¡Oh por Dios! Primer capítulo, me pase todo el día escribiendo este Capítulo ignorando a todo el mundo Jajaja Ok no… pero al fin lo termine. Disfrútenlo mucho y visiten mi otro Fic "Copos de Nieve y Un violín" El primero que escribí el que inicio todo esto, pero bueno aquí está el 1er Capitulo!
(Algunos personajes de HTTYD 2 son propiedad de Dreamworks) PERO LA HISTORIA ES COMPLETAMENTE MIA DE MI Y NO TUYA DE TI xD Hahaha Ok ¡YA BASTA!
(Capitulo 1)
Pasaron cinco días desde que los piratas habían atacado el pueblo del reino Cádiz, dejando atrás la agonía y el dolor de las personas que habían sufrido ataques hacia ellos o hacia sus familiares y amigos. El capitán Haddock estaba que le hervía la sangre, ya que perdió a casi toda su flota dejándolo indefenso, tenía que refugiarse y esperar a que su tripulación se recuperara, tenía que volver a armar de nuevo su flota, tenía que reunir el número de hombres y barcos perdidos, pero para eso le llevaría tiempo.
El Capitán Robert Haddock era un hombre alto, cabello castaño, de ojos verdes, tenía la piel bronceada y vestía botas grandes, una casaca de terciopelo con adornos en color oro, y una camisa de lino, el cabello lo tenía suelto y largo, tenía un rostro serio y siniestro lo que hacía que todos se intimidaran ante él. Pero como un buen capitán se preocupaba por la seguridad de sus hombres, él podría vender su alma al diablo con tal de que su hijo y su flota junto con los tripulantes estuvieran a salvo.
-¡MALDITA SEA, QUE ME PARTA UN RAYO! –Gritaba el capitán con furia dentro de su camarote golpeando y arrojando cosas- ¿!como es que esa flota real nos pudo atacar si estuvimos a punto de dejarlos atrás!?
-Papa, uno de los tripulantes que logró escapar dijo que la flota real ya nos estaba esperando, al parecer todo ya estaba planeado, solo estaban buscando el momento preciso para abordar nuestros barcos y atacar- dijo Hiccup con una voz seria, no le gustaba ver a su padre así de molesto .
-Perdimos a tantos hombres- Con un tono más calmado se sentó en su silla, empezó a masajear el puente de su nariz y dejo salir un suspiro-Maldito traidor- dijo con una voz fría- juro que pagara por esta traición, es tan estúpido por lo que acaba de hacer… nunca deben de traicionar a un pirata… o las consecuencias serían la peores de su vida- embozo una sonrisa maliciosa que hasta su hijo le dio escalofríos .
Después de unos minutos de silencio el Capitán logro calmarse, pero Hiccup recordó a la niña que se encontraba en las celdas, Coral había sobrevivido gracias al joven de ojos verdes que le llevaba lo necesario para mantenerse ahí, lograron conocerse un poco mejor, el castaño se dio cuenta de que Coral era una niña dulce, inocente de buen corazón.
-Papa, sé que no es un buen momento…- Hiccup tenía la voz temblorosa, temía por la reacción de su padre- Tengo que informarte… que durante la invasión del pueblo de Cadiz, dos de nuestros hombres trajeron a una niña como rehén para poder… ya sabes…- no pudo terminar la frase, el tan solo pensar que si no hubiera llegado a tiempo para evitar que esos hombres le hicieran daño, sus deseos de matar a esos par de inútiles crecían.
-¿Una niña?- molesto, el capitán se puso de pie y camino hacia su hijo –Saben que está prohibido que niños estén en este barco, salvo tu- dijo con un tono burlón. Hiccup se molestó por el comentario- No podemos tenerla aquí desháganse de ella, que sea comida para tiburones
-Papa… e-es una pequeña, ¡por favor! ¿Serias capaz?- Hiccup estaba molesto no dejaría que le hicieran daño a Coral, ya que la niña había prendido un sentimiento de compasión en Hiccup hacia ella.
El padre del joven se impresiono ante la reacción de su hijo ¿Desde cuándo un pirata como él se compadecía de una rehén?, pero él ya sabía que su hijo no quería ser pirata, que él no quería seguir sus mismos pasos, pero ¿Qué otra opción tenía? Sabía que un día en el futuro el ya no estaría para dirigir a sus hombres y su hijo era el único que podría ocupar su lugar. Algo debió tener la pequeña para que Hiccup reaccionara así.
-Bien, quiero que vallas por ella y la traigas ante mí-Dijo el capitán dándole la espalda a su hijo
-Pero pa…- fue interrumpido por un tripulante del barco, era su amigo Patapez quien acababa de entrar al camarote del capitán
-Perdón la interrupción capitán, pero la niña que abordaron durante el ataque de Cádiz quiere hablar con usted-Hiccup abrió los ojos como platos y su respiración se agito ¿En qué rayos está pensando Coral? ¿Por qué quería hablar con su padre?
-Así que… la niña quiere hablar conmigo ¿eh? Bien tráiganla ante mí- dijo el capitán a Hiccup y Patapez que asintieron y se retiraron
Hiccup tenía miedo de que es lo que quería hablar Coral con su padre, según ella nuestra tripulación mato a su familia, seguramente el sentimiento de soledad era muy grande y ya no quería seguir con su vida. Ese pensamiento hizo que Hiccup se le revolviera el estómago y sentía que su corazón se le saldría del pecho. Al llegar a la celda Coral estaba sentada en el suelo con un rostro serio. La sacaron y se dirigieron al camarote del capitán, durante el transcurso Coral solo tenía la misma expresión con una mirada fría llena de furia y dolor, solo miraba hacia el frente. Al llegar, Patapez se retiró dejando solos al capitán con su hijo y la niña que miraba a Haddock con enojo.
-Me dijeron que querías hablar conmigo pequeña, pues bien te escucho- dijo el capitán poniéndose de frente a Coral.
El capitán Haddock trato de poner su cara más intimidante para asustar a la pequeña, pero para su gran sorpresa, lo único que hizo Coral fue reunir saliva en su boca y escupir delante de los zapatos del capitán
-Asesino- dijo la pequeña con un tono frio
Hiccup estaba sorprendido y aterrorizado ante la escena ¿Desde cuándo la pequeña Coral es tan fría? Creía que ella era alguien tierna con buenos sentimientos, inocente e incapaz de hacer ese tipo de actos
-¡No sabes con quien te estas metiendo mocosa!-grito el capitán tomándola bruscamente de los brazos para asustarla pero lo único que recibió de la pequeña fue una sonrisa maliciosa que hizo que el capitán se sorprendiera
-Claro que se con quién estoy hablando- se soltó del agarre del pirata y lo encaro – estoy hablando con un ser humano sin sentimientos, con alguien que no le importa cuántas vidas destruya con tal de obtener lo que quiere… ¡Con alguien que acabo con mi familia!
-¡Coral ya basta!- grito Hiccup, no quería que su padre le hiciera daño
-¡No! ¡No he terminado!- volteo a ver a Hiccup a los ojos llenos de lágrimas, quería llorar, pero se contuvo para volver a encarar al capitán- Y escúchame muy bien pirata… juro que hare lo que sea para vengar la muerte de mis padres y la de mi hermano, no descansare antes de hundirte y cobrar el daño que me has hecho, viva o muerta te veré destruido-dijo Coral con una voz ronca llena de odio
Haddock se quedó en silencio viendo y escuchando a Coral, por una parte estaba sorprendido ¿Cuánto odio y rencor podría haber en una niña de tan solo 10 años? ¿Sería capaz de todo? "Cuanta seguridad, cuanta decisión, cuanto coraje" pensó el capitán, luego volteo a ver el collar que tenía, el dije de un búho con diamantes rojos en los ojos "El elegido no será de sangre tuya, pero el quien te simboliza estará portada en la persona menos esperada" Volteo a ver a Coral a los ojos, se podía sentir como la furia y el rencor salían en ellos
Antes de que el capitán pudiera decir algo Coral se dio la vuelta y camino directo a las celdas, seguida de Hiccup quien la llamaba pero ella lo ignoraba. "Imposible" pensó el capitán, se sentó en su silla quedándose quieto mientras se sumergía en sus pensamientos.
-¡Coral! ¿Qué fue todo eso? ¿Quieres que te maten? ¿Eso quieres?-Decía Hiccup desesperado, quería respuestas de su comportamiento- Coral tú no eres así, dime que fue lo que paso
Ella no contesto, estaba con los ojos en blanco y respiraba descontroladamente lo único que pasaba por su cabeza era en como quería destruir al capitán Haddock. Luego de unos segundos Coral relajo los hombros y suspiro
-N-no sé lo que me paso Hiccup… Y-yo no soy así- estaba asustada consigo misma, no entendía porque tanto odio si ella era una niña que jamás guardaba rencor ¿O no lo era pero jamás lo supo?-Necesito estar sola, vete…por favor -dijo Coral en un tono suave
Hiccup no dijo nada y solo se retiró cerrando de nuevo la celda, algo andaba mal con ella, si seguía en ese lugar las cosas podrían empeorar. Decidió que Coral ya no estaría en ese lugar, la estaba cambiando, tenía que ayudarla a escapar, no importaba si su padre se enterara o no, "de todas maneras él fue quien dijo que nos deshiciéramos de ella" "A sus órdenes capitán"
Ya era de noche, Coral ya no quería seguir en ese lugar, todo era horrible, salvo la compañía de Hiccup, tenía que buscar la forma en escapar de una buena vez. Sus pensamientos se esfumaron cuando escucho la puerta de la cámara de celdas, era el otro amigo de Hiccup, Patan, quien entraba a la celda de Coral alarmándola
-No, por favor no me hagas daño –rogo la pequeña retrocediendo
-Tranquilízate, vengo porque Hiccup te ayudara a escapar, sígueme y guarda silencio-Coral lo miro confundida por un momento ¿Escapar?-deprisa no tenemos tiempo
Los dos empezaron a caminar por la cubierta, era una noche llena de neblina, ella no podía distinguir muy bien donde estaba, pero Patan si, se detuvo al ver que dos hombres se acercaban a ellos, rápido tomo a la niña y la escondió debajo de las escaleras.
-Ustedes dos, no deberían estar aquí, ya son más de las ocho-dijo Patan en un tono de dominio
-¿Y tú qué haces aquí Patan?
-Yo estoy de guardia ¿recuerdas? Ahora largo
Los dos piratas asintieron fastidiados y se adentraron en el barco, dejando solos a Patan y Coral. El joven tomo a la pequeña de la mano y se la llevo a un lado de la cubierta donde vieron a una figura moverse, era Hiccup quien preparaba un bote listo para usarlo
-Patan ¿Qué paso?- dijo Hiccup al ver a su amigo acercándose con la niña
-Patapez dice que ya llegamos, el muelle de Triberg está del otro lado de esta maldita neblina, será fácil para ella remar hasta el otro lado sin ser vista
-Gracias Patan, ayúdame con el bote y luego vigila que mi padre no se despierte
-Entendido- dijo Patan para después ayudar a Hiccup a poner el bote. Ya en el agua Patan fue a ponerse de guardia vigilando que no hubiera tripulantes en la cubierta.
Hiccup tomo de la cintura a Coral y bajo de un salto con la mano en una soga hacia el bote
-Escúchame Coral, para poder escapar tendrás que remar hacia esa dirección- dijo Hiccup señalando con su dedo- No te preocupes, veras unas luces cuando estés más cerca, toma esto lo necesitaras –le tendió en la mano una bolsa llena de monedas de oro- te servirán por un tiempo pero será de tu suerte conseguir más- al último le puso una capa color guinda que cubría por completo su vestido y cubrió su cabeza con el gorro
-¿Y tú? Te quedaras- Coral sentía como sus ojos se inundaban de lágrimas, Hiccup asintió con la mirada triste, por fin tenía una amiga pero por el bien de ella tenía que irse. Coral no lo dudo y abrazo fuertemente al muchacho, varias lagrimas resbalaron en sus mejillas – Gracias por todo Hiccup, jamás olvidare lo que has hecho por mí, eres mi mejor amigo… T-te quiero
- Y yo a ti Coral, jamás te olvidare, eres la mejor amiga que he tenido en la vida- dijo correspondiendo el brazo de Coral con más fuerza –Cuídate por favor- le dio un pequeño beso en la frente y se volvió a abrazar
Luego de unos minutos abrazados ambos se separaron y Hiccup la miro de pies a cabeza por última vez, se veía tan inocente y tierna, aun debajo de la suciedad y de ese vestido roto se notaba la belleza de esa pequeña, por ultimo vio el pequeño búho del collar de Coral asomándose en la abertura de la capa, los ojos de diamantes brillaban bajo la poca luz de la luna. Hiccup empezó a subir al barco con la soga que tenía y Coral empezó a remar hacia el muelle del reino Triberg que no estaba tan lejos del reino de Cádiz, un día de viaje duraba para ir haya.
Al principio a Coral se le dificulto remar, pero luego fue acelerando la velocidad logrando desaparecer entre la neblina, Hiccup la perdió de vista con una mirada triste "Es lo mejor Hiccup" pensó el chico para luego regresar a dormir. Coral vio de lejos luces en la dirección que le dijo el joven castaño, fue directo a ellas y logro acercarse al muelle, bajo del bote y se empezó a escabullir por los barriles de pescado que habían. No sabía a donde ir pero aun así empezó a caminar por las calles desconocidas de Triberg, había unas casas lujosas alrededor de ella, talvez podría conseguir trabajo en algunas de ellas, ¿le pagarían? ¿le darían un lugar donde dormir? Los pensamientos de la niña se interrumpieron al tropezar con una roca y caer boca abajo dejando que las monedas de oro que tenía en la bolsa salieran de esta. Rápido empezó a recoger las monedas pero fue interrumpida, ya que alguien jalo de su capa haciéndola caer hacia atrás
-¡Ladrona!- grito un hombre que hacia guardia al vecindario lujoso, rápido otros dos se acercaron a ella
-No, no yo n-no robe nada lo juro-dijo Coral tratando de escapar del agarre del guardia
-Entonces de donde sacaste esas monedas de oro, por tu aspecto dudo que sean tuyas.
-Vendrás con nosotros -dijo el otro guardia
-No por favor, yo no hice nada, ¡suéltenme!-grito la niña tratando de zafarse del agarre del guardia
-Deténganse, caballeros-Una mujer joven, rubia, con un vestido morado y elegante, tez pálida y ojos azules se acercó a los guardias que sostenían a Coral- dejen a esa niña ella viene conmigo
-¡Señorita Johns! –Exclamaron los guardias, Coral la miraba confundida ¿Quién ella era?
-Ya suéltenla- ordeno la joven con una mirada seria, ambos guardias obedecieron y la niña se fue corriendo hacia ella- Ella fue al banco a sacar este dinero para mí, no se preocupen señores es la hija de una sirvienta mía
-Perdone señorita Johns la dejaremos en paz, que pace buenas noches- los hombres se retiraron y Coral se quedó sola junto a la joven, la niña se dio cuenta que aquella joven debía ser alguien de suma importancia, con la actitud de aquellos guardias lo decía todo
-Muy bien pequeña- dijo la mujer agachándose para quedar a la altura de la pequeña- dime ¿cómo te llamas?
-Coral- murmuro la niña, pero lo suficientemente claro para que la joven la escuchara
-Hola Coral mi nombre es Elizabeth Johns- tomo a la niña de la cara y luego la vio de pies a cabeza. La capa ya no la cubría lo suficiente y gracias a esto Elizabeth se sorprendió al ver como Coral tenía cortadas y cicatrices en los brazos - ¡¿Qué te paso porque estas así de herida?!- Alarmada la empezó a ver aun mas horrorizada por las manchas de sangre que tenía en los pies –Ven conmigo… -d-descuida estarás bien te lo prometo-tomo la mano de la niña y se dirigió a una mansión pintada de blanco.
Al entrar la niña miro a su alrededor y quedo asombrada ante los hermosos muebles que había, una escalera enorme en forma de espiral, las velas estaban prendidas y unos cuantos sirvientes se encontraban en la cocina
-Susan, ¿Susan dónde estás?-Elizabeth empezó a ver por todos lados hasta que una mujer de estatura baja, regordeta con cabello rojo y piel blanca entro a la sala y se dirigido a Elizabeth
-Señorita Elizabeth, ¿que se le ofrece?- al mirar a la niña con las cortadas y las manchas de sangre Susan dio un grito de horror- dios mío mi niña ¿que te paso?
-Susan no hay tiempo para explicar, por favor ayuda a bañar a Coral y a curar esas heridas por favor, cuando esté lista llévala a mi cuarto-Coral tomo la mano de Susan con timidez y esta solo le sonrió cálidamente
-Enseguida señorita Elizabeth. Ven pequeña te dejaremos como nueva
Tomando un libro del mueble de la sala, Elizabeth se dirigido a las escaleras para subir a su habitación, pero se detuvo al ver a dos niñas espiando a mitad de las escalera. Ambas eran gemelas con cabellos rubios y piel blanca, lo único que las distinguía era que una tenía los ojos azules y la otra los ojos grises
-¿Quién es esa y que hace en nuestra casa?- dijo con repugnancia la niña de ojos grises- se nota que es de la calle
-Amalia- pronuncio el nombre de su hermana de once años con fastidio, suspiro y se relajó- ella es Coral, se quedara aquí y será la nueva ayudante de Susan
-¿Otra sirvienta? genial ahora tendremos que esconder nuestras cosas- comento la joven de ojos azules- de seguro querrá robarnos, como es de la calle
-Griselda… Miren mejor… cállense y vuelvan a dormir, no aguanto sus comentarios-fastidiada y con un dolor de cabeza Elizabeth se dirigió a su habitación al igual que las gemelas.
Mientras tanto en el baño de la servidumbre, Susan bañaba delicadamente a Coral, sus heridas eran leves lo cual no dudo que se repondría en unas semanas. Al terminar, Susan le puso un camisón de tela suave y la peino en una trenza, se dio cuenta que la niña era hermosa y que con esos ojos podría hipnotizar a cualquier hombre. Coral tomo su collar y se lo puso bajo el camisón. Susan la llevo a la habitación de Elizabeth quien se encontrada sentada en su cama leyendo un libro de pasta gruesa.
-Muchas gracias Susan, puede retirarse esta noche Coral dormirá aquí- tomo a la niña de la mano y la acomodo a su lado
-Descanse señorita Elizabeth, descansa pequeña- se retiró de la habitación y acurruco a Coral en sus brazos, por alguna extraña razón Coral despertaba un instinto maternal de Elizabeth hacia ella lo que hacía que Coral se sintiera protegida, lo cual le recordaba mucho a su madre. Unas lágrimas empezaron a resbalar en las mejillas de la pequeña.
-Dime Coral, ¿dónde están tus padres?
-Los asesinaron junto con mi hermano –aquella confesión hizo que Elizabeth abriera los ojos como platos y un escalofrió recorrió por su espalda – y lo peor fue que yo vi como murieron- empezó a llorar con más fuerza. Elizabeth no podía creer lo que estaba escuchando, pero ¿A qué se debían los golpes y las heridas? La abrazo con más fuerza.
-Cuéntame ¿Qué fue lo que te paso?
-Pues…- Coral empezó a contarle como fueron los hechos el asesinato de sus padres, su hermano que lo habían golpeado, pero dando a saber cómo estaba la situación en ese momento dudo que los piratas lo hubieran dejado vivo, su secuestro y su escape del barco del capitán Haddock, Elizabeth escuchaba asombrada, la historia de la pequeña parecía un cuento de terror. Coral evito mencionar sobre la "platica" con el capitán Haddock temía que la consideraran una niña violenta.
-Mi padre antes de morir me dio esto-le mostro el búho de oro con diamantes rojos
-Es muy bonito
-Sí, jure jamás quitármelo y eso hare- luego de esa oración Coral bostezo y se acurruco en las sabanas-gracias por dejarme dormir aquí Señorita Elizabeth gracias…- lentamente cerró los ojos y cayó en un sueño profundo, estaba agotada y lo único que quería era descansar
-Descansa pequeña- le dio un beso en la frente y estuvo a punto de quedarse dormida cuando sintió que una mano le movía el hombro- ¿Que sucede Coral?
-Prométame que no le contara mi historia a nadie por favor- la miraba con seriedad pero también con inocencia
-Tranquila Coral, tu pasado está guardado conmigo, te prometo no decirle a nadie- le dedico una sonrisa que al instante Coral la devolvió y la abrazo con fuerza. La sonrisa de Coral se borró en al instante poniendo una cara seria, los pensamientos que tenía eran de puro rencor:
"Juro que los responsables de la muerte de mis padres pagaran por lo que han hecho, vengare tu muerte hermano, Alex, no sabes cuánto te extraño hermanito, lo que han hecho no tiene nombre. Hiccup muchas gracias por lo que hiciste por mí, juro que algún día nuestros caminos se volverán a cruzar."
Coral si que es vengativa Muahahaha, espero y les haya gustado el Fic! Enloquecí al escribirlo, ya quiero terminarlo pronto porque más ideas se me vienen a la cabeza que a veces tengo que cambiar todo y eso no me gusta :C Dejen sus reviews y comenten si les gusto o denme algunas ideas
Nos leemos en el siguiente capítulo CHAO!
