Hola otra vez, no paso mucho tiempo para que me decidiera a continuar con esta historia (nah, mentira la verdad la pensé hace rato y no me animaba a subirla :p). Para los que tengan la duda mejor aclaro que Kushina y Obito NO serán pareja, no quiero darle fama de asalta cunas (ya se van a encargar otros en el fic)
En fin, los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, pero como el no los cuida los tengo secuestrados :P
Idas y venidas de dos despistados
Capitulo 2: Una visita al pasado
Dos semanas después de que me salvara de una muerte segura, empecé a preguntarme si Kushina-san sabía adonde iba o si solo inventaba sobre la marcha.
La primera noche, después de que recobre la conciencia, Kushina-san me explico que tenia que hacer algo y me prometió que una vez que terminara me regresaría a mi aldea. Le pregunte si podía escribirles a mis compañeros para que supieran que sobreviví y me contesto que ya le había escrito al Hokage explicándole todo y que él se encargaría de avisarles. Teniendo en cuenta que no podía mover ni un dedo, mucho menos caminar, no me quedo otra que creerle.
Al día siguiente después de lavar mis heridas me llevo hasta un pueblo cercano para conseguir algunas cosas que le hacían falta. Dije "conseguir" en vez de "comprar" porque no creo que halla pagado nada, excepto quizás un poco de ropa para mi ya que la que tenia estaba toda ensangrentada. Era casi igual a la que tenía antes, solo que no tenía el símbolo de mi clan en la espalda. Una vez resuelto esto salimos de ese lugar lo más rápido posible y no paramos hasta la hora del almuerzo. Después de comer Kushina-san realizo 4 Kage bushin para que, junto con el que había realizado con anterioridad para que me cargara, la ayudaran a aplicarme ninjutsu medico en distintas partes del cuerpo a la vez. Algo bastante ingenioso, pero cuando le pregunte desde cuando lo hacia me contesto que era la primera vez que lo probaba en un humano.
—Ni mi sensei ni mis amigos me dejan usar esta técnica porque dicen que, como no tengo el control suficiente de chacra corro el riesgo de causar todavía mas daño –explico sin asomo de vergüenza- pero tu estado era tan lamentable que olvide todas sus advertencias ¡Menos mal que se equivocaron!
En otras palabras me uso como conejillo de indias, pensé cerrando los ojos. Sino estuviera tan cansado la golpearía.
Debí quedarme dormido porque cuando desperté ya era de noche y nos encontrábamos en medio del bosque. Ya no estaba tan adolorido y podía moverme un poco sin ayuda. Kushina-san estaba frente al fuego revisando un mapa; creo haberla oído murmurar algo como
—El camino mas corto seria derecho hasta la próxima aldea. Si voy por allí podría llegar en tres días
Pero al amanecer me dijo que iríamos por el bosque hasta atravesar un puente, parando cuantas veces fuera necesario. Seguiríamos siempre evitando los caminos principales y al atardecer buscaríamos donde acampar. Como todavía nos encontrábamos en el país de la hierba pensé que lo hacia para evitar cruzarnos con posibles enemigos. Sin embargo, eso pasaba todo el tiempo. Cuando anochecía revisaba un mapa (que por cierto nunca me dejaba ver) decidía la ruta mas corta y al amanecer tomábamos la que parecía la mas larga.
Yo me estaba recuperando rápidamente y al cabo de una semana ya podía caminar distancias cortas, aunque eso significo mas descansos y que tuviera que empezar a ayudarla con cosas como llevar la bolsa en la que estaban la ropa y casi todo lo que yo usaba o juntando leña. Pero lo peor era la comida, ya que Kushina-san debía ser la única persona en el mundo que podía superar a Minato sensei en su amor por el ramen; él por lo menos nos dejaba comer otra cosa cuando estábamos de misión, ahora mi desayuno, almuerzo y cena consistía en dicho plato.
Los últimos 2 días estuvimos dando vueltas alrededor de una colina y esta tarde paramos en unas aguas termales al aire libre. Debido a mis heridas no puedo mojarme, así que Kushina-san me dijo que hiciera guardia mientras se bañaba y que si se me ocurría espiarla me dejaría en peor estado del que me encontró.
Mientras esperaba decidí aprovechar para averiguar a donde me llevaba. Cuidándome de no ser visto me acerque a su mochila y saque el mapa, pero además agarre otra cosa: una banda con el símbolo de Iwa. Conmocionado abrí el mapa y vi que tenía señalado un lugar en el país de la tierra.
—No deberías revisar las cosas de una mujer sin su permiso –Dijo poniéndome un kunai en la garganta- pero lo dejare pasar esta vez si te comportas y haces exactamente lo que te diga
—Creí que eras un Ninja del Remolino –Dije con un hilo de voz.
—Entonces debes ser realmente malo en historia –Comento burlona- Ushiogakure fue destruido cuando tenia 10 años –aclaro.
—Entonces que, te convertiste en shinobi de Iwa? –Al estar de espaldas no pude ver la furia que cruzo por sus ojos.
— ¿Si te dijera que no me creerías? –Pregunto soltando el kunai y alejándose- por favor Obito, si quisiera matarte lo habría hecho hace mucho. Prometí que te llevaría a Konoha y lo haré, pero para eso necesito mi mapa – Añadió cansada.
Siguiendo un impulso, use una bola de fuego para quemar el mapa. De repente me quede sin fuerzas y todo se volvió oscuro.
—Ya sabia que me causarías problemas –Dijo Kushina cargándolo- solo espero que Takiko-sama no se moleste al verme llegar contigo así
…
Me encontraba acostado sobre un futon en una pequeña cabaña. A mi lado estaba una anciana leyendo un libro. Se oía el ruido de una ligera llovizna.
— ¿Que fue lo que paso? –Pregunte aun medio dormido.
—Lo que paso fue que cometiste la estupidez de realizar un jutsu nivel jounin cuando apenas y puedes caminar derecho –Contesto la anciana dejando de leer- Al hacerlo consumiste todo tu chacra de una vez y te desmayaste. Por suerte esa chica fue lo bastante lista como para traerte conmigo hasta que despertaras. Aunque claro, no habría hecho falta si hubiera bajado su cabeza de las nubes el tiempo suficiente para explicarte todo.
— ¿Explicarme todo? –Justo en ese momento me gruño el estomago.
—Primero la comida, después las respuestas –Dijo la anciana dirigiéndose a la cocina- espero que te guste el sashimi, aunque supongo que me aceptarías cualquier cosa que no sea ramen
Efectivamente, apenas me sirvió devore todo lo que me ofrecía. Cinco platos después yo estaba lleno y comenzó a explicarme.
—Permíteme presentarme, me llamo Takiko Suzuhara y como sabrás, te encuentras en las ruinas del Remolino
— ¿En las ruinas de QUE?
—Ya sabia que era demasiado pedir que lo supieras –se lamento Takiko-sama- Tendré que empezar desde el principio, es una historia un poco larga, así que ten paciencia.
"Kushina nació hace casi 23 años en esta aldea. Apenas aprendió a caminar se esforzó por demostrarles a sus hermanos, Arashi y Kaseiyo, que podía hacer todo lo que ellos hacían. Sus padres murieron poco después de su nacimiento, así que se cuidaban entre si, haciendo de su niñez lo mas tranquila posible dada la época.
Debido a la gran cantidad de muertos en combate, nuestro líder ordeno enviar a los niños a la academia 2 años antes, con el fin de que estuvieran mejor preparados cuando se graduaran. Aprobar era mucho mas difícil: no bastaba con un Bushin no jutsu, tenían que realizar un Kage Bushin o alguna otra técnica nivel jounin, y aunque lo lograras en tu primer año, como era el caso de unos pocos, tenias que saber al menos lo básico en rastreo, interrogatorio y ninjutsu medico.
En otras palabras los genin recién graduados solían estar a la altura de los chunnin de otras aldeas ninjas. Sin embargo no se podía escapar a la realidad, Iwa atacaba constantemente y Uzu era demasiado pequeño para defenderse de todos los ataques. El fin estaba cerca –Takiko-sama hizo una pausa, dándome tiempo de asimilar lo que me contaba- Una noche, en medio de un ataque me pareció ver a los Uzumaki discutiendo entre si, como de costumbre. Cuando hubo una pausa note que ni Kushina ni Kaseiyo estaban. En medio de la confusión, Arashi les había ordenado escapar de la aldea, no quería que nada les pasara. Les hizo jurar que no volverían a Uzu hasta que su hogar estuviera a salvo. Kaseiyo volvió días después sin que su hermana lo acompañara. Dijo que había entendido.
Para cuando Uzu fue destruido más de la mitad de sus shinobi, entre ellos Arashi, habían muerto. Del resto solo unos pocos pudimos evitar el castigo de servir a los responsables. Kaseiyo no tuvo mi suerte, fue forzado a convertirse en shinobi de Iwa.
Kushina creció y se convirtió en ninja de otra aldea, yendo más allá de sus límites para poder protegerla. Sin embargo nunca olvido la promesa que hizo: Volver a Uzu cuando su hogar estuviera a salvo. Lo recordaba, pero aun no lo entendía.
Me contó que finalmente lo entendió en medio de una batalla en la que casi muere. Ella no arriesgaba su vida por una aldea, estaba dispuesta a morir por proteger esa aldea.
Ahora que la guerra término y su hogar esta a salvo, le pidió permiso al Kage de esa aldea para que la dejara volver aquí. El acepto, pero quiso saber que haría cuando llegara a Ushiogakure"
— ¿Que fue lo que le dijo? –pregunte aun desconfiando. Eso explicaba lo del mapa, pero no la banda de Iwa. Además todavía no sabia de que aldea se volvió shinobi.
—Eso es algo que tendrás que preguntarle a ella –dijo volviendo a leer- se fue hacia el mirador unos 5 minutos antes de que despertaras. Me pidió que te mandara con ella después de comer, pero tenia que explicarte un poco.
—Muchas gracias por todo –Dije minutos después. La lluvia había cesado.
—Solo una cosa mas –Contesto sin dejar de leer- Kushina me dijo que el hogar es donde esta tu corazón. También dijo que este lugar siempre estará en su corazón.
No se como debo tomar eso, pensé cuando llegue al mirador. Siempre pensé que una aldea en ruinas seria algo horrible, incluso espeluznante, pero al parecer me equivoque. El paso del tiempo había borrado las señales de la lucha, dándole al lugar una extraña calma y tristeza. Era como si nadie hubiera vivido allí nunca.
Kushina-san estaba de espaldas a aquella vista, mirando una roca el doble de grande que ella con nombres grabados. Las bandas de Uzu y de Iwa estaban en el suelo, junto con un ramo de flores. Ella sujetaba una tercera banda contra su pecho. Estaba llorando
No entendí lo que pasaba hasta que me acerque lo suficiente como para leer los nombres. Encima de la banda de Uzu estaba escrito "Uzumaki Arashi". Encima de la banda de Iwa estaba escrito "Uzumaki Kaseiyo"
Sus hermanos, de eso se trataba todo. Vino a visitar sus tumbas.
—Siempre estuviste allí cuando te necesite –Decía tocando el nombre de Arashi- sin importar lo que hiciera sabia que podía contar contigo –Le dio un golpecito al nombre de Kaseiyo- Eras un idiota, me enseñaste mas bromas de las que puedo recordar, aunque gracias a eso puedo mirar a la gente a la cara sin miedo a que me juzguen –Apretó con mas fuerza la banda que tenia sujeta- Tienes derecho a estar aquí. Aunque serviste a los de Iwa fuiste shinobi de Ushiogakure hasta el final. Los shinobi luchan por proteger su hogar y el hogar es donde esta tu corazón. El hogar es donde esta tu corazón –Repitió con firmeza- Siempre los recordare, chicos. Ustedes y toda la aldea siempre estarán en mi corazón. Pero es aquí donde esta mi corazón –Dijo señalando la banda- Esta aldea es donde pertenezco, donde quiero estar. Este es mi hogar y estoy dispuesta a hacer lo que sea por protegerla.
Lentamente se dio la vuelta, ajustándose esa banda a la frente. Cuando me vio esbozo una sonrisa, y yo que me había quedado quieto escuchando, se la devolví al ver el símbolo de su hogar: Konoha.
—Vamos para Konoha Obito. Es hora de volver a casa.
Fin del capitulo 2
Se que había puesto que este capitulo se llamaría de otro modo, pero a medida que lo escribía me pareció que el titulo no le quedaba.
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