Ni Glee ni sus personajes me pertenecen, la historia es mía, de mi, de mi loca cabeza jejeje :)
Ahora les hablare un poco de la misma, comencé con la idea de hacerla corta, pues solo fue algo que me llego a la cabeza mientras veía unos vídeos Faberry aun no estoy muy segura de alargarla, ya que tengo una cabeza algo loca y olvidadiza y no quiero dejarla a medias, pero veré como sigue y si les agrada como la vaya desarrollando. Otra cosa, sobre actualizar, alguien me pregunto cada cuando lo aria, aun no lo se el tiempo lo tengo (Por ahora) pero las ideas van y vienen tratare de escribir cada tercer día y subirla el mismo, pero no estoy segura solo se que no tardare mucho en hacerlo. No alargo más mi explicación y aquí les dejo un nuevo capitulo, por ultimo, les pido paciencia si no narro bien la historia, no soy muy buena que digamos y si me equivoco en algunas cosas, apenas le estoy entendiendo a esta pagina gracia por entender... Saludos a todas/os
Les dejo besos de chocolate y abrazos de oso (;
A veces nos preguntamos porque nos pasan cosas malas, aunque nuca cuestionamos las buenas, nos quejamos de lo mal que esta nuestra vida, pero no nos detenemos a pensar o agradecer por las cosas buenas, como el hecho de tener un nuevo día, de poder tener un gran y delicioso desayuno, o simple... un café, muchos otros no llegan ni a agua. Comenzamos con un buen día y sonreímos pero al mínimo tropiezo comienzan las maldiciones, o al menos en el vocabulario de Rachel Berry, su día había comenzado tranquilo aunque su humor no mejoraba en nada. Y el solo hecho de no tener a tiempo las copias para un trabajo en la universidad había "arruinado" su día. Caminaba aprisa hacia su primera clase, ¿porque lo hacia? ni ella lo sabia, pues aun le quedaban mínimo unos 40 minutos, tal vez ya se había acostumbrado a correr, iba distraída acomodando las copias que por fin tenia en su poder cuando accidentalmente choco logrando que todas cayeran esparcidas por el piso.
-Maldita sea. _Grito agachándose a recogerlas.
-Oh... hola amiga por accidente. _Dijo una sonriente rubia, la cual hizo lo mismo y se agacho ayudarla, la morena se sorprendió al tener a la misma rubia con la que había chocado tres días atrás, Quinn se sentó en el piso con las piernas cruzadas y comenzó a juntar las hojas. -¿Así nos encontraremos de ahora en adelante, con choques y maldiciones? lo digo porque las maldiciones no me gustan mucho, pero si es algo habitual en ti, puedo lidiar con eso, pero los choques, no sé, ¿no crees que podríamos salir lastimadas? _Cuestiono la rubia con un toque infantil mientras golpeaba las hojas en el suelo para acomodarlas mejor. -Toma, creo que son todas.
La morena tomo las hojas algo incrédula por lo que acaba de pasar, se levanto y le tendió la mano a la rubia para ayudarla, rápidamente se llevo la mano a la frente golpeándose.
-Tranquila ya te acostumbraras. _Dijo la rubia poniéndose de pie y sacudiendo polvo inexistente de sus manos y su pantalón.
La morena nuevamente se sorprendió, por la actitud de aquella chica pero sobre todo la descontrolaba que la chica parecía "ver" todos sus movimientos.
-Dios... tu me vas a volver loca, primero: ¿como es que puedes hablar tan rápido y como sabias que era yo? _cuestiono guardando las hojas en una carpeta para después meterla en su bolso, no quería volver a tirarlas. -Y como sabes lo que hago si estas... _Se detuvo siendo consiente de lo que iba a decir.
-Ciega. _Termino la rubia sin perder su sonrisa. -Bueno a tu primer pregunta no sé, solo me gusta hablar. _Se encogió de hombros restando importancia. -A tu segunda pregunta, tu aroma es inconfundible, ademas de tus maldiciones y tu voz. Y tu tercer pregunta pues se contesta con la segunda. _Explico confundiendo a la morena la cual frunció el ceño. -¿No has escuchado eso que dicen de, si pierdes un sentido los demás se agudizan o se hacen más profundos? _dijo mientras nuevamente jugaba con algo entre sus manos.
-Oook. _La morena se rasco la cabeza tratando de entender aquella chica, después de todo no le caía mal vio su reloj de muñeca y suspiro aun tenia tiempo.
-¿Nuevamente tienes prisa? _Cuestiono sacando su bastón.
-Ves, eso, a eso me... _Rachel suspiro cansada al ver la sonrisa de la chica y solo negó con la cabeza. -En fin, no tengo prisa.
-Bien... entonces vamos a tomar un café yo invito. _La morena estaba parada justo frente a la rubia a solo un par de pasos de ella, Quinn guardo el objeto con el que jugaba en el bolso de su chamarra y después estiro su mano logrando tomar la de la morena la cual descansaba sobre su bolso, siguió el camino de la mano hasta el antebrazo entrelazo su brazo con el de la chica, sin esperar respuesta y guiada por su bastón camino entre algunos chicos que pasaban por el pasillo, arrastro a Rachel que no le quedo de otra que caminar con la rubia.
-Gracias. _Ambas agradecieron a la chica que les acaba de llevar su pedido, la morena miraba atenta a la rubia la cual comía encantada una rebanada de pastel, cualquiera que la viera diría que jamas había probado una rebanada de pastel, Rachel no pudo evitar sonreír ante la imagen, pues Quinn no solo saboreaba el pastel de su tenedor si no también de uno de sus dedos.
-Es la primera vez. _Dijo la rubia limpiando sus manos con una servilleta, después palpando la mesa llego a su vaso, llevo ambas manos al mismo probando la temperatura despacio lo llevo hasta su nariz y suspiro cerrando los ojos después y sin abrir los ojos bebió un poco con cuidado de no quemarse, abrió los ojos con una sonrisa bajo el vaso para después limpiar su boca con la misma servilleta a un lado de su plato. -Si sigues viéndome así pensare que te gusto. _Dijo la rubia sacando a la morena de ensimismamiento, la cual se puso nerviosa y solo se llevo su vaso a la boca. -Espera te vas a quema...r _Demasiado tarde, Rachel se llevo la servilleta a la boca limpiando un poco el liquido derramado.
-Lo dicho tú me vas a volver loca, ¿A que te refieres con que es la primera vez? _La rubia movió su mano llamando a la mesera. -¿Que haces? _Cuestiono Rachel.
-Dígame señorita. _Cuestionó amablemente la castaña mesera.
-Podría traerle un vaso con agua a mi amiga... oh y con un cubito de hielo por favor. _Pidió la rubia sonriendo.
-Enseguida se lo traigo. _Dijo la chica alejándose.
-Ahora si, te decía que era la primera vez. _Hizo una pausa. -Me refiero a que era la primera vez que sonríes teniéndome cerca por un momento llegue a pensar que yo no te agradaba, aunque eso no es posible le agrado a todo el mundo. _La morena volvió a sonreír por lo parlanchina que era esa chica. -Tienes una linda sonrisa deberías sonreír más.
-Eres tan extraña... y modesta. _Dijo Rachel probando por primera vez su rebanada de pastel. -¿Si te pregunto como sabes que sonreí me dirás?
-Aquí tiene señorita. _Llego la chica entregándole el vaso a la morena quien le agradeció seriamente, la chica asintió y se alejo.
-Tienes muchas preguntas supongo, aunque no se si tengas tiempo, toma... bebe un poco de agua eso te ayudara. _La rubia volvió a palpar la mesa y cuando llego al vaso de agua lo acerco hasta la morena, la cual sonrió y tomo el vaso. -Mira entiendo que es extraño o yo soy extraña para ti pero como te dije te iras acostumbrando. Pero a tu pregunta estoy ciega pero puedo saber cuando te mueves, cuando sonríes, no es fácil de entender pero tu pregunta y yo contestare. _Dijo la rubia sonriendo y volviendo a meterse un trozo de pastel a la boca.
-Bueno... no se que puedo y que no puedo preguntar. _Explico la morena algo tímida.
-Siempre y cuando no sea de mi vida sexual. _Debido a eso la morena termino expulsando el sorbo de agua que había bebido, Quinn soltó una carcajada mientras le pasaba una servilleta. -jajaja lo siento fue solo una broma, puedes preguntar sobre las dudas que tienes debido a mi ceguera. _La morena termino de limpiarse la boca y solo negó con la cabeza, esa chica si que era extraña para ella.
-Des... desde cuando. _Rachel tartamudeo atrasando la pregunta no estaba segura hacerla, suspiro y siguió. -¿Desde cuando no ves? _Se sintió estúpida, la pregunta sonó peor de como sonaba en su cabeza. -No, disculpa no debí preguntar eso. _Quinn solo se encogió de hombros, dejo el tenedor en el plato ya vació se limpio la comisura de los labios, dirigió su mirada hacia la morena y hablo.
-Tranquila dije que podías preguntar, tuve un accidente con mi familia a los 13 años y yo me lleve la peor parte perdiendo la vista. _Explico Quinn sonriendo de medio lado, la morena se sentía extraña con la mirada de aquella chica seguía pensando que tenia unos ojos hermosos pero penetrantes y con esa sonrisa sus nervios no le cesaban.
-Disculpa de verdad no debí.
-No hay problema, siguiente pregunta. _Dijo la rubia metiendo la mano en su chamarra y sacando el mismo objeto con el que siempre jugaba.
-Me descontrola cuando sabes cosas que según yo, no deberías.
-Tu lo dijiste... según tu ¿Y te refieres a cuando nos conocimos? _Cuestionó la rubia y la morena afirmo con un tímido "Si". -Como te dije al perder la vista mis demás sentidos se agudizaron sobre todo el oído y el tacto. Con el tacto puedo palpar, examinar, observar y conocer una inmensa cantidad de seres y objetos. Rachel yo soy como tu, como la chica que nos esta atendiendo, como el señor que esta en aquella mesa peleando con su esposa. _La rubia señalo hacia la mesa donde efectivamente estaba un señor bastante pasado de peso discutiendo con una mujer. -¿Que como se eso? _Cuestiono la rubia antes de que la morena hablara. -Porque habla muy fuerte y soy una persona curiosa. _Explico sonriendo y haciendo reír a la morena. -pero volviendo a mi explicación, soy como ustedes, solo que un poco, poquito. _Hizo señas juntando dos dedos refiriéndose a "poquito". -Diferente. _Rachel soltó una pequeña risita por lo infantil que sonó la chica. -Con el oído puedo detectar muros, postes u otros obstáculos parecidos a más de tres metros de distancia. Para lograrlo, puedo producir ruidos o sonidos, ya sea golpeando mis muslos con las manos, zapateando, o golpeando consecutivamente el bastón contra el suelo. El sonido se expande y choca con el objeto, produciéndose un pequeño eco que regresa a mis oídos. _Quinn explicaba todo automáticamente, Rachel pensó en cuantas veces la rubia habría explicado esas cosas, por alguna extraña razón se sintió mal tal vez ella debería ser menos impaciente y con el tiempo, la entendería después de todo estarían en la misma universidad.
-Bueno eso fue más de lo que espere, pero gracias no tenias que explicarme nada seguramente estarás cansada de explicárselo a todo curioso como yo. _Dijo rascándose la nuca.
-Si tenia, ¿Eres mi amiga recuerdas? _Rachel se sorprendió por aquello, pues aunque la chica ya le había llamado amiga en más de una ocasión no pensó que se lo tomara tan enserio sacudió la cabeza y contesto.
-Claro amigas, pero después de que me explicaste todo eso no entiendo una cosa.
-¿El qué?
-Aunque tal vez fue porque no llevabas tu bastón ese día, ni hoy. _Divago la morena recordando las dos veces que choco con la chica, Quinn solo sonrió.
-¿No entiendes que haya chocado contigo?
-Aja.
-Espero no te molestes... pero yo no choque contigo fuiste tu. _Rachel se ruborizo bajando la cabeza. -Pero tal vez tuve un poco de culpa, ya que yo no conozco la ciudad ni la universidad mi padre me advirtió que aquí todo mundo corre y tiene razón... yo me muevo mejor en los lugares que conozco.
-Espera... ¿No eres Nueva York? _La chica negó con la cabeza.
-Soy de Lima... Lima Ohio. _Explico orgullosa.
-¿Ohio? algo lejos... ¿Y que haces tan lejos de casa?
-Lo necesitaba, desde antes del accidente mi sueño era venir aquí estudiar y conocer la gran manzana. _Dijo soltando una risita y extendiendo las manos. A Rachel eso le pareció todavía más tierno. -No podre ver, pero se que podre llegar a conocer esta hermosa ciudad como la palma de mi mano sino es que mejor, bueno tu sabes más cosas de mi, yo prácticamente no se nada de ti, bueno... solo que te gusta correr, maldecir y chocar con una rubia hermosa, hay que ponerse a la par ¿no? _La morena soltó una sonora carcajada que le sorprendió un poco ya que hacia mucho no reía así pero esa chica estaba completamente loca.
-Pues pregunta, aun me quedan unos minutos. _dijo viendo su reloj.
-Bueno... no se que puedo y que no puedo preguntar. _Bromeo
-Siempre y cuando no sea de mi vida sexual. _Siguió la broma de la chica.
-Descuida... esa la sabre más adelante. _Susurro lo ultimo. -Porqué una chica tan bonita como tu anda a las carreras, maldiciendo y molesta. _La rubia sabia que estaba entrando tal vez en lugares en los cuales no debía pero tenia tanta curiosidad sobre todo con respecto aquella morena. Rachel se removió incomoda en su asiento pues jamas se espero eso. Suspiro tratando de relajarse después de todo ahora le tocaba a ella contestar. -No te diré que no me contestes si no quieres, porque la verdad quiero saber. _Aquello hizo que la morena se relajara sonriendo Quinn no solo era rara, extraña también demasiado tierna.
-Gracias por tu sinceridad amiga por accidente. _La rubia sonrió y como niña pequeña junto sus manos aplaudiendo, sabia que se estaba ganando aquella morena. -Mira no se si contestare bien a tu pregunta, pero haya voy, como tu Papá te dijo aquí todo mundo anda a las carreras, tal vez yo ya me acostumbre, hace un rato que chocamos como te abras dado cuenta yo tenia tiempo pero aun así andaba a las prisas_Explico sonriendo. -Lo de andar maldiciendo, no sé, tal vez también ya me acostumbre, pero si a ti no te gusta tratare de no hacerlo en tu presencia. _Dijo sin pensar, al darse cuenta de sus palabras movió las manos nerviosa. -Digo... no... bueno eso, tratare de no maldecir. Y lo ultimo no se porque dices que ando molesta.
-Porque lo siento y las dos veces que nos hemos encontrado te siento molesta, de mal humor. No entiendo porque alguien tan hermosa no sonría, como te dije tienes una sonrisa hermosa y se que te has de ver aun más bonita al usarla. _Rachel no pudo evitar ruborizarse el que aquella rubia la considerara, bonita, hermosa, la hacia sentir ¿Bien? ella había escuchado eso de muchas personas, tanto chicos como chicas, pero solo lo tomaba como un cumplido más. Sin en cambio con aquella rubia era diferente, solo atino a sonreír mientras se pasaba un mechón de cabello detrás del oído.
-Pues gracias por el cumplido y porque por fin en algo no me agarras en curva. _Dijo la morena.
-De nada es la verdad, pero ¿A que te refieres con no agarrarte en curva?
-Que se como sabes eso, seguro tu amigo te explico como era yo.
-Si y no.
-Osea, ¿Cómo?
-El me confirmo lo que yo ya sabia. _Explico mientras jugaba con el objeto entre sus manos. -La primera vez que nos encontramos y escuche tu voz aunque las primeras palabras hayan sido maldiciones supe que esa voz le pertenecía a una mujer hermosa.
-¿Y que tal que te equivocabas?
-Pues no lo hice.
-¿Confías en lo que tu amigo te haya dicho?
-Literal... ciegamente confió en el. _Dijo la rubia soltando una sonrisa debido a lo curioso de sus palabras. -Pero tu me lo puedes comprobar.
-¿Así, cómo? seria lo mismo solo tendrías mis palabras y que diría yo de mi, lo mejor ¿no?
-No me refiero a que me digas como te consideras, si no que me dejes comprobarlo a mi.
-No entiendo... pero esta bien compruébalo tu. _La rubia volvió aguardar el objeto en el bolso de su chamarra, hizo a un lado el plato y el vaso ya vacíos, se inclino hacia la mesa poniendo ambos codos en la misma. -Acércate por favor. _Pidió sonriendo, a la morena le extraño un poco pero hizo caso. -Un poco más. _Rachel hizo caso quedando de igual manera inclinada con ambos codos sobre la mesa y a poca distancia de la rubia, perdiéndose en esos hermosos ojos lo cuales de cerca eran aun más bellos, con un color extraño pero hermosos. El toque de la rubia la trajo a la realidad, pues puso ambas manos en las mejillas de la morena para después comenzar a tocar cada parte del rostro de Rachel, de sus mejillas la rubia viajo hasta la frente de la morena acariciando y bajando por sus ojos, los cuales instintivamente se cerraron, Rachel disfrutaba del tacto de Quinn, sus manos eran suaves, delicadas, hacían su recorrido con tranquilidad y paciencia. Paso a la nariz, llego hasta sus labios y los acaricio con cada dedo indice. Para Quinn era mucho mejor de como se lo había imaginado, aquella chica era hermosa, lo sabia por sus rasgos, por su piel lisa y bien cuidada, sus ojos, su nariz, sus labios un poco grueso les daba un toque sexy, la rubia instantáneamente se mordió el labio inferior al acariciar los labio de Rachel sonrió y poco a poco se fue alejando del rostro de la morena, la cual al sentir la falta del tacto de la rubia abrió los ojos notando así la gran sonrisa que tenia Quinn.
-Tienes razón, fin no me hablo con toda la verdad. _dijo la rubia sorprendiendo a la morena. -Eres aun más hermosa de como el te describió, tanto como yo te imagine, ves yo no me equivoque. _La sonrisa de la morena no podía ser más grande y por alguna extraña razón su corazón latía con fuerza.
-Ok, ya aprendí que tengo que confiar en tu criterio, pero creo que esta platica la dejamos aquí me tengo que ir.
-¿Tan pronto?
-Jajaja, tenemos media hora platicando y pues aunque la platica es muy interesante tengo que ir a clase, a todo esto ¿que paso con las tuyas?
-Me gusta cuando ríes. _Dijo la rubia haciendo que la morena se ruborizara. -Mis clases comienzan en unos días, Finn ya comenzó.
-Pensé que estarían juntos, parece que no te deja ni a sol ni asombra.
-Pensé que ya tenias que ir a clase.
-¿Clase, que es eso? _Bromeo haciendo que la rubia soltara una carcajada.
-Bueno Finn siempre ah sido muy protector conmigo y más desde que llegamos aquí, sabe que si no conozco el lugar no me muevo cómodamente es un poco lento pero un buen amigo. El es mis ojos, estaría aquí conmigo pero no le deje faltar a clases.
-Se nota que te adora.
-Y yo a el.
-Pero aun no entiendo porque el ya esta en clase y tú no.
-Porque yo estoy esperando mis libros los cuales son especiales, ademas de otras cosas.
-Ya, entiendo, bueno rubia ¿te acerco nuevamente a la universidad?
-Solo esta pasando la calle, no te preocupes ve a tu clase.
-No, viniste conmigo y conmigo te vas. _Rachel tomo su bolso sacando su cartera pero la rubia la detuvo.
-Ah no, yo te invite. _Paciencia, paciencia se dijo la morena suspirando, la rubia volvió a llamar a la chica que las atendió.
-Dígame señorita.
-Me trae la cuenta por favor.
-Claro enseguida. _Dijo la chica alejando, la rubia saco de su morral su cartera tocando la punta de unos billetes y saco uno de 100 dolares.
Aquí tiene señorita. _La joven le dejo una carpeta de cuero negra y se disponía alejarse pero la rubia la detuvo.
-Espera... _La rubia puso el billete dentro de la misma. -Aquí tienes, quédate con el cambio. _A la morena no le sorprendió aquello, pero no sabia si la rubia sabia que le había dado un billete de 100 dolares o se había equivocado. No queriendo se mordió la lengua y no dijo nada. -Adelante, dilo.
-¿El que? _Cuestiono poniéndose de pie y tomando su bolso.
-No te preocupes que se de cuanto era el billete. _La rubia al igual que la morena se puso de pie sacando su bastón.
-Bueno lo... lo siento. _Dijo bajando la cabeza.
-No, tranquila no tienes porque, ahora vamos que llegaras tarde a tu clase. _Esta vez fue Rachel la que tomo la mano de la rubia y entrelazo ambos brazos, ambas salieron con una sonrisa dibujada en sus rostros, Rachel se sentía cada vez más cómoda al igual que la rubia al platicar de cosas banales como importantes, aunque para la morena aun era extraño ya que hacia tiempo que no se sentía tan bien con alguien que no fueran sus amigos cercanos o sus padres. llegaron a la entrada de la universidad.
-Sana y salva, ¿te quedas aquí? _Cuestiono poniéndose frente a la rubia pero sin soltarle la mano.
-Si, voy a esperar a Finn no a de tardar en salir.
-Bueno gracias por el café y por la platica.
-A ti, hasta pronto amiga por accidente. _Quinn se acerco y le dejo un beso en la mejilla alargándolo más de lo debido, descontrolando a Rachel la cual ante el contacto cerro los ojos. Los cuales abrió cuando la rubia se alejo.
-Si, n... nos vemos. _Rachel negó con la cabeza. "Nos vemos" estúpida se dijo a sí misma. No queriendo soltó la mano de la rubia y siguió el camino hacia su clase, se giro y vio como la rubia con ayuda de su bastón camino hacia unas bancas y se sentó sacando un aparato el cual se acerco a la boca susurro algo después se puso los audífonos, la morena sonrió al ver a la rubia mover los pies y la cabeza. -¿De donde saliste y que me estas haciendo rubia? _Dijo suspirando y entrando a la universidad.
