Bueno... aquí un nuevo capítulo, ya saben, esta serie no me pertenece por más que lo desee y soborne a su creador (?)

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Capítulo I

-Eto... ¿podría repetírmelo?-pidió Johan con una expresión casi de horror en su rostro, mirando a la persona frente a él, que también se manifestaba afectado por la noticia había dado.

-Lo siento Johan-kun...-le respondió reparando en el evidente shock que había provocado en su interlocutor, aunque él tampoco había esperado tener que darle esa noticia tan pronto, pensó que tendría algo más de tiempo.

-E-entiendo...-fue lo único que salió de su boca, aun si no podía digeriraquel anuncio.-Tenía que pasar ¿verdad?-agrego segundos después tratando de no verse preocupado, sonriendo.-Bueno... creo que volveré a clases.-dio por terminada la conversación y corrió fuera de aquella habitación.

Estuvo esperando frente al salón de la primera clase que tenía esa mañana, necesitaba hablar con Juudai. Y como era de esperarse, este apareció a segundos de tocada la campana de comienzo de clase.

-¿Johan?-llamó el de ojos marrones tratando de llamar la atención del mismo. Este, apenas noto que estaba cerca, cambio su expresión seria por una sonrisa. -¿Sucede algo?-le pregunto al ver ese cambio repentino.

-Mmm...-pensó por un segundo y hablo.-Necesito hablar contigo.-el tono con el que lo había dicho había sido demasiado áspero para el gusto del Osiris, pero igual lo siguió hacia un aula vacía, no importaba la clase que tenían, no sería la primera vez que llegaba tarde a una.

-Juudai, mañana regresare a la Academia del Norte.-le dijo de golpe para evitar el incomodo silencio, y más porque no quería darle vueltas al asunto cuando ya estaba decidido, aun si no quería no podía ir en contra de la decisión de ambos directores, el de su Academia y Samejima. Juudai se quedo atónito al oírlo, sabía que tarde o temprano pasaría y hasta cierto punto se alegraba de que fuera en ese momento, no se vería involucrado en su problema pero... siempre había un pero...

-Ya... veo...-logro articular, aun cuando sabía que era lo mejor, se trataba de Johan por dios, había que ser idiota para no ver que él era la persona más cercana a él, dejando de lado a Yubel y a Shô, ¡cuestión de personalidad y gustos!

Ambos callaron y le dieron lugar a un incomodo y doloroso silencio. Johan quería disculparse una y mil veces, ¡como si él le gustase aquella situación!

Salieron de aquel salón sin decir ni una palabra más.

El camino de regreso parecía haberse vuelto más largo y tedioso, y al llegar a la puerta que daba al aula, ambos se miraron un segundo y rieron, ¡ni que fueran a desperdiciar el último día que le quedaba al Obelisk en una aburrida clase de Chronos!

-¿Quieres recorrer la Academia?-evito decir por última vez, no le gustaba para nada como sonaba, parecía una despedida, un hasta nunca.

-¡Claro!-afirmo, sería algo nostálgico pero siendo que iba con Juudai podrían conversar y seguramente podría alegrarse. Pasearon por un largo rato, fueron a las canchas y al estadio donde siempre tenían los duelos importantes, incluso Juudai le contaba sobre sus duelos en su primer año, contra Manjoume y como había tenido sus victorias y que desde el primer encuentro lo había derrotado, su duelo contra los hermanos Paradoja con Shô como su compañero, los 7 jinetes de la sombras, parecía un camino bastante largo y entretenido hacia los recuerdos del castaño.

El resto del día pasó realmente lento para ambos, quienes ya atardeciendo, habían decidido ir a un lugar más alto a contemplar la Academia. Era el lugar donde se habían visto por primera vez, tenía más significado para ellos que cualquier otro lugar.

-Aun no puedo creer que tú fueras el Johan de quien hablaban...-le reprendió después de un prolongado silencio.

-Ya me disculpe por no habértelo dicho...-se defendió sin dejar de ver el cielo, como se teñía de unos hermosos colores anaranjados, rojizos...-Además... si hablamos de cosas que no hemos dicho... ¡tú me ganas como por un kilometro!-añadió riendo.

Así habían estado desde hacia al menos un hora, comentarios esporádicos seguidos de silencio.

-Johan...-ahí iba nuevamente Juudai quien tranquilamente estaba recargado en el hombro del de ojos esmeralda. Escucho un débil "¿Qué pasa?". No respondió y busco la mano del Obelisk y antes de poder entrelazarla con la suya propia comenzó a sonar su celular. Se sobresaltó al notar lo que estuvo a punto de hacer, agradecía mentalmente que no se hubiera dado cuenta. Contesto aun con su cuerpo temblando de la conmoción.

-¿Qué quieren que haga qué?- pregunto con cara de no creer lo que oía ganándose una mirada de confusión del de pelo azul. Después de unos minutos de Juudai quejándose cortó la comunicación con clara señal de irritación. Se levanto del suelo y se sacudió la ropa.

-¿Juudai?-el otro siguió maldiciendo hasta que se canso y dio una gran bocanada de aire, lo mantuvo un segundo y dio un largo suspiro.

-Vamos a tu dormitorio, parece que tienen algo...-dijo solamente ofreciéndole su mano para ayudarlo a levantarse, ayuda que fue aceptada sin dudar.

Estaban casi llegando cuando Johan hizo la pregunta que le había rondado la mente todo el trayecto.

-¿Qué querían que hicieras?-

-Ya lo veras...-Entraron en una habitación en completa penumbra.

-¿Juudai?-llamo antes de que una fuerte luz lo obligara a cubrirse los ojos con el brazo. Lo primero que vio al recuperarse fue al castaño con una gran sonrisa que lo confundió aun más, luego dio un vistazo a la escena tras este. -¿Una fiesta?-

-Claro, no esperabas irte y nada mas ¿cierto?-contesto señalándole a todos sus amigos y compañeros en un gran salón hermosamente decorado, con un gran banquete repartido en largas mesas adornadas de un azul vibrante.-Bueno, realmente es para todos, ya sabes, Jim, O´brien y Amon pero disfruta igual.-le secreteo riendo un poco.

-P-pero... ¿por que estabas molesto entonces?-pregunto desconcertado. Juudai comenzó a reírse más fuerte.

-Era más fácil engañarte.-canturreo. -¿A que estabas preocupado?-inquirió viendo como el peliazul suspiraba cansado y derrotado pero aun así sonriendo, había cosas sobre Juudai que tenía que aprender aun.

-Con que intentando engañarme ¿verdad?-fue lo único que Juudai escucho antes de que Johan lo atrapase.

-¿J-Johan?-pregunto algo asustado ante la repentina acción de su amigo y el hecho de que este comenzaba a reírse de forma maligna muy cerca de su oído.

-¡Ataque de cosquillas!-dijo antes de comenzar a con su castigo haciendo que la risa y las suplicas de Juudai por que parara los volvieran el centro de atención de todos en el salón. Cuando Johan pensó que era suficiente venganza, más o menos cuando Juudai ya perdía el aliento y su rostro se tornaba ligeramente rojo, lo dejo en paz.

-Parece que se divierten chicos.-observo Jim viendo como Johan se reía y Juudai trataba de recuperar el aire.-Cualquiera diría que son hermanos en una pequeña riña.-agrego antes de lanzar una carcajada al ver como Juudai revolvía el cabello del Obelisk en un intento de conseguir desquitarse.

La fiesta llevaba ya largo rato cuando de pronto un estruendo los puso alerta, Juudai de inmediato corrió fuera del edificio, presintiendo que algo mas sucedería y él estaría involucrado quisiera o no, de cerca lo seguía Johan y Jim, que era con quienes había estado hablando.

-¿Que habrá sido eso?-pregunto Johan estando ya fuera del edificio Obelisk, observando hacia un pilar de humo en dirección al bosque.

-Nada bueno, eso es seguro.-le respondió Jim, Juudai había continuado corriendo directamente hacia aquel pilar, tal vez... tal vez pudiese evitar involucrarlos si acababa con el problema antes de que lo alcanzaran, era lo que pensaba, como si los desconociera. Ellos llegaron a su lado rápidamente, a lo lejos se podía ver un tumulto de alumnos preocupados.

Mientras una sombra observaba como el castaño se adentraba en el bosque en dirección hacia su trampa, su sonrisa no podía infundir más temor, desencajándole el rostro y dándole una expresión casi inhumana.

Fue cuestión de minutos el que llegaran hacia el lugar, pero... no había nada, solo polvo entorpeciendo la vista.

-Juudai, ten cuidado, alguien está observando todo de cerca pero oculta bien su presencia.-le advirtió Yubel apareciendo a su lado, el castaño asintió y fue cuestión de segundos que sus ojos se transformaron en los de la carta, tenía que estar preparado para lo que fuera.

-No te preocupes Yubel, sea quien sea no se saldrá con la suya.-dijo seguro de sus palabras, palabras que fueron escuchadas por aquellos que los seguían.

-Lo sabia...-murmuro el peliazul dolido. -¡Sabia que si algo pasaba no nos dirías!-tomo del brazo al castaño, presionando con fuerza debido al enojo que sentía, ¿tan difícil era pedirle que confiara en ellos, que si estaba en problemas se los dijera, que si necesitaba ayuda ellos estaban ahí para darle una mano?

El castaño no reacciono ante las palabras de su amigo, su cabello tapaba en parte su rostro.

-¿Tan poco vale una promesa para ti, Juudai?-Johan sabía que no quería decirle esas palabras a Juudai, sabía que el castaño solo se preocupaba por todos, y que no quería ponerlos en peligro, pero estaba enojado y sabia que no podría contenerse.

-Johan...-quien había hablado no había sido Juudai, sino Jim, quien trataba de calmar al peliazul. Este soltó al castaño al no obtener ninguna respuesta, pero estaba herido, realmente Juudai era importante para él.

-Lo siento...-fue lo único que salió de los labios del duelista, no quería pelease con Johan pero tampoco tenía nada más que decir, no se arrepentía de su decisión.

-Vaya vaya, que conmovedora escena.-Una voz grave y profunda, con un tono divertido se oía a su alrededor imposibilitándoles el saber de donde provenía exactamente. El trío se puso en alerta y prepararon sus discos de duelo.-Oh, pero que agresivos, siendo que solo me interesa uno de ustedes- insinuó, siendo Juudai al que miraran.-Si, exactamente...-afirmo al notar ese gesto.

-¿Quién demonios eres? ¡¿Por qué no te muestras?-grito Juudai.-¡Si me buscas aquí estoy!- desafió dando un paso al frente y mostrando su disco de duelo.

-Oh Juudai, ¿por qué tan impaciente?-la voz comenzaba a oírse más cercana, en la dirección en la que Juudai miraba, donde la humareda de la explosión era más persistente. Karen comenzó a removerse inquieta en la espalda de Jim mientras más se acercaba, alertándolos.

-Tranquila.-trato de calmarla acariciándola.

Una figura humana ataviada con una capa apareció de entre el polvo y los arboles, y tan pronto como lo hizo dos más la siguieron.

-Me pregunto si Haou-sama podrá recordarme...-murmuro nostálgica la primera persona, que reconocieron de inmediato como su principal enemigo.

-¿Haou?-repitió Juudai confundido, observando como el rostro melancólico que podía verse a través de la capucha pasaba a una sonrisa retorcida, atemorizante casi. El Rey Supremo dentro de Juudai reacciono al ser nombrado, despertando del sueño al que se sumía cuando Juudai no lo necesitaba.

-Juudai...-llamo tratando de obtener alguna explicación.

-¿Lo conoces?-murmuro obteniendo una negativa del ex-rey. En ningún momento despego la mirada de aquellas tres figuras y ante la respuesta de Haou puso su mano instintivamente en su mazo.

-No te recomiendo hacer eso...-le advirtió el que el líder de ese grupo. Siendo casi instantáneo que las dos personas tras él desaparecieran de la vista de los duelistas.

-¿Qué?-murmuro sorprendido Juudai al ver a escasos centímetros de él a uno de los encapuchados, que le sonreía de la misma forma siniestra que el líder lo hacía. Su cuerpo se congelo en el mismo instante en que sentía una presión en su frente y algo le estorbaba a la vista. Escucho el grito lejano de Yubel clamando su nombre y la estridente risa de su enemigo.

-Falta muy poco...-murmuro la persona frente a él dando un salto hacia atrás alejándose del castaño. Sintió como su cuerpo perdía energía y la voz de Haou en su interior parecía gritarle. Enfoco la vista hacia el frente, observando a un caballero en una armadura negra y dorada, tan familiar para él pero un resplandor lo cegó por completo, haciendo desaparecer a sus enemigos, a su entorno, a sus amigos... y se sintió caer hacia el vacio sin saber que era el comienzo de una nueva desgracia para él.

-Nos veremos de nuevo, Haou Juudai. En el escenario que prepare especialmente para ti.-

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See, todo le pasa siempre a Juudai xD mmm... ¿qué más puedo decir? Ya me cree unos oc pronto los conocerán *.* y también a unos invitados muy especiales jeje... ahora si nada más que decir del cap. Y actualizare los miércoles o.o ~ aunque tengo un historial de prometer y no cumplir a tiempo x.x pero me esforzare o.ó. Hasta el próximo cap :3

Saku Hyuuga Ishtar: ¿Una fangirl loca? Para eso estoy yo pero nunca hay fangirls de más para robar bishies~ y adivinaste... lo que me hace pensar que el suspenso no me queda D: pero bueno xD a veces se puede a veces no~ gracias por el review :3