña se acomodó un poco mejor en los brazos del roedor haciendo un puchero

-Y quien dijo que tenía diez años?

Recriminó la pequeña Flaversham a lo que Armand arqueó aun mas su ceja y volteó a ver a la cría con expresión desconcertada mientras esta se apoyaba en los hombros del chico y se colocaba una mano por sobre los ojos para otear el horizonte de cabezas antes de dar un pequeño salto sobre los brazos del chico

-Mira Ari! Es él!

De todos los roedores que hubiera pensado que la niña le introduciría, no esperaba que fuera precisamente "ese". Justo de quien tenía que encargarse por órdenes de aquella cosa que ahora se recuperaba pisos mas arriba de una desgracia que por el bien de todos, debía de haberle matado y sin embargo, solo le había conferido mas resistencia a la mayoría de las probabilidades de deceso; tuvo que obligar a su corazón a calmarse y a no demostrar ningun movimiento extraño ya que iba a ser muy difícil si aquel sujeto no se daba cuenta de la telaraña en la que a partir de ese momento, se vería involucrado.

Él sabía para que lo quería su padre.

Y no estaba seguro de cómo conseguiría hacerle caer.

Olivia ya había descendido de sus brazos para correr hacia el otro adulto, estirándole de la mano para no perderle entre la multitud antes de hablar con su tono cantarín e inocente

-Armand…- dijo la pequeña con solemnidad- él es mi tio Basil… tio basil… él es mi primo Armand…

Ambos roedores se observaron en silencio a los ojos durante lo que parecía ser una eternidad, en lo que pasa a la sorpresa de la presentación repentina de la chiquilla que les veía a ambos con expectación, como si aquello fuese algo que desease desde hacía mucho tiempo

-Encantado…

Saludó el albino con una pose recta antes de dar una leve inclinación elegante hacia el otro, que le imitó sin apartar sus esmeraldas de la figura de quien tenía delante

-Igualmente

Había replicado el ratón de pelaje castaño, evaluando al chico que tenía delante y que fácilmente le llevaba varios palmos de altura, antes de dejar salir el aire de golpe sintiendo como algo duro se atoraba en su garganta; ese chico no era un ratón! Podía tener las características de uno… pero no podía esconder el resto que para alguien con sus años de trabajo de campo como detective no pasaban desapercibidos! Sin ser engañado por sus sentidos, lo que aquel chico era…

-Armand Du Ratovik…- interrumpió el chico el hilo de su pensamiento como si fuese a propósito a pesar de que se le veía suelto y tranquilo; este le había tendido la enorme mano blanca que no sostenía el bastón ridículamente ostentoso a lo que el detective de Londres se la estrechó levantando la cabeza con algo de orgullo- es un verdadero honor conocer a un detective de su talla, señorBasil

-Si he de ser honesto no era precisamente a usted a quien esperaba ver detrás de la organización de la fiesta de la señorita Flaversham, señor Duque- respondió el ratón de ojos verdes con presteza y gracilidad, mientras que la pequeñita permanecía parada entre ambos observándoles como si esperase que ocurriese algo en ese momento

Armand sonrió de lado y entornó con astucia sus pequeños ojos avispados

-No sabía que conocía de los señores de la nobleza… aunque para alguien de su renombrada inteligencia, tampoco es de sorprenderse…

-Llegue escuchar acerca de ustedes en uno de los últimos trabajos que hice para la familia real- replicó el roedor de pelaje castaño moviendo una mano como si le restase importancia- por supuesto que no esperaría que dos familias tan lejanas de sí como los Du Ratovik y los Flaversham estuviesen emparentados…

Dijo con un dejo de interés en la voz, provocando finalmente una risa curiosa en el de pelaje blanco que hizo descansar su largo bastón por debajo de uno de sus hombros

-Si… es lo mismo que dice mi madre…

Replicó el mas joven comenzando a reir de manera ligera haciendo que el detective se relajase sin saber exactamente porque; era demasiado extraño y chocaba con lo profundo de su mente porque por lo general tardaba demasiado tiempo en sentirse a gusto con un desconocido, especialmente cuando todos sus estudios y experiencia como investigador le tenía entrenado para no confiarse. Incluso con el doctor Dawson le había tomado un rato… pequeño, pero no había sido inmediato

Y sin embargo ahora…

Ambos roedores se veían fijamente a los ojos, como si cualquier conversación pudiese ser llevada a cabo por este medio sin necesitar de un lenguaje diferente; sin saberlo ambos habían ingresado en un plano de discusión interna con ellos mismos acerca de aquello que parecía mantenerlos encadenados sin apartar la vista del otro. Pero entonces…

-Llegó Letizia!

Olivia había saltado y ahora corría hacia la puerta haciendo despertar de forma abrupta a ambos roedores que a su manera se frotaron los ojos, como si el hecho de estarse observando el uno al otro hubiese sido alguna clase de ejercicio cansino; ambos siguieron finalmente con la vista como la pequeña se perdía en un mar de críos pequeños para luego, ser el de pelaje marrón el que abriese nuevamente la platica mientas el albino se tallaba ambos ojos con la yema de sus dedos

-Entonces… en su tiempo libre se dedica a planear fiestas infantiles?

Inquirió el detective con un dejo travieso y algo burlón observando de lado al chico de traje azul que no se irritó ante aquel atrevimiento sino que simplemente descanso los brazos en su espalda, aún observando la zona donde la mas pequeña ya se había reunido con otros críos de su edad

-Pues no… la verdad no- respondió Armand con paciencia- detesto estar encerrado si he de ser franco- suspiró suavemente- pero mi madre a veces me requiere revisando sus inversiones ya que ella dice que es el trabajo que me corresponde para mantener a la familia andando… a veces tengo que asistir a algunas reuniones porque entre familias se buscan alianzas, amistades, cualquier cosa que pueda ayudar a mantener el patrimonio de uno… cosas vanales y aburridas que seguramente a alguien como usted desagradarían

Dijo sonriendo un poco mas e inclinando la cabeza hacia el detective que le observó con gesto inquisitivo

-Entonces… es usted el que se encarga de todos los asuntos importantes pertinentes a la familia…

-Así es- replicó el de ojos azules asintiendo muy levemente

-No es demasiado joven como para esas cosas?- preguntó el detective observando sus reacciones ante aquello, frustrándose un poco al percibir como el otro apenas y se inmutaba regalándole sin embargo con una sonrisa y una mirada suave que le hizo sentir inquieto

-Bueno… soy el único hombre de esta familia- dijo Armand suspirando profundamente- alguien tiene que hacerse responsable después de todo…

Musitó dejando caer los parpados levemente con expresión pensativa, atrayendo la atención del roedor de pelaje castaño que se removió sin estar seguro que era aquello que le hacía sentirse tan incómodo pero a la vez seguro; no le desagradaba el muchacho por mucho que había buscado algún motivo para sentirle apartado sin embargo, aquella voz chillona que le había estado molestando desde que pusiese los pies en la mansión continuaba gritando que algo no estaba bien y que tenía que salir inmediatamente de ese sitio

Cerró los ojos e hizo una mueca cansina, apretándose levemente la frente

-Sucede algo señor Basil?

-No, nada- replicó este sacudiendo una mano para quitarle importancia mientras que percibía aquellos ojos azules sobre sí, observando cada una de sus expresiones; sin embargo el chico de pelaje blanco sonrió de repente y dejó salir una suave y curiosa risa

-Se está aburriendo…

-Por supuesto que no…- dijo el detective con seguridad antes de ver los alrededores aún con la mirada sonriente del mas joven sobre él- cómo podría no deleitarme con las conversaciones carentes de cualquier alimento intelectual para quien necesita mantenerse activo con cada segundo del día, cuando hay tantos alla en el exterior que tienen ocupaciones continuas y que se mueven entre las sombras sin que nadie les de cacería?

Comentó sin poder detenerse a pensar en lo que decía, golpeándose al final de aquella larga oración al darse cuenta de la menuda estupidez que había dicho

Sin embargo Armand parecía encontrar aquel torrente de palabras, bastante divertido

-Es bastante malo para mentir, pesar de su trabajo

Dijo volviendo a reir provocando en el otro un ligero temblor de irritación

-Puedo preguntarle con sinceridad, porqué aceptó venir a la fiesta infantil de mi pequeña prima?

Cuestionó el chico sin despegar su mirada azul de la figura delgada y frágil del roedor a su lado que pareció incomodarse un poco con aquel escrutinio continuo uy comprendiendo finalmente que aquella misma sensación el la dejaba en el resto; cuestión de karmas y aquellas cosas en las que creía el pueblo se imaginaba.

-Es imposible negarle algo…

Dijo finalmente suspirando derrotado mientras el mas alto volvía su vista a la distancia, en la misma dirección en la que el otro observaba sin ver; muy a desgana se dio cuenta de que algo no estaba bien en aquel momento porque de alguna forma, su mente le decía que a pesar del miedo que le tenía a su padre… en algún momento iba a tener que decir NO.

-Espero que eso se extienda al resto de la familia…- dijo el de pelaje blanco sin meditarlo haciendo que el otro le observase de reojo con extrañeza- me acompañaría a dar un paseo? Le aseguro que tengo una plática mucho mas interesante que la del resto de presentes

El chico movió la cabeza hacia una dirección donde el detective pudo observar a un pequeño grupo de damas que ya le arrojaba miradas indiscretas y parecía querer acercarse a charlas; eldetectiva se rascó un lado del cuello antes de asentir de forma golpeada

-Convincente completamente- dijo antes de seguir al mas alto hacia una de las puertas que daba a los jardines exteriores sintiéndose aliviado en cierta manera…

Y temblando al creer ver por el rabillo del ojo una sombra moverse en los pisos superiores, perdiendo el aliento y sintiendo como si algo gélido le recorriese la espalda. Pero no.

Tenía que ser su imaginación.

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-Kreek… esto… esto no esta bien… es incorrecto… por todos los cielos, en qué me vine a meter!?

El joven duque caminaba rápidamente y sin ver realmente en círculos muy cerrados alrededor de aquella habitación en la cuál hubiese amanecido aquel día, deteniéndose de vez en cuando enfrente de la chimenea tan solo para darle unos cuantos cabezazos al borde de esta, con los ojos cerrados y gruñendo con total desespero; por su lado el otro roedor ni siquiera se tomaba la molestia de observar a su mejor amigo, dedicándose a leer aquel periódico que tenía entre las manos y de vez en cuando tomando la taza de té que descansaba en una mesita a su lado, dándole unos cuantos sorbos cada cierto tiempo

-Realmente es un té magnífico…

Dijo el de traje rojo antes de percibir la mirada de irritación del de pelaje blanco

-Qué?... realmente qué es lo difícil?- inquirió antes de observar como el de ojos azules volvía a sus andares en vuelta por toda la habitación- ya tuvieron una laaarga platica que ambos disfrutaron, el paso uno ya esta dado- movió una mano y rodó los ojos antes de levantar ambas cejas- solo falta que logres meterte en su cabeza, lo conviertas en tu "mejor amigo", que confíe en ti y ZAZ!... cae en la trampa… donde está lo complicado en eso?

Inquirió el chico de pelaje oscuro antes de ver como el de coleta finalmente caminaba hasta una butaca del otro lado de la mesita, dejándose caer en esta con derrota y la cabeza echada hacia atrás, cerrando los ojos

-Que no lo entiendes Kreek?

Dijo el de pelaje blanco cubriéndose los ojos con ambas manos a lo que el chico a su lado resopló

-Pues dado que no tengo el don de leer las mentes y si lo tuviera lo que menos querría sería asomarme en la tuya, no, no lo entiendo

Replicó este antes de ver como Armand emitía un suspiro ahogado aun con el rostro cubierto

-Yo no quiero hacerlo…- dijo finalmente el de pelaje blanco con un hilo de voz

-Entonces…?- el de pelaje marrón oscuro movió una mano con desespero para que el otro continuara hablando, recibiendo como respuesta una mirada de tonos dorados que era digna de aquella familia, cosa que hizo sonreír al del periódico

-Lastima que no puedes verte a ti mismo… estaría genial

Dijo riéndose a pesar del gruñido irritado del otro

-Tu que crees que haría mi queridísimo padre si de repente un día me parara frente a él y le dijera "Oh, sabes que? No quiero hacerlo, busca a alguien mas"?

Armand se enderezó de golpe en su silla y se viró rápidamente al otro por encima de la pequeña mesa de té

-Me arrancaría la piel tira por tira!... o algo peor! Sabes que ha viajado a China… A CHINA! Solo para aprender mejores técnicas de tortura?- gimió con un tono agudo mientras abría grandemente los ojos y retorcía las manos- las practicaría todas en mí! No es el tipo de muerte que espero a mi edad!

-Vale, vale… ya entendí- respondió su amigo tratando de mantenerse paciente pero dirigiéndole al otro una expresión aburrida- entonces… qué haras chico de los dramas?

Preguntó el de pelaje marrón mientras su mejor amigo volvía a ponerse de pie, evidentemente cargado de adrenalina por el temor y la inquietud retomando sus giros y vueltas esta vez tomando su bastón antiguo, heredado de sus abuelos maternos para dar ligeros golpes a las paredes con este como sin con ello pudiese sacar toda su frustración acumulada

Simplemente, no podía quedarse quieto.

Se detuvo finalmente frente a uno de los amplios ventanales donde su expresión molesta podía verse reflejada con la claridez de un espejo; Kreek no apartaba ahora su mirada de la figura desesperada del otro chico, como si con ello pudiese intentar adivinar los pensamientos que en aquellos momentos corrían por la mente del joven Du Ratovik; ese apellido… Armand se frotó la punta de la nariz recordando como hacía años finalmente había conseguido convencer a su madre de que volviesen al apellido que esta portaba, cortando aquella relación tan… espantosamente terrible con ese sujeto.

Y habían transcurrido dos maravillosos años en los que se había visto libre del estigma que era cargar con aquel secreto.

Pero entonces…

Todo había cambiado esa noche de tormenta. Casi podía volver a vivirla como si se repitiese eternamente enfrente de sus ojos; él se había encontrado al lado de la chimenea, en su habitación leyendo tan tranquilamente como podría estar; se suponía que había sido el aniversario de la reina y su madre había acudido como obvia invitada por esta a la celebración optando él por quedarse en casa ya que sabía que se sometería a unas largas horas de poco provecho mental…

Y entonces, algo golpeó con fuerza la puerta de la entrada haciéndole levantarse con pánico pensando en un intento de asalto cuando la criada que se encargaba de su cuidado había ingresado a su habitación como si pudiese detenerle

-No bajes mi niño…- le había dicho

Pero como cabeza de la familia el de ojos azules la había apartado con cuidado antes de asomar la cabeza por el barandal de la escalera… y verle a él. Maltrecho, herido, humillado, empapado hasta los huesos y apoyado en el hombro de su madre con una expresión que le indicaba que de estar enfrente de este desquitaría con aquellas afiladas garras lo que fuera que hubiese ocurrido en aquellas horas que le hubiesen hecho terminar de aquella manera deplorable

Mientras su madre gritaba a la servidumbre para preparar una habitación para quien había desaparecido de sus vidas por largo tiempo, él se había replegado en las sombras

Sin embargo teniendo una madre con un corazón tan negro como el de su propio marido, le había ordenado acudir a la habitación para ayudarle en atender a aquella horrenda criatura que les contó con cada letra cargada de un demencial odio, lo acontecido en medio de la tormenta; y después de ello, decidió unirles a un nuevo plan, uno que haría que pudiese vengarse dentro de lo masbajo y ruin con lo que destrozaría y quebraría la mente y el cuerpo de quien había osado retarle de aquella manera.

El detective mas pesado, engreído y fastidioso de todo Londres sgún palabras de su madre… ahora estaba en la mira de una venganza tan espantosa, que seguramente ni siquiera la sospecharía aún teniendo una larga lista de macabras ideas de quien era su enemigo acérrimo de años.

El roedor de pelaje blanco se colocó los dedos sobre los labios y volvió a ver su mirada reflejada

-Kreek…- llamó con un dejo harto el chico antes de apoyar una mano en la ventana- crees que podrías visitar al señor Basil… y advertirle de todo esto?

Musitó antes d emover las orejas y ver a través del reflejo como su amigo había escupido su te de golpe, antes de tragar bastante alterado

-Estas loco Armand!?... tanto golpe en este tiempo cuando tu padre se enoja ya te nubló la mente!?- el de pelaje marrón se puso de pie tan rápido como una centella pero aunque hubiera podido hacer algo el de ropajes azules no tenía ganas de pelear; ni siquiera se resistió cuando el otro le tomó pro el cuello del chaquetín y le sacudió con fuerza haciéndole cerrar los ojos- si la vieja ruina se entera… te va a matar!... pero mas importante, después de matarte a ti, me va a matar a mi!

-Tienes razón…

Dijo rápidamente el de pelaje blanco como si en un segundo las ideas se le hubiesen aclarado, asustando a su mejor amigo que le soltó ante la sorpresa de verse pillado de forma repentina por el cambio instantáneo en el humor del chico de ojos azules

Este se movió hacia la chimenea sonriendo extrañamente y provocando un escalofrío en el cuerpo del de ropajes rojos dándose cuenta de que muy a su pesar, los genes jamás mentían.

Armand tomó uno de los atizadores apoyados en la chimenea y tiró de este hasta que el fuego se apagó y la pared de atrás de esta se moviese hacia un lado dejando a la vista un pasaje muy oscuro y profundo al cuál no podía vérsele el fondo

-No dejes que él se entere de que salí… regresaré tan pronto como pueda

Armand apenas le dirigió una mirada rápida a su mejor amigo y desapareció por aquel hueco de la chimenea, dejando al otro con la boca abierta de forma tonta antes de que este reaccionase, corriendo hacia los enormes ventanales, buscando aquella sombra en los arbustos donde sabía que terminaba aquel pasaje secreto hasta que percibió como una figura enfundada en una capa negra con capucha se colaba hacia el exterior de los terrenos de la mansión

Una enorme figura se acercó a su cubierto amigo y después de un segundo, ambas criaturas desaparecían en la negrura de la noche

-Si don Ratigan no les ha matado a ambos para mañana por la mañana, podrás considerarte un demonio afortunado…- suspiró Kreek chasqueando la lengua antes de caminar hacia la puerta de la habitación y cerrarla con seguro para que nadie pudiese ingresar

TBC