Fic, "Y Después de todo.." (Parte2)

Con calma se levanto del sofa mientras dejaba la cerveza en la mesita, al lado de la que, hacia un momento había dejado ella. Se dirigió a la cocina, pero a mitad de camino, se detuvo. Ya había insistido en numerosas ocasiones en tratar de ayudarla con la pena que le había provocado aquella situación, y el resultado siempre fue el mismo. Parecía que se iba abrir a él, hablar definitivamente de lo que le atormentaba. Y al final, en el ultimo instante acababa por echarse atrás y esconderse bajo esa falsa apariencia de normalidad. Como si todo aquello en verdad, no le estubiese afectando.

Todo mentira, no necesitaba una confirmación para saber eso.

Y entonces, ¿porque debía inistir de nuevo en hablar con ella sobre aquel asunto?

-Porque te preocupas por ella. - Se dijo asi mismo. - Porque no podrías perdonarte si en tus manos cabía una posibilidad de ayudarla, y no la aprovechas lo suficiente.

Así que suspiró quedo y se dirigió finalmente a la cocina del apartamento de Brenan.

Tal y como había intuido por el sonido del fregadero, ella estaba allí de pie, de espaldas a él, lavando, innecesariamente debía decir, unos jarrones que por lo que recordaba decoraban la parte alta de la nevera. Aquellos jarrones ya estaban más que limpios, pero Brenan insistía en pasar una y otra vez la esponja por su pulida superficie.

Booth se acercó despacio hacia ella.

-Huesos ...

No obtuvo respuesta ninguna, se detuvo a escasos centímetros de distancia de su espalda.

-Temperance ...

Ella detuvo su mecánico movimiento y se aferró con fuerza al borde de la pila. Booth pudo ver reflejada la tensión en cada uno de los musculos de su espalda, que se dejaban notar a través de la camiseta ceñida que vestía. Levantó con timidez una mano y la posó en el hombro de ella. En ese momento, algo se quebró dentro de Brenan y rompió a llorar, se giró con las manos aun empapadas de agua y se aferró con fuerza a Booth que le devolvió decididó aquel inesperado abrazo, contento al fin, de que aquellas emociones emergieran aunque fuera en forma de lagrimas.

-Shhh... no te preocupes, todo irá bien, te lo prometo. Yo estoy contigo... todo ira bien

Le susurró con suavidad al oido, mientras ella enterraba la cara surcada de lágrimas en el pecho de él, y empapaba sin quererlo, la espalda de su camisa de agua y jabón. Él tomó la cara de ella entre sus manos y con los dedos pulgares le retiró los rastros de lágrimas de las mejillas. Miró con profundidad a aquellos tristes ojos claros, sorprendido ahora de la intensidad de esos sentimientos que los envolvían y sin ser capaz de artícular una sola palabra. Pues la fuerza de todo lo que estaban viviendo lo mantenía anclado como sin saber exactamente el rumbo que debía tomar aquella situación.

Al cabo de un rato, los dos ya sentados en el sofa miraban abstraidos al vacío, él degustando su cuarta cerveza y ella, reclinada sobre su pecho intentaba encontrar las palabras que se agolpaban en su garganta.

Al final, lentamente artículo una sucinta frase.

-Gracias,... gracias por todo. No se que habría echo yo sola.

-No tienes porque darlas. -Dijo él, inclinadose para dejar el botellin y asi poder girar levemente el cuepo de ella. La miró a los ojos y por un momento casi empezó otro alegato que se agolpaba en su cabeza, antes de continuar, lo pensó mejor, parpadeó ligeramente y la cogió amistosamente por los hombros. -Los compañeros estamos para eso, aunque debo decirte que ...por mi no derramaste ni una sóla lágrima en mi funeral. -Dijo esto mientras cogia de nuevo su cerveza y con una mueca socarrona en sus labios.

-Booth ... -Dijo ella golpeando su hombro, lo que provocó que él se tirase lo que quedaba de cerveza por encima.

-Como puedes decirme eso ahora...

-Huesos, mira lo que has echo estoy empapado.

-Te lo mereces, aun espero que se me avise de que tu muerte no fue real...

-O vamos, no vuelvas a salir con esas, sabes que no fue culpa mia, Sweets...

-Sweets no es mi compañero. -Dijo ella, ahora más relajada y riendo un poco. Se levantó al baño y le alcanzó una toalla.

-Bueno, será mejor que me vaya. Antes de que decidas recriminarmelo otra vez

La expesión de ella cambió por un segundo. -¿Te marchas?. -Dijo, y él creyo ver un deje de tirsteza en sus ojos.

-Si se está haciendo un poco tarde... -Pero sus argumentos iban perdiendo fuerza conforme veía la expresión de desolación de ella. -Aunque bueno, mañana es domingo y no tengo que ir a la oficina.

-Si y además estás empapado y has tomado cuatro cervezas, no debería coger el coche. -Dijo ella ocultando una sonrisa, pues sabía que él estaba acudiendo a la secreta llamada de auxilio de ella de no quedarse sola, pero permitiendo que fuese Brenan quien llevase la situación, había ocasiones como aquella en que lo adoraba por eso.

-Bien, si crees que no debo coger el coche, no voy a discutirtelo.

-Hay ropa de Russ en el cuarto de invitados, ponte algo seco mientras yo recojo esto. -Y mientras terminaba la frase, recogió los botellines de la mesita mientras Booth iba al cuarto de invitados.

-¿No le molestará a Russ si uso su ropa?. -Dijo él desde la habitación.

-No te preocupes, solo la tiene aquí po si acaso se queda de visita, pero no es muy a menudo.

Booth salió de la habitación con unos pantalones cortos y una camiseta de tirantes que le quedaba algo ajustada. Al verlo ella no pudo reprimir la risa, le quedaban un poco ridiculos.

-No te rias, lo demas eran camisas y pantalones muy formales, solo he encontrado esto. Bueno, no importa. -Dijo Booth dejando a Brenan y a sus mofas por imposibles. - Buenas noches Huesos

-Buenas noches Booth. -Ella se despidió con un suave beso en su mejilla y se marchó hacía su habitación, dejandolo allí plantado en medio del pasillo, sin saber como reaccionar ante aquel beso y todo lo que había ocurrido en aquella extraña noche. Finalmente se dirigió a la habitación y se acostó, sin poder dejar de pensar, lo cerca que estaba ella y la tranquilidad que le hacía sentir que demostrase hasta que punto lo necesitaba.