MOSCÚ, RUSIA. 2010

18 Años después de aquél fatídico día en Varsovia

Frío

Así era Natsu desde hacía bastantes años, ya no era el niño llorón y marica que era cuando tenía 4 años. No señor, se había vuelto un hombre hecho y derecho, y para ello había pasado por varias pruebas un tanto traumantes para infantes de su edad, pero a él no le importaba eso, sabía lo que tenía que pasar para ser lo que era hoy, así que simplemente se dejó llevar por esa vida lujuriosa.

Ahora mismo caminaba por las calles de Moscú, eran los primeros días de Noviembre y el invierno comenzaba a aparecer, la estación favorita de Natsu, llevaba unos jeans, tenis (zapatillas como los conocen algunos) cómodos, un Jersey gris, sobre el Jersey llevaba una chaqueta negra y en su cuello su inseparable bufanda blanca de cuadros, un gorro le cubría la cabeza, aunque no en su totalidad, mechones de cabello rosado caían en su frente, oídos y nuca. Llevaba prisa tenía que verse con su hermana y unos amigos en un bar cercano.

Miró su reloj, 11:42, iba 12 minutos tarde, vaya impuntualidad.

Mientras caminaba observaba las manadas de gente que circulaban por la capital del Vodka, algunas mujeres llamaban su atención, pero hubo una a la que se quedó mirando, era rubia, caminaba en dirección contraria a la que él e iba hablando por télefono, tetona y de hermosas piernas, ojos cafés, llevaba un pantalón negro ajustado, unas botas café a media pantorrilla, no pudo ver su blusa, ya que un enorme abrigo negro la cubría, en la cabeza una boina café le daba estilo. Pero algo fue lo que le llamó la atención: Una Minifalda.

Si hace frío y una mujer lleva minifalda, puta segura, o eso es lo que le había dicho un amigo, pero demonios, es que con ese trasero y esas tetas que a pesar de llevar un enorme abrigo destacan como un pastel de chocolate en medio de la tundra de Yakutia.

Caminó más lento para poder observarla mejor, en cuanto se acercaron mucho la rubia lo miró y él a ella, ella giró su cara a otro lado y él siguió caminando, por ir baboseando con esa rubia había perdido otros 3 minutos, 15 minutos de retraso, su hermana se iba a enojar.

Cuando llegó a la esquina de la calle vio del otro lado el bar donde se citarían: "Been to Hell" , bonito nombre, pero estamos en Rusia, debería estar en Ruso, no en Inglés, carajo. Pensó. Natsu era un nacionalista, repudiaba con el alma a los americanos, británicos y en especial a esos maricas franceses, pero que más daba, no es como si fuera el presidente de su nación, la segunda potencia mundial y la primera nuclear.

Se apresuró a cruzar la calle y saludó.

— Lamento la demora, una rubia tetona me distrajo de camino al bar — se disculpó

— Da igual, solo entremos — respondió un hombre de más o menos 22 años

Eran 2 hombres y 2 mujeres, cada par (de hombre y mujer) tenía el cabello distinto, al igual que Natsu una muchacha más joven que él tenía el cabello rosado mientras que en los otros dos eran pelinegros, la mujer en este caso era la mayor.

— ¿Y bien? ¿De qué querían hablar con tanta urgencia? — preguntó Natsu

— Negocios — sentenció la mayor de los pelinegros

— Entonces vamos a un lugar más privado — Natsu tronó los dedos y un par de hombres abrieron una puerta que decía "Limpieza" y se mostraron unas escaleras que daban a un lujoso lugar VIP

— Las damas primero — sugirió Natsu mirando lascivamente a la pelinegra

— No le vas a ver el culo a Ultear — dijo el hombre mientras tomaba a la mujer y la hacía comenzar a caminar empujándola de la cintura, la pelirrosa solo se rio bajito

— Hey, que no he hecho nada, relájate Gray, no es como si fueras a llamarme cuñado por una miradita — dijo divertido

— Meredy, calla a tu hermano o lo voy a golpear en frente de la gente — amenazó Gray

— Vamos, tranquilos, que arriba nos esperan unas buenas rondas de Vodka y un delicioso buffete para pasarla de lo mejor — sugirió Meredy

Y todos subieron al segundo piso, los dos guardaespaldas cerraron la puerta y se colocaron como gorilas guardianes en esta.

Gray Fullbuster Miklovich, 22 años, Italiano por su padre y Ucraniano por su madre, 1,82 m. de altura, era conocido en los bajos mundos de Grecia como Ice Maker, o Hacedor de Hielo, vendía Cristal en cantidades descomunales y las repartía por toda la península balcánica, junto con su hermana, Ultear Fullbuster Miklovich de 24 años, eran los herederos de la Cossa Nostra en Italia, su padre Silver Fullbuster era el líder máximo de dicha mafia, eran la mafia más famosa del mundo, pero el mundo era ignorante en cuanto a quien manejaba esa telaraña de poder, los medios y los gobiernos afirmaban saber quienes eran los líderes de ciertos cárteles y mafias, pero eran solo títeres, los verdaderos estaban ocultos, bajo las sombras, o bien, en las calles de Moscú, bajo el frío sol de invierno, porque a los gobiernos les conviene que siga así, su PIB aumenta con trabajos en cooperación con las mafias, era una oferta irresistible.

Meredy Dragneel, 20 años, 1.74 m. de altura, una carismática mujer, aunque si bien su fama era en gran parte por ser actriz en películas de Hollywood de vez en cuando su poder provenía de la mafia Rusa, aquella que pertenece desde el principio a su familia, Hollywood es un Hobbie para ella, es un lujo que de vez en cuando se da ella misma, pero en general, prefiere pasearse por Alemania derrochando dinero de su familia, una vida de diva, muy amiga de Ultear, se conocen desde pequeñas, así como Natsu y Gray.


Cálida

Así se describía Lucy Heartfilia, según ella por tener muchos conocidos y entablar amistades con facilidad, con 22 años de edad estaba en la flor de su vida, un trabajo con su padre del cual no le gustaba hablar mucho, sin relaciones que la ataran, era libre, pero tanta libertad la hacían sentir monótona, aburrida. Así que para sus vacaciones de Invierno y a pesar de los reclamos de su padre decidió ir a Rusia, aquél lugar prohibido según Jude Heartfilia, aún recuerda sus palabras "Nunca vayas a Moscú, es muy peligroso, los Moscovitas son unos cavernícolas agresivos", báh, le daba igual, ya había estado en Rusia varias veces, bueno, solo en San Petesburgo, con su amiga Levy, una bibliotecaria Ucraniana que vivía en St. Petesburgo, la ciudad de los Zares, había pasado varias vacaciones ahí y le había fascinado Rusia, no era como su padre lo describía, aunque él solo hablaba de los Moscovitas, no sabía si era el término para los rusos en general o solo para los que vivían en la capital de la nación más grande del mundo.

El caso está en que era su primera vez ahí, en Moscú, estaba un poco confundida, si bien sabía hablar al derecho y al revés el Ruso ya que desde niña inicio un curso para ello, las calles eran tan difíciles de transitar, y le tuvo que marcar a su amiga Levy, la cual la invitó a pasar el invierno en Moscú, ya que su familia se reuniría ahí. Tomó su télefono y marcó, esperó y esperó mientras seguía caminando y Levy no atendía la llamada, que raro.

Siguió insistiendo, mientras caminaba en medio de tumultos de gente que parecían relajadas y sabían exactamente a donde ir y como llegar, no como ella, sintió un par de ojos observándola y lo vio, un pelirrosa, que a pesar de llevar un gorro negro sus cabellos innegablemente rosas caían salvajemente por su frente, vio como él la devoraba con la mirada y se sintió expuesta, mientras él acortaba el paso, ella aceleraba, cuando estaba a punto de pasarlo de largo lo miró y se encontró con su fija mirada verde, hermosos eran sus ojos, verdes cual jade en su estado más puro.

Soltó un ligero suspiro cuando Levy atendió la llamada y siguió con lo suyo, se detuvo en frente de la Plaza Roja, donde esperaría indicaciones o algún transporte de la pequeña peliazul que la había invitado.


— ¿Te enteraste? —

— ¿Eh, de qué? —

— Los Ucranianos están alterados Natsu, quieren más dinero o empezarán a revelarse — le dijo Gray

— Ese no es asunto mío, eso es problema de Gajeel, habla con él, yo no tengo nada que ver con esto, recuerda —

Gray le dio un sorbo a la botella de Wiskey saboreándola en su garganta y miró a donde su hermana y la hermana de Natsu hablaban tranquilamente, solo ellos 4 estaban ahí, y claro, los meseros y guardaespaldas

— Pues habla tú con él, ya sabes que desde que se enteró de lo de Juvia no me dirige la palabra —

— Ese tampoco es problema mío Gray — una sonrisa adornó su rostro

Gray sacó un periódico de la parte de atrás de su chaqueta negra y la dejó caer duro contra la mesa

— Dime ahora si eso no es problema tuyo —

Natsu volteó el periódico para poderlo leer y se sorprendió con la noticia principal

"MASACRE: Asesinan a sangre fría a 50 hombres en una noche teñida de rojo en Kiev, se sospecha que son ajustes de cuenta entre los mafiosos de la zona"

Empezó a ver las fotos de los fallecidos, no reconocía a todos, pero vio alguno que otro rostro conocido con el que haya entablado una ligera conversación siquiera, un hombre resaltaba entre todos ellos, Wally, un hombre que de lejos se veía su pinta de mafioso, le hacían burla porque tenía el cráneo un poco cuadrado al tener la barbilla algo ancha y lisa, era un amigo de su hermana, le habían cortado la garganta y el corazón estaba en su pecho con un cuchillo y un mensaje que decía claramente: "Paga o Muere, Dragneel".

Desde la muerte de Igneel así había sido, eso desequilibró el mundo de la familia Dragneel, su mamá había entrado en una gran depresión y había escapado a Nueva York, necesitaba tiempo según ella, era una desgraciada, abandonó a su familia cuando olió el peligro, sin embargo, ahí estaban, los tres hermanos, en pie de guerra, aunque Chelia fuera aún muy pequeña para entender esto más o menos se daba una idea de a donde iban las cosas, aunque ellos ahora no estuvieran al mando, eran parte importantísimo del mecanismo de una mafia.

Debía poner orden en Ucrania.

No, Gajeel debía de hacerlo, él no era responsable.


Carajo, debo dejar de escribir a estas horas y con esta presión por las clases, apresuro mucho el capítulo y siento que no rinde lo suficiente.

En fin, si hay algo que no entiendan del capítulo, por MP o Review me lo hacen saber para que yo pueda ponerles la referencia o significado de aquello :)

Por cierto, el fic ahora es clasificación M, por la votación de 1-0 a favor del que si haya Lemmon, estuvo cerrada la verdad, no me daba ni tiempo de leer los votos.