Capitulo 2: Cumplir deseos.

-¡Eh, Sai! ¡Pásame la salsa de soya!

-Hace cinco minutos ni siquiera querías entrar al restaurant…- sonrió Sakura maliciosamente observando como Naruto se saboreaba la comida frente a él.

-A la barbacoa no puedo decirle que no…- dijo antes de comenzar a comer, Sai, quien estaba sentado a su lado, sonrió de lado.

-Pero recuerda que tienes un límite, Naruto…- Kakashi tenía abierto su libro y parecía leerlo, no era extraño ver que él prefería no comer cuando estaban ellos. Sakura rodó los ojos y negó ligeramente.

-Naruto no entiende de límites…

-Cuánta razón…- Kakashi sonrió, o por lo menos eso pareció, las miradas de los tres alumnos se dirigieron a él cuando le vieron ponerse en pie y guardar su libro pervertido- Los dejaré comiendo, aún tengo que entregarle el informe a Tsunade-sama de nuestra misión.

-Hey, hey… ¿qué hay con el dinero, Kakashi sensei? ¿Nos vas a dejar aquí comiendo como locos y sin pagarnos la cuenta?- Naruto le mandó una mirada desconfiada, Sakura suspiró.

-Eso ya lo arreglé- Kakashi se despidió y salió del establecimiento.

-¿Por qué se fue tan temprano Kakashi-sempai?- preguntó Sai sin despegar los ojos de la salida aprovechando para ver a la gente que pasaba por la calle.

El equipo Kakashi acababa de llegar de una de sus misiones exitosas. Por lo tanto, el aspecto de los tres jóvenes era de cansancio, no faltaba en su ropa una que otra mancha de tierra o lodo, ni los típicos raspones que se hacían cuando su misión duraba más de tres días. Por ejemplo, Sakura tenía los ojos ligeramente rojos, había dicho que no había podido dormir en los días fuera de Konoha, Sai parecía el de mejor estado, con un solo rasguño si es que tal vez ninguno y Naruto solo estaba sucio de las sandalias, de regreso había resbalado con una gran cantidad de lodo por andar distraído.

-Pues por lo que dijo, a parte cuando volvíamos me contó que hoy visitaría a Sasuke…- Sakura dejó de comer por unos momentos, parecía triste. Naruto, al contrario de ella, se apresuró a tragar su comida y tomar agua como loco.

-¿Sasuke-kun? ¿No es Naruto-kun quien lo cuida?- Sai mordió un pedazo de la carne y gracias a ello no se fijo en que el rubio le mandaba una mirada asesina.

-¡Yo no lo cuido! ¡No soy niñera de nadie!- saltó Naruto con las mejillas un tanto rojas, Sakura rió por debajo.

-No me refiero a que seas su niñera… pero a veces parece que lo eres. No te despegas de él jamás…- murmuró Sai encogiéndose de hombros como si nada, Naruto se removió en el asiento incómodo.

-Eso es otra cosa… son órdenes- aclaró Uzumaki desviando la mirada hacia la entrada, Sakura asintió apoyándolo.

-Vale… en esta misión creí que de verdad no nos acompañarías por estar con ese Uchiha…- Sai continuaba hablando, a pesar de que Naruto pareció haber dado por terminada esa conversación, éste regresó la mirada al anbu firmemente- si sigues queriendo rechazar todas las misiones tendrás que empezar a pedir limosna para vivir…

-Deberías callarte… ¡No quería ir a esta misión porque simplemente no me daba la gana!

Y por una parte eso era verdad. No le había entusiasmado ir a la misión pues sentía que en esos momentos había asuntos que necesitaban más de su atención… Como Sasuke. Le costaba un poco admitirlo, pero esa hoja que había encontrado en los días pasados y la conversación que escuchó de sus superiores no le dejó un ánimo tan alto. Quería estar con Sasuke, quería verlo diario, quería saber que estaba bien y si todo eso implicaba renunciar por un tiempo a unas cuantas misiones… estaba dispuesto a hacerlo. En esos momentos agradecía infinitamente que él fuera quien "vigilara" oficialmente al Uchiha. Las cosas se le facilitaban, podía estar con Sasuke el tiempo que fuere poniendo como excusa las órdenes de la Hokage.

-Yo solo decía- sonrió Sai, enojando aun más a Naruto.

La comida no se arruinó por las discusiones entre ambos hombres gracias a la intervención oportuna de Sakura. Continuaron comiendo, más serios pero con la misma hambre que cuando llegaron. Ya cuando salían del restaurant de barbacoa fueron detenidos por el dueño, éste alegó la falta de pago… sí, Kakashi sensei no había pagado por anticipado como se los había hecho ver. Tuvieron que cooperarse para cubrir la cuota, la verdad es que los tres se habían sobrepasado de comida por culpa de su sensei.

-¡Recuérdenme golpearlo la próxima vez que lo veamos!- gritó Naruto muy indignado al tiempo en que salían del lugar.

-No puedes hacer eso, es nuestro maestro aparte de que ya está algo… mayor…- sonrió Sakura despistadamente, Sai asintió.

Naruto ignoró lo dicho por Sakura con molestia.

-Nos vemos luego entonces…-Naruto estaba a punto de alejarse de ellos, sin embargo la voz de Sai y su comentario le detuvieron.

-¿No pedirás hoy una cita a Sakura?

Sakura mandó a Sai una mirada fiera, Naruto simplemente le observó asombrado.

-Yo…- Naruto negaba sonrojado, parecía confundido- no. Hoy no quiero… ¡ni siquiera es tu asunto, Sai! ¿Ves? ¡Te metes en algo que no te importa!

-Basta los dos, yo no puedo salir con Naruto y el no quiere. ¿Ya?- Sakura suspiró fastidiada, Sai no dijo nada al ver que el rubio apoyaba a la chica y se iba despistado- ¿Deja de insistir en sus sentimientos por mí, vale?

-Yo solo quiero ayudar… leí en un libro que…

-Pues deja de leer cosas así… no es conveniente hablar de citas tontas cuando hay algo más importante. Adiós.

Naruto, ignorando que metros tras él sus compañeros discutían sobre él, siguió de largo por la calle. Llevaba una mochila en la espalda y manchas por doquier, eso le hacía querer llegar a su casa y tirarse en la cama para dormir… aunque tal vez lo mejor era tomar un baño antes de acostarse. Sentía mucho sueño y cansancio inexplicable. Parecía que las ganas de hacer las cosas se hubieran esfumado.

Los ojos azules de Naruto se elevaron al cielo, no faltaba mucho tiempo en atardecer.

"¿Por qué iría Kakashi sensei por Sasuke? Digo… vigilarlo es mi trabajo… Sasuke no necesita que alguien más esté a su lado…" pensaba en silencio mientras esquivaba a varias personas que transitaban por las calles. Ni el ruido le hacía salir de su mente.

Cinco días antes, cuando fue al hospital para el chequeo de rutina de Sasuke, encontró esa maldita hoja y escuchó esa maldita conversación. Ambos eran causantes de su actitud desanimada. Desde ese día no había visto a Sasuke pues salió a una misión el día siguiente de la visita al hospital. Y siendo sincero… no sabía si quería verlo en esos momentos. No se sentía preparado para enfrentar sus ojos.

¿Desde cuándo pensaba tanto sus acciones? Él sabía que no debía dejar que la muerte de Sasuke le hiciera caer tan hondo. Tenía que actuar como antes. Ser él.

"Y siendo yo… ¡iré a verlo ahorita mismo!" se dijo entusiasmado y decidido… sí… ¡ahora nadie ni nada le haría acobardarse! Necesitaba ver a Sasuke.

Sus pasos se hicieron más rápidos, de un minuto a otro de caminar comenzó a correr. Parecía que solo la idea de volver a ver a Sasuke tras su misión le provocaba un disparo de adrenalina en el cuerpo. Lo había echado de menos de una manera sobrehumana… era muy urgente, ahora que lo aceptaba, el deseo de volverlo a ver. Y a penas habían pasado cuatro días… ¿qué pasaría si alguna vez se ausentara por más de esa cantidad… por más de una semana? "¡No! ¡Nunca me iría por una semana!" Naruto aceleró chocando con unos cuantos al pasar, la mochila le pesaba, sus piernas le reclamaban el esfuerzo con contracciones y su respiración pedía más oxígeno a los pulmones.

A ese ritmo no tardó en llegar al barrio Uchiha, cruzó el umbral del lugar aún confiado y decidido. Trotó hacia la casa de Sasuke con una sonrisa en el rostro.

Sasuke…

Sus piernas se detuvieron de golpe frente a la puerta de la casa del moreno, Naruto ya no parecía tan seguro como antes pero por lo menos se atrevió a tocar.

-¡Sasuke, dattebayo! ¡Abre!- gritó echando de cabeza a la emoción interior. Tocó con fuerza una vez más- ¡Eh, idiota!¡Abre!

Pero no hubo respuesta, había un silencio sepulcral en el ambiente. Era un hecho que Naruto todavía no entendía porque Sasuke se empeñaba a vivir en ese lugar tan desolado.

-Tenía que ser un bastardo…- Naruto rascó su nuca e inspiró profundamente. El oxígeno volvía a llenar a sus antes vacíos pulmones. Echó una vista rápida al antes prestigiado barrio Uchiha, no había ni siquiera un animal que paseara por ahí, los ruidos típicos de la gente en la aldea estaban ausentes y él se desesperaba con tanto silencio. Sin pensarlo mucho se sentó en el primer escalón de la entrada, recargado contra la puerta tocó de nuevo.

No pudo durar más de un minuto esperando en silencio. Sus piernas se estiraron cuando se paró, éstas le reclamaron la fuerza con leve dolor. Naruto miró furtivamente de izquierda a derecha, convenciéndose que no era observado por nadie corrió la puerta de la casa de Sasuke.

"Me va a matar si me descubre…" se dijo interiormente al ir al interior de la residencia. Llegó a un salón medio vacío donde se quito los enlodados zapatos "Maldición… ahora si me va a matar…" intentó no manchar tanto el suelo pero al ver que no lo lograba le resto importancia y comenzó a caminar rumbo al cuarto de Sasuke.

No era la primera vez que estaba ahí, pero tampoco era la tercera. Si tenía buena memoria esa era la segunda vez que estaba en la casa del Uchiha. Siempre había creído que la casa de Sasuke era muy bonita y enorme, cuando sus ojos se paseaban por el recinto su boca se entreabría asombrada. El lugar era realmente amplio. Naruto volteó de un lado a otro buscando una "señal de vida", sin embargo no vio nada que le indicara que el moreno estaba en casa. Ni un solo ruido hasta que…

-¡Sasuke!

Naruto se olvidó del cansancio y corrió hacia el cuarto del susodicho. Había una persona tendida en el suelo de lado, parecía inconsciente.

-¡Joder, Sasuke!- gritó arrojándose desesperado al lado del joven. Los ojos azules se posaron en los párpados cerrados del moreno quien se veía excesivamente pálido. Su respiración era tan leve que Naruto no pudo evitar aterrarse. Lo zarandeó con fuerza para después obligar con la palma de su mano a que sus párpados se entreabrieran-¡Despierta!

Y como si sus palabras tuvieran un efecto mágico en Sasuke, éste empezó a reaccionar.

-¡Vamos, Sasuke!- insistió con la voz fuerte.

Sasuke abrió los párpados por sí mismo irritado, con una de sus manos alejó la cara de Naruto de la suya para después empujarlo como pudo lejos de su cuerpo. Para haber estado inconsciente aún conservaba la fuerza necesaria para moverse. El joven rubio suspiró aliviado, en su interior sentía algo arder, como si fuera felicidad emanando…

-Mierda… ¿qué te crees viniendo acá?...- musitó Sasuke llevando su cabello para atrás, como si no hubiese pasado nada. Naruto abrió la boca, luego sonrió y después se quedó paralizado muy sorprendido.

-¿Te desmayaste? ¿Te caíste? o…

-No…- Sasuke entrecerró los ojos, rascó levemente sus párpados y recogió sus piernas. Miraba a Naruto con enojo- Te hice una pregunta… ¿qué haces en mi casa?

-¡Pero si no te desmayaste ni te caíste entonces… que te pasó?- Naruto rascó su nuca confundido, Sasuke rodó los ojos.

-Dormía…- contestó inmutable, Naruto parpadeó varias veces sin comprender.

-Ajá… ¿y te gusta el suelo como almohada, eh? ¡No soy idiota, Sasuke!- saltó Uzumaki indignado- ¿No te tomaste la medicina que te dio la vieja, cierto? ¡Serás idiota! Me voy por unos días y…

-Oye, oye… no te atribuyas tanto crédito, ¿entendido? Si no me las tome fue porque no las necesito, mediocre. No-las-ne-ce-si-to…- repitió pausadamente, Naruto infló los cachetes.

-Ajá… ¿y esto? ¿Qué fue, eh? ¡No soy estúpido como crees!

Naruto se cruzó de brazos, volteó hacia otro lado muy molesto. De repente llegó a él un recuerdo reciente.

"-¿Síntomas?

-Pueden ser diversos. Podría vomitar sangre con frecuencia, insomnio y su contrario… exceso de sueño, falta de apetito, mareos, dolor de cabeza, dolor abdominal, dolor muscular- contaba Tsunade levantando un dedo cada que decía un síntoma. Kakashi asintió en silencio cosa que ni Sakura ni Naruto pudieron tomarlo muy bien.

-Son demasiadas cosas…- comentó Sakura angustiada, Naruto a su lado agachó la mirada ceñudo.

-Y serían muchas más si él supiera qué le pasa. Necesitan saber cuán importante es que Sasuke no se dé cuenta de nada, los efectos psicológicos que podría causar saber de su muerte podrían dañarle mucho más, incluso acelerarla.

-Dudo que Sasuke-kun pudiera notar algo… es difícil que la gente se dé cuenta de cuando morirá- musitó Sakura volteando su rostro hacia la ventana de la oficina, Kakashi le miró de reojo sereno.

Naruto rascó su nuca irritado."

"Exceso de sueño…" Naruto suspiró desanimado. Sí, era posible que Sasuke se hubiera quedado dormido en ese lugar tan poco indicado para dormir.

Sasuke rascó un poco su cabeza, inspiraba profundamente casi como si estuviera agitado. Se sentía mal pero eso no se lo podía dejar ver a Naruto.

-Hey… Sasuke… ¿qué tal la semana?

-…- El joven miró fijamente al chico que le sonreía sinceramente provocando que ante ello no pudiera hacer mucho- ¿Te refieres a estar sin tu molesta vigilancia?... Perfecta…

Naruto rió divertido. Sabía que Sasuke continuamente trataba de irritarlo con sus comentarios despectivos respecto a su compañía. Pero él realmente disfrutaba de escucharle decir algo acerca de lo que significaba tenerlo a su lado la mayor parte del día. Aunque fuera una orden… Era la única orden que disfrutaba obedecer. Le pasó por la mente la idea de la honestidad expuesta en los comentarios del joven frente a él. Eso no le causaba gracia, que Sasuke fuera sincero con eso de que le molestaba mucho que él le vigilara… no le agradaba.

-Pero se ha arruinado, has aparecido en mi casa de sorpresa y no creas que te voy a dejar quedar…- murmuró Sasuke poniéndose en pie apoyándose de la cama matrimonial. Naruto frunció el ceño.

-Ah sí… ¡entré porque estaba preocupado por ti!- exclamó seguro- ¡no es muy justo que me eches!

-Sí, y tampoco es justo que entres sin avisar- gruñó Sasuke. Naruto sacudió su ropa cuando se paró.

-Agh, vamos… idiota… ¡no te puedes enojar con algo tan tonto! ¡Hace días que no te veo por eso lo hice! ¡Quería verte nada más!

Sasuke escudriñó con la mirada a Naruto sin decir nada. El rubio pasó varios instantes sin inmutarse, hasta que en su mente las palabras dichas por sí mismo se repitieron y le hicieron sentirse estúpido, al descubierto y avergonzado.

-D-digo… eh… Tsundae me dijo que…

-Da lo mismo…- le detuvo Sasuke encogiéndose de hombros. Uzumaki sonrió tragando saliva.

-Oye…- Naruto dio un par de pasos hacia él- mañana volveremos a lo de siempre, la rutina… ya sabes… eh…- el joven volteó para otro lado asegurándose que sus ojos no miraran los negros- y… no sé tú pero yo ya estoy aburrido. ¿Quieres hacer algo en especial?

-…- Sasuke elevó una ceja, luego sonrió prepotente- ¿a qué viene esa pregunta? ¿Cumplirás mis deseos, Naruto?

Lo último provocó en Naruto un ligero estremecimiento. Sin pensarlo y casi reaccionando ante las palabras, el rubio llevó una de sus manos hacia el interior del bolsillo derecho donde había una hoja arrugada.

-¡Ja, no seas ridículo! ¡Por supuesto que no! No soy un genio de una lámpara mágica para cumplir lo que quieras, ¿neh?- Naruto soltó una risita poco convincente.

Si tan solo Sasuke supiera lo que estaba escrito al reverso de la hoja del pantalón de Naruto…

No lo creería…

Naruto podía sentirse estúpido al recordar las palabras escritas en la hoja.

Pero por Sasuke, sería tan estúpido como se requiriera. Haría feliz a Sasuke al precio que fuera… porque si conseguía arrancar una sonrisa sincera, llena de alegría interior, por parte del Uchiha… habría logrado su sueño principal. Salvarlo.

Y eso a Naruto… le haría inmensamente feliz.


N/A:

Bueno, solo quería decir que no pretendo que el fic sea deprimente, no! lo juro! xD, no es mi intención que haya puros momentos tristes y oscuros en él, mi intención es escribir las cosas bonitas y felices que pueden darse en los momentos que creemos es imposible que haya felicidad. (?)… ah que lindo sonó xD.

Me interesaría un poco (mucho de verdad)… qué creen que disfrute hacer Sasuke. O qué creen que lo haga feliz. Muy en el interior ¬¬. A parte de Naruto claro! xD. Total de ahí pueda sacar unas ideas. =D para el próximo capítulo.

Hasta luego, gracias infinitas por leer y por dejar comentariosn_n.