Capítulo: Tacto
Bella POV
Estaba sentada ante la mesa de metal, yo traía el libro de literatura entre las manos, ya que pronto tendría una práctica y mi mente no daba para más ¿Qué diablos era eso de sílabas métricas? ¿Hipérbole? Nadie me había dicho que adecuarse al primer ciclo era tan difícil, pero tenía que hacerlo porque al fin y al cabo amaba esto. Si no, no hubiera escogido esta carrera.
Levanté la vista al escuchar el chirrido de la puerta al abrirse. Vanessa venía saltando de un lado al otro muy feliz, ella era de esas personas que por más tristes, cansadas, fatigadas y molestas que estén, siempre muestran una sonrisa cálida, que te hace sentir bien de repente.
-Hola, Bells- Susurró sentándose al frente de mí.
-Hola-Dije secamente.
-Bella, no seas aburrida, todos están en el comedor y tu andas pudriéndote entre libros, por favor vamos-Rogó juntando las manos como si fuera a ponerse a rezar.
-No-
-¿Por qué siempre andas de tan mal humor?-Preguntó- ¿Es porque no tienes novio?
-No necesito un novio, Vanessa, no empieces con eso-Renegué
-Nessie, dime Nessie-
Luego se quedó en silencio, con esa sonrisa imborrable en los labios. No parecíamos mellizas, ella era totalmente opuesta a mí, popular (La típica muchacha que usa las vinchas y listones, perfumes, cremas humectantes, maquillaje, minifaldas, blusas cortas, que ama los colores vivos) también era muy guapa, chicos por montones, amigos en cantidad, solo le faltaba algo: Jacob Black, el era amigo mío, mejor dicho…mi mejor amigo, pero había un problema, era como si Vanessa no existirá para él, la UNICA vez que habló con ella, le dijo Nessie ya que había visto la película del Monstro del lago Ness y se había metido tanto en la película que se confundió al llamarla, lo malo es que mi hermana no lo sabe y cree que la llamó así de cariño-Suspiré- que ni se entere.
-¿No me vas a decir que aún esperas que el príncipe azul que te tomó la mano, por pura casualidad en un bus, hace más de un año regrese? ¿O sí?-
-Yo…yo…Solo…sé que eso no te importa-Me sonrojé mucho.
-No sé cómo te puedes enamorar así, deberías…no sé, aceptar a Mike, es un buen chico-
-No, voy a estar con alguien que has besado-Comuniqué, cerrando de golpe el libro.
-Mike no, Ben no, Tyler no, Erick no, Eleazar no, James no…-
…-¿Qué haces?-Le interrumpí
-Tratando de acordarme de alguna persona que no haya besado, con la cual puedas estar-Afirmó
No pude evitar rodar los ojos
Saltó en su asiento
-Lo encontré-Chilló de alegría
-¿Quién?-Pregunté de pura curiosidad.
Sus ojos chocolates relampaguearon de emoción mientras su sonrisa se ampliaba más que nunca.
-Edward Cullen, es guapísimo, adinerado, muy sociable…-
…-Fastidioso, idiota, malvado, renegón y lo mejor: Nos odiamos mutuamente- Lo último lo dije en tono sarcástico.
-Flash back-
Estaba caminando por el pasillo de la universidad, muy concentrada en el plano que me habían entregado, en la mano izquierda tenía la malteada de chocolate, que de a ratos le daba un pequeño sorbo.
Por el suroeste, están los dormitorios de las chicas y la lavandería, al norte el dormitorio de los chicos, el campus más próximo está al sur, es donde me tocan mis primeras clases.
De pronto choco con algo, no puedo evitar jadear del susto y del leve dolor que sentí en el pecho, por el impacto del golpe.
-¿Qué te pasa?-Pregunta el joven de cabello cobrizo totalmente exasperado, mientras intenta limpiarse la camisa manchada con mi malteada.
-Yo…yo...yo-Tartamudeo sin lograr decir algo conciso.
-No digas nada- Grita- Tengo que volver a cambiarme de ropa. Se acomoda y comienza a volver por donde vino.-Buenas tardes- Susurra molesto.
-Idiota-Chillo, terminando de tirar el envase de malteada en la basura. Solo fue un accidente, no fue apropósito. ¿Se creé tan importante para tomarme la molestia de lanzarle mi malteada de DOS dólares? Pues tendré que comprarme otra en el cafetín.
-¿Idiota?-Pregunta amargo cuando dobla la esquina- Si tú eres la que camina viendo cualquier cosa, menos el camino-Grita fuerte para que lo escuche.
Quedo mirando el pasadizo por donde acababa de desaparecer ¿No le puedo romper el cuello? ¿Ahogarlo en el baño? ¿Tirarlo por el balcón? ¿Hacerlo rodar por las escaleras? ¡Fue un accidente!
Bien, ahora tenía que fijarme más en los caminos
-Fin del flash back-
-Recuerda que es mi mejor amigo- Farfulló Nessie –Quisiera que tú y él se traten mejor por lo menos.
Edward POV
-Pues, yo te puedo presentar a Tanya Denali- Bramó Mike alzando una ceja.
Negué con la cabeza ¿Por qué no simplemente me dejaban en paz?
-¿Que tal si te presento a Jane Vulturi?- Masculló el Quileute de mi costado- Está como quiere
-Eso si no te mata su hermano Alec, primero- Interrumpe Ben riendo entre dientes- Es muy celoso, además que siempre anda con sus inseparables secuaces: Félix y Demetri- Se estremeció- Se comenta que reparten buenos golpes.
-No- Dije alejando mi bandeja- Tal vez salga con alguien, esta semana
Jacob me miró entrecerrando lo ojos
- Jake- Susurré en desapruebo- Yo puedo buscarme mis citas
- Eres tan ermitaño, me asustas- Dijo Alice
Suspiré, a la vez que mis amigos entraban en una charla sobre algo de hipérbole ¿Qué era eso?
Volteé sin saber que me encontraría con la mirada de Isabella, quien venía al lado de mi amiga Nessie. Hizo un gesto de disgusto al notar que la examinaba, deposité la mirada en mi almuerzo.
-Ya no tengo hambre-Afirmé parándome de un salto al notar su llegada.
-Gracias por evitarme el disgusto de comer cerca de tí, Cullen- Atacó la castaña
-Un placer, ahorrarme ver tu cara de ogro mientras como algo, Swan-contraataqué.
-Bien, chicos, no es hora de pelearse ¿Qué pasa con ustedes?-Preguntó Angela
Me encogí de hombros
-Pues así son desde el primer día que se vieron- Confirmó Mike
Sin decir más nada, tiré lo que me quedaba de almuerzo y salí caminando hacia el patio, mientras pasaba por medio del campus, escuchaba las risitas nerviosas de las muchachas que me quedaban viendo, podía notar sus sonrojos, que por lo contrario me hacían sonrojar más a mí. Elevé la vista al cielo y sentí un apretujón en el pecho. Otro día más…Otro día más, sin encontrar a la chica manos de seda de aquel bus. Siempre me lamentaría no haber volteado a verla y no salir corriendo abrumado por las sensaciones. ¿Algún día la encontraré? ¿Sentirá lo mismo que yo? ¿Se acordará de mí? ¿De aquel chico que vive enamorado de ella sin saber cómo se llama, donde vive, de que color son sus ojos y que solo recuerda la sensación de su piel bajo el tacto de su mano? Creo que pido mucho… es difícil creer…que me pude enamorar así.
Estaba seguro que no podría olvidarla, al menos tenía que intentarlo, cuadré los hombros y caminé hasta una chica baja- Del mismo tamaño que Alice- era delgada, cabello castaño y rizado en las puntas, tés blanca y sonrisa profunda.
-Hoy es tu día de suerte- Susurré con voz aterciopelada cerca de su oreja
Al voltear, pestañó unas cuantas veces sorprendida
-Hola, Edward- Saludó.
-Me conoces-
-Toda la universidad te conoce- Soltó una risita- ¿Cuál es el motivo por el que me hablas? No es que no me agrade, solo que es rara, ya sabes- La chica mucho hablaba.
-Bueno, quería… no sé, saber si quieres ir a cenar esta noche conmigo ¿Quiéres?-
-Claro-Chilló abriendo ampliamente los ojos hacia sus amigas que se habían alejado para darnos un espacio para hablar.
-Entonces…
…-Jessica- Afirmó
-Jessica, nos vemos hoy, aquí, a las 8:00 de la noche- Musité sonriendo torcidamente- Siempre me habían dicho que sonreír así traía afectos en las chicas- me pasé una mano por el cabello y caminé hacia mi habitación. Bien aquí empezaba el proyecto de olvidarme de la chica del bus, aunque sabía que en lo más hondo de mi corazón me negaba hacerlo.
