Capitulo 2: Rojo pasión.1º part.
Samanta tomo una gran, gran bocanada de aire e intento relajar sus hombros pero… el esfuerzo fue completamente inútil, no había poder en la tierra que la ayudara a calmar sur nervios.
El día anterior se había pasado la tarde entera preparando chocolates para San Valentín con sus amigas y si no fuera porque de verdad amaba a aquel chico no se hubiera molestado en siquiera tocar un cucharon.
Que ridículo, suspiro por doceava vez y se dedico a caminar al lado de Laila, su amiga era el tipo de chica que se comportaba como una madre con la banda, siempre responsable y tan considerada, exceptuando el hecho de que hacerla enojar era una condena a muerte.
Sam nunca la habría imaginado así de tranquila, mientras ella sufría una guerra de vergüenza interna. Jugueteó con el piersing de su labio inferior, algo que solo hacia cuando estaba nerviosa.
Laila llevaba el cabello color caramelo recogido en una coleta que era definida por ondas naturales, unos zapatos de taco negros-característico de ella-, blusa sin mangas de un tono amarillo gastado y pantalones blancos enmarcando su esbelto cuerpo.
En opinión de Sam, Laila era lo parecido a una muñeca antigua, ni siquiera una barbie se le comparaba en belleza, pero lo que tenia de linda lo tenia de amable.
-¿Estas nerviosa?-una mano se poso en su hombro derecho haciéndola desorbitar sobresaltada.
-¿He?-miro con el rabillo del ojo una mata de pelo azul- No me asustes así Sarah- Sarah era bonita aunque su cabello azul hasta por debajo de los hombros siempre estaba desordenado y el piersing en su nariz le daba un aspecto perfecto con su personalidad.
Llevaba unos pantalones cortos, demasiado cortos acompañados por medias que se ajustaba a sus piernas y botas de combate, y una camisa a cuadros roja con tirantes.
-¿Estabas pensando en el cabeza de ladrillo?- como si le hubiesen leído el pensamiento.
-No, de hecho estaba pensando en comerme los chocolates yo-dijo Sam sin más.
-Sí, yo igual…creo que es muy… cursi…-Sarah rodo la vista avergonzada.
-No sean así!-protesto Ellen- una chica de cabellos rubios hasta por debajo de las caderas y con el rostro de una modelo de portada- ella tenía puesto un vestido sencillo de color verde jade que le llegaba hasta el muslo y unas sandalias blancas.
Sarah se encogió de hombros y Ellen la fulmino con su mirada plateada.
-E-Estoy de acuerdo con Ellen, deberían darleselos, de seguro les hará felices- interrumpió Emily la guerra de miradas frías- una pequeña pelirroja de rostro angelical- llevaba puestos una falda corta hasta por encima de las rodillas y una blusa que tenia los colores del arco iris con zapatos a juego.
-Y…- murmuro Laila que se había detenido al igual que todas- Si se hunde una, nos hundimos todas.- aclaro su garganta.
-¡Asi es! Asique piensen en una forma de darles sus chocolates-insistio Ellen.
-Como sea-mascullo Sarah.
El resto del camino a la escuela solo se viero dedicadas miradas de fuego entre Ellen y Sarah, esas dos no podían estar ni diez segundos sin sacarse los ojos.
En la entrada se encontraron con el novio de Emily, Kentin, que corrió a abrazarla.
-Buenos días- dijo él con la cabeza enterrada en el hombro de ella.
-Buenos di-sus palabras fueron interrumpidas por un beso correspondido.
-Oh, el amor-suspiro Ellen entre risillas.
-Ugh, vallan a otro lado- mascullo Sarah con la nariz arrugada.
-Oh, buenos días chicas…-Kentin dejo ir a Emily y las saludo algo avergonzado mientras frotaba su nuca. Em estaba de diferentes tonos de rojo en las mejillas.
-Buenos días Kentin- saludo Laila.
–¿Ya tan enérgicos desde la mañana? –todos giraron la vista para ver a un peli azul de ojos rosados saludando energéticamente con una mano.
–Alexy, buenos días– saludo Samanta y este le dio un abrazo de oso.
–¡Feliz día del amor y la amistad!-dijo sonriente el peli azul.
-¿Y Armin?- pregunto Sarah.
-Adentro-respondió Alexy sin borrarla sonrisa de su rostro.
-Debí imaginármelo- suspiro resignada- Nos vemos luego-se encamino a la entrada del instituto, no sin antes decir-: Suerte a todas.
-¿A que se refiere?-pregunto Kentin que rodeaba con un brazo la cintura de Emily.
-No tengo idea-fingio Sam.
Un carraspeo se escucho a sus espaldas.
-¿Buenos Dias?-dijo con tono sarcástico un pelirrojo con el seño fruncido, fue en ese momento cuando Sam se dio cuenta de que seguía en los brazos de Alexy. Alex la solto y saludo cordialmente a Castiel que paso de largo el saludo.
A su lado se encontraba un alvino de ojos multicolor.
-Buenos días- el ser cortes nunca pasaba de largo con Lysandro. Castiel solto un bufido.
-Buenos días- Laila lo saludo con alegría presente no solo en so rostro sino también en su voz.
-Buenos días Princesa- Lys se aproximo a Laila y le planto un corto beso en los labios mientras rodeaba con un brazo su cintura.
-¿Y tu no saludas?-mascullo con escepticismo Samanta y su mirada celeste se fundió con los ojos grises de el. Algo en la mirada del pelirrojo era distinta hoy, tango que Sam tubo que tragar grueso obligándose a quedar muda.
-Si, como sea, buenos días- dijo el al fin desviando la mirada de la suya.
-um… ¿Kentin?-el murmullo de los labios de la pelirroja despojo a Sam de sus pensamientos.
-¿Si?-pregunto él.
-Bu-bueno veras y-yo…este…-el rostro de Emily se puso más oscuro que su cabello mientras sacaba una pequeña caja,No lo hagas aun! Los pensamientos de Sam no fueron suficientes, la pelirroja ya le había entregado la caja al soldadito que lo recibió boquiabierto- Ve-Veras-trago grueso- ayer le pedí a Rosa que me ayudase a preparar chocolates y-
Fue interrumpida por un beso en los labios, largo, muuuy largo.
Al separarse Kentin le susurro a Emily al oído algo que la hizo enrojecer de sobre manera.
-Nos vemos luego- dijo Kentin simplemente llevándose a Emily con un brazo rodeando su cintura.
Todos se quedaron viendo la escena incrédulos.
-A todo esto-dijo Castiel-¿Dónde están la banana y el circo parlante?-en ese momento Sam se percato de que Ellen había desaparecido al igual que Alexy.
-Ahora que lo mencionas, Ellen y Alex entraron al instituto luego de murmurar algo-todos miraron a Laila que negó con la cabeza-Lo siento, no pude escuchar que decían, solo sé que lucían realmente emocionados.
-¿Y que era eso que la enana le dio al soldadito de juguete?-pregunto curioso el pelirrojo, el y sus apodos.
-No lo sabemos-Sam y Laila hicieron de tontas encogiéndose de hombros y negando con la cabeza.
-¿No menciono Emily algo sobre chocolate?-Lysandro se llevo una mano al mentón pensativo, malditos fuesen sus poderes de observación! Laila le planto un beso en los labios, seguramente para distraerlo.
-No que no te gustaban las personas curiosas- Laila ladeo la cabeza en una expresión tierna y juguetona a la vez. Bien hecho! Ya lo tienes.
-Eso fue antes de conocerte a ti querida- le susurro Lysandro al oído provocando un sonroso en el rostro de Laila. Oh, no! no lo tienes, el te tiene a ti!
Sam jugueteo con la lengua con el piersing de su labio, estaba totalmente nerviosa, ¿Qué pasaría si las descubren?
En ese momento pudo sentir algo deslizase por su espalda, la mano de Castiel. El se acerco a ella y le susurro a oído:
-Ve al sótano mas tarde, tengo una sorpresa para ti-Sam se sobresalto al sentir la mano de Castiel descender hasta tocar su trasero. ¡¿Qué rayos?! Giro sobre sí misma y fue atrapada por un abrazo y la encantadora media sonrisa en el rostro de él fue lo que devasto sus defensas.
-De acuerdo- murmuro ella, sentía que podía derretirse en sus brazos.
Un carraspeo interrumpió el romántico momento de las parejitas.
AVISO: LEMON en el prox. Capitulo! THANKS por leer! -.- ¡¿Quién fue la zorra que interrumpio?! Maldita sea y estaba por ponerse picante la cosa!
