Hola primero que nada: los personajes de Naruto no son míos son de Kishimoto-sama y…
Advertencia: horrores ortográficos por delante…
Espero que les agrade este fic y los avances que tengo, aunque no sean muy buenos a mi me parecen perfectos y porfa dejen reviews, ya que son los que me dan ánimos de seguir escribiendo.
(io: aunque no sea buena en ese sentido T.T pero no importa, si puedo entretener aunque sea a una persona, seguiré llenando un espacio aquí T-T)
(Black: eso es demasiado dramático, creo que por eso no te leen)
Io: Deja de molestar Ò.ó o ¿quieres que te borre?
(Black: por eso decía que ya me iba a trabajar en el Kitzune dorado jeje…-_-U)
Io: Jeje… sayo. Y gomen por mis otros yo que salen de repente jeje…^-^u, diablos…
Experimento 1.1.2:
"Naruto Namikaze"
Capitulo I: Ahora si… "Entra Naruto Namikaze y compañía"
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Él estaba desayunando mientras miraba como su hijo salía de la casa para comenzar su rutina de ir a la academia y ganarse el titulo de ninja, aunque él estaba seguro de que en ese momento él ya poseía todas las habilidades que eran necesarias para ser considerado uno de los mejores a su edad, pero no se lo diría a nadie, si quería seguir con vida, ya que a su esposa, osease Kushina Uzumaki, no le gustaba que sobrevaluaran a su hijo y menos que él se sintiera superior a nadie. Y por tal motivo no quería que creyera que él no tuvo la culpa de la actitud de su hijo, que la verdad no era posible, ya que la manera de ser de Naruto era simple y honrada.
El seguía en sus pensamientos, pero era fácil ya que como a Kushina le encantaba trabajar como ama de casa, cuando se daba la oportunidad, ella como siempre estaba entretenida en su rutina de limpieza cuando entro a la habitación de Naruto. Al momento de ver la escena apareció una gota en su cabeza, ya que al parecer Naruto aun era un irresponsable con lo que se refería a su habitación.
Como recuerdan, el se dirigió a la ducha dejando todo regado y solo tomando lo indispensable para salir de casa. Pero no se preocupo ni siquiera de acomodar su cama y ni siquiera se percato de que algo importante se le había olvidado.
— Naruto… —dijo ella en un suspiro recogiendo todo lo que estaba tirado cuando se dio cuenta de lo que su hijo había olvidado.
En seguida lo tomo y fue directo al comedor donde se encontraba un pensativo Minato que estaba terminándose el desayuno. El cual consistía en varios tazones de ramen que aparte de ser del doble del tamaño que la porción normal que Naruto tomaba (yell ^-^: de tal palo tal astilla, ya saben jeje…), pero quien se podría resistir a la receta especial de su querida esposa que era la mejor de toda Konoha.
— ¿Qué ocurre? —pregunto al sentir que Kushina se acercaba a él, mientras apartaba los diez tazones vacíos de ramen.
— Mira esto —ella le mostró un pergamino algo grande, una espada y un pequeño zorro que los miraba con algo de cansancio y con los ojos entre abiertos, mientras con una de sus patas restregaba sus ojos para tratar en vano de despertar completamente.(io: Kyaaa!!!...que lindo ^-^)
— ¿Qué ocurre? —le pregunto ya que no le había puesto mucha atención y con ese comentario hizo que su esposa perdiera el equilibrio.
— ¿No estas viendo? —le acerco los objetos y al pequeño animal, que ahora se encontraba moviéndose para que lo soltaran, mientras que Kushina le daba una mirada de desaprobación y movía su cabeza de lado a lado.
— ¿Kitsu? ¿Qué hace aquí? —pregunto algo confundido mientras recibía unas miradas de desaprobación de su esposa. Al momento comenzó a reír nerviosamente mientras su esposa lo miraba con un aura oscura a su alrededor y atacándolo con intento de asesinato— Tal vez sea bueno que Kitsu se hubiera quedado, ya que él puede llevarle eso a Naruto —dijo tratando de calmar a su esposa.
— Muy bien, por esta te salvaste Minato —le dijo dejando atrás toda el aura asesina y sonriéndole cariñosamente a su esposo.
Por su parte este suspiro aliviado y comenzó a buscar un pergamino entre sus ropas— Veamos… si, dame la espada y el pergamino —le dijo a su esposa que dejo caer el enorme pergamino que traía haciendo que la mesa se tambaleara un poco por el peso haciendo que Minato sonriera nuevamente nervioso.
El hizo algunas posiciones de mano para sellar el pergamino y la espada en la placa del collar de Kitsu, el cual se movía mucho y eso no facilitaba las cosas para el rubio, que comenzaba a perder la paciencia; ante esa escena Kushina sonrió, ya que le parecía adorable el gesto que hacia su esposo, es decir, hacia un puchero de niño regañado injustamente.
Después de lograr colocar la placa en el cuello del Kitzune, este los miraba malhumorado, si, igual que cuando carga a un niño con algo que no quiere cargar (blu: ¿Qué traes con los pobres niños? ¡Eh!) (io: nada es solo que así me mira mi hermanito cuando lo cargo con algo jeje…^-^) (blu: ---Uu con razón ¬¬ ni pa que pregunto). Lo mandaron a la academia dándole las mismas indicaciones que le habían dado al joven Namikaze, aunque no eran necesarias, ya que él podía seguir el rastro del niño por cualquier parte, aunque se hubiera metido en agua para desorientarlo, ante ese pensamiento el zorrito sonrió maliciosamente— Ni que yo me perdiera tan fácil como ese baka de Naruto —dicho esto salio de la casa y comenzó su camino hacia la academia, con cara de mal humor, pero sin ser visto por nadie.
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En las afueras de Konoha se encontraba un niño más o menos cuatro años, caminando por el bosque. Se preguntaran que es lo que hace él solo en un lugar tan peligroso como se puede llegar a considerar un bosque en las afueras de una aldea de ninjas, que aparte es el hijo del líder de tal aldea, bueno simple, porque él se encontraba explorando, ya que por alguna razón él no quería salir a jugar con cualquier niño de su edad.
Y lo único que hacia era dar un paseo para reflexionar un poco y despejarse la mente, aunque igual le encantaba explorar los lugares a las afueras de Konoha. Y aparte iba con un amigo que lo cuidaba sin importar a que se enfrentara, así que no le afectaba el no tener amistad con los niños de su edad.
— Naruto, es algo complicado —le había dicho su mama cuando varios de los padres de los niños que jugaban en un parque lo habían rechazado, no por ser alguien malo o como se dice un niño mimado, sino porque las extrañas marcas de sus mejillas que dejaban en evidencia de quien se trataba y como estaba solo porque siempre se escapaba de casa para poder ir a jugar un rato sin ser sobreprotegido por su madre, los padres de los niños lo alejaban.
Los aldeanos rehaceos a la presencia de un jinchuuriki cerca y que aparte era el que contenía al zorro, que en los años pasados había casi logrado destruir a su preciada aldea, le guardaban rencor y su dolor lo representaban con miedo y odio hacia el joven inocente. Aunque el hokage había decretado que nadie hablara de su condición, para protegerlo mientras tenía la edad de saber que era lo que ocurría y que pudiera comprender los hechos que llevaron a tal desenlace por si acaso alguien lo llegaba a discriminar de esa forma lo podrían proteger para que los niños de su generación no llegaran a acusarlo de nada y así ser aceptado.
Aunque Kushina miraba que no seria necesario crear esa ley, el Hokage anterior que era un buen amigo de la familia, apoyo a Minato para que lo hiciera, si era eso necesario para la protección del niño y por supuesto al decir que el consejo había entrado en tal discusión, bueno proponiendo que se negara la existencia de tal echo, es decir que el héroe como lo nombraba Minato no se presentaría como tal, sino que se diría que el Hokage había eliminado y no encerrado al demonio zorro.
Kushina trato de explicarle a su niño el porque era que pasaba eso, pero no savia como decírselo sin mencionar lo del zorro que estaba en su interior, aunque ella no sabia que el pequeño era mas listo de lo que aparentaba, y por consiguiente él ya lo había averiguado cuando tenia uso de razón, como a eso de los tres años, pero no savia como explicarle a sus padres que se sentía raro cuando la voz siniestra de un "algo" lo llamaba y le aconsejaba algo no muy bueno.
Si, lo que siempre le decía la voz en su cabeza era algo parecido a… — Oye mocoso deberías acabar con todos por haberme encerrado en tu interior, no se, talvez acecinar a todos los aldeanos descuartizándolos miembro por miembro y después quemar esta patética aldea he, he, he…—todo con una voz siniestra que ponía los pelos de punta, pero de cualquier manera el pequeño solo lo ignoraba, pues creía que era normal escuchar a alguien en su cabeza.
(Io: si claro U~U'. yell: pues es de lo mas normal para nosotras jeje)
(Nuevamente Io: Ò.ó si claaarooo…)
Claro que la primera vez que logro entrar en los pasillos de su conciencia miro como los ojos del enorme zorro lo miraban atentamente y al acercarse no dudo en ver mas de cerca su súper hallazgo, así que cuando noto que era un enorme zorro, y para cuando el zorro se percato de que era lo que hacia o como había conseguido llegar a ese lugar aquel humano, el pequeño ya se había lanzado a abrazar a la enorme bestia como si fuera un enorme oso de peluche, atravesando como si nada los enormes barrotes de la jaula— ¡Detente! —le había gruñido para apartar al pequeño rubio de él.
— Eres lindo —murmuro el pequeño, que aun se aferraba al pelaje del zorro que lo miraba malhumorado con una gota de pena ajena ante el comentario del niño, pero que no sabia por que razón no lo alejaba de el, o simplemente eliminaba su conciencia para controlar su cuerpo.
Pero lo que no pudo ignorar fue que el pequeño había logrado entrar a su jaula— ¿Cómo lograste entrar? —comenzó a preguntar pero el niño ya estaba acariciándole la cabeza y detrás de las orejas.
Eso se sentía muy bien, tanto que se había tirado en el suelo y había dejado que el pequeño jugara cerca olvidando lo que iba a preguntar. O mas bien había dejado que jugara encima de él, aunque no todo el tiempo podía hacerlo, ya que el encerrarse en su mente era algo que en el exterior se notaba, porque aun no lograba dominar algo que el zorro llamaba así como estar en dos lugares a la vez y algo relacionado con el tiempo y espacio.
Las veces que entraba a su cabeza lo hacia mientras se suponía que era la hora de la "siesta" pero en realidad solo fingía dormir y se la pasaba aprendiendo del gran demonio que en verdad parecía estar tomando aprecio por el joven de ojos azules. Que era algo extraño por parte de un Bijuu y mas aun porque le mostraba técnicas y lo entrenaba en ese sentido y claro se suponía que solo los ninjas mas experimentados podrían aprender en el transcurso del tiempo en el que lo hacia el joven. Aunque el Kyuubi negara el hecho de que el niño Namikaze le agradaba, no podía ocultar que se sentía bien cuando la risilla del niño inundaba el espacio vació de aquellos corredores tan desolados.
— Sabes mocoso —murmuro el zorro una vez con algo de indiferencia— Es aburrido pasar mucho tiempo aquí encerrado —se recostó sobre sus patas— Deberías rellenar este pozo sin fondo al que llamas cabeza —termino de decir recostándose y agitando sus colas para entretener al niño.
— Dime Kitsu-chan ¿por que es que no puedes salir? —pregunto con curiosidad e inocencia con la que cualquier niño que casi cumplía los cuatro años de edad (UU' blu: ¿de edad? ni modo que de que, bakaya) (io: no molestes ).
— Simple estoy sellado dentro de ti —murmuro, ya que comenzaba a quedarse dormido con un bostezo.
— ¿Yo podría hacer algo para sacarte? —pregunto al zorro que comenzaba a estar somnoliento.
— Tal vez, si tuvieras un pergamino, mas bien el de tu padre, en el que explica como sacar mi conciencia y todo lo relacionado con tu sello o le pidieras ayuda, el me podría sacar aunque sea en otra forma que no saque todo mi poder y que solo sea mi conciencia —murmuro quedándose profundamente dormido.
El niño lo miro atentamente y sonrió al ver que su amigo ya se había dormido, claro al salir de su subconsciente, ya tenia todo un plan para conseguir que su padre le explicara algunas cosas, se levanto y sacudió su ropa para salir de su mente— Al fin de cuentas ya soy mayor —dijo sonriendo mientras se incorporaba del lugar en el que dormía. La verdad era que solo faltaban pocos días para su cuarto cumpleaños y eso, según él, era ser mayor. sonrió y se fue corriendo a donde su madre.
— Oka-san—llamo el niño a Kushina.
— ¿Qué pasa Naruto? —se acerco mas a el mientras se colocaba de cuclillas para estar a su altura.
— ¿Puedo ir con Oto-san? —pregunto y al ver a su mama que no creía lo que le estaba pidiendo le pregunto el motivo este solo sonrió y le dijo que le quería pedir un favor para su cumpleaños, después de eso ella accedió a llevarlo a la oficina del Hokage.
Claro que para este tiempo ellos ya sabían de las increíbles habilidades ninja de su hijo que, para sus tres años podría ser catalogado con un rango mas alto que el de jounin de elite, pero claro no se lo dirían a nadie, para que este fuera usado como arma por el consejo de ermitaños amargados si se llegaran a enterar tal vez así seria. Por esa razón el pequeño casi no hablaba con nadie, no porque sus padres se lo impidieran sino porque él hallaba mas divertido al enorme zorro y el entrenar para ser ninja que los juegos de los niños de su edad, pero no por eso no dejaba de pensar como seria si los demás lo aceptaran y no lo rechazaran como lo hacían desde que tenia memoria.
Aunque Kushina siempre lo llevaba a entrenar un poco y le enseñaba técnicas de ninjutzu, taijutzu y genjutzu avanzadas, pero lo que más le gustaba era practicar con las armas con las cuales era un genio en su control y técnica. Aunque a cualquier madre le preocuparía soltar algunas armas con filo a sus pequeños, en el caso de Kushina Uzumaki era diferente. Si, ella podría ser la madre más sobre protectora del mundo, pero cuando se centraba en las increíbles habilidades ninja de su hijo parecía de lo más normal para ella y su pequeño, además siempre lo hacían en lugares en los que nadie los pudiera descubrir ni molestar y claro que en algunas ocasiones Minato estaba en esas secciones de entrenamiento para ver el progreso de su primogénito en las cuales a veces él era el que las daba y no su esposa lo cual les emocionaba, pues no todo padre tiene el placer de enseñarle a su pequeño lo que hace y aparte que el demuestre tal interés, por eso y que no le falta energía para seguir ni entusiasmo en aprender cosas nuevas e interesantes.
Aunque cuando descubrieron el porque era tan bueno, tuvieron que explicarle que el era el portador del Kyuubi y que ese zorro que estaba en su interior podría ser peligroso si salía, aunque cuando el pequeño les hablaba de él no parecía tan malo, así que cuando llego el día de su cumpleaños numero cuatro su regalo fue un enorme pergamino con varios yutzus desde invocaciones, genyutzus y los sellos que eran necesarios para conocer el estado de su sello y las diferentes ramificaciones de este. Que aunque no habían sido probadas se le confiaron con la condición de que solo lo utilizaría en presencia de sus padres y puesto que ya tenia un gran nivel en su control de chacra y artes ninja, aun no tenia experiencia en la practica de diferentes técnicas, sus padres no estaban seguros de que el no seria manipulado por el zorro para que lo liberara, hasta que llego el día de probar un nuevo yutzu, que el desarrollo a partir de las anotaciones de su padre.
— Están listos —dijo un entusiasmado niño frente a sus padres que lo miraban con una mezcla de curiosidad, orgullo y preocupación ante la nueva técnica del joven.
— Claro Naruto —lo apoyo su madre que estaba emocionada por ver el progreso que había tenido en los últimos meses.
— As tu mejor esfuerzo hijo! —le grito su padre que acababa de llegar no hacia mucho rato mientras lo saludaba.
— Será increíble ya lo verán ¡de veras! —grito mientras generaba algunas complicadas posiciones de manos tan rápido que Minato apenas podía distinguir algunas y antes de terminar el ultimo, se mordió su pulgar para conseguir algo de su sangre y decía— ¡¡¡SELLO FORZADO, ZORRO DE DOS DIMENCIONES!!! —el apoyo su mano en el suelo y de esta salieron diferentes símbolos que formaron un elaborado pentagrama con el símbolo del yin-yan con el niño en el centro, su chacra comenzó a salir y lo envolvía con llamas de un extraño resplandor color rojo que fue siendo menos denso asta pasar a un azul, que cubrió por completo la zona. Todo ocurrió tan rápido y genero tanta energía que levanto una espesa nube de polvo.
Minato y Kushina se quedaron asombrados con el buen trabajo e increíble resultado de la técnica del pequeño Naruto, su control del chacra era sorprendente y como podía manejar a su antojo el chacra del zorro le facilitaba aun mas las cosas, así que inmediatamente cuando termino se acercaron para observar mas de cerca el resultado. Al dispersarse la nube de polvo que había crecido alrededor del niño lo encontraron sentado en el suelo respirando agitadamente y con algunas gotitas de sudor en la frente mientras sostenía a un diminuto bulto de pelos entre sus manos.
— Creo que lo logre —dijo triunfante mientras se levantaba del suelo para acercarse a sus padres.
Ambos se le quedaron viendo un poco confundidos, pero fue Minato el que hablo primero— Me impresionas Naruto, estoy orgulloso de ti —le dijo con una sonrisa (marca Namikaze, siii…!!!... ^-^) — Eso fue realmente increíble, pero dime, ¿que fue exactamente lo que hiciste? —pregunto cuando miro el bulto que estaba entre los brazos del niño.
— Fácil —contesto con toda tranquilidad— Libere la mente del zorro y la coloque en una concentración de chacra que moldee en base a su figura original, aunque parezca algo pequeño sigue siendo el Kyuubi —dijo mientras miraba a la pequeña criatura entre sus brazos— Pero es inofensivo, ya que por el sello que esta en mi cuerpo que tu creaste, su cuerpo original, que es una concentración infinita de chacra permanece en mi interior, pero creo que al separar su cuerpo y su mente también le agregue algo de mi propia esencia para crear un equilibrio entre los dos, ya sabes, para mayor seguridad, ya que tu me lo pediste —sus padres lo miraban atentamente para saber exactamente que fue lo que había echo y si en realidad había conseguido su objetivo— Todo su chacra permanece en mi interior y solo puede tomar el necesario para estar solidó en un plano existencial —termino de decir encogiéndose de hombros.
— Muy impresionante Naruto —dijo colocando su mano en su barbilla— Pero dime, si las reservas que le colocaste en su cuerpo se agotan y tu no estas cerca para proporcionarle mas ¿que le ocurrirá?
— Eso no es problema, ya que básicamente somos uno mismo y al igual que yo tomo chacra de su cuerpo, que esta dentro de mi, el puede acceder a este estando en cualquier lugar ya que…—se quedo pensativo por un momento para poder explicar exactamente lo que quería dar a entender— Si, mmm… se podría decir mas fácilmente que estamos conectados por su conciencia que puede romper tiempo y espacio gracias a una técnica que el me enseño, pero que es muy efectiva y que agregue al sello con gran éxito —miro a su padre que estaba poniendo atención a cada una de sus palabras— Pero solo le he proporcionado un limite, para que no abuse de este, con un sello parecido al tullo que se encuentra en su subconsciente igual que el mió —termino de decir con una sonrisa.
— Eso es sorprendente —dio Kushina mientras se acercaba y le revolvía el cabello a su niño— Y, ¿nos vas a presentar? —pregunto mirando al pequeño bulto con que cargaba en brazos y que comenzaba a moverse.
Naruto sonrió y dejo que el pequeño zorro dejara ver su cabeza mostrando sus enormes orejas y unos hermosos ojos color rojo carmesí, que brillaban como cual rubí bajo el sol, el al mirar a Kushina movió sus orejas provocando que ella lo quisiera cargar. Así que se lo pidió a Naruto mientras saltaba emocionada por la ternura que irradiaba de la bolita de pelos, cuando se lo deposito en sus brazos, ella lo tomo con tal delicadeza que el zorrito no cuestiono ninguna queja sobre pasar de los brazos de su liberador a los de la madre de su liberador.
— Dime Naruto —dijo Minato acercándose a su hijo.
— ¿Qué ocurre Oto-san? —dijo mirando a su madre que acariciaba al zorrito.
El pequeño zorrito era apenas un bebe de no mas de unos cuantos meses, su pelaje era tupido y algo alborotado, tenia en su cola nueve líneas negras que la recorrían de la punta al inicio del rabo mostrando claramente que era el Kyuubi. Su color era un extraño anaranjado profundo, que más bien parecía rojo si no lo mirabas con atención, sus orejas al igual que sus patas y la punta de su cola eran negras.
— Dime, ¿creaste un cuerpo real o es parecido a un clon de sombra? —ante ese comentario Naruto ladeo su cabeza mientras hacia un gesto pensativo.
— Creo que por la cantidad de chacra que utilice, diría que es real y que no desaparecerá si yo lo intentara o si fuera atacado por alguien —le dijo a su padre que se sorprendió ante ese descubrimiento— La verdad como nunca nadie había creado algo así aun no se todos los detalles, pero seguiré investigando. Lo prometo —lo miro mostrando toda la sinceridad que podía irradiar de esos hermosos ojos azules.
— Es adorable —dijo Kushina quien se acercaba a Minato par mostrarle al diminuto zorrito entre sus brazos.
Su personalidad parecía que aun no se desarrollaba totalmente, pero podría decirse que talvez algo raro saldría de la mezcla de un Bijuu y un niño que se denotaría algo extraño. Pero sobretodo parecía algo cansado por la actividad de ese día al igual que el joven Namikaze, así que Minato cargo a Naruto en brazos, ya que comenzaba a dar indicios de sueño o mejor dicho cansancio, ya que se acercaba la hora de su siesta, supusieron que era sueño eso le resulto gracioso al pequeño Naruto ya que nunca les dijo que a esa hora siempre entrenaba con el zorro y como Kushina se enamoro de la bolita de pelos ella fue quien la cargo y así regresaron a su casa comenzando a andar de árbol en árbol como dos destellos que se difuminan en las sombras.
— ¡Ey! Kitsu-chan como te sientes —pregunto al llegar a su casa y claro cuando por fin logro que su madre le regresara a Kitsu.
Este solo lo miro y sacudió sus orejas, en ese momento Naruto se percato de que no solo lo había cambiado de forma, sino que también lo había regresado a su estado de cachorro. Se acerco a él y lo tomo para cargarlo y sentarse en su cama.
— Me pregunto que paso… —dijo sentándose y reflexionando en todo lo que izo mientras acariciaba al zorrito que estaba en su regazo, recordó que al utilizar la técnica de espacio y tiempo tenía sus consecuencias al hacerla con demasiada cantidad de chacra, ya que tenia una falla— Creo que necesitare practicar en el aspecto de sacar tu conciencia de mi interior para regresártela y que recuperes tus recuerdos —sonrió— Y para que me mates por haber cometido un error tan tonto, en fin prometo que lo haré. Después de dormir un poco, claro —bostezo y se recostó en la cama, claro el pequeño zorrito se quedo dormido junto a él en un instante.
Al dormir no solo descansaba, sino que también podía ir a los laberintos de su subconsciente, ahí acurrucado se encontraba un enorme zorro que roncaba a todo pulmón, pero que no reacciono a la presencia del niño. Al ver que este no despertaba se puso a practicar el moldeo de su técnica, claro era fácil ya que en ese lugar la concentración de chacra era enorme y se le facilitaban las cosas. Al estar ahí podía entrar en las memorias del zorro y encontrar la forma mas eficaz de regresarlas al cuerpo que se encontraba dormido junto a él, claro junto a su cuerpo en la cama de su habitación.
— Creo que de ahora en adelante tu no despertaras, verdad —dijo el niño que miraba como el gran zorro solo seguía dormido— No te preocupes al regresarte tus recuerdos, bueno me refiero al tu de afuera podrás sentirte libre —dicho esto invoco al Kitsu a su subconsciente, lo cual le resulto fácil, y se propuso a modificar el sello para regresarle su memoria.
Al momento de trasportar al pequeño zorro a su subconsciente, el gran zorro desapareció quedando en su lugar el diminuto zorrito que lo miraba atentamente mientras se sentaba, para mirarlo con lo que parecía una sonrisa oscura.
— Mocoso idiota —le murmuro el zorrito, claro eso no sorprendió al niño que solo se acerco a acariciarlo.
— ¿Qué pasa Kitsu? —dijo cuando este solo lo miro y le gruño.
— Que no estas viendo, ¿Cómo demonios se te ocurrió devolverme a mi estado de cachorro? Eres un incompetente—refunfuñaba el zorrito que ahora ocupaba el espacio en donde se suponía que estaba el enorme cuerpo del Kyuubi.
— Oye, no es mi culpa que tu formula tuviera fallas y contando que mi experiencia no es la mas desarrollada del mundo, bueno tenia que haber algunas fallas, aparte, no podía dejarte salir con el cuerpo de un enorme demonio para que aterrorizaras a todo el mundo solo por diversión, ¿o si? —el al decir lo ultimo con un tono malhumorado y después de recibir algunas miradas de odio por parte del zorro, este ultimo acepto seguir con la modificación del sello.
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Regresando a la escena del bosque… el niño caminaba sin ninguna preocupación, ya después de un rato de haber aclarado sus ideas, ya que había recuperado la mayoría, por no decir que todos los recuerdos del zorro, como se lo había prometido la otra noche en su habitación. Lo había echo gracias a que el sello que coloco en su cabeza podía moldearse con gran facilidad desde el interior y como el podía entrar en su subconsciente, bueno eso facilitaba las cosas. Sin embargo solo logro sacar los conocimientos y en fin, sobre su personalidad, era aun la de un cachorro de zorro común, pero que si se enfadaba era otra cosa, claro en muy pocos casos salía el viejo zorro, pero eso lo descubriría ese día.
Al estar tan centrado en sus pensamientos no se había percatado de que alguien lo seguía de cerca, ¿o si?
El hombre se ocultaba entre las sombras en las copas de los árboles, y lentamente fue descendiendo para llegar al lugar justo enfrente del pequeño rubio que no se sorprendió al verlo ni siquiera un poco, pues él ya era un experto en cualquier tipo de combate y al contrario de la reacción que el hombre esperaba este niño le sonrió y saludo como si fuera alguien interesante que el quería conocer.
— Hola pequeño —dijo fingiendo amabilidad en su voz, el niño solo lo miro y sonrió saludando igual pero con mas entusiasmo (blu: ¬¬' no que igual. io: no molestes U-U') — Dime, ¿que haces aquí tu solo? —dijo acercándose al niño.
— Solo comienzo un juego con un amigo —le dijo sonriendo mientras rascaba su cabeza— Es el escondite, ya sabes, pero el es muy hábil y aun no logro encontrarlo —le dijo mientras señalaba al bosque.
— De verdad —le dijo con ironía— ¿Acaso es tu Oto-san? —Le pregunto para saber si podía hacer su trabajo más fácil, el niño solo negó con su cabeza— ¿No? Entonces, ¿cuantas personas te están cuidando?
El pequeño solo levanto su mano y mostró dos dedos contando mientras decía— Solo estoy yo con Kitsu-chan —sonrió aun mas y luego en un instante cambio su semblante por otro totalmente serio— Yo se que no eres de mi aldea y el también opina lo mismo, por eso cree que me quieres dañar y eso no le gusta.
Esa declaración puso en guardia al ninja que llevaba un protector en la frente con el símbolo de la aldea de la roca (o algo así ^_^, ya que no me acordó cual aldea odia al rayo amarillo jeje…), solo sonrió y se acerco amenazadoramente al niño— No me interesa tu amiguito solo te necesito a ti y no te preocupes terminare mi trabajo rápidamente, mas sin embargo el que lo lamentara será tu padre.
El se acercaba al niño y este le sonrió de una manera algo oscura— Sabes que no te debes acercar a este pequeño, ¿verdad? —escucho la voz lúgubre, pero al ver a su alrededor no encontró nada, repentinamente lanzo algunos kunai hacia los arbustos que se habían movido un poco lo que provoco que de ese lugar saliera un diminuto zorrito, al cual no le presto importancia— Grave error —le dijo mientras el hombre le daba la espalda— ¿Qué cosa? —dijo el ninja al ver como un enorme poder emanaba del cuerpo del zorro, que comenzaba a crecer repentinamente sin darle oportunidad de nada.
El pequeño zorro comenzó a ganar tamaño y sus rasgos se tornaron más salvajes, las líneas de su cola se comenzaron a separarse dejando ver nueve colas en total, que ondeaban amenazadoramente junto con los colmillos que mostraba el ahora desarrollado zorro. El niño sonrió y se alejo desapareciendo en un remolino de hojas reapareciendo sobre las ramas de un árbol no muy lejano, sentado ahí parecía que estaba jugando con unas ramitas y era raro que hasta ese momento el hombre notara el gran pergamino que cargaba el niño en su espalda, que era un poco grande para él, y lo colocaba recargado a un lado para estar mas cómodo.
— Me sorprendes Kyuubi —dijo el niño sonriendo— No savia que podías regresar a tu forma original cuando te enojabas —el niño comenzó a jugar con las correas de su pergamino.
— ¿Ky…Kyuubi? —repitió el hombre que se sentía paralizado por la gran cantidad de chacra que salía del lugar en donde estaba el zorro, que por cierto media un poco mas de dos metros de alto— E…eres el kyuubi —pregunto ya que estaba tan asustado que no podía moverse.
— Podría decirse que si —se escucho en la cabeza del ninja, ya que el Kyuubi no podía hablar se comunicaba telepáticamente.
— Es imposible —murmuro mientras miraba al niño con el gran pergamino — Tu —lo señalo — ¿Tu puedes controlar al Kyuubi?
— ¿E? o, te refieres a él —señalo al gran zorro— No lo controlo, él ase lo que quiere con conciencia propia —sonrió — Pero si te preguntas por que me protege, simple, somos amigos.
El hombre lo miro confundido, pues no creía que el chiquillo fuera el dueño de un poder tan grande como para merecer la amistad de un Bijuu y mas aun que era el mas fuerte de todos, si, el rey de los Bijuus, el zorro de nueve colas — Imposible —murmuro, pero poco a poco sus palabras terminaron en un grito y después su cuerpo comenzó a caer inconciente, por un golpe en su nuca, sobre el suelo del bosque.
En el bosque solo se escucho un grito aterrador que resonó hasta el más profundo sector de este— Naruto… —murmuro el Hokage al sentir el poder y momentos después escuchar el simple sonido de lo que parecía un grito a la lejanía. Enseguida se movilizo utilizando una de sus técnicas que lo movía a la velocidad de la luz, con la cual parecía ser un rayo amarillo recorriendo la aldea en dirección al bosque. Y cuando pudo localizar a su hijo lo miro jugando tranquilamente, ahí sentado en el suelo del bosque con su mascota, muy tranquilo.
Sonrió.
— ¿Qué fue lo que paso? —le pregunto al sentarse a su lado, ya que era la única pregunta mas fácil de sacar de su cabeza; el rubio lo miro y después señalo a un hombre tirado sin conciencia en el suelo no muy lejos de ahí.
— El quería raptarme y yo le advertí que Kitsu no lo dejaría, pero igual me amenazo —decía mientras acariciaba al diminuto zorrito que parecía de peluche, otra vez.
— ¿Como lo hiciste? —le dijo obteniendo una cara de no entender la pregunta por parte del niño— Es decir, como venciste al ninja —sonrió nerviosamente ante la pregunta, pero ¿por que?, si solo se trataba de su hijo, no, era porque temía que su hijo hiciera algo malo sin querer.
— No le hicimos mucho daño —a ese comentario Minato suspiro en un gesto de alivio y siguió escuchando— Ya que no me gusta herir a las personas y por eso Kitsu solo lo noqueo con un golpe en la cabeza —sonrió y comenzó a caminar en dirección a su pergamino para cargárselo a la espalda.
— Muy bien, pero espero que ya no salgas tu solo al bosque nuevamente —le dijo mientras se levantaba y miraba como el niño recogía su pergamino para cargarlo en su espalda— La próxima vez tienes que salir a pasear a otro lugar, pero que este dentro de la aldea —dijo mientras negaba con la cabeza al imaginar lo que le habían echo al hombre, de solo pensarlo se estremeció, pero al mismo tiempo se alegro de que no raptaran a su primogénito.
— Vamos a casa Kitsu-chan —dijo el niño que le hablaba al zorrito para que comenzara a caminar a su lado.
Este le gruño para que supiera que ya estaba en marcha y porque no le agradaba que le nombraran así, entonces el niño salto a un árbol, seguido por su padre que miraba asombrado las habilidades de su hijo y las del pequeño zorrito, quienes podían seguir su paso sin ningún problema. Comenzaron a andar en dirección a la aldea dejando olvidado al hombre que no necesitaba otro castigo aparte del que le proporciono el niño y su compañero.
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El joven acababa de saltar del edificio mientras trataba de correr para escapar de la vista del hombre que lo comenzaba a seguir. Aunque este fuera un sensei de la academia, pero ese era el problema, ya que al ser de la academia lo pondrían reprender y en el primer día le resultaba nada apropiado.
— ¡Demonios!, ¿por que no se queda quieto? —se dijo a si mismo mientras saltaba al edificio— ¡Deja de correr! —grito esperando a que el joven se quedara en un solo lugar.
El sensei corría para alcanzar al joven rubio, pero este al verlo no lo pensó dos veces y salto del edificio desapareciendo de la vista y sorprendiendo al sensei que lo seguía. El cual solo quería preguntarle quien era, puesto que él no lo había visto antes en la academia, por lo tanto supuso que él era el nuevo alumno que quedaría a su cargo— ¿Me pregunto como es? —se dijo mientras pensaba en lo que la directora le había mencionado el otro día.
La directora Tsunade le había encargado esperar al nuevo alumno que era algo "diferente", pero que al mismo tiempo necesitaba ser tratado como cualquier otro alumno de la institución, ya que ella conocía bien a su padre y el rango que ocupaba, ella le dio indicaciones de escoltarlo a su respectivo grupo. Aunque en una de esas ella lo había persuadido para que se tomara en serio la presencia de aquel joven y que no lo subestimara.
Él recordó lo que paso la última vez que entro en la oficina de la directora para recibir algunas indicaciones que eran necesarias antes de retirarse de la academia por ese día.
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— Iruka, Tengo entendido que serás prudente en las decisiones que tomes con respecto al joven Namikaze —le dijo la mujer que estaba sentada detrás del escritorio con sus manos apoyadas en su barbilla— Sabes que no puedes dejarte llevar y hacerlo sentir como la sombra de su padre, y así dañarlo inconcientemente… —lo miro atentamente para ver su reacción— Ya que, él se sentiría algo incomodo con ese asunto espero que lo encuentres antes de clases y trates de averiguar como es, para que se te haga un poco mas sencillo el trabajo de introducirlo al grupo de estudiantes.
La mujer que era rubia de ojos de un tono color miel de una hermosa figura, por no decir que muy bien dotada, permanecía con una mirada penetrante que causaría en cualquiera que no la conociera la repentina necesidad de salir corriendo, por la profundidad de sus ojos, ya que tenia la determinación de alguien muy fuerte y de echo ella es considerada como uno de los tres poderosos Saninn que pertenecieron al equipo entrenado por Sarutobi-sama, es decir el tercer Hokage de la aldea escondida de la hoja. Pero que en ese momento estaba tratando de persuadir a uno de los profesores para que se comportara como es debido ante la presencia de su próximo nuevo alumno.
— Estoy seguro que no necesito que me reafirmen la seriedad del asunto Tsunade-sama —le dijo con una reverencia.
— ¿COMO QUE NO LO NESESITAS? —Le grito mientras le lanzaba una mirada de desaprobación y él se encogía sobre si mismo— ¡SABES QUE ESTE ES UN ASUNTO MUY DELIDADO Y QUE TIENES LA OBLIGACION DE SER RESPONSABLE! —le gritaba mientras él solo se encogía de hombros por el volumen de la voz de la directora— ¡PARATE DERECHO QUE TE ESTOY HABLANDO! —le decía, mas bien le gritaba, mientras el se tensaba y trataba de colocarse firme con sus brazos a los lados.
— Discúlpeme Tsunade-sama —le dijo con un hilo de voz mientras tocaba su cabeza y reía nerviosamente— Haré todo lo posible para que el alumno Namikaze se sienta a gusto en su grupo.
— Espero que así sea —le dijo con un tono sombrío mientras un aura oscura aparecía a su alrededor— Mas te vale que él no salga con ninguna desventaja, ya que su madre dio instrucciones especificas de que encontrara amigos y que se adaptara porque no ha tenido mucha interacción con jóvenes de su edad —le dijo mirándolo fijamente— Eso es todo, puedes retirarte.
— Un…una ultima cosa —dijo lentamente para ver la reacción de la directora— El joven…Namikaze es hijo del cuarto Hokage.
— Si, ¿a que quieres llegar con eso? —dijo Tsunade sin ninguna preocupación.
— Bueno pues pensaba que ese detalle tal vez podría ser una desventaja —al decirlo la directora lo miro algo confundida por el comentario— Vera, si él es el hijo del hokage lo tratarían diferente o más bien algo especial fingiendo que les agrada, pero solo por ser el hijo del hokage. Me explico.
— Esperemos que su personalidad ayude en ese sentido —sonrió— Pero por lo demás no te preocupes estoy segura de que por su parte tendrá algunos amigos y bueno uno que otro enemigo
— ¿Enemigo? —repitió ya que no entendía.
— Si veras, Naruto puede ser algo desesperante en algunas ocasiones y como sabrás que en el grupo de jóvenes de doce años hay algunos alumnos de cierto carácter —sonrió— Pero no te preocupes no será nada serio. Puedes retirarte.
— Con su permiso —hizo una reverencia y se dirigió a la puerta.
— Espero que tomes en cuenta que él es un gran chico y que te agradara el conocerlo, pero, que sobretodo trates de que él no sea rechazado por nadie, o yo tendré que hacértelo entender —le dijo con un tono decidido y amenazante que a cualquiera le provocaría un sudor frió por todo el cuerpo, mientras Iruka, salía refaccionando lo ultimo que le mencionaron.
Ya afuera suspiro de alivio por poder salir de esa situación tan bochornosa, que aparte le causaba algo de miedo, suspiro y se alejo por el pasillo de la institución. Preguntándose sobre la forma de ser del joven Namikaze mientras planeaba como identificarlo, no lo pensó mucho pues al haber conocido al hokage se diría que el joven podría ser agradable— Idiota se supone que no lo debes comparar con su padre —se dijo mientras se golpeaba la frente recordando lo que le acababan de decir— Mejor luego vemos este asunto.
Se alejo de los pasillos de la dirección para ir a su casa a reflexionar sobre el asunto.
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— Que ágil —se dijo el sensei que aun corría tras el chiquillo— Me parece que será interesante conocerlo —en ese momento se detuvo en seco, ya que el rubio se alejaba demasiado rápido como para alcanzarlo, así que mejor lo encontraría en otro momento.
— No me pueden atrapar, si lo hacen Oka-san me regañara por hacer escándalo el primer día —se dijo mientras corría desesperadamente y tan rápido que solo se lograba ver un espectro negro tras de si.
Un momento después se detuvo repentinamente, ya que había llegado justo frente a un edificio que le cerraba el paso— Diablos me atraparon —murmuro mientras se detenía en seco para mirar en la dirección en la que minutos antes había alguien detrás de él, pero al dar la vuelta se percato de que nadie se encontraba a la vista— ¿Qué paso? —se pregunto asombrado por haber perdido de vista a un sensei de la academia.
Suspiro.
— Genial ahora ay que buscar mi clase —comenzó a caminar aliviado— Espero no encontrarme a ese sensei pronto o estaré en problemas —se dijo mirando hacia los lados— Muy bien, ahora hacia donde vamos Kit… ¿Kitsu? —miro hacia los lados y se percato de que al que llamaba no estaba a su lado— En donde se metió este zorro flojo —se pregunto pero su atención se centro en un grupo de jóvenes que se acercaban, pero, no podía ir con ellos, ya que aun no se sentía listo y prefirió retirarse del lugar.
Aunque él quería ir y preguntar, se decidió por apartarse y dirigirse a algún lugar a esperar que los alumnos entraran a clases y mejor dirigirse a la dirección para orientarse, ya que esa seria la mejor opción asta el momento que su mente le daba y claro le parecía que era una gran idea puesto que en ese momento aun era demasiado temprano como para andar rondando por el lugar, y aparte tenia que esperar a que el profesor se fuera a su clase, para que no lo encontrara antes de ir a la dirección a recibir indicaciones y no una reprimenda por culpa de lo ocurrido momentos antes.
Camino por el lugar observando todo a su alrededor llevaba sus manos en los bolsillos mientras pensaba en su amigo— ¿En donde estará Kitsu? —se pregunto, pero algo llamo su atención, era una joven de cabello negro con destellos azul metálico que estaba sentada a la sombra de un árbol leyendo un pergamino. Ella estaba concentrada mirando el pergamino con tal tranquilidad que él se quedo unos minutos embobado con tal escena, ya que le producía una gran tranquilidad.
Él no quería molestarla, pero ella se miraba tan tranquila que no pudo resistir el seguir mirándola, por esa razón se subió a un árbol asegurándose de que ella no lo mirara y que él la pudiera ver perfectamente. Ella estaba tan concentrada en su lectura que no se dio cuenta de que era observada por alguien.
La escena era hermosa, y tranquilizante al mismo tiempo. Ella vestía con un pescador negro remangado y una camisa negra, mientras que en su regazo tenía el pergamino, que observaba atentamente y por consecuencia ocultaba su rostro con el flequillo de su frente y con dos mechones que eran un poco mas largos que el resto de su cabello, enmarcando su rostro. Mientras que algunos destellos de sol hacían un curioso reflejo en el extraño color de su cabello, él cual era algo corto pero la brisa aun así lo agitaba lentamente y la hacia parecer un ángel a la sombra del árbol. Pero eso se desvaneció cuando alguien llamo la atención del joven rubio rompiendo estrepitosamente su concentración.
— ¡OYE! tú, ¿Qué estas haciendo ahí arriba? —le grito alguien que se escucho debajo del árbol.
Esto izo que el perdiera el equilibrio y agitara sus manos para tratar de recuperarlo, pero fallo en su intento y se precipito al suelo.
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Ya llevaba algún tramo caminando en círculos, pero estaba seguro de que ese era el camino que había tomado el bakaya de Naruto, así que no le quedo más remedio que seguir los pasos de ese despistado rubio.
— ¿Como es posible que camine en círculos en una aldea en la cual se puede llegar a su destino saltando por los techos? —se pregunto el zorro que ahora saltaba por las azoteas de algunos edificios pero sin perder el rastro de Naruto.
Se detuvo a mirar el paisaje, era increíble como la aldea se recupera de un ataque rápidamente, contando con que ese ataque fue de proporciones desastrosas— No puedo creer que con el nivel ninja que tiene se pierda tan rápido, en fin, no es mi culpa que sea alguien tan despistado.
Siguió saltando, el parecía una mancha anaranjada que solo un jounin podría distinguir entre el paisaje del lugar. Y no cualquiera podía seguir a Kitsu con la mirada o tratando de percibir su energía, ya que el podía disminuir la al mínimo sin perder velocidad o siquiera cansare mientras corría. Al estar siguiendo el rastro de Naruto, el cual era extremadamente fácil de distinguir, ya que era el único olor que pasaba mas veces por el mismo lugar una y otra vez, que mejor decidió dirigirse directamente a la academia, porque así llegaría mas rápido y por fin comería, ya que no le habían dado nada en toda la mañana.
Escucho como su estomago rugía.
— Naruto me las pagaras por olvidarte de mi —el estaba parado cerca del portón de la entrada a la academia, pero no encontró nada parecido a Naruto en esos momentos, así que al igual que Naruto decidió explorar un poco y así esperar a toparse con ese mocoso.
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Naruto se sorprendió cuando una joven le grito y claro le hizo perder el equilibrio, trato de mover sus brazos para recuperarse pero no lo logro y callo de lleno al suelo claro aterrizo de cara. Cuando pudo recuperarse del golpe dirigió su mirada a la persona que le hablaba y cuando se giro nuevamente para observar el lugar en donde estaba anteriormente la joven leyendo, ella aun estaba ahí, así que decidió alejarse del árbol. No fue su mejor descenso y solo alcanzo a susurrar un "demonios" antes de golpearse el rostro con el suelo.
La chica que lo miraba con curiosidad se preguntaba que estaría haciendo él ahí trepado y se lo hizo saber. Sonrió al ver la escena y miro que el joven se sobaba al tratar de levantarse. Y noto unas curiosas marcas en sus mejillas ya que el joven se levanto un poco su gorro y cachucha para sobarse el rostro, que en realidad parecían ¿bigotes de gato? ¿Ese chico tiene bigotes de gato?, se dijo a si misma mientras sacudía su cabeza restándole importancia importancia.
— La verdad solo perdía el tiempo para matar el rato —le dijo hundiendo levemente los hombros y mirando en la dirección en donde se suponía aun estaba la joven leyendo— Ya sabes hasta que comenzaran las clases —agrego algo desganado ya que no miro ni rastro de la joven, el se escuchaba sin ánimos ya que, por la interrupción, había perdido de vista a la linda joven que leía tranquilamente.
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Ella leía tranquilamente, pero al escuchar un ruido se percato de que en un árbol no muy lejano estaba una de sus compañeras, y como a ella le gustaba estar sola cuando estudiaba se levanto y comenzó a caminar, para encontrar otro lugar en donde poder leer con más tranquilidad y sin ser interrumpida. Ella recogió su chaqueta que se encontraba a un lado y se la coloco entre los brazos junto con sus pergaminos que apretaba contra su pecho.
— Espero encontrar otro lugar así de tranquilo antes de que comiencen las clases —se dijo a si misma suspirando mientras comenzaba a caminar perdiéndose entre los árboles en dirección a cualquier otro sitio.
Había caminado lo suficiente como para perderse de vista así que comenzó a andar mas despacio— ¿Con quien estaría hablando Sakura? —se pregunto al recordar el motivo de que se alejara.
Sonrió.
— Desde cuando me preocupo por lo que hacen los demás —se dijo a si misma recordando que la verdad casi nunca hablaba con los demás alumnos de la academia, eso solo la hizo sentir algo mal así que siguió caminando en busca de un lugar en el cual pasar el rato.
Para ella era sencillo cambiar de lugar cuando las circunstancias lo requerían, ya que estaba acostumbrada a alejarse de los demás y no le molestaba en lo más mínimo. Para no estar cargando con su chaqueta se la coloco, pues no le agradaba estar mucho tiempo sin ella puesta. Por que razón, bueno ella era una persona tímida y la chaqueta le daba algo de confianza al pasar entre los demás alumnos mientras se dirigía al patio de enfrente de la academia.
— ¿Un zorro? —pensó al ver que en efecto un pequeño zorro caminaba por la entrada de la academia hacia el interior de esta.
Ya que no tenia nada importante que hacer, si, aparte de estudiar algunos pergaminos que en realidad ya se savia de memoria, decidió ir a ver al pequeño zorrito que le llamo la atención. Lo siguió por un momento hasta que noto que el zorro se detuvo y la volteo a mirar. Al ver ella que el zorro la miraba detenidamente ella le sonrió, pero lo que le sorprendió fue que el zorrito al parecer le había devuelto el saludo sonriendo el también.
Ella se acerco no muy convencida de lo que hacia, ya que el zorrito se había sentado a esperarla al parecer muy tranquilo como para que fuera un zorro salvaje.
— Hola —saludo ella mientras se acuclillaba frente al zorrito.
— Genial alguien con quien puedo pasar el rato, me pregunto si traerá comida —pensó el zorro ya que no podía entablar una plática con cualquiera, no por no tener la capacidad sino que tal vez la asustaría si escuchara los pensamientos de un zorro en su cabeza.
Ella se acerco su mano lentamente para acariciarlo pero antes de que ella lo alcanzara el ya estaba parado cerca mirándola mientras saltaba a su regazo. Ella se sorprendió de la acción del zorro, pero lo acaricio levantándose lentamente.
— ¿Tienes un collar? —le dijo al zorro— Qué raro que alguien le coloque un collar a un zorro, ¿No lo crees? —ella llevaba en sus brazos al zorrito y lo acariciaba, algo que al zorro le encantaba.
— Si pudiera hablarte te agradecería el llevarme y que me trates tan bien, pero será mejor que luego nos presentemos. Por ahora me das algo de comer —el zorro la miraba atentamente para ver si podía ella averiguar lo que el pensaba y le ayudo que su estomago rugiera un poco.
— Tienes hambre, ¿eh? Bien creo que tengo algo en mi bolsillo —ella se sentó en una banca cercana de los jardines para poder darle algo a su nuevo amigo.
Ella llevaba algunas galletas y al parecer le gustaron al zorro o tenia mucha hambre, no importa a ella le gusto ver al zorrito contento y mientras este comía ella observo mas de cerca su collar. Este era negro y tenia una pequeña placa que al frente tenia un espiral azul y al reverso el símbolo de la hoja, pero lo que le llamo la atención era que en esa placa parecía que había algo sellado, pero lo dejo por si era algo importante que no debía ser quitado así que solo siguió mirando al zorrito comer.
— Es interesante el símbolo que hay en tu placa, me pregunto si es de algún clan de aquí de la aldea, ¿pero cual?, yo no recuerdo ninguno que utilice un espiral azul —sonrió cuando el zorrito la miro pidiendo un poco mas de galletas y claro a ella no le molestaba compartirlas.
— Sabes, gracias por las galletas pero me tengo que ir —pensó Kitsu ya que miro como el baka de Naruto corría a toda velocidad a un edificio.
— ¿Qué ocurre? —pregunto cuando el zorro se levanto la miro y echo a correr en dirección a un edificio cercano— Creo que ha encontrado a su dueño —pensó al ver que corría detrás de alguien, que igual corría en dirección a los edificios.
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— Vamos, dime ¿quien eres tú? —preguntaba acercándose peligrosamente al joven la chica de ojos verdes.
Naruto solo retrocedía sonriendo nerviosamente, porque ella lo intimidaba un poco, ya que se estaba acercando demasiado para su gusto. Él a ella le parecía alguien misterioso ya que, el llevaba puesto su suéter con el que cubría su cabeza y aparte llevaba una gorra debajo del gorro del suéter, así que cubría su cabello dorado y sus ojos azules apenas se notaban, pero lo que mas se remarcaba eran esas curiosas marcas en sus mejillas.
El suéter tenía el dibujo de un pequeño zorro rojo que ondeaba sus nueve colas en su costado inferior derecho, mientras en la parte de su hombro izquierdo lucia un espiral azul, eso hizo que ella pensara que pertenecía a algún clan importante y como se había colocado sus guantes que solo dejaban ver la punta de sus dedos, daba la impresión de no ser de ese lugar.
— ¿Será de algún clan importante? Pero no reconozco el símbolo… —pensó pero enseguida pregunto otra cosa que le parecía mas importante— ¿Acaso eres un ladrón o un espía de otra aldea? —dijo llevando su mano a la barbilla en un gesto de meditación y sacando de equilibrio al joven de negro.
— ¡No, n…no, n…no!... —negaba con las manos frente a él — No soy nada de eso, es solo que me perdí y no encuentro mi próximo salón o la dirección, jeje… —dijo apresuradamente mientras se alejaba unos pasos de la chica y reía nerviosamente.
— Claro…—dijo con algo de picardía en su sonrisa— ¿Y que dijiste? esta ya se la creyó, ¿no? —se acerco a él con la intención de tomarlo del brazo— Pues no, ahora mismo te llevare con uno de los maestros para que te investiguen —le dijo con un tono de molestia.
En un momento de nerviosismo él solo salio corriendo, otra vez, en cualquier dirección para perderse de vista tan rápido como pudiera ante esa joven algo extraña. Y aparte porque aun le daba miedo la reacción de su madre de saber que lo habían confundido con un espía y un ladrón, cuando era evidente que no era así.
Después de un rato de haber corrido por casi toda la academia…
— Bien echo Naruto, ahora se te acusara de ladrón y espía también —se decía a si mismo mientras caminaba en los pasillos de la escuela— Por que no te quedaste con ella y que te llevara a la dirección para que te dieran indicaciones —suspiro por su mala suerte, que el mismo se provocaba.
— Simple mocoso, porque eres un idiota —se escucho una voz alguien conocido en su cabeza.
Por no decir que el eco de su propia voz. Si, el echo de que el zorro hablara casi igual que Naruto, pero con la diferencia de tener un tono mas frió e indiferente que lo delataba como el Kyuubi. Sino fuera por ese hecho sus voces sonarían exactamente iguales y claro aparte de causarle un dolor de cabeza a Naruto no pasaría a mayores consecuencias.
El miro en todas direcciones para encontrarlo y si ahí estaba un zorro sentado en la rama de un árbol no muy lejos de donde estaba, se asomo por la ventana y lo miro con enfado. Este era pequeño no más grande que un gato que si comparabas con Akamaru, el perro de Kiva, se miraba flexible y ágil, tupido de pelo que lo hacia verse adorable, pero de hecho era mas pequeño, y aparte que se encogía sobre si mismo con algo de cautela.
— Sabes que no me interesa tu opinión Kitsu-chan —le dijo mientras sonreía ante la manera de llamarlo, ya que savia que no le gustaba, ganándose un sonoro silencio por parte del otro que aunque estaba acostumbrado le molestaba un poco— Oh vamos no es para tanto —le reclamo— Sabes que es tu culpa por llamarme "mocoso"—sonrió ante esa lógica.
— Imbesil —murmuro molesto y eso fue lo único que contesto para luego acurrucarse en la base del árbol y dormitar un poco.
— Bueno ya es un cambio —le dijo pero sin quitar su sonrisa del rostro.
Mientras, la joven que al verlo correr se enojo por ser desairada de esa manera y lo comenzó a perseguir, aunque no igualaba su velocidad lo alcanzo a ver mientras daba la vuelta en un edificio para entrar a la academia, y como él ya había disminuido su velocidad ella calculo que pronto lo alcanzaría.
Él miraba al zorro que ahora estaba dormido y decidió ignorarlo por el momento, pero tenia que admitir que en ese momento si necesitaba algo de ayuda. Así que cuando miro a un joven de cabello castaño y gafas oscuras se acerco a pedir indicaciones sin pensarlo dos veces.
— ¡¿Disculpa?! —le hablo, es decir le grito -_-u.
— ¿Si? —contesto sin preocuparse por saber de quien se trataba.
La expresión seria del joven le causo una pequeña sensación algo extraña, ya que el hecho de que llevara cubierto los ojos con unas gafas de sol y que su tono de voz era frió y algo espeluznante— Como se te ocurre pensar eso —se golpeo mentalmente— Solo pide ayuda y trata de no echar a perder esta oportunidad, aparte tu vistes mas raro que él —con eso ultimo en la cabeza y después de sacudirla un poco comenzó a hablar— Me pre…preguntaba si me podrías ubicar, es que, me perdí —dijo con una sonrisa a la cual su nuevo acompañante solo alzo una ceja y asintió con la cabeza.
— Claro, sígueme —el solo paso a su lado y sin esperar alguna respuesta comenzó a caminar— Dime ¿Eres nuevo verdad?
— Bueno si, y se supone que tengo que estar en la clase de…—se quedo pensativo por unos instantes tratando de recordar— A si, en la clase de Iruka-sensei.
— Eso será fácil, ya que yo igual estoy en esa clase —le sonrió— Además creo que me ahorraste la fatiga de buscarte —a ese comentario a Naruto le apareció una gotita en la cabeza.
— Entonces iba a ser una fatiga —dijo con el rostro agachado y un aura de desanimo a su alrededor mientras en una esquina se acuclillaba y hacia círculos con su dedo en el piso.
— No quise decir eso, disculpa —dijo el joven que se detenía para tratar de consolar a Naruto con un tono indiferente, que parecía no funcionar porque causo mas desanimo en el joven— Por cierto mi nombre es Shino Aburame —dijo para arreglar las cosas.
— Que nombre más raro —le dijo mirándolo con una sonrisa apareciendo en su rostro.
El cambio repentino del rubio saco un poco de su equilibrio a Shino pero trato de ocultarlo, a lo que al rubio le pareció una gran actuación— Si pues, a mi me gusta —le dijo algo molesto— Y ¿cual es el tullo? —le pregunto de repente para saber tan siquiera con quien estaba peleando.
— Naruto Namikaze —le dijo sonriendo y señalándose a si mismo.
— Y dices que el mió es raro —le dijo mirando en otra dirección y con una gotita de pena ajena en su cabeza— Lo lamento es que hoy no fue mi día —le dijo para arreglar las cosas, ya que a Naruto otra vez le apareció el aura oscura— En fin, sígueme.
Después de unos momentos de no decir ninguna palabra Shino hablo— Eres algo extraño, sabes.
— ¿A que te refieres? —pregunto, ya que no entendía el comentario.
— A eso mismo —Naruto sonrió nerviosamente, ya que de echo el pensaba lo mismo de su acompañante.
Ambos siguieron caminando por los pacillos en dirección al que seria el nuevo salón de Naruto, pero algo no iba bien, ya que a Naruto recordó que tenía que dirigirse antes a la oficina de la directora, para dar anuncio de su llegada a la academia. Así que le pregunto a Shino por donde llegar e irse solo, ya que creyó que no era necesario causarle mas molestias a Shino, que lo soporto durante un buen rato y porque ya savia como llegar al salón que le correspondía.
En cambio a Shino no le importaba quedarse solo o seguir con él, pero al momento que se daban la espalda sintió como lo tomaban del brazo y comenzaban a jalar en dirección contraria.
— Creo que si necesito tu ayuda —le dijo sonriendo y jalando (kjm arrastrando a shino tras de si).
Naruto había comenzado a caminar, pero en el ultimo momento miro a su "amiga" de hacia un momento con cara de no muy buena amiga, y no la pensó dos veces en un segundo, sin pensarlo tomo a su nuevo amigo del brazo arrastrándolo con él para que lo llevara, ya que si él seguía solo se perderá en un instante.
— De acuerdo te llevo, al fin y al cabo se supone que es mi trabajo —le dijo con una media sonrisa, e incorporándose lo mas rápido que pudo comenzaron a correr en la dirección que le había indicado segundos antes.
Sakura al ver que perdía de nuevo a su "espía" se enojo y con una vena saltada en la cien, levanto el puño amenazadoramente y corrió en la dirección que tomo el joven y Shino.
— Ella siempre es así de lunática —dijo Naruto mientras corrían por los pasillos.
— Lamento decirte que Sakura siempre es así y cuando la haces enojar se pone peor —le dijo mientras daban vuelta en una esquina rápidamente.
Ambos chocaron con alguien lanzándolo al suelo y ganándose una no muy buena palabra. El se levanto y los miro a ambos, llevaba un perro en la cabeza vestía con una chaqueta color ceniza con gorro, el cual llevaba puesto, pero dos marcas rojas en sus mejillas resaltaban por ante su atuendo. Este solo le sonrió a Shino quien le regreso el gesto nombrándolo por su nombre, pero cuando su vista se topo con Naruto fue otra cosa, ya que le iba a reclamar por haberlo tirado.
— Lamento eso —dijo Naruto levantándose rápidamente y comenzando a correr, pero al momento que paso al lado de Kiva él lo empujo y eso izo enfadar a Kiva quien comenzó a perseguirlo también mientras que el perrito que cargaba le ladraba enérgicamente.
Él corría, ya que Kiva lo seguía de cerca al igual que Shino que trataba de calmar a su compañero. Corrían pero no se fijaron que Sakura había tomado un atajo y apareció frente a ellos. Naruto logro esquivara y siguió por el pasillo regresando al mismo lugar por donde había visto por la ventana a su zorro. Salto por la ventana del tercer piso, en la misma por donde había mirado a Kitsu, claro, con lo que dejo a una asustada joven y a un sorprendido muchacho mirando por donde él desaparecía entre las ramas del árbol un poco mas abajo, en cambio Shino solo sonrió y al detenerse siguió su camino del principio.
— ¿ACASO ESTAS LOCO? —le grito ella al salir del estado de shock.
— No lo creo, es solo que te tiene miedo —sonrió Shino comenzando a caminar despacio por los pasillos— Ahora tengo que encontrarlo nuevamente —se dijo a si mismo mientras se perdía por los pasillos.
A Sakura le pareció extraño que el joven Aburame sonriera y aparte que dejara salir una risa, ya que por lo general no sonreía o dejaba que alguien supiera el humor en el que se encontraba y solo asentía o decía dos palabras seguidas no más. Ella izo un puchero ante el comentario de Shino que no le agrado y solo giro en dirección contraria para irse ella también. Al igual que Kiva que lo miro con enojo y siguió por su lado.
Naruto estaba bajando por el árbol con gran agilidad, cuando se encontró en el suelo se acerco al zorro, que estaba acurrucado sobre si mismo. Lo miro por unos segundos y luego lo agarro como si fuera un gato, se lo acerco para mirarlo a los ojos.
— ¿Qué quieres? —le dijo con un tono adormilado y bostezando. Aunque su voz aun sonaba con ese tono indiferente.
— Dime que haces aquí y por que no venias con migo en la mañana, ¡eh! —le reclamo haciendo un puchero y dejando caer al zorro, el cual callo con gran habilidad sobre sus cuatro patas.
— Tu madre es una pesada y me dio un mensaje para ti —después de decir eso carraspeo y comenzó— ¿!COMO SE TE OCURRE NARUTO, OLVIDARTE DE ALGO TAN IMPORTANTE COMO EL PERGAMINO QUE SE SUPONE QUE DEVES VIGILAR!?, no importa te lo mando con Kitsu y por favor dale algo de desayunar, ya que no alcanzo a tomar nada —el zorro se río al ver cambiar la expresión de Naruto que estaba pasando entre el espanto, miedo, incredulidad y al final enojo. Quizás por el último comentario.
— ¡SABES QUE FUE TU CULPA POR NO DESPERTARTE CUANDO YO LO ICE! —le grito al zorrito, que cambio su expresión por una triste— Aparte yo recuerdo que te hable antes de bajar a desayunar —se quedo pensativo y se dejo caer en el suelo para recordar exactamente lo que izo— Jeje… creo que ya recuerdo que no te hable y que baje rápido a desayunar —dijo después de un momento de repasar su mañana, él miro al zorrito que estaba mirándolo y atacándolo con intento de asesinato por su torpeza.
— ¡Quiero comer me muero de hambre! —le dijo al dejarse caer y resoplar mientras su estomago rugía fuertemente.
— Esta bien, pero me tienes que ayudar —se levanto y lo miro para ver su respuesta, el sonrió al ver que este aceptaba sin ningún problema— Andando —el zorrito comenzó a caminar al lado de Naruto con pasos cuidadosos mientras miraba en todas direcciones, y se miraba algo tenso— ¿Qué pasa? —pregunto Naruto al verlo actuar así de cauteloso.
— Creo que algo malo va a pasar —le dijo simplemente.
— En serio, ¿que cosa? —dijo sin ninguna preocupación.
— Que no lo se —le reclamo mientras echaba a correr rápidamente dejando a Naruto algo confundido.
Pero cuando miro hacia atrás Naruto noto que nuevamente alguien lo seguía, pero se dio cuenta que ya lo había visto, sintió un golpe pero logro esquivarlo antes que le diera directamente. Esto molesto a Kiva que quería su revancha contra el tonto de negro que lo había tirado y después empujado.
Corría desesperado, nuevamente, para escapar de un perseguidor que ya había perdido, nuevamente, antes de darse cuenta se encontraba, válgame la redundancia, nuevamente en el patio de la academia. Con la diferencia que esta vez escapo más rápido y que no estaba totalmente solo.
— ¿Cuando podré descansar y relajarme en un salón? —pregunto en voz alta para ver si de casualidad alguien que lo escuchara lo ayudaba en su pequeño dilema.
Pero no tenía paciencia de seguir esperando en ese lugar, así que comenzó a correr hacia el gran edificio que se encontraba frente a él. Pero al dar la vuelta en una esquina se topo con alguien.
— ¡Auch! Eso debe doler —dijo el zorro que lo miro, ya que venia detrás de él mientras reía y se sentaba para descansar un poco.
— Lo…lo lamento —decía mientras habría los ojos y se percataba de enzima de quien estaba y en que manera.
Ella estaba debajo de él, pues ya que él había caído sobre ella quedando apoyado en ella. El no savia lo que pasaba por su mente, la verdad esta solo se quedo en blanco al verse reflejado en unos hermosos ojos plateados que lo miraban atentamente y en ese momento ese hermoso rostro pálido frente a él comenzó a tomar un toque de rubor carmesí que le pareció algo…— Linda —dijo él en un susurro que fue casi inaudible mirando a la joven frente a él.
Ella no savia que había ocurrido, pero cuando abrió sus hermosos ojos plateados se encontró con unas profundas orbes azules frente a ella. No sabia que hacer ya que en la posición en que la dejo no podía moverse y como acto reflejo comenzó a ruborizarse levemente por la cercanía.
— Idiota como se te ocurre, no seas tonto levántate y ayúdala —le reclamo Kitsu— Pero es que no fue… —le iba a comenzar a reclamar pero lo interrumpieron— Imbesil levántate o pensaran cosas que no son —le dijo el zorro con un tono molesto— Ups!! —pensó y se levanto liberando a la joven.
— Etto… la verdad lo lamento… no fue mi intención lastimarte —él por fin rompió el silencio para ayudarla a levantarse.
— Etto… gracias —susurro ella tímidamente mientras se incorporaba.
— Lamento haberte tirado, es solo que… bueno ya sabes… lo que pasa es que yo…bueno…yo…—él no sabia que decir y su mente no ordenaba lo que salía de su boca y solo balbuceaba.
Por otra parte ella estaba totalmente ruborizada por lo sucedido anterior mente, que sentía que si comenzaba a hablar estaría peor que el joven parado frente a ella. Pero al dirigir su mirada tímidamente hacia él, noto que él se rascaba la nuca y le sonreía.
El se había quitado su gorro y sostenía lo que parecía una gorra en una de sus manos, dejando ver el dorado de su cabello mientras rascaba su nuca en un sinfín de gestos de nerviosismo al estar parado frente a la hermosa joven, que solo lo miraba tímidamente con ese hermoso rubor en sus mejillas.
Hinata noto que su piel tenia un ligero toque dorado y al parecer no siempre se encontraba cubierto totalmente como lo vio al momento de estar sobre ella y al recordar la escena anterior su rostro paso rápidamente de un ligero rubor a tornarse totalmente rojo.
— Bueno me llamo Naruto… —comenzó a decir mientras se colocaba nuevamente la gorra y el gorro en la cabeza.
El no termino la frase, ya que en el momento que comenzaba a decir su nombre escucho detrás de él a alguien renalmente furiosa que lo amenazaba y que corría en su dirección con una mirada acecina. Miro nuevamente a la joven— Tengo que irme nos vemos —dijo mientras que comenzaba a correr— Nos vemos —grito al alejarse un poco.
— Oye no me dejes —grito Kitsu que lo seguía de cerca, pero no sin antes mirar a la joven que siguió el camino que tomo Naruto con la mirada— Bien echo baka —al decir eso corrió tan rápido como se permitía, para no llamar la atención claro y se coloco al lado de Naruto.
— Naruto…—susurro ella con el ligero rubor aun en sus mejillas.
Naruto rápidamente se coloco para dar un gran salto y aterrizar exactamente en el mismo punto del inicio, si enzima del edificio en el que el profesor lo pillo la primera vez. Pero con la ventaja de perder a la loca de pelo rosa que lo amenazaba.
— Como se me pudo escapar ese chico nuevamente —decía la joven de pelo rosa— Pero ahora se que le puedo preguntar más detalles de su persona a Hinata que lo vio de frente [inner de sakura: yata!!!…así lo mataremos más pronto sii!!!… (Decía levantando su puño en el aire)] —se alejo del lugar para regresar e ir a buscar Hinata quien había visto mas de cerca al chico de negro.
Minutos después Naruto se quejaba nuevamente— Por que me pasa esto a mí ¡De veras! —se dijo tomando su cabeza entre sus manos en un gesto de frustración— ¡Por que demonios vine a dar al lugar donde empecé! —grito mientras alzaba sus brazos al aire.
El eco de su vos sonó por toda la institución llamando la atención de varios alumnos y maestros del lugar, y algunas aves salieron de los árboles lejanos y cercanos por el ruido.
— No seas tan dramático —dijo el pequeño zorro que se sentaba a su lado.
Continuara…
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Nota: Si bueno, este capitulo esta algo enredado, una porque es así como escribo yo, ya que bueno para empezar tengo problemas de personalidad y claro mi sicoloca me dice que tengo que interactuar mas con mis otros yo para que funcione ( o era dejarlos atrás y olvidarlos? ¿? Ni idea jeje…), pero quien le hace caso a un sicoloco jeje…si ya se que yo, pero ese no es el punto. Como sea, este capitulo tiene partes del pasado de Naruto y el porque, es simple, tenia que dar una explicación del pasado para que entendieran el presente, aunque se las daré en pequeñas partes divididas entre capítulos. Si me acuerdo luego jeje…
Black: bakaya esos se llaman flash back ¬¬
Io: deja de molestar black Ò.ó
Black: lo que sea…¬¬
Cambiando de tema…
¿Que les pareció este capitulo? pueden decírmelo en un review, no pido mucho solo uno solito T.T plissss…
(Black: claro por persona jeje…)
Ah y si tienen dudas en algún punto díganmelo y se las aclarare con mucho gusto en el capitulo siguiente ^-^.
(Black: Bueno una que todo mundo se hace)
¿Por qué el Kyuubi es puesto como un mini zorro que acompañara a Naruto?
R= simple, porque quería que el zorro apareciera en mas escenas, y me parecía algo gracioso mostrarlo como un peluche chivi jeje... aparte esta inspirado en mi gata 14, si mi gata se llama 14 ú.ù lo se, no soy buena con los nombres jeje…---Uu…diablos. Y quería que el zorro interactuara de otra manera, luego descubrirán como jeje…pero por ahora en este capitulo es un mensajero que entrega artículos a domicilio jejejeje…
Io: y si, soy la fan numero uno del Kyuubi yeah!!!.... es por eso que me gusta nombrarlo mucho y porque ahora gracias a esto estará presente mas tiempo. Si es algo que agregue y… si, creo que eso contesta algunas dudas, sino pregunten específicamente.
Kyuubi: ¬¬ No puedo creer que así actué una fan y respecto a mi papel en este capitulo… Ò.ó LAMENTARAS EL DIA EN QUE LO PENSASTE.
Io:(mirada malévola de un diminuto zorrito al que te dan ganas de asfixiar en un abrazo.)
Kyuubi: leí eso Ò.ó
Io: jeje…no es para tanto. Y, lo se ^-^ jeje…
Blu) por fallas técnicas interrumpimos esto, ya que el zorro ataco a io y la persigue por todo el escenario jeje…----U
Él Kyuubi y Io corriendo uno tras el otro por todo el lugar…
[io: Gotitas de pena ajena en todos mis yo…---0o… si así como lo imaginas. Hasta luego sayo. Y si aun sigo corriendo del Kyuubi jeje... ^-^] alcánzame SI PUEDES… AHHH!!!!... ha, ha, ha…
Green) chicas dan una mala imagen a las personas. n///n
Yell) es cierto que pensaran de nosotros. O.o
Black) mejor ni se molesten en este asunto, ¬¬ a mi parecer es divertido ^-^ jejeje…
Si quieren que conteste alguna pregunta repito: solo háganla primero ok.
Ahora si, sayo jeje...^-^.
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