¡Hola a todos! Aquí les traigo el primer cap. Espero sigan mi recomendación y seguir la historia, la cual se pondrá interesante con el tiempo. No los entretengo más. ¡LEAN!
Episode I:
¿Qué estaba pasando? El Game pad me había absorbido y estaba en un extraño canal que cambiaba de color constantemente mientras caía. Me ardía el cuerpo, sentía que me quemaba. Me abracé a mí misma en un intento de contener el dolor.
De repente sentí un líquido extraño en mi piel. No podía respirar. Abrí mis ojos encontrándome con un Link tras el cristal. Yo tenía los dedos de mi mano derecha apoyados al cristal, y él las tenías también apoyadas sobre los míos.
El poco aire que me quedaba se me acabó y todo comenzó a brillar y a tintinear de rojo. Mi vista se volvió borrosa. Link se sorprendió, pero reaccionó rápido. Cogió una piedra y comenzó a darle al cristal hasta que se rompió por completo.
Cerré mis ojos, tenía miedo. Sentí como mi cuerpo salía por el impacto del agua al ser liberada. Caí en algo duro, pero suave, cálido a mi parecer. Sentí la voz de un hombre, madura y llena de experiencias.
– ¡Link! –Escuché los pasos hacia mí– ¿Qué ha pasado? –
–Ella…despertó–Una voz varonil, pero dulce se escuchó muy cerca de mí.
Tras calmarme un poco, logré sentir las pulsaciones de un corazón. Acaso… ¿Estaba sobre alguien? Ahora que lo pienso, sentía que me tenían abrazada. Abrí los ojos lentamente. Tuve que agarrarme la cabeza con mi mano izquierda, pues aún me dolía. Me acomodé un poco y tras levantar la cabeza, me encontré con unos ojos azul cielo.
Yo estaba sobre aquel chico de ojos azules y cabello rubio oscuro. Estaba vestido con una túnica azul con símbolos en blanco. Un pantalón beige, cinturones marrones y alforjas del mismo color. No tuve que dudarlo, era Link. Pero era imposible ¿no?
Link solo era el héroe de un videojuego, no era real.
Entonces ¿Por qué sentía su respiración? ¿Sus latidos? ¿Su calor? ¿Por qué podía ver la sorpresa en sus ojos? Si no era real, ¿que era aquello?
Lentamente me incliné hacia atrás para poder observarlo todo. Volteé mi mirada a la figura de un hombre mayor cubierto por una capa negra, el cual también me miraba con sorpresa. Volví mi mirada hacia Link, el cual estaba sonrojado mirando hacia abajo con los ojos aún más abiertos.
Extrañada, me miré, notando que estaba completamente desnuda. Me sonrojé de sobremanera– ¡Pervertido! –Grité a la vez que lo empujé fuertemente, haciendo que cayera al suelo completamente, pues estábamos sentados– ¡¿Por qué te me quedas mirando?! ¡Estúpido! –Me cubrí lo que pude con mis manos.
– ¡No tienes que golpearme! –Se levantó por completo, quedando yo sentada en el suelo. Él me miraba desde arriba–Yo te rescaté, tonta–Me gritó.
–Te lo agradezco–Lo vi sonrojado nuevamente, me apreté más– ¡Pero deja de mirarme! –Cerré mis ojos para evitar la vergüenza.
El hombre mayor se había volteado hacia otro lado. Sentí como algo cayó en mi cabeza, olía a viejo, pero estaba cálido. Abrí mis ojos y conseguí apreciar una tela de color beige. Miré a Link para ver que él también se había volteado. Me quité la tela de la cabeza, notando que era una enguatada. Lo observé, era la enguatada que le había conseguido en el principio del juego.
–Póntela–Me ordenó–Es mejor que estar desnuda–
Me levanté y me la coloqué. Me quedaba apretada en el pecho, los cuales se notaban a la legua. ¿De cuándo para acá yo tenía tanto pecho? La enguatada me quedaba un poco más debajo de los glúteos. ¡Demasiado corta!
–Ya pueden virarse–Dije mientras miraba en otra dirección.
Ambos se voltearon en mi dirección. Ya Link no se encontraba sonrojado. El hombre mayor me observaba como confundido. No digo yo, Salí de la nada. Me volteé hacia la capsula de la que vine. Completamente destruida.
Pude fijarme que había cierto mecanismo en la capsula. Me acerque a él y tras tocar la pantalla se encendió. Salió un letrero donde decía que podía comunicarme a través de ahí. Recordé la cara de horror de mi hermana. Tal vez estaban preocupados. Decidí mandarles un SMS.
"Azul, soy yo, Samara. No sé qué fue lo que pasó, pero ahora estoy dentro del Zelda. Me comunicaré contigo más adelante. Besos"
Me volví a voltear a los dos hombres que aún me miraban confundidos. Arqueé mis cejas en señal de enojo. No me gustaba que se me quedaran mirando tanto tiempo.
– ¿Tengo un mono en la cara o qué? –Pregunté enfadada.
Link bufó y apartó su mirada. El hombre viejo se sentó en el suelo y me observó.
–Nos parece extraño que hayas despertado–Comentó.
– ¿Qué quieres decir con eso? Yo siempre he estado despierta–Le afirmé.
–Ustedes, las brujas del Freyja, fueron extinguidas hace muchos años–Comenzó su explicación–Las pocas que quedaron, vinieron a este templo oculto y se lanzaron un conjuro sobre sí mismas para protegerse–Lo que contaba, a mi parecer era interesante. Pero estaba loca por salir a ver el exterior– que no constaba más que en dormir su cuerpo eternamente y llevar sus almas a un mundo paralelo, donde vivirían en otros cuerpos–
Link también observaba al anciano. Me senté en el suelo con los pies cerrados, evitando que se vea más de la cuenta, el rubio también se sentó cerca del hombre mayor. Quien prosiguió con la historia.
–No despertarían al no ser que su alma cantara la canción designada para el despertar–Me observó–y tú lo has hecho–
–Tengo una pregunta–El hombre asintió– ¿Por qué el también canto? –Señalé a Link.
–por qué me la sé–Respondió mi pregunta el rubio.
El hombre se levantó, nosotros también lo hicimos. Comenzamos una caminata hacia lo que parecía ser la salida. Unas escaleras se alzaban ante mi mirada. Era la salida.
–Aún no nos has dicho cómo te llamas–Comentó el hombre mientras subíamos las escaleras
–Ah…–Me avergoncé de inmediato mientras me agarraba la enguatada. Se subía por cada escalón que subía–Soy Crystal–Me paré en seco confundida. Me llevé una mano a la boca.
Ese no era mi nombre, pero lo dije. Iba a pronunciar la S de Samara y me salió Crystal. Los observé, los cuales me miraban tras haberme detenido. Link arqueó las cejas.
– ¿Crystal o no? –Preguntó el rubio.
–No… o ¿Si? –Estaba confundida–Llámenme así mismo–Decidí dejar mi interrogatorio para después.
Volvimos nuestra caminata. La luz al final del pasillo me indicaba que estábamos más y más cerca de la salida. Aumenté mi velocidad al punto de pasarles por al lado a Link y al hombre viejo, los cuales intercambiaron miradas.
Comencé a aumentar aún más mi velocidad hasta el punto de correr a la salida. Ellos asustados, corrieron tras de mí. Al llegar a la salida, la luz cálida me azotó a los ojos no acostumbrados, por lo que tuve que parar y entrecerrarlos hasta que me acostumbrara.
–Oye, no corras así–Me regañó Link–Hay muchos monstruos por aquí. Debes de tener cuidado–Lo sabía. Pero quería correr.
Abrí mis ojos acostumbrados y comencé a inspeccionarlo todo mientras caminaba. Era hermoso. Pasé mis dedos por un arbusto cercano a mí. Su textura me decía que era real. Moví mis dedos de los pies, sintiendo el césped y la tierra. Mire al frente, encontrando un acantilado. Corrí hacia él. Link se llevó la mano a la cara.
Al llegar abrí los ojos sorprendidos. El bosque Farone, el bosque kokiri y la entrada al bosque perdido se veían en el fondo del acantilado. Un poco más a la derecha podía observar las ruinas del templo del tiempo y la ciudadela de Hyrule. Más a al horizonte, la montaña de la muerte y su volcán se alzaban imponentes. Un poco más a la izquierda de la montaña, el castillo destruido del Reino de Hyrule se lograba divisar. A la izquierda el río Zora también se alzaba en el horizonte.
Pestañé para asegurarme que no era un sueño. No lo era. Respiré profundamente, aspirando el olor a yerbas y a tierra: a Naturaleza viva. Ya no había olor a gasolina ni ruidos molestos. Me estiré, haciendo que la enguatada subiera, pero no me importó pues me tiré hacia atrás hasta sentir el césped en mi espalda. Link, al habérseme subido la enguatada, volteó su mirada sonrojado.
Sonreí contenta. Abrí mis ojos, observando el amplio cielo ya anaranjado, era tarde. Volteé mi rostro hasta sentir algo suave. Observé un cabello blanco y brilloso. Extrañada me levanté, notando que el cabello también lo hacía. No podía ser ¿o sí?
Me agarré un mechón de mi cabello, el cual ahora era blanco plateado y mucho más largo. Era suave, sedoso y poseía un rico olor a flores. Ahora que lo pensaba, tenía demasiado pecho también.
Tal vez había cambiado completamente.
Me levanté y me acomodé la enguatada nuevamente. Me volteé hacia los dos hombres y fui hacia ellos. Me acerqué a Link y alcé mi mano hacia su cabello, el cual acaricié y regué con cara de niña pequeña impresionada. Link se echó para atrás agarrando su cabello con las cejas fruncidas.
– ¡¿Qué estás haciendo?!–Me preguntó a la vez que se lo soltaba por completo y se lo volvía a recoger.
Yo lo seguía observando. En el videojuego, Link era muy bonito, pero ahora que lo tenía justo frente a mí y podía detallarlo perfectamente bien…Era incluso más bonito. Me sonrojé un poco por mi pensamiento, por lo que volteé mi mirada hacia el anciano, quien comenzó a caminar hacia una fogata.
Link lo siguió, por lo que yo también decidí seguirlo. Al llegar a la fogata, se sentó en el suelo agarrando su bastón firmemente. Nosotros dos nos sentamos igualmente.
El viejo me miró– ¿Qué recuerdas de tu vida de bruja? –Me preguntó.
Suspiré–Nada–Dije cortante. El hombre viejo se mostró confundido.
–Es algo extraño–En mi rostro se mostró la confusión–Normalmente cuando despiertan, tan bien lo hace su memoria y poderes–
– ¿Tengo poderes? –Pregunté sorprendida.
–Eres una bruja ¿no? –Aclaró Link para levantarse e ir hacia un acantilado y observar el horizonte seriamente.
–Pesado–Murmuré.
–Te he oído–Me sorprendí al oírlo. ¿Pudo oírme a esa distancia?
Suspiré. No sé cómo llegué a este mundo, que siempre creí un juego, pero estaba fascinada. Ojalá no tenga que irme nunca. Oí un chiflido. Volteé mi mirada hacia Link, quien volvió a chiflar hacia el bosque.
¿Para qué chiflaba?
Mis respuestas llegaron tras ver la sonrisa de Link y un lobo aparecer con dos muslos de carne. Link se agachó y acarició al lobo felizmente. Cogió los dos muslos de carne y se acercó a la fogata junto al lobo.
Ahora que estaba cerca, pude apreciar que se trataba del lobo de Twilight Princess. El lobo se apareció frente a mí y me olfateaba las piernas y el cabello. Ladeó la cabeza, cosa que me pareció tierno. Por lo que me lancé sobre él, lo acaricié todo y lo apretaba con fuerza.
Parece que al lobo le agradaron mis caricias y se acostó boca arriba para que le acariciara la barriga, cosa que hice con mucho entusiasmo. Su pelaje estaba tan suave. Parecía terciopelo.
Tras cocinar la carne y comérnosla, el anciano dijo que regresaría al templo del renacimiento para buscar pistas acerca de mi "despertar" Jugué un rato con el lobo mientras Link hacia rondas y recogía más leña para el viaje, frutas y hongos. Todo era necesario.
La gigantesca y brillante luna se hizo presente en Hyrule, anunciando la noche. Link se sentó en una roca justo delante de la fogata en llamas. Frente con frente a mí. Los ojos me pesaban ya. Di un largo y fuerte bostezo. Link fijó su mirada en mí.
–Duérmete–me ordenó.
–Ni hablar–Negué–A saber, las diosas, lo que serás capaz de hacerme mientras duermo–Me abracé.
–No voy a hacer nada–Suspiró– ¿Crees que tengo tiempo para eso? –Me preguntó, a lo que yo negué–Entonces duérmete–Encajó la espada que traía en la tierra y fijó su vista en la luna–Yo voy a quedarme despierto un poco más–
Me acosté sobre el lobo y me acurruqué en él. Este, con su cola, me tapó los glúteos y parte de la espalda. Fueron solo cuestión de minutos para que cayera profundamente dormida.
-Link´s Pov-
La sentí dormitar. Dejé de mirar la Luna para observarla. Tenía un cabello blanco plateado, un cuerpo de Diosa o sirena, increíble la belleza que poseía. Su voz era dulce, pero inspiraba respeto. Sus ojos son azules como el cielo. A pesar de ser llamada bruja, más bien parecía una rosa, un ángel, una estrella.
No es que me gustara, para nada. Simplemente era linda…muy linda. Sacudí la cabeza para despejar mi mente. Me concentré en observar el fuego consumir la madera. Mañana sería un día muy difícil. Apagué el fuego con algo de agua que tenía en una botella. Me acomodé en el suelo y me recosté sobre la roca en la que estaba anteriormente sentado. Coloqué mi espada entre mis piernas. No se sabía cuándo iban a atacarnos.
Por suerte, era muy delicado para los ruidos. Cerré los ojos y a los minutos ya estaba dormido. Hoy había sido el día más raro de todos.
Este es el final de este cap. No olviden comentar, acepto críticas. Besosss a todosss
