AKARIN!
Hái! El final de Yuru Yuri está apenas comenzando!

Chinatsu Yoshikawa abrió los ojos y se encontró con unos ojos rojos, antes llenos de vida y alegría; ahora llenos de odio y la maldad más profunda.

—Akarin; creo que has despertado, Chinatsu-chan…

—¿A… Akari-chan?

Poco a poco fue recobrando sus sentidos y se dio cuenta que estaba atada a una mesa de operaciones con fuertes esposas. Llevaba puesto su uniforme de la secundaria (demasiado pequeño para una adulta y eso le daba un toque endiabladamente sexy). Su "amiga" se acercó a ella y la besó.

—¿Recuerdas cómo me robaste mi primer beso, Chinatsu-chan? No fue ni la mitad de divertido que esto (para mí; imagino que para quien lo haya visto fue de lo más gracioso). Da igual, bienvenida. Esta noche —sus labios se acercaron a su oído. —Esta noche morirás de esta forma —dijo con un susurro.

—Akari-chan ¿por qué?

—¿No te contaron Kyoko-chan y Sugiura-senpai? Bueno… —desabotonó su blusa sin delicadeza y acarició sus pechos. —Mi presencia ha sido tan débil desde tu llegada que creo que no les hice la impresión lo suficientemente fuerte. Te contaré: el gobierno me secuestró y me convirtió en una asesina; una artista de la muerte. Eso y también una psicópata.

—¿Por qué?

—La falta de presencia es vital para los asesinos del gobierno. Tiene que hacerte invisible y con una presencia como la mía… aunque me sorprende eso de Kyoko-chan. Ella era irritante, pero muy leal. ¿Acaso no les contó que Akari viene por ustedes? Imagino que no…

Chinatsu luchaba por liberarse, pero las esposas estaban demasiado apretadas.

—Akari, por favor… somos tus amigas…

—¿Ah sí? Bueno, tienes razón. Lo fueron cuando Akari todavía era Akari; pero Akari ahora no es Akari y sólo recuerda cómo la ignoraron. Por tu culpa perdí el papel protagónico.

Una lágrima recorrió el rostro de Chinatsu.

—¿Qué pasa, Chinatsu-chan? Lamentas que tu odiosa forma de ser no pudo traerte el amor de tu amada Yui-senpai? Triste, triste en verdad —dijo la pelirroja con malicia mientras escogía con qué cuchillo comenzaba con su trabajo.

—No bromeaba… Kyoko-senpai no bromeaba…. —decía llorando.

—¿Les contó? Akarin! Ya tengo más presencia que antes. Nota mental para Akari: el miedo te da más presencia que la lindura.

Chinatsu se estaba híper ventilando. Akari la miraba indiferente.

—Y dime, Chinatsu-chan., si Kyoko-chan y Sugiura-senpai les contaron la verdad, ¿por qué no hiciste algo inteligente y te uniste a ellas? Estar juntas era tu mejor oportunidad de sobrevivir.

—¿Y TÚ TE LA TOMARÍAS EN SERIO A ELLA? Creí que era otro de sus estúpidos juegos, que quería asustarnos pero…. DEBÍ SABERLO; DEBÍ SABER QUE POR TANTO QUE AME A KYOKO SENPAI, SUGIURA-SENPAI NO PARTICIPARÍA EN UNA BROMA TAN ENFERMA!

Akari sonrió movía la cabeza decepcionada.

—Bueno, les daré un mes más para juntarse. Tal vez tu cadáver haga que las demás por fin reaccionen. Dime, ¿quién más escuchó?

—Todas: Ikeda-senpai y su gemela, Nishigaki-sensei, Matsumoto-senpai, Himawari-chan y Sakurako-chan. Yui-senpai también, pero ninguna tomó en serio a esas dos.

Chinatsu lloraba e hipaba imaginando su horrible destino. La pelirroja tomó un anuario.

—¿Recuerdas el día que recordamos una pelea que tuvimos de niñas sobre esa niña egoísta que fue humillada por Yui-chan?

—¿Eso qué tiene que ver?

—¿Lo recuerdas o no?

—Sí…

La asesina le mostró la foto ampliada. Chinatsu se sorprendió al verse de pequeña. Casi no podía verse, pero Akari la había marcado con un círculo rojo.

—Pensé que te gustaría saber algo nuevo de ti misma antes que Akari termine su trabajo. Tranquila, querida Chinatsu-chan. Terminará antes que te des cuenta.

Lo último que escuchó Chinatsu fue un susurro diciendo "Akarin".


Ayano y Kyoko estaban abrazadas en su sofá temblando. El plazo de Akari se había acabado la noche anterior y ninguna de sus amigas les creía; la reputación de Kyoko era algo a tener en cuenta, pero a nadie se le ocurrió pensar que ella bromearía con algo así. Temían por sus vidas ahora que no tenían el apoyo de otras; pues sabían que Akari tenía razón: sólo unidas tendrían una mínima posibilidad contra Akari. Sonó el timbre.

—KYOKO, AYANO, ABRAN LA PUERTA!

Las Sugiura corrieron a abrir cuando reconocieron la voz de Yui.

—¿Qué pasa, Yui?

—El periódico —dijo pasándoles el diario.

CHICA ASESINADA POR ORGANIZACIÓN DESCONOCIDA; EL TRABAJO DE UN PROFESIONAL:

La joven Chinatsu Yoshikawa apareció muerta en una bodega de la empresa para la que trabajaba ayer a la media noche. Tenía un cuchillo clavado en el corazón y otro en el cuello. La policía aún evalúa el móvil del asesinato; pero algo está claro: no sufrió, el asesino sabía lo que hacía.

"Es un crimen horrible" declara el detective Tarou Fukanaga. "No entendemos nada del caso, el expediente de la chica estaba completamente limpio y no sabemos de nadie que le guarde rencor. Además, encontramos un mensaje escrito con la sangre de la chica: AKARIN. De momento estamos investigando si son las siglas de alguna organización o algo por el estilo. Lo único que podemos hacer es rogarles a todos que anden con cuidado y traten de llegar temprano a casa."

La víctima estaba vestida con su antiguo uniforme de secundaria y alguien le puso su antiguo carné escolar en su cartera (la que se encontró en su blusa). Todos estos hechos desorientan aún más a la policía, que no ha encontrado ninguna pista sobre el misterioso asesino. "Repito que la persona que hizo esto, sabía lo que hacía. No se encontraron pruebas que puedan llevar a un sospechoso y de momento tenemos las manos atadas."

La mangaka tembló del horror y abrazó a su esposa con fuerza. Yui era la misma imagen del miedo.

—No bromeaban, ¿verdad? Ella realmente viene por nosotros. ¿DEMONIOS, QUÉ HACEMOS?

Si había algo que podía asustar más a Kyoko, era ver a Yui perder el control. Ella, que siempre daba la solución para todo, ella que era la persona más racional que conocía.

—Llamémoslas a todas una vez más —dijo Kyoko al fin. —A estas alturas ya todas sabrán que no es ningún chiste. Dios mío… ¿Qué pasó contigo, Akari?

Todas se quedaron en silencio. El miedo se podía respirar en el aire. El juego de Akari ya había tomado una víctima. ¿Cuántas sobrevivirían ante la ira de una asesina del gobierno?