Disclaimer: The Hunger Games no me pertenece.


...

Peeta

Me gusta sentir el cuerpo de Katniss contra el mío mientras nos besamos, aunque estemos rodeados de gente y sea un beso de despedida. O casi despedida, porque aún tenemos que llegar hasta la cochambrosa estación de tren del distrito.

Cuando sus labios se separan de los míos la miro, y no puedo evitar sorprenderme. Está maquillada y mirando más abajo veo que lleva un vestido. Tengo que contenerme para no gemir, tiene que estar muriéndose de frio, ¿a quién se le ocurriría ponerle eso? A Delly también la han preparado, pero lleva pantalones. Le subo el cuello del abrigo, al menos éste parece gordo y le doy un suave beso en los labios.

— ¿No tienes frio?— ella asiente casi imperceptiblemente.

— Tengo que estar guapa para ti… no vamos a vernos en mucho tiempo…— Eso no suena como algo que Katniss diría de verdad, pero prefiero no decir nada y besarla de nuevo.

Poco a poco nos empujan a ponernos en marcha. Delly va a nuestro lado sin sonreír. Ha dejado de hacerlo, desde hace seis meses no veo una sonrisa en su rostro. Está mucho más delgada, y aunque han intentado disimularlo con maquillaje sus ojeras son visibles. También le cuesta dormir. Al menos Katniss y yo nos hemos tenido el uno al otro, pero ella no ha tenido a nadie. Apenas ha salido de casa desde que los Juegos acabaron, ni siquiera a ayudar a su padre en la zapatería. Cada vez que la he ido a visitar ella estaba en pijama, cubierta con una manta en el sofá o directamente en su cama, enferma. Y aunque ha sido duro verla así no he dejado de ir y llevarle los muffins que tanto le gustaban antes, aunque por su madre sé que no probó ni uno. Ojala pudiera hacer algo más por ella.

Aprieto más fuerte la mano de Katniss conforme nos acercamos a la estación que está llena de gente del distrito. Todos nos saludan y vitorean, no sé si porque de verdad quieren hacerlo o es porque tienen que hacerlo. Cuando el tren silba aprieto más fuerte a Katniss contra mí y la rodeo con un brazo. Ella pega su mejilla a mi hombro y me abraza, luego hunde su cara en la curvatura de mi cuello apartando la bufanda que llevo y me besa ahí.

— No quiero que te vayas, no voy a soportar estas semanas sin ti…—me susurra y noto como su voz se rompe levemente.

— No puedo evitarlo, Katniss…todo estará bien…si me permiten te llamaré por teléfono…te lo prometo…— La obligo a que me mire y besos sus labios, que están cálidos como siempre, aunque noto sus mejillas frías y húmedas. Tengo que secarle un par de furtivas lagrimas que sé que ella no quiere que vea nadie, aunque será difícil porque todo está siendo recogido por las cámaras.

—Vale…— susurra y me abraza de nuevo junto con un nuevo silbido del tren.

— Te veo en unos días…— ella no dice nada, solo asiente, luego se aparta y mira a Delly. También la abraza aunque de forma menos intensa que a mí. Le dice algo en el oído que no llego a escuchar pero a lo que mi compañera ganadora asiente.

Cuando subimos al tren y las puertas se cierran me quedo mirando a Katniss. Ella solo me dice adiós con la mano. En ese momento todo el mundo del andén desaparece y solo la veo a ella. Es increíble cómo con todo lo que la he visto hacer,(cazar, trepar, defenderse y matar) ahora me parezca tan pequeña y desvalida. Deseo que las puertas se abran y correr hacia ella. Deseo abrazarla y no separarme de ella nunca más. Suspiro intentando contener mis propias lágrimas mientras que también levanto mi mano y la apoyo en el cristal a la vez que el tren empieza a moverse, no dejo de mirarla hasta que el tren toma la curva para salir del distrito y la estación desaparece y se convierte en bosque verde.

Apoyo la frente en el cristal de la ventanilla y noto una mano sobre mi hombro. No tiene que hablar para que sepa quién es, es demasiado delicada para cualquiera salvo para Delly. La miro a través del reflejo del cristal y sus labios están levemente curvados hacia abajo.

— Estará bien. Solo son un par de semanas. Pasaran sin que te des cuenta.— Asiento.

— gracias Delly…— Susurro— Supongo que esto para ti tampoco es fácil...

— No, no lo es. Todo esto…— Señala el tren— me recuerda el terror que sentí cuando nos dirigíamos a los Juegos. Sabía que iba a morir.

— Pero no lo hiciste…

— gracias a ella, yo sigo siendo una inútil, no me extraña que estés así con ella…

— Delly…

— No es un reproche— Veo como se ruboriza cuando me giro.— solo quiero decir…es normal…

— Me gustaba desde antes de los Juegos, por eso tu y yo…

— Lo sé Peeta, solo es…— se encoge de hombros— es Katniss, no eres el único que besaría el suelo que pisa, lo sabes…y no es porque sea muy simpática… tiene algo…

—¿Quién más besaría el suelo por donde pisa?— Ignoro lo que dice de que Katniss no es simpática, lo es cuando quiere, cuando tiene razones para serlo, ella lo sabe. Delly levanta una ceja.

— ¿A parte de su amigo Gale?— Asiento levemente, eso es algo que me esperaba, que sabía, aunque no hace más llevaderos los celos.— Darius, el Agente de paz pelirrojo.— Murmura sentándose en uno de los sofás— Thomas, un chico de la Veta que va a clase con nosotros. Y luego medio Panem, por supuesto. Arriesgo su vida por nosotros, y por Rue, desafiando lo que le habían dicho…y está contigo, un tributo…el mundo la adora…

— No más que a ti…

— Oh, claro porque yo hice muchísimo por nosotros ahí dentro. Salvo caerme de los árboles y hacer ruido.— Parece molesta, y creo que su voz suena con un poco de envidia.

— No hables así de ti. Hiciste mucho. Encontraste a Rue, os ayudasteis, aprendiste de ella, luego nos ayudaste…

— Solo lo dices para animarme Peeta, ahórratelo— me sonríe, pero no es una sonrisa que llegue a sus ojos, no es una sonrisa de las suyas, de las de antes.

— Estoy siendo sincero— en parte es cierto, con Rue cerca nos fue mucho mejor, y eso solo fue porque Delly se apiadó de la niña y se mantuvo cerca de ella como aliada.— en cierta forma ambas salvasteis a Katniss de los profesionales y de las rastrevíspulas.

—Peeta ya, no quiero hipocresía por favor, de ti no…No quiero oír halagos absurdos, solo para animarme. Si no…si no te callas me iré a mi habitación…— Susurra sin mirarme, encogiendo sus piernas en el sofá pegando sus rodillas a su pecho.

—Ya me callo…— Suspiro.

— Gracias…— Apoya la frente en sus rodillas.

—Delly…Estoy preocupado…— Me siento a su lado y me mira apoyando su mejilla en sus rodillas. No parece la misma, ¿Dónde están sus mofletes sonrosados?

—Katniss estará bien.

— No estoy hablando de Katniss. Si no de ti. Estoy preocupado por ti. Has perdido peso, no sonríes, tienes ojeras, por lo que no duermes, no has salido de la casa…— Suspira y aparta la mirada.

— No duermo muy bien últimamente y he perdido el apetito.

— ¿Pesadillas?— Asiente.

— Constantemente…todas las noches me despierto gritando…con mutos persiguiéndome, avispas gigantes, Katniss y tú muriendo…— Susurra.— No te asustes esta noche, me oirás…

— Estoy acostumbrado a los gritos…— Delly suspira y me arrepiento en ese mismo momento de haber dicho eso.

— ¿Katniss tiene pesadillas también?

— Sí, casi como las tuyas…aunque en sus pesadillas también ella nos asesina, como hizo con…bueno, con aquellos chicos.

— Debería estar orgullosa, nos salvó.

—Asesinando, Delly, Katniss no es una asesina. Solo sabía cazar. La cogieron por eso. Querían que nos cazara…

— Ya sé que no es una asesina. No he pensado nunca en eso— Se pasan las manos por el pelo, lo tiene perfectamente peinado en rizos, pero no tiene el mismo brillo que siempre solía tener, ella entera ha perdido brillo. Eso no me gusta— Le estoy muy agradecida por salvarme, todo lo que hizo por mi, aunque tenga estas pesadillas horribles y a veces no quiera seguir viviendo…

—¿Qué? ¿Me estás diciendo que…?

—Prefiero no seguir hablando de esto Peeta— Susurra de nuevo y se levanta del sofá.— Voy a ir a quitarme esta ropa, es incómoda. Te veo luego, para la comida…o la cena…— Intento protestar pero Delly se aleja y desaparece por la puerta automática antes de que pueda decirle nada más.

Me quedo en el sofá pensando en todo lo que Delly me ha dicho. En los chicos interesados en Katniss que viven en el distrito. Lo del Gale no me sorprende, es más, siempre he estado levemente celoso de él. Por como ella iba con él, como se esperaban a la salida del colegio y saber que ella pasaba horas en el bosque a solas con él. Aunque también sé que él solía irse a la escombrera con otras chicas. Nunca he hablado con ella sobre eso, ¿lo sabrá? Quizás algún día podamos tocar el tema.

Aunque ahora lo que me preocupa son las últimas palabras de Delly. He tenido muchas pesadillas, y Katniss también. Pero nunca, al menos en mi caso, he querido dejar de vivir. ¿Cuántas veces lo habrá pensado? ¿Cuántas habrá tenido la oportunidad? ¿Habrá estado alguna vez apunto de suicidarse? Dios, eso da miedo.

No quiero pensar en Delly muerta, quitándose la vida. Es en este momento en el que me doy cuenta de que debo darle fuerzas. Porque esto no se acaba aquí, cada año volveremos a recorrer este camino hacia el Capitolio. ¿Podrá la frágil Delly soportarlo? Tendré que ayudarle a sobrellevarlo, no puedo permitir que se convierta en una adicta al alcohol como Haymitch o que intente algo peor.

A la hora de comida Delly no aparece, Effie dice que se ha escusado con que está muy cansada y emocionada para comer, que será mejor que la dejemos descansar. No la creo mucho, pero acepto que no aparezca.

Pero cuando no aparece a la hora de la cena, me levanto de mi sitio ante la atenta mirada de nuestra acompañante y nuestro mentor y en un plato grande sirvo un poco de comida de la que sé que a Delly puede gustarle. Luego cojo un par de tenedores y sin decirles nada me dirijo hacia la habitación de Delly. Pico a la puerta pero no me contesta, por lo que vuelvo a picar con más fuerza.

— Effie, no tengo hambre…— me dice desde dentro medio en susurros.

— No soy Effie…— Susurro, contra la puerta.— Voy a entrar.

—Peeta, no voy a salir a cenar. No insistas.

—No tienes porque salir, podemos cenar aquí…—Digo cuando abro la puerta

– ¿Aquí?— Asiento acercándome a la cama donde esta tumbada. Ella se incorpora y se sienta con las piernas cruzadas.

—¿Por qué no? Es mucho mejor que cenar con ellos…— Señalo la puerta con la cabeza, refiriéndome a Effie y a Haymitch.— la voz chillona de ella me levanta dolor de cabeza, y el olor a alcohol de Haymitch me revuelve el estomago— me encojo de hombros, como si fuera lógico lo que digo, ella sonríe un poco, aunque tampoco llega a sus ojos, me he propuesto que su sonrisa sí que haga brillar sus ojos. Lo conseguiré.

— entonces ya somos dos a los que nos revuelve el estomago Haymitch…— Sonrío.— y su olor…— le ofrezco un tenedor.

— llevas todo el día sin comer nada, vas a cenar, no me obligues a dártelo en la boca…— cojo mi tenedor y en un acto que no tenía previsto cojo un trozo de carne y se lo acerco a los labios. Delly me mira un segundo a los ojos y luego coge la carne con los dientes. Vuelvo a hacer el mismo gesto un par de veces más. Pero luego Delly empieza a comer por sí sola. Al final acabamos comiendo los dos del plato hasta que nos lo acabamos.

— Ya he comido…

— Me he dado cuenta…— Susurro— ¿Quieres algo más?

— No…solo…dormir un poco, tranquila…— Suspira— mi equipo de preparación me ofreció unas pastillas para dormir. Pero no me dan mucha confianza…

— No las tomes, solo harán que se prolonguen las pesadillas porque no despertaras…

— Solo quiero dormir una noche en paz…descansar…siento que no puedo más…¿Cuánto más van a durar?— empiezo a ver como sus ojos se llenan de lágrimas.— si duran toda la vida, si duran un poco más yo…— cuando parpadea las lagrimas se caen de sus pestañas y corren por sus mejillas.

— No duraran mucho más…— le miento, porque no estoy seguro de cuando acabaran o si duraran para siempre.

—¿Como lo hace Katniss?— tengo que recordar que antes le dije que ella también tenía pesadillas.

— Duermo con ella…— Susurro, y no sé por qué no me gusta que ella sepa eso.

—Ah…— Se ruboriza fuertemente.— Bueno…voy…a intentar dormir…quizás con el cansancio no sueñe…

—Puedo quedarme— le digo rápidamente, sin pensarlo, no va a hacernos daño dormir en la misma cama, nadie tiene por qué saberlo.

—¿Qué?

—Podemos probar si pasa lo mismo contigo, teniéndome cerca no sueñas…

— No sé qué decir…— Susurra poniéndose aún más roja.

— No digas nada…solo acuéstate…

Dejo el plato sobre la mesita, ya habrá tiempo para recogerlo y luego me quito la camisa, quedándome en camiseta interior. Me lo pienso dos segundos y me dejo los pantalones. Luego me tumbo en la cama y la miro, ella ya tiene ropa cómoda para dormir, algo como un chándal o un pijama por lo que se acuesta después de un rato. Al principio Delly no me mira y por supuesto está lo más alejada que puede de mí, rígida. Por lo que hago otra tontería, me acerco a ella, acortando toda la distancia y la rodeo con un brazo la cintura.

— Seguro que así te sientes mejor…— le susurro al oído.

...


Nota de autor: Bueno, bueno, aquí vengo con otro capitulo de este nuevo fic, y con una de las sorpresas, mas de un POV! Espero que este formato se me dé bien y os guste. Agradecer a todos y cada uno de vosotros los reviews que me habéis dejado! no me esperaba tantos. muchísimas gracias!

Besos de fuego!