Notas de la Autora:
Wah, logré actualizarlo antes de la semana! (llorando y agradeciendo a su musa) Espero lo disfruten tanto como yo disfruté creándolo :D
Yuko
PDT. Los recuerdos seguirán estando en cursiva (aclaración, cuando es leído desde el movil -cel o como sea que sea llamado), en el fic no aparecen cursivas (o al menos asi fue cuando yo intenté revisarlo desde mi movil) así que si tienen ese pequeño inconveniente pueden leerlo desde su ordenador -o computador, laptop, etc)
Capítulo 2: "La búsqueda y el encuentro"
Miró de reojo a sus amigos mientras ojeaba las pantallas holográficas que Natasha miraba atentamente; bueno, a sus amigos y a sus nuevos amigos, pensó mientras observaba también a la chica que puede manipular mentes, a un hombre que se hace llamar Ant Man, que se puede pasar de medir el tamaño de una hormiga para luego pasar a medir el tamaño de un edificio y también a otro hombre de traje totalmente negro con un nombre extraño, quienes miraban unos papeles esparcidos sobre el gran escritorio de la habitación. A su mente le llegaron los recuerdos de cómo había terminado ahí, junto a aquellos migdgardianos que ya conocía y a los que aún estaba conociendo…
Se encontraba al borde. Estaba desesperado y nada de lo que hacía podía ayudarle a encontrar aquello que tan desesperadamente buscaba. Su hermano, Loki y era por eso que al fin había decidido ir en busca de sus amigos para que le ayudasen, lo único que él no sabía era que las cosas habían cambiado tanto desde la última vez que él los había visto.
Lo primero que hizo fue localizar a Natasha, siendo sincero la chica fue la más fácil de rastrear, y eso ya era decir mucho; y luego de haberla localizado le pidió ayuda en su nueva búsqueda. La verdad no fue muy fácil convencerla, hasta que mencionó a Loki lo que por alguna razón puso en alerta a la espía quien de inmediato se contactó con Steve; el rubio llegó unos días después hasta donde él y la espía se encontraban, aunque fue cuando se encontró con el del escudo que él pudo ver cuánto y cómo las cosas habían cambiado; primero, el rubio no venía acompañado del sujeto de hojalata como siempre lo hacía, y segundo, y no menos importante, es que vinieron "todos" -el arquero, la chica que manipulaba mentes, un hombre con unas alas de metal y otro tipo que hasta el momento recién conocía, un tal Ant y algo- pero ninguno de los científicos todos los que había asistido, todos y cada uno de ellos parecían evitar nombrar al hombre de hojalata, casi como si se tratara de algún villano. Fue en ese momento cuando entendió a lo que se refería Heimdall con lo que "tus amigos no podrán ayudarte, no como tú lo piensas". Y fue hasta después de unos meses que él supo lo que había sucedido, su equipo de amigos ahora ni una sombra de lo que antes fue.
-necesitamos su ayuda- había dicho la viuda negra haciendo que él volviera a la realidad. Él no entendía a quien se referían
-¿a quién necesitamos pedir ayuda esta vez?- preguntó luego de ver cómo en la habitación todos los presentes se tensaban ante la pregunta. En especial cierto humano con traje azul
-no pediremos SU ayuda- había hablado el arquero casi escupiendo el "su". Thor ignoró al hombre de las flechas y centro su atención en la espía que miraba a todos casi evaluándolos
-¿él podría encontrar a Loki?- preguntó mirando fijamente a la espía, quien no tardó en devolverle la mirada
-podría…- respondió ella
-pero no lo hará- esta vez habló otro hombre, uno que llevaba un traje negro y a quien llamaban Pantera Negra
-porque él no es más que un…- había hablado de nuevo el arquero
-intentémoslo- cortó él tomando en sus manos su Mjolnir, aunque se detuvo cuando vio que ninguno se movía un ápice de su lugar
Loki abría sus ojos pesadamente para ver ingresar la figura de un hombre de ojos café a su habitación la cual era resguardada con total seguridad, una que a la que sólo el hombre, y uno de sus amigos, tenía acceso
-te estás volviendo demasiado perezoso, "esferita"- Loki rodó los ojos ante el último apodo del filántropo -si sigues así harás completa alusión a tu apodo- comentó Tony sentándose en la orilla de la cama en donde aún se encontraba un perezoso Loki
-deja de llamarme así o de lo contrario despertarás en un tanque lleno de tiburones, "hombre lata"- refunfuñó el de orbes esmeralda mientras apartaba las sábanas de su cuerpo y se sentaba al borde de la cama
-vaya, y yo que pensé que el mal humor ya se te había pasado- dijo Tony siguiendo con sus ojos café la figura adormilada del Dios del Engaño mientras este último se colocaba una fina bata de seda verde y la aseguraba con el cinto negro alrededor de su cintura.
-cállate- habló en una media sonrisa Loki al tiempo que contemplaba su figura en uno de los grandes espejos que adornaban la habitación; sus orbes esmeralda se centraron su abdomen, una mano viajo hasta casi posarse en el lugar que sus ojos tan atentamente miraban pero inmediatamente la tuvo que llevar a la altura de su boca cuando unas repentinas arcadas le invadieron. Inclinándose sobre el lavabo sintió un líquido espeso y solo pudo cerrar los ojos, para cuando los volvió a abrir el color carmesí con el que estaba bañado el lavabo y su mano hizo que gimiera ahogando casi en un quejido de dolor
-¿qué…?- la pregunta se quedó atorada en la garganta de Tony mientras veía la gran cantidad de sangre con horror
-el tiempo… se me acaba el tiempo- pronunció Loki mientras una sonrisa triste surcaba el rostro del pelinegro a la par que una mano bañada en sangre se aferraba a su vientre
-ey ¿estás bien?- la voz de Pepper hizo que Tony despertara de su letargo y fijara su vista en el rostro de la rubia. El fijo sus orbes en la chica, al menos ella seguía preocupándose por él, al menos había podido recatar la amistad de la chica
-estoy bien, sólo quiero terminar esto de una vez por todas e ir a casa- respondió el de ojos café mientras firmaba uno de sus documentos que tenía enfrente aunque la presión que ejerció contra la pluma hizo que esta regara totalmente su tinta sobre el documento -mierda- gruñó mientras apartaba la silla del escritorio y comenzaba a caminar observando la enorme vista de la ciudad que la ventana de su oficina le ofrecía -necesito ir a casa- habló Tony mientras pasaba sus manos por su cabello y finalmente salía de su oficina bajo la desconcertada mirada de la rubia
Salió de su oficina y bajó todos esos insufribles pisos hasta llegar al estacionamiento -necesito que le informes a Rhody que estoy llegando en unos minutos- la voz de Tony resonó dentro del auto deportivo mientras el de ojos café pisaba el acelerador hasta el límite. F.R.I.D.A.Y le respondió automáticamente y el volvió su mirada a la autopista que tenía al frente, aunque un pequeño zumbido en el bolsillo derecho de su traje hizo que casi estrellara su fino Lamborghini. Su respiración quedó atrapada cuando tomó, con su mano temblorosa, aquel celular viejo y más que "obsoleto" que él conservaba cada minuto junto a él. Soltó el aire que mantenía en sus pulmones y abrió la tapa del aparatejo contestando automáticamente
-diga-
-tu diva no ha querido salir ni un solo segundo de su cuarto, intenté hacerlo entrar en razón pero sabes que no soy muy bueno en…- las sonrisa del moreno junto a sus palabras se congelaron en el momento en el que vio a su amigo entrar por aquella puerta con aquella expresión, la misma expresión que él había visto en su rostro cuando le entregaron aquel paquete
-gracias por cuidarlo y ya sabes cómo se pone, sinceramente estos últimos días ha estado bastante susceptible con todo eso del aumento de peso y eso, pero sabes… leí en internet, bueno, mas bien F.R.I.D.A.Y me envió un archivo donde decía que eso era normal en las mujeres que estaban en esa etapa de…-
-Tony- detuvo el brazo de su amigo antes de que él pudiera llegar hasta la habitación que se encontraba completamente asegurada, sabía que si no hablaba con él ahora era más que probable que no pudiera hacerlo cuando el de ojos chocolate cruzara esas puertas -¿qué…?-
-no es nada, ya sabes, lo de siempre… Pepper ha estado algo aprehensiva con la idea de que le deje todo el trabajo a ella y…-
-Tony- volvió a repetir, esta vez afianzando más el agarre que sostenía en el otro -él ha…-
-no quiero hablar de eso ahora- su voz sonó diferente a como él solía escucharla, pero aún así no cambió aquella expresión que tanto le caracterizaba, aún así no cambió esa sonrisa que él solía colocar en su rostro aunque por la expresión de su amigo supo que, al igual que su voz, probablemente tampoco era la misma. Tony sintió como el agarre del otro cedía y retomó su caminata consiente de la mirada de su amigo en él. Apretó los puños, no era hora de retroceder, mucho menos de sentir dolor, después de todo él desde un comienzo debió saber que, para aquel sujeto que estuvo congelado durante varias décadas, no era nada
Rhodes miró al otro hombre desaparecer detrás de aquellas puertas blindadas y luego miró en dirección a sus piernas donde una prótesis casi invisible le ayudaba no sólo a mantenerse de pie, sino también a coordinar sus movimientos mucho mejor que antes. Volvió su mirada por unos segundos a la puerta donde el billonario, playboy, filántropo y amigo había desaparecido y luego giró su mirada hasta un pequeño control que se encontraba en su bolsillo. Bien, si tenía que protegerlo a costa de su propia vida lo haría, después de todo ya no había nada que hacer, pues había caído completamente enamorado de aquel idiota Stark hace bastante tiempo y no renunciaría a él por un simple capitán idiota.
Se dio un tiempo para respirar antes de entrar en la amplia habitación donde se encontraba el dios del engaño. Decidió que sería buena idea pasearse por aquella pequeña cocina que él había instalado ahí en el pequeño pent house que había diseñado para el de ojos esmeralda. Primero pulsó la perfecta cafetera que se vislumbraba cerca a la moderna cocina, escuchó el sonido de aquel líquido glorioso mientras sus ojos se desviaron hacia la hermosa playa que se mostraba a través de uno de las grandes ventanas-espejo, decidió acercarse a esta un poco más, después de todo nadie podía verlo pues los vidrios estaban diseñados para que le mostraran a él el exterior mientras que si alguien pasaba por ahí sólo podía ver su propio reflejo, además aquella playa había sido completamente asegurada por varios guardias luego de haberla comprado. Sí, no se mentiría, había algo de ella que le recordaba plenamente al "refugio" al que una vez los guió el arquero cuando fueron atacados por Ultron y había sido ese mismo "algo" tan igual y a la vez tan diferente que le hicieron comprar aquella playa y construir aquella casa -bueno, más bien sólo diseñarla- para el dios del engaño y él, y claro, para su amigo, y ahora también guardaespaldas personalizado de la dios del engaño, Rhody. Pues, había sido aquel sentimiento tan hogareño y tan tranquilo lo que le había impulsado a aquello, bien, quién diría que el genio Anthony Stark había buscado precisamente un sitio como ese, tan "alejado de su preciosa tecnología", para vivir; pero en realidad no es como si las viejas manías se pudieran olvidar tan fácilmente, y menos ahora que resguardaba la seguridad de dos de las personas en el mundo que más había comenzado a querer, a aquella insoportable diva y a su pequeño; y bueno, eran esas manías y esas dos razones las que habían hecho que a, pesar de haber elegido un lugar tan "fuera de la zona Stark" para vivir, decidiera añadir mucha de su preciosa tecnología como es el caso de la seguridad que resguardaba aquella gran casa de playa y toda las comodidades que tenía esta, como su preciada y moderna cafetera que debería tener listo su café en 3,2…
El sonido de aquel aparato diciéndole que su preciosa bebida estaba lista hizo que el alejara sus ojos chocolate de aquel precioso mar, aunque el sonido de las olas aún las escuchaba y si era sincero, ese sonido junto con aquella gloriosa bebida era lo único que lo podía, más o menos, distraer de aquella llamada que, ahora que recordaba, había hecho que su mundo se detuviera y se viniera abajo en un solo segundo
-diga- realmente intentó que su voz no sonara tan necesitada ni tan anhelante cuando respondió aquel viejo aparato, pero fue imposible, sobre todo cuando las pulcras letras que el rubio había plasmado en esa carta le vinieron a la mente
-necesitamos tu ayuda- su voz había sido aquello que por todos esos meses él había querido escuchar, sus palabras no -Thor…-
-¿llamaste porque necesitabas mi ayuda?- a pesar de no haber querido sonar tan herido, sus sentimientos parecieron llegar hasta el de la otra línea porque el otro permaneció un momento en silencio. Se odio, por primera vez odio esa estúpida manera en la que él siempre caía y aceptaba tan necesitadamente todo lo que aquel capitán pareciera ofrecerle. -¿por qué no le pides ayuda a tu mejor amigo, o mejor aún, también a tus otros amigos?-
-lo intenté pero ellos no pueden ayudar con…- Se rió amargamente sin importar que el otro le escuchara, para qué demonios el capitán Rogers, el perfecto ejemplo de lo bueno y justo, lo iba a llamar si no era para pedirle un favor, y no sólo eso, lo había llamado de última opción
-jódete, Rogers. No pienso mover ni un milímetro mi culo para ayudarte- lo había dicho con odio, con recelo, pero aquello ya no le importaba; dudaba que a estas horas algo ya le importara de verdad
-no es a mí a quien tienes que ayudar y de todas formas, no te hubiera llamado de no ser porque necesito algo- un silencio pesado se desarrolló y el agradecía que el estúpido capitán perfección estuviese tan lejos, de lo contrario sabía perfectamente que no se hubiese perdonado que el otro le viera con esa expresión que sabía que tenía por el estúpido retrovisor de su auto -lo siento… yo no…- al parecer el otro recién caía en cuenta de sus palabras, y el sólo pudo pensar que todo esto era un dolor en el culo
-¿no quisiste decir eso?- completó la frase antes de que el otro lo hiciera -no me vuelvas a llamar, Rogers, el mundo y hasta el mismo universo puede irse al mismísimo infierno. Si necesitas ayuda, busca a quienes elegiste ya, tu Bucky, tus amigos, no me importa; pero no vuelvas, nunca, a volverme a llamar. Espero sinceramente, capitán, no saber jamás de tu existencia-
Aquellas habían sido sus últimas palabras, aquella había sido su última oportunidad, no, él tenía que aterrizar ya, nunca hubo ninguna oportunidad y aquello había sido más que claro. Golpeó el maldito espejo retrovisor que le devolvía aquella mirada, la misma mirada que tuvo cuando supo la muerte de sus padres, haciendo que los trozos de vidrio se regaran por todo el piso delantero del auto. Pisó el acelerador, con el deseo de dejar todo atrás justo como aquel teléfono que ahora lanzaba por la ventana aunque sabía, con dolor, que aquello no iba a ser posible.
El tiempo, se le estaba acabando el tiempo. Sonrió con dolor; no, no podía permitirse morir. No ahora, no ahora que por fin había conseguido alguien que le diera una razón de seguir con vida, además de "él".
Se sentó en el borde de la cama mientras extendía sus manos y murmuraba unas palabras en un antiguo lenguaje. Sus manos emitieron apenas un brillo de un color cielo, él las colocó sobre su abdomen y sonrió levemente; no podía hacer nada más por el momento más que intentarle dar un poco de su fuerza pero no se rendiría hasta que supiera que estaba completamente a salvo. Sonrió con pesar. Y pensar que aquello a lo que ahora protegía acosta de su propia vida en un primer momento no fue más que producto de un egoísta deseo, un deseo que se negaba a cumplirlo; pero ahora, ahora el sólo quería ser capaz de protegerlo al menos hasta poder verlo una sola vez, solo una, y luego él se tendría que despedir de aquella personita que ahora tanto amaba. Mordió su labio inferior mientras intentaba retener las lágrimas; al menos sabía que estaría a salvo, que podría irse sabiendo que su hijo sería cuidado por alguien que estaba seguro lo protegería de todo lo que quisiera dañarlo, porque si, en esos últimos meses había aprendido a confiar en aquel estúpido midgardiano. Que patético, rió mientras pensaba.
-veo que al menos ya no estas llorando, esferita. ¡Pero qué cambios más drásticos de humor! Me atrevería a decir que pareces toda una ma…-
-no te atrevas a usar aquella palabra- siseo mientras miraba a un peli-negro recostado en el marco de la puerta mientras sostenía una taza de café-a menos que quieras morir en mis manos, estúpido midgardiano-
-ey, soy un "Genio, Multimillonario, Playboy y Filantropo", puedes usar cualquiera que desees para referirte a mí pero "midgardiano" no, además creí que habías dejado de usar esos términos "Rey Esferita"- pinchó el millonario mientras se colocaba frente al "dios" -no crees que es momento de decírmelo- habló luego de un largo silencio que se instaló entre los dos. El pelinegro desvió la mirada -¿qué significa eso de que "se está acabando el tiempo"?- preguntó luego de un momento en el que no escuchó nuevamente ninguna respuesta -¿acaso estas…?-
-eso no tiene nada que ver contigo- cortó el dios del engaño mientras le dedicaba una mirada furiosa al hombre que ahora se encontraba arrodillado en su delante
-si tiene que ver conmigo- el grito del oji café resonó en la habitación junto con el sonido de algo quebrándose, Loki ni siquiera tuvo que girar su mirada para saber que la taza de café ya había sido estrellada en una de las pulcras paredes de la habitación -¡dime que…!-
-Señor, tenemos una emergencia- antes de que pudiera terminar la voz de la I.A se hizo presente. Tony juró que si tuviera otra taza de café en sus manos se la hubiese tirado esta vez en el maldito e inoportuno sistema -están violando la seguridad y se dirigen hacia aquí, señor-
-¿están?- antes de que la pregunta terminara un potente estruendo se escuchó cuando la pared y la puerta altamente reforzada explotaron, lo que causó que terminara usando su cuerpo para proteger al oji esmeralda. Afortunadamente pudo evitar terminar siendo dañado por los escombros cuando su armadura sobrevoló hasta donde él se encontraba protegiéndolo en mayor parte
-¿qué…?- la voz del capitán América hizo eco en aquella habitación mientras que dios miraba impasible todo aquello. Los ojos azules del rubio se desviaron hasta la figura de un oji-café quien terminaba de colocarse su armadura y se posicionaba más cerca del dios del engaño -tú…-
- F.R.I.D.A.Y protocolo 606- gritó y de inmediato unas columnas de acero bloquearon su vista del visitante que había logrado entrar, al menos eso le daría algo de tiempo, pensó. Tomó en brazos al pelinegro y levantó vuelo aunque un trueno casi colisionó directo en su armadura, impidiéndole volar; afortunadamente no pudo llegar hasta el dios que aún tenía en sus brazos -¡demonios, F.R.I.D.A.Y!-
-lo siento señor, todos están aquí-
-coloca toda la energía en mi armadura- no podía volar, lo sabía ahora que la figura de un imponente rubio se mostraba frente suyo con un martillo alzado hacia el cielo. No quedaba otra opción, tenía que pelear pero dudaba mucho que pudiera hacerlo con el oji verde en sus brazos, o al menos no podría hacerlo sin correr el riesgo de que este saliera lastimado. Retrocedió hasta volver al mismo punto de partida, demonios, tenía que pensar en algo.
-lamento haber tardado tanto, pero ya vez, no es muy fácil ponerse esto de nuevo luego de varios meses. Creo que me eh oxidado un poco- Tony sonrió ante su amigo quien ahora se colocaba cerca de él -y por cierto, llamé a alguien- comentó el moreno mientras señalaba a Visión quien se hallaba ahora luchando contra Pantera Negra y la viuda negra -yo te ayudaré con esos dos- habló esta vez Rhodes mientras señalaba a Clint y a Ant-Man
El sonido del acero altamente reforzado de las columnas, que le "protegerían de los intrusos", abriéndose hizo que su atención se desviara hasta una figura que rompía las barreras. Un disparo con su armadura y al menos logro que Wanda retrocediera lo suficiente como para bajar al peli negro al suelo aunque un martillo terminó haciéndolo estrellar y quedar sobre un arquero que ahora le miraba con más odio; perfecto, simplemente perfecto.
-Loki- la voz del dios nórdico le hizo girar su mirada hasta un pelinegro que se trataba de mantener, con algo de dificultad, en el suelo. Con un rápido movimiento y con ayuda de su armadura logró deshacerse del agarre de Clint y lanzar otro ataque al dios del trueno que lo hizo estrellarse en una de las paredes. El sonido de una arcada y un quejido hicieron que sus ojos café volvieran a la figura del otro dios viéndolo rodeado de sangre. Para Loki, todo se tornó de un conocido color negro
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-F.R.I.D.A.Y, prepara el laboratorio ¡ahora!- su llegada hasta el dios de las travesuras fue interrumpida por un golpe que simplemente le llegó cuando estaba desprevenido, giró su vista hasta el Capitán quien se encontraba frente suyo bloqueándole el paso hasta el peli negro -¡no tengo tiempo Rogers!- gritó mientras se levantaba y lanzaba un disparo al del uniforme azul haciéndolo llegar hasta el suelo, quizá el que no tuviera el escudo con él sería una gran ventaja, pensó el de ojos café
-todo este tiempo lo tuviste aquí- las palabras del capitán américa se vieron interrumpidas por el sonido del Mjolnir impactando de lleno en Iron Man quien terminó atravesando varias paredes
-¡¿qué le hiciste a mi hermano?!- habló con furia la voz del dios nórdico mientras unos truenos se podían escuchar bastante cerca -¡qué le hiciste!-
-no te dejaré tocarlo, ni a él ni a mi hijo- siseó mientras lanzaba un potente haz de fuerza que impactó a Thor. Todos, en especial el dios del trueno, miraron con asombro al de la armadura cuando este pronunció aquellas palabras
Notas Finales:
Primero, MUCHAS GRACIAS A TOD S AQUELLOS QUE COMENTARON EL PRIMER CAPÍTULO, la verdad nunca pensé que alguien leería esto (sólo quería hacer un fic para sacar ese mal sabor que dejó la última película y para contentar mi mente de la "ruptura" de los Avengers) pero es una alegría inmensa saber que hubieron varias personas que leyeron mi fic y no sólo eso. También comentaron! Asi que MUCHAS GRACIAS DE NUEVO! :D
Segundo... mmm... antes de comiencen a amenazarme con mandarme virus debo aclarar algo, el fic sigue siendo Stony y Thorki (por favor, confíen en esta autora pobre y desamparada de Stony y Thorki en estos dias) Juro que a pesar de todo lo que sucede las parejas principales no cambiarán (se agregarán otras mas pero veremos Thorki y Stony!)
Tercero, el capitán me molestó -mucho- en la última película y la verdad es que no estaría nada mal verlo un rato en apuros :P Ustedes que piensan? Yo creo que la intervención de Rhody será un muy buen incentivo y con el tema de Thor, yo creo que alguien también necesita un ligero escarmiento... digamos que Tony será una buena táctica en su relación. En fin, si llegaron hasta este punto sólo les pido un poco de paciencia para que puedan seguir los próximos capítulos donde se enterarán de más sorpresas ;)
Quarto, estaré subiendo un nuevo cap la proxima semana... me gustaría tener un dia específico para publicar los nuevos capítulos asi que para los lectores interesados, ¿podrían decirme que dia sería bueno? ¿Jueves o Viernes?
Avance...
-¡ese no es tu hijo!- rugió el mientras se lanzaba al de la armadura lográndole mandar a volar con ayuda de su Mjolnir
-¿y cómo crees que llegó a tener ese niño? No me digas que tu gran Padre de Todo aún no tuvo la conversación de que cuando un abejito y una abejita se quieren mucho, pero mucho, ellos…-
-¡Cállate!- habló corriendo hasta donde estaba el hombre de hojalata para luego tomarlo de aquel traje y estamparlo en el suelo haciendo que toda la torre temblara en el acto
-¿qué pasa? ¿deseas haber sido el primero en estar con él, el primero en escuchar como es capaz de gemir y el primero en ver cómo se sonroja cuando es acariciado o cómo se retuerce cuando colocas tus manos en…?- esta vez el oji café se vio interrumpido cuando el golpe del martillo del Dios dio de lleno en su armadura destrozándola en el acto, dejándolo completamente expuesto
-cállate o morirás- siseó mientras miraba la sangre brotar de una de las comisuras del labio del moreno quien ahora sonreía en todo su esplendor
