Capítulo 1: ¿Estás bien?
Málaga
7:00 PM
Dos chicos se encontraban en una sala de hospital, observando al dormido paciente. El hombre-perro que encontraron hacía una hora estaba profundamente dormido. Según los médicos había recibido una paliza mortal y si no fuera por ellos dos ahora mismo podría estar muerto. Solo escuchar la palabra muerto a la joven le recorría un escalofrío mientras que su amigo desviaba la mirada. Tras varios minutos esperando el hombre misterioso gruño, para luego abrir lentamente los ojos y mirar cansado a su alrededor. Al ver a Ginebra y Kira sonrió débilmente hacía ellos. Ginebra suspiro aliviada y Kira sonrió aliviado también. El hombre miro algo mejor a los dos jóvenes, sin borrar su sonrisa del rostro.
+ Siento haberos asustado… Gracias por ayudarme. - dijo sonriente mientras los dos jóvenes sonreían al desconocido. Cuando Ginebra iba a hablar para preguntarle el nombre este chasqueo los dedos - ¡Que mal educado! No pude presentarme~ Me llamo Chinatsu Utada, un placer. - dijo alegremente el hombre mientras su sonrisa se ensanchaba. Los dos jóvenes se miraron y asintieron, mientras Kira se preparaba para hablar.
+ Yo soy Kira Ryotaro, el placer es mío. - se presento Kira con una leve sonrisa plasmada en su cara. Ginebra aclaro su garganta y miro a Chinatsu para proceder a presentarse.
+ Y yo soy Ginebra Carriedo. Le pediría pero, que evitase hacer lo de la tienda de nuevo si no quiere que la paliza se la dé yo. - dijo Ginebra con una sonrisa en sus labios mientras una aura maligna la rodeaba. Chinatsu trago saliva mientras negaba con la cabeza. No, no y no, no quería otra paliza como la que le habían dado. Demasiado dolorosa. Esta vez fue él el que fue cortado por Ginebra, que siguió hablando - ¿Pero quién le hizo eso Chinatsu-sama? ¡Debería usted denunciarlo! - dijo Ginebra enfadada. ¿Quién podía hacer algo así a una persona?
+ Oh… Bueno… No te preocupes. No hace falta que os preocupéis, estoy bien. - dijo intentando evitar responder a la pregunta. Los dos jóvenes se miraron antes de que un medico viniese a decirles que era hora de irse.
Cataluña
8:00 PM
Actualmente Andrea y Sonia estaban ayudando a Yayoi Shigatsu, la dependienta de la tienda de anime y manga, a ordenar su caótica tienda, la cual estaba patas para arriba por un ataque de nervios de Yayoi al saber que su mejor amigo Chinatsu Utada había sido atacado y mal herido. Lamentablemente ese tal Chinatsu estaba en Málaga y ella no podía hacer nada por lo que se había puesto de los nervios. Por una razón u otra las tiendas que ellos dos habían abierto habían causado problemas a algunos vecinos y se la tenían jurada, por lo que muchas veces tenían problemas de ese estilo. Las dos chicas no entendían como alguien podía dar una paliza de muerte a otra persona, ciertamente les sacaba de sus casillas. Andrea se quedo en silenció mientras observaba la puerta trasera. En ingles ponía "Hacia Málaga". Andrea arqueo una ceja y camino hacia allí para abrir la puerta y ver a Ginebra, su hermana adoptiva, al otro lado de la puerta junto a un buen amigo suyo, Kira Ryotaro. Andrea ladeo la cabeza al igual que lo hizo Ginebra, mientras Kira y Sonia retrocedían y Yayoi y el recién salido del hospital Chinatsu sonreían nerviosamente.
+ ¿What the fuck? - dijeron Andrea y Ginebra a la vez mientras pasaban la puerta una a cada lado y luego pasaba Ginebra hacia Málaga. Sonia tomo aire y paso la puerta y, después de cerrar la puerta y las ventanas, Yayoi pasó al otro lado. Chinatsu rió estrepitosamente mientras daba una vuelta sobre sí mismo. El gano la apuesta, aquellas personas podían ver cosas espirituales. Ginebra remugo algo y miro a su hermana adoptiva Andrea.
+ No esté tan contento, que seguro que no sabe que yo soy una Quincy. - dijo Ginebra gruñendo. Yayoi y Chinatsu se miraron durante un momento y luego miraron a la joven. De nuevo se volvieron a mirar y Yayoi sonrió triunfante antes de pronunciar las palabras "Gané". Chinatsu remugo algo mientras le daba un billete de diez euros a su amiga que rio feliz. ¿Una apuesta?, pensaron los cuatro jóvenes que no sabían de qué iba la cosa. Los dos adultos se miraron y luego aclararon su garganta.
+ Nosotros somos Shinigamis renegados de la Sociedad de Almas. Desde hace un tiempo notamos que vosotros teníais algo especial. Pues bien, necesitamos ese algo para que nos ayudéis a salvar a un amigo nuestro que la Sociedad quiere ejecutar. Por fa-
+ Os ayudaremos. - corto la frase de Yayoi. Andrea era la que había hablado, mientras recogía en una coleta su corto pelo rojo. Sonrío mientras sus ojos marrones brillaban y luego alargo la mano para hacer un trato con Yayoi. Esta sonrió y acepto la mano de Andrea.
Bien, los mejores problemas empezaban ahora.
