Hola a todos! Ya regrese con otro capitulo de la segunda parte de "Cuando amas...¿todo se perdona?", espero que les guste. Dejen sus comentarios, ya saben para poder continuar escribiendo con gusto. El siguiente capitulo de "Como seducir..." lo subiré para el viernes. Así que no se desesperen, pero tuve dos pruebas muy difíciles y me desconcentré un poco. Éste capítulo va dedicado para mi amiga Paloma que ella mejor que nadie entiende esto de los niños...
2. La diaria batalla
La noche despues del bautizo de los gemelos Potter fue muy intensa, un poco de arrumacos en la sala, otros pocos en el comedor y así subieron a la habitación para terminar lo que empezaron.
-Vamos…-besaba a su esposo-…a la…-otro beso-…cama- decía entre besos y gemidos.
-Ok, pero no hagas ruido…no quiero que los bebés se despierten…-contesto Harry que mientras seguían con los besos y las caricias, iban quitándose la ropa, dejándola regada por todo el camino hacia su habitación.
El calor en el cuarto estaba subiendo, en realidad desde que habían nacido los bebés ya no hacían el amor tan a menudo, si lo hacían una vez por semana era mucho, así que aprovechaban cuando podían.
Ya estaban casi en el clímax cuando un llanto los interrumpió.
-¡No!- gritaron los dos frustrados
-¡Espera Sara!- grito Harry- solo termino esto…-decía mientras intentaba terminar, pero le siguió el llanto de Benny que obviamente había sido despertado por su hermana.
-¡Ay!...rápido Harry, por lo menos termina tu…- dijo molesta Ginny, y es que tenía tanto que no sentía un orgasmo.
-¡Lo siento linda!- y se dejo caer sobre el cuerpo sudado de la chica-…ya no puedo!- estuvo unos segundos más así, se levanto para buscar sus calzoncillos.
Ginny también se paró de la cama, se puso la bata y salió del cuarto para ir al de los gemelos. No prendió la luz, para no terminar de espantarles el sueño, al pasar de los meses ya les estaba hallando el modo a sus hijos. Cuando se despertaban en la madrugada, por lo regular era para pedir un poco de leche o cambio de pañal, y todo esto lo hacía con la luz apagada, de lo contrario ya no dormirían hasta despues de varias horas. Instantes despues llegó Harry para ayudarla, él estaba conciente que era un trabajo muy pesado el ser madre y que era más aun si eran dos bebés, así que trataba de apoyarla en lo más que podía.
-Ya la revisé…solo quiere que la arrulle…-le dijo Ginny a su esposo en voz bajita, pues Benny ya se había vuelto a dormir, no quería volver a despertarlo.
-Dámela…yo la duermo más rápido que tú…pero no te vistas y me esperas desnuda…tengo que terminar por lo menos una vez esta noche…
-¡Gracias mi amor! Eres…por eso te amo…-le dio un beso a su bebé y otro sugestivo para Harry-…te espero…no tardes…si no puedo empezar yo sola…-caminó hacia la puerta quitándose la bata muy sensualmente, cuando llegó al marco ya no la tenía puesta, alzó el brazo y la dejó caer.
-¡Oh Merlín!- empezó a arrullar a Sara como desesperado…no quería perderse nada- Vamos Sara, duérmase mi niña, duérmaseme ya, porque viene Voldy y te comerá…-la bebé empezó a reírse, y ese no era el chiste-…duérmete chiquita…tienes sueño y tu papi quiere tirarse a tu mami…tiene mucho que no lo hace…por favor- pasaron diez minutos y nada que se dormía, en algún momento pensó en darle alguna poción para dormir, o cuando más desesperado se sintió "un desmaius", pero despues de la mecedora y suaves caricias en la nariz, la bebé por fin se durmió.
La recostó suavemente en la cuna, caminó hacia la puerta y la cerró con sumo cuidado, atravesó el pasillo y llegó a su recamará, entró y vio a Ginny, completamente desnuda pero dormida.
-¡Rayos!- se acostó a lado de su esposa- Ginny…ya la dormí…despierta…tenemos algo pendiente…-decía mientras la movía, pero ella esta perdidamente dormida. Así que no le quedó más remedio que dormirse también.
A la mañana siguiente, el mismo ritual de todos los días, baño, desayuno y como era domingo pensaron en salir.
-¿Dónde quieres ir?- le pregunto Harry a Ginny mientras terminaban de desayunar.
-No se…tal vez podríamos ir a una de esas plazas muggles a dar una vuelta…y bueno si veo algo bonito…a lo mejor me lo puedes comprar…
-Ah! Yo había pensado…un Pic-nic en el parque, sería el primero para los bebés…
-Si…suena mejor lo tuyo…-dijo resignada Ginny-….prepararé todo…¿mientras pones a los gemelos en la carriola?
-Eh! Bueno pensaba que tal vez podríamos aparecernos…con ellos- dijo con temor por la posible respuesta de la pelirroja, pero tenía que arriesgarse
-¿Qué¿Acaso estas loco?- y empezó la gritadera.
-No, yo decía…si tu no quieres…por mi esta bien…
-¿Por qué no mejor los llevamos en escoba, o por la red flu?- preguntó sarcásticamente a su esposo.
-Lo siento, yo no lo sé todo…como tú…
-Harry…es solo sentido común- y empezó a reírse, tan gracioso que Benny también reía- ¡Míralo! Nunca había reído así…
-Es que ha de pensar que su madre esta loca!- repuso también divertido Harry.
-Bueno… ¿nos vamos o que?- habló ya desesperada Ginny
-Ok…pon las cosas en la canasta y yo a los bebes en la carriola…-dijo Harry mientras cargaba a Sara y la metía en el carrito. De pronto paso algo que no pensaban que sucediera tan pronto.
Benny que seguía sentado en su sillita intentaba acercar su mamila que estaba a unos treinta centímetros de él, pero de pronto sucedió, la mamila iba flotando hacia la manita del bebé…
-¡Ginny!-dijo en un susurro Harry pues no quería interrumpir tal demostración de magia.
-¿Que¿Que pasa?- preguntó acercándose a donde estaba parado Harry, y tan pronto vio el motivo del asombro de su esposo se llevo una mano a la boca, para ahogar un grito.
Harry abrazo a Ginny conmovido, y la chica se volteó a observarlo, y pudo jurar que vio que sus ojos se aguaron.
-Así se siente¿eh?- habló de pronto el ojiverde.
-¿Que amor?
-Tener una familia…mi hijo será un gran mago… ¿es normal que presenten señales de magia tan pequeños?
-No, por lo regular es un poco más tarde…despues de que se cumple un año…mas o menos…
-¡Wow!- corrió a cargar a su bebe- ¡Benny¡Ya hiciste magia! – dio una vuelta con el niño entre sus brazos- Vamos Ginny! Se hace tarde…y despues del parque quiero ir a La Madriguera para contarles a tus papás y tus hermanos lo que hizo mi campeón…
-¡Tranquilo tigre! No es necesario tanto alboroto y tampoco tenemos que ir con mis padres…por teléfono se los puedes decir…apenas ayer los vimos…vamos a pasar nosotros el día…solo "los Potter"… ¿te parece?
Harry se quedo pensando un momento, estaba como meditando, era cierto que eran pocas las veces que salían ellos solos, por lo regular siempre era con algún Weasley más, lo cual a él no le molestaba, disfrutaba estar con su otra familia.
-¿Pasamos mucho tiempo con ellos verdad?- preguntó mientras dejaba a Benny en la carriola junto a su hermana.
-Si, y digo no esta mal…adoro que los quieras tanto y ellos a ti…pero siempre estamos con ellos…a veces parece como si no pudiéramos salir solos, en familia…como si nos diera miedo…estar solos…
-¿Miedo? A mi no me da miedo…me encanta estar contigo…y con los niños, pero ya se a que te refieres…y te prometo que por lo menos una vez por semana saldremos juntos…los cuatro…ok?
-Me parece perfecto…ahora si ya vamonos…-le dio un fugaz beso a Harry y salieron juntos camino hacia el parque.
La tarde transcurrió con la mayor normalidad posible. El pic-nic fue un éxito con los bebes. Estuvieron en el parque hasta un poco antes del atardecer, volvieron a su casa sin hacer escala en ningún lado, dieron de cenar a los gemelos, los acostaron y despues de eso se fueron a acostar.
-Ginny… ¿ahora si nos va a tocar?- preguntó desesperado Harry a la vez que intentaba leer un libro que tenía más de dos meses que lo había comprado, mientras Ginny se ponía la pijama en el vestidor.
-Harry¿Como lo dices así? No tienes vergüenza- repuso la chica entre divertida y molesta.
-Es que ya casi no hacemos el amor…tengo que rogarte casi para que lo hagamos…además recuerda lo que dijo el Dr. Bing…el sexo es una parte importantísima de las relaciones en pareja…
Ginny salió del vestidor y se detuvo en el marco de la puerta con una mano levantada, tomando un lado de éste. Traía puesto un baby doll negro con liguero, medias y zapatos de tacón de aguja, su cabello lo llevaba suelto, y por supuesto se había maquillado para la ocasión y se puso gotitas de perfume en lugares estratégicos. Pero Harry estaba metido en el libro que no notó cuando la chica apareció.
-si, yo también digo que el sexo es importante, aun recuerdo cuando fornicábamos como animales recién que nos casamos…- seguía parloteando Harry sin quitar la vista del libro.
-Harry…yo no quiero hacer el amor hoy…
-Otra…vezzzzzzz! GINNY!- su reacción fue clara despues de que estaba a punto de enojarse con su esposa.- Si no quieres hacer el amor… ¿Por qué te vistes así?
-Porque esta noche…solo quiero sexo!- su voz calmada y dulce fue remplazada por la de una chica cachonda y fogosa…el sueño de cualquier hombre
-Ay Ginny…eres lo máximo!- dijo Harry que estaba a punto de pararse y empezar la noche, pero la chica lo detuvo con la mano.
-Espera…tu no te muevas…mi hombre será el rey hoy…-y empezó a moverse sugestivamente hacia la cama, y Harry aplaudía mentalmente y otro ser debajo de su ombligo parecía tener vida propia ya.
Ginny tomó su varita del tocador y ambiento la habitación con una luz tenue y algo de música. Se empezó a mover al compás de la música muy sensualmente.
Harry estaba como hipnotizado, nunca su esposa le había hecho algo así, entonces llegó a la conclusión que sin duda estaba en el paraíso.
Lentamente se fue deshaciendo de la poca ropa que llevaba, su esposo ya no resistió y se levantó de la cama, se acercó a ella, y empezó a besarla como si fuera la última noche y así los dos se entregaron mutuamente lo que desde hace tanto tiempo tenían guardado.
aeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaeaea
A la mañana siguiente amanecieron los dos abrazados y desnudos, pero a Ginny se le había hecho tarde ya, se durmieron tan tarde que el reloj despertador no lo escucharon. Se arregló lo más rápido que pudo y desapareció para dirigirse al hospital dejando a Harry y a los bebés aun dormidos.
Harry despertó despues de media hora que su esposa. No le molestó que se hubiera ido sin despedirse, pues se imaginó que había querido dejarlo dormir un rato más. Los bebés despertaron y sabiendo sus obligaciones los atendió. Para cuando llegó Molly Weasley ya estaban cambiados y desayunados.
-Oh Harry! Ya te convertiste en un experto padre…estoy tan orgullosa de ti…y hoy tienes tan buen humor!
-Si…bueno es que…-Su hija me hizo un maravilloso trabajo ayer, pensó-…amo tanto a mis hijos y estoy tan feliz por la familia que tengo…
-Es lo que te mereces hijo…si quieres ya puedes irte…yo me quedo con ellos…
-Gracias Molly…-les dio un beso a Sara y a Benny y luego a su suegra, tomó su portafolio y salió al garage para irse a su coche.-Nos vemos más tarde…
Llegó a las instalaciones de la revista "Life in London" de la cual era el fotógrafo en jefe. Estacionó su auto, llegó al lobby del edificio, saludó al guardia de seguridad y entró al elevador, apretó el número del piso 7, las puertas se iban cerrando, cuando una mano las detuvo y entró una mujer de unos treinta años.,
-¡Hola Harry!- saludó la chica, que era la editora en jefe de la revista, por lo tanto jefa del chico.
-¿Cómo estas Cate?- preguntó cortésmente.
-Muy bien, de hecho contigo quería hablar…me habló tu agente para avisarme que te vas a Nueva York… ¿por qué no me habías hablado de eso tu?- le recriminó la mujer.
-eh…bueno…yo…no me iba a ir sin decirte nada, es solo que esperaba que me confirmaran…yo en verdad esperaba que esto se diera aquí, pero me invitaron de una galería de América…
-Ah! Y no pensabas invitarme…como tu jefa debería de estar ahí…-y a Harry se le hizo muy conocido ese tono de coqueteo, siempre lo había hecho pero últimamente era mas evidente.
-Mira, no creo que ni mi esposa pueda ir…así que no creo porque tenga que llevarte a ti…-la puerta se abrió y Harry salió apresurado.
-Ya caerás!- dijo la chica y bajó también.
Harry llegó a su oficina, no era muy grande, y solo había mesas de trabajo y un escritorio. Tenía a dos fotógrafos más a su cargo, un chico y una chica, que ya lo esperaban.
-¿Que onda?- preguntó Nataly, una chica hippie que le recordaba los buenos tiempos de Luna Lovegood.
-Nada…-respondió de mala gana- ¿ya revelaron las fotos de la modelo en el parque?
-Ya… ¿estas de malas Harry?- preguntó Chris, un chico de diecisiete años que hacía su pasantía gracias al ojiverde.
-Si…no, bueno estaba de muy buen humor por la mañana, pero después me encontré con Cate…
-Ahhh! Ahora entendemos- dijo Nataly echándole una mirada cómplice a su compañero.
-Parece que el estupido de Karl le habló para decirle de mi exposición…ahora creé que tiene la obligación de ir solo porque es mi jefa…-hablaba mientras que revisaba las fotos.
-Pero esta loca ¿o que?...ella sabe perfectamente que estas casado y que tienes una familia…así o más zorra!- repuso la chica bastante enojada, pues ella era la única en ese trabajo que conocía la otra vida de Harry y su familia.
-Bueno, ya no importa…mejor nos ponemos a trabajar, quiero acabar temprano…tengo una junta muy importante a las cinco…-dijo Harry bastante irritado, pues la junta era con el Ministro de Magia y eso ya suponía otro fastidio.
-Mira, aquí están las fotos con Giselle…son magnificas…y mira esta…-le señaló una en especial-…creo que deberías de poner esta en la portada o mejor aún en tu exposición…-dijo su asistente emocionado.
-Eso lo veremos mañana en la junta…- dijo Harry-…ahora quiero que retoques esta…ve aquí, sus ojos y se ve un poco opaca- dio las ordenes a Chris y luego jaló a Nataly para hablar a solas.
-No se que voy a hacer si esta loca se empeña en ir conmigo a Nueva York…-dijo Harry claramente preocupado.
-Entonces lleva a Ginny contigo…no seas tonto…
-Si, tienes razón, además nos vendrían bien unas vacaciones…le voy a preguntar si puede tomarse unos días.
-Así se habla, ahora hazme el favor de dejarme a solas con ese bombón de allá- y señaló con la cabeza a Chris- si no me lo ligo a más tardar en dos semanas me doy por vencida.
-Ándale pues…voy a llamar a Karl desde la sala de juntas para dejarte sola…regreso en un rato…
-Ya vete…- lo apuro la chica.
Llegó a la sala de juntas, tomó el teléfono y le marcó a Karl Wolosky, su agente desde hace dos años.
-Karl…soy Harry!
-¿Que tal¿En que puedo servirte?
-¿Estas ocupado?
-Un poco, si…pero dime…para ti siempre tengo tiempo.- dijo el hombre del otro lado del teléfono.
-Quería que me dijeras si ya tienes una fecha para la exposición…quiero que mi mujer me acompañe y necesito saber el día…
-Bueno hijo, esta programada para dentro de quince días.- dijo el hombre que tenía casi cincuenta años y apreciaba mucho a Harry, de ahí que le hablará de hijo.- Pero recuerda que tienes que llegar unos dos días antes para que pongas a tu gusto las fotos en la galería…
-Ok, muchas gracias por todo…
-No tienes que agradecer nada Harry. Pero si quería comentarte que tengo una oferta de una agencia de publicidad para ti…suena muy interesante…te voy a mandar la propuesta por mail.
-En serio? Eso estaría genial…ya no estoy tan a gusto aquí…por cierto, no tenía que hablarle a mi jefa…ella no tiene porque estar ahí…
-Lo siento, pero quería que valorará tu trabajo…y viendo que en otro país están interesados en ti…la haría recapacitar…
-Bueno, eso ya no importa porque si tengo otra oferta la voy a tomar…
-No te precipites Harry- lo interrumpió Karl- espera solo un tiempo pertinente para estudiar la propuesta y después veremos.
-Ok, entonces espero que me lo mandes…gracias de nuevo…nos estamos hablando…
-Ciao Harry!
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Ginny ya llevaba más de seis horas trabajando, esta cansadísima, sobre todo porque la noche anterior no había podido dormir bien o mejor dicho Harry no la había dejado dormir.
Hermione no podía hacer ya las frecuentes visitas al consultorio de la pelirroja, por lo que ahora habían invertido.
-¿Cómo estas gordita?- le habló cariñosamente Ginny a la vez que tomaba asiento en el lugar de los pacientes.
-Así… ¡GORDA!, ya no aguanto Ginny…por favor dime que voy a estar bien…
-Por el momento no, pero cuando nazca tu bebé verás que todo lo que estas sufriendo ahora, habrá valido la pena.
--Eso lo se, solo quiero sentirme bien, aunque sea una hora…todo el tiempo tengo ganas de ir al baño, sin contar los calambres, los antojos y las piernas hinchadas me están matando!!!- habló tan rápido que esta se quedo sin aire.
-Linda te entiendo…además debo recordarte que yo tenía dos bebés en mi panza…ya falta poco, además en unos cuantos días tomarás tu maternidad y podrás descansar todo lo que quieras…ya no te quejes y mejor disfruta tu embarazo, después desearás que ese bebito regrese de nuevo a tu vientre…
-Tienes razón, me estoy comportando como una niña malcriada…por cierto nena… ¿podrías traerme un capuchino con cajeta? Ah! Y un muffin de blueberry…
-A la orden.-se levantó de su asiento y se dispuso a salir- ¿a que hora sales?
-A las seis, ya solo faltan tres horas, voy a dar una ronda a mis pacientes en lo que tú regresas…
-ok, nos vemos al rato…
Salió, regresó a su consultorio y tomó su bolso para ir a comprar los antojos de su cuñada.
Fue a la cafetería más cercana al hospital. Pidió dos cafés y dos muffins. Cuando estaba por pagar, alguien se le adelantó.
-Yo lo pago, preciosa!- dijo una voz muy varonil a sus espaldas.
Ginny volteó para ver al dueño de tan seductora voz- ¡Harry¿Qué haces aquí?
-Pase a buscarte y la gordita me dijo que estabas aquí...vine a alcanzarte.
-Ay que lindo!- le dio un tierno beso en los labios, pagaron y salieron hacia el hospital- Oye¿Cómo te fue en la junta con el ministro?
-Mal…quiere que regrese a trabajar de tiempo completo, obviamente me negué y se puso como loco, me dijo que no confiaba en nadie más que en mí, así que no me quedó más remedio que…
-¿Aceptaste?- preguntó sorprendida.
-Claro que no. Le dije que en la única persona que yo confiaba era en Ron Weasley, y que si quería que siguiera trabajando como auror lo tenía que promover…
-Y claro que aceptó…le dará mucho gusto a mi hermano…eres muy generoso¿sabías?- y se detuvo para abrazarlo.- Te amo.- lo besó.
-Yo también te amo, ahora vamos porque Hermione estará desesperada, me ordenó que te llevara con su encargo rápido.
-Ok, entonces hay que apurarnos, no queremos que el bebe salga con cara de muffin…- y soltaron la carcajada.
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