Recuperando el Amor

Por: Lizzig

Capitulo 2

Haz Cambiado

Candy se había quedado paralizada ante las palabras de Annie, no podía creer que nuevamente Terry estuviera de vuelta al mundo del teatro u en Chicago.

-ven Candy vamos a esa cafetería que esta ahí enfrente

La rubia no atino a decir nada, solo se dejo llevar por Annie que gustosa de haberle dado la noticia del regreso de Terry a los escenarios y a Chicago, quería compartir con su amiga toda esa esperanza.

-aun no te he dicho lo mejor.

-Que es?

-conseguí boletos para la función del sábado….

-el sábado…!?-

La recepción seria el viernes y vería a Anthony al día siguiente…y ahora Terry, Dios! Su corazón no podía resistir tantas sorpresas.

-no se si podre ir…

-que no lo sabes dices? Vamos Candy el que ya no sean novios, no quiere decir que no puedan ser amigos, por que aun lo quieres no?

-Annie…- su voz se desvaneció, ante el sentimiento de recordar ese rostro tan deseado.

-no lo se Annie, no estoy segura…..

-Candy es mejor si enfrentas ahora el hecho de que los dos siguen vivos y que quizá vuelvan a encontrarse en la vida, no puedes correr a esconderte cada vez que lo sepas cerca de ti, yo estaré a tu lado, lo prometo.

-dejemos que llegue el día y entonces decidiré.

-esta bien, pero no creas que lo dejare pasar – sonrió Annie complaciente - y dime Candy ya tienes el vestido que usaras el viernes para la presentación del tío abuelo?

-no había pensado en eso

-por supuesto que no, por eso te llevare de compras conmigo esta tarde, Archie esta muy entusiasmado con la revelación del hombre mas poderoso de los Anldey.

-sorpresa que se llevara…

-que quieres decir? Sabes quien es?

-no….claro que no, por eso digo que será una sorpresa.

-bien Candy será mejor que comencemos nuestro andar por las tiendas.

-las compras no es lo mio, quizá será mejor si vas tu sola.

-no iré sola y tu tienes que conseguir algo lindo para ti también, yo te ayudare.

Candy hubiera querido negarse, pero no pudo sabia perfectamente que necesitaba el vestido para la recepción con los Anldey y también algo mas casual para su encuentro con Anthony.

De solo recordar ese hecho su corazón saltaba de emoción, apenas si lo había visto en Lakewood, pero sus ojos no la habían engañado, se había convertido en un joven buenmozo, moría de ganas de escuchar su voz, de saber cuanto había cambiado.

-Candy! Candy!... – le hablaba Annie ya casi con desespero, mientras la rubia pensativa miraba el espejo.

-ese vestido es el que te vas a llevar?

-vestido….. ha! no se….

-no debí hablarte de Terry hasta después de comprar el vestido, anda ponte tu ropa y decidiremos cual compraremos.

Más a fuerza que por gusto Candy dejo que Annie decidiera por ella, un modelo que le parecía demasiado elegante y sensual a la vez, pero su mente estaba tan exhausta que no se detendría en nimiedades.

Ceno con su amiga y cuando finalmente llego a su departamento estaba tan cansada que se negó a pensar más en las situaciones que estaba a punto de enfrentar, el regreso de Terry por un lado y la reaparición d Anthony por el otro.

Aunque el hecho de que Terry regresara, no significaba que quisiera verla, en cambio sabía que Anthony estaba tan ansioso como ella por ese rencuentro.

Se fue a la cama y prefirió pensar en el cambio que Albert había sufrido en esos días, había dejado de ser un chico sin futuro, para enfundarse en el traje de uno de los magnates mas importantes de todo América, jamás se lo hubiera imaginado, lo habría esperado de todos, menos de su querido Albert, el vagabundo lleno de sentimientos que siempre aparecía en el momento menos esperado.

Se durmió con esa imagen en la mente, durmió tranquila, soñó con ese su amigo y ahora benefactor, sin lugar a dudas amaba a ese hombre como la única familia que poseía, además de los chicos del hogar.

A la mañana siguiente, se levanto temprano y se arregló, espero casi junto a la puerta por un largo rato hasta que la desesperación le quito cualquier rastro de paciencia que pudiera albergarse en su cuerpo y salió con rumbo a la clínica del doctor Martin, no había asistido el día anterior y ni siquiera había avisado, así que dejo una nota en la puerta, para Albert y salió hasta la clínica.

El doctor Martin le hizo el tiempo más llevadero, aunque no dejaba de retorcerse los dedos, contando los minutos.

La puerta de la clínica se abrió en incontadas ocasiones haciendo que la rubia mirara instantáneamente, cambiando su mirada de emoción por una de desilusión, hasta que un elegante hombre apareció apenas asomándose por la puerta.

El doctor Martin sorprendido lo recibió y le compartió lo mucho que lo admiraba, para después comenzar a burlarse de su enfermera.

-que bueno que apareciste, por que esta chica estaba a punto de arrancarse los dedos- ambos hombres rieron ante el marcado sonrojo de Candy , que trato de retar al doctor, pero la verdad salto a la vista haciendo notar aun mas sus nervios, cuando no pudo ni pronunciar palabra.

-anda Candy relájate y ven conmigo que te tengo una sorpresa esperándote aquí afuera

-afuera haz dicho?

-si aquí afuera, en el mismo estado de nerviosismo que tu.

Candy aventó la cofia y el delantal , aliso su vestido y corrió hasta el espejo, para acomodar sus cabellos, soltó del listón que trataba de mantener una insipiente cola de caballo, para liberar sus rizos sobre su hombros, dándole una apariencia mucho mas sensual.

Albert la miraba cerca de la puerta, con la mirada puesta en cada movimiento que esa chica hermosa hacia, tenia tantos sentimientos confusos en su mente y su corazón que en ocasiones le costaba trabajo tomar un lugar que lo pusiera lejos de una perspectiva que lo ligara a ella sentimentalmente.

En esos momentos llenaba su mirada de ella, pero en realidad sabia que cada movimiento que hacia, era dedicado a su sobrino que esperaba afuera igual de emocionado que la veía a ella y por si fuera poco Terry se había comunicado con el para compartirle que estaría en Chicago por unos días para hacer algunas presentaciones en la ciudad, la mención que había hecho sobre Candy había sido sutil, pero para él era obvia la necesidad del Ingles por ver a su protegida.

Para su des fortuna había demasiado interés puesto en esa joven mujer y no quería agobiarla aun mas, por que sabia que no iba a ser fácil para ella lidiar con sus revividos sentimientos por Anthony y los aun existentes sentimientos por Terry, lo que ella pudiera sentir por el, estaría muy lejos de ser el amor de una mujer hacia un hombre. Podía ver los colores con los que ella lo miraba y esos eran de hermandad y con eso se tenia que conformar, no estaba listo para salir de su vida y quizá jamás lo estaría, así que tomaría lo que le ella le daba.

-estoy lista – le sonrió llena de nerviosismo, pero con un candor que difícilmente la abandonaba.

Le extendió el brazo con una sonrisa encantadora que logro que Candy lo viera de una forma diferente, no solo como el amigo que siempre estuvo ahí, él se había presentado de tantas formas, que hasta ahora había caído ante ella la de un hombre joven lleno de hermosura y bondad.

Salieron de la clínica y caminaron entre los arboles que rodeaban la pequeña clínica, el corazón de Candy comenzó a latir mas aprisa, el brazo de Albert apretó su mano en señal de apoyo, logrando una sonrisa llena de ansiedad de Candy.

A la distancia Candy pudo reconocer la delgada y refinada figura de un rubio que con la vista perdida al frente no se había percatado de la presencia de Albert y Candy.

Conforme se acercaban, la rubia recuperaba el aliento en cada recuerdo que venia a ella, el corazón le brincaba sin control y las piernas comenzaban a experimentar un temblor cada vez más perceptible.

La atracción que Anthony sintió al tener cerca a Candy, fue algo que jamás había experimentado antes, una fuerte energía hizo que girara su cabeza quedando su mirada justo frente a esos verdes esmeraldas que había recordado cada día de los últimos años.

Candy al encontrar el azul más puro en las pupilas del rubio sintió cimbrar hasta lo más profundo de sus raíces.

Al quedar frente a frente, no pudieron hacer mas que mirarse y comenzar un camino de reconocimiento, podían ver algunos rastros de los adolescentes que se habían separado, pero lo que estaban habidos de encontrar eran esos años en que se habían perdido.

Anthony pudo notar el cambio en ese cuerpo femenino que no era mas el de una chiquilla. A pesar del vestido amplio y nulo escote, reconoció una figura estilizada, ese rostro infantil había tomado rasgos de una mujer hermosa y dulce, su rizado cabello le daba una vista aun mas sensual, aunque de inocencia, había cambiado mucho, se había convertido en una verdadera princesa. Una vez hacia años su bondad le había robado el corazón, ahora su belleza lo dejaba atónito y con el corazón a punto de explotar de emoción.

Mientras Candy inmóvil reconocía al mismo Anthony impetuoso que la quería llevar a conocer el mundo, sus rasgos habían cambiado, encontraba parecido con Albert sin embargo, había algo diferente en el, que la llenaba de un calor desconocido hasta ese momento por ella.

Albert había querido decir algo, para romper el silencio, pero no se atrevía, el momento era tan mágico, que no quería ser parte de él, sin embargo tendría que desvanecer el momento, para dejarlos solos.

-creo que no hacen falta presentaciones de ningún tipo, así que chicos yo los dejo, por favor Anthony se muy cuidadoso y regresa al hotel antes que alguien note que no estas, no quiero problemas, solo falta un día para la presentación y creo que todos podemos esperar hasta entonces, después de mañana en la noche no habrá mas secretos y ustedes dos tendrán todo el tiempo del mundo.

-si tío … - la voz de Anthony logro hacer que Candy experimentara un espasmo en todo su cuerpo, no la recordaba tan varonil.

-y tu Candy, por favor no te hagas la remilgosa y acepta todo lo que te hare llegar para la recepción de mañana, aunque en realidad preferiría que vinieras a la mansión Andley al menos esta noche, mañana será un día importante para todos y recuerda que eres una Andley y eso no va a cambiar- Anthony no perdía la mirada de las manos de su tío que sostenían fuertemente los hombros de la rubia, al parecer entre ellos dos había lazos fuertes.

-…lo pensare - dijo tímidamente, no estaba segura de permanecer cerca de la señora Elroy y menos aun de los Legan.

-de igual forma iré a verte en la tarde al departamento, espero que tengas lista tu maleta para venir conmigo- le sonrió dulcemente , antes de tocar sus mejillas en una sutil caricia. – bien chicos yo los dejo, sé que tienen mucho que contarse y que recuperar, solo les pido que sean prudentes, recuerden que nadie mas sabe del regreso de Anthony y así es como debe seguir al menos hasta mañana, un par de horas es poco, pero es todo lo que pueden disfrutar hoy….. así que por favor…..

-si tío, no te preocupes no somos mas unos chiquillos, sabremos seguir tus instrucciones – sus voz se escucho en un tono juguetón, pero la realidad era que estaba desesperado por quedarse a solas con Candy.

-esta bien me voy

Albert finalmente dio la vuelta y se marcho sin mirar atrás, esa tarde iría a ver a Candy a su departamento y le daría la noticia que Terry lo había contactado y que estaba interesado en verla.

Unos pasos atrás Candy y Anthony se miraron nuevamente estáticos con una amplia sonrisa, siendo el quien tomara la iniciativa.

-luces mucho mas hermosa, aunque mas tímida.

-no digas eso, soy la misma de siempre.

-quieres caminar un poco.

-si ….

-haz de estar sorprendida de verme – inicio Anthony la conversación.

Candy dirigió su mirada directamente hasta ese azul cielo que tanto había extrañado, un espasmo en el estomago hizo nuevamente su aparición, indicándole que nada había cambiado.

-no negare que me tomo por sorpresa, pero lo que en realidad siento en estos momentos es una inmensa felicidad de saberte con vida y creo que sin secuelas.

-fue un largo proceso de recuperación, el golpe en la cabeza afecto algunos nervios de mi columna y tras algunas operaciones y mucha terapia finalmente pude volver a la normalidad.

-no entiendo porque te alejaron de nosotros, creo que con el apoyo de Stear, Archie y mio por supuesto, las cosas hubieran sido mas fáciles.

-yo también lo creo, pero no estaba en circunstancias para oponerme o revelarme, tiempo después mi padre y la Tía abuela Elroy me explicaron lo que habían acordado hacer y me convencieron que era lo mejor para todos, me contaron que tu y los chicos estaban en Londres, estudiando en el Real Colegio San Pablo, me enoje mucho por no poder estar ahí con ustedes.

-no debiste sentirte así, nosotros estábamos enojados de estar ahí….. – ambos rieron, desvaneciendo la tensión. - lo llamábamos la cárcel, es un colegio muy estricto.

-no creo que haya sido peor que estar con la tía abuela.

-mucho peor, la madre superiora era una cabeza dura, me castigo tantas veces que yo creo aun a de creer que sigo en el cuarto de castigo – rio Candy divertida.

-Candy no haz cambiado nada...- sus ojos brillaron ante la sonrisa alegre de la rubia.

-he cambiado, ya no soy la misma revoltosa de antes, ahora soy enfermera diplomada.

-si me entere, estoy muy orgulloso de ti, no solo desafiaste la palabra de la tía si no que también lograste una profesión muy loable.

-ya no quería ser una dama con las manos vacías, preferí ser una mujer de provecho aunque con eso renunciara a mi estatus como hija adoptiva de los Andley

-bien sabes que mi tío jamás te repudiara, he comprobado que se tienen un gran cariño. - dijo con ardor en el pecho al pronunciar esas palabras.

-nos conocemos desde hace tanto tiempo, él siempre me defendió y ahora sé que también es quien me adopto, me ha cuidado muy de cerca estos años.

-aquella terrible mañana en la que salimos a la cacería intentaba decirte que recordaba a un chico muy parecido a mi solo que algunos años mayor que yo, iba a hablarte de mi tío.

-recordabas a Albert?

-recuerdo haberlo visto varias veces al lado de mi madre.

-quien lo diría que aquel chico que conocí en la colina de Pony seria alguien tan cercano a ti.

-...tu príncipe de la colina...- pronuncio con recelo

-aun lo recuerdas?

-no he olvidado un solo momento que haya pasado a tu lado.

-Anthony...apenas suspiro - yo tampoco, te extrañe mucho, fue muy difícil seguir viviendo sin ti.

-de verdad me haz extrañado?

-cada día, tu fotografía es uno de mis tesoros, Stear me la regalo.

-Stear...sufrí tanto con la noticia de su fallecimiento.

-todos lo lloramos mucho, Archie sin duda es quien mas lo ha hecha de menos, me gustaría mucho descubrir mañana en esa recepción que el también esta vivo.

-que mas quisiera, pero yo mismo interrogue a la tía abuela y sus lagrimas no eran fingidas cuando me dijo que ella misma quisiera estar detrás de su desaparición y no esa maldita guerra.

-Stear…. nos estará cuidando desde el cielo.

-quizá este inventando algún método para venir a saludarnos.

-solo espero que esta vez su invento si funcione o estaremos en líos con los equilibrios naturales del mundo

-jajjaja tienes razón

era tan sencillo platicar y reír al lado de esa chica, que no entendía como había logrado pasar todos esos años lejos de ella.

La siguiente hora hablaron de la reacción que esperaban de la demás familia y lo sorprendidos que estarían. El par de horas que habían acordado con Albert pasaron mas rápido de lo que jamás habían imaginado, estaban muy felices de su rencuentro y aunque extrañamente no habían hecho ningún contacto físico, sus almas se habían abrazado para no separarse, las sonrisas que se dedicaron el uno al otro les había devuelto el trozo de corazón que se había marchitado cuando se separaron tras la mentira de su muerte.

-será mejor que regrese al hotel, no quiero que el tío William se disguste conmigo.

-si yo tampoco quisiera que el tuviera problemas por mi culpa.

-nos veremos mañana por la noche…?

-si ahí estaré.

Con delicadeza Anthony tomo la mano de Candy y la llevo hasta sus labios para posar sus labios en un beso que logro debilitar las piernas de la enfermera, sintiendo desfallecer.

Con una amplia sonrisa, Anthony le pidió que entrara a la clínica, era el mismo caballero de siempre, nada había cambiado a pesar del sufrimiento que seguramente habría vivido en su recuperación.

Seguía siendo ese chico valiente y optimista que una vez había conquistado su corazón.

Continuara.


Hola chicas aquí les entrego este capitulo que espero las haya convencido.

Bueno chicas les adelantaría un poco de la trama y que esperar, pero la verdad es que ni yo misma se para donde va la historia, usualmente solo me siento y dejo que las letras tomen su rumbo y tomen su propia forma, tengo una vaga idea de lo que quiero, pero espero que no me boten a la mitad de la historia ; P

Gracias por sus review y su apoyo, lo aprecio de corazón.

Elisa-Granchester, mil gracias amiga por tu apoyo, sé que eres Terrytana y comienzo a sospechar que yo también…. Es la primera vez que le soy infiel con un fic para alguien que no sea el y me siento miserablemente infiel jajja, pero tratare de superarlo y pues es un Anthonyfic, pero Terry tendrá un papel importante, no puedo ignorarlo….saludos.

Valeri Rod, hola amiga, gracias por quedarte conmigo y no podía dejar de escribir de este rubio tan lindo que maltrate un poco en mi fic anterior convirtiéndolo en un horrible fantasma egoísta, pero aquí será el dulce de grosella que siempre ha sido =D

Sharon de Cullen, gracias por tu review y me da mucho gusto que el primer capitulo te haya gustado, espero que este no se haya quedado atrás. Saludos.

Magnolia. Hola mil gracias por tu review, me da gusto saber que este inicio te agrado….=D

Noemí Cullen, que gusto ver un review tuyo… que te digo..?! no puedo evitarlo el romance me sale en apenas unos pincelazos, pero el drama y el horror es mas mi estilo ahí si brota a montones jajaja…. Pues si tienes razón habrá un poco de… y que paso? O almenos eso espero ; )…saludos.

Dajannae8. Hola amiga, como estas? Gracias por tus mensajes y lo prometido es deuda, después de todo tu eres la responsable de la existencia de este fic, gracias por tu apoyo. Y saludos.

Dena, gracias por tu review y a ver que pasa con Terry, después de todo el también dejo sus huellas en el corazón de condominio de la pecosa… =D

Chicas yo las dejo, me encantaría prometerles que no fallare cada semana, pero aunque tratare de que así sea no se si podre cumplir, tengo un par de capítulos de ventaja, pero la verdad hay días que el tiempo se hace nada y me la paso corriendo, cuando quiero dedicarle un tiempo al teclado, el sueño y el cansancio me vence y es que a mi edad ya no se puede llevar este tren de vida ; P …. Pero la próxima semana si nos vemos, cuídense mucho y les deseo una estupenda semana.