Capítulo 2: Relaciones

Se fueron de la madriguera al callejón Diagon a visitar a Fred y George para saber cuando era la fecha exacta de la boda entre Bill y Fleur, ya que ellos tenían mas contacto con Bill y para coger dinero de Gringotts. Se aparecieron enfrente del caldero chorreante (Ginny se sujetó a Harry, ya que ella no sabía aparecerse) y pidieron a Tom dos habitaciones para pasar allí la noche.

Paseaban cuando vieron a Draco Malfoy dirigirse al callejón Knockturn. No les extrañó verlo allí, al fin y al cabo ahora era un mortífago y seguramente iría a comprar artilugios mágicos malvados para conseguir sus oscuros fines.

Al fin llegaron a la tienda de los gemelos Weasley, abarrotada de estudiantes como siempre. Las estanterías estaban llenas de artículos de broma, lo suficiente como para satisfacer todas las maquiavélicas ideas de los estudiantes. Sin embargo aquel colegio donde esos estudiantes pensaban realizar sus travesuras no iba a ser el mismo desde la muerte de Dumbledore, el mejor director que jamás tuvo y tendrá Hogwarts. Buscaron a Fred y George, los hallaron dando explicaciones a un niño de unos 8 años sobre como usar las varitas de broma.

- ¡Hola chicos! ¿A qué se debe esta maravillosa sorpresa? – bromeó Fred

- Venimos para saber que día será finalmente la boda de Bill – dijo Ginny distraida mirando un caldero con un líquido negro dentro.

- Pues como ya sabrás de sobra querida hermanita – dijo George mientras trataba de ocultar el caldero con el cuerpo y Fred lo tapaba con un trapo – le dijimos a papá y a mamá que le enviaríamos una lechuza cuando lo supiésemos y ellos os lo dirían a vosotros. – terminó de malas maneras.

- Y por si tú no lo sabías nos hemos ido de casa para ayudar a Harry a encontrar a Voldemort para destruirlo – dijo Ginny tranquilamente mientras observaba como Fred y George trataban de comprender lo que acababa de decir Ginny.

- ¿Qué es eso de vas a buscar a Voldemort? ¿Y el colegio? ¿Lo saben papá y mamá? – preguntó Fred.

- Pues que no vamos a volver al colegio porque creo que es mas importante la destrucción de Voldemort y sí, lo saben papá y mamá y están más o menos de acuerdo.

Hermione, Ron y Harry observaban la conversación en silencio. Fred tenía una pinta extraña, entre orgullo y miedo y George miraba al frente y movía la boca como para decir algo, pero de ella no salía ningún sonido.

Al fin George habló:

- Bueno, eso no es asunto nuestro, es tu decisión, ya eres lo suficientemente madura como para decidirlo, ¿No Fred?

- Sí, y espero que sepas lo que haces, el colegio es importante.

- Mira quienes fueron a hablar, los que dejaron a mitad un curso para abrir una tienda. – dijo Ginny empezando a molestarse.

- Sí pero es diferente, nosotros teníamos muy claro que nuestro lugar era este y no Hogwarts.

- Y el mío es junto a Harry – zanjó Ginny.

- Bueno, ¿Cuándo es la boda de Bill? – preguntó Harry para desviar el tema.

- El 2 de septiembre – dijeron a la vez los gemelos sin mucho entusiasmo.

- Vale pues nos veremos entonces, tendréis noticias nuestras, ahora tenemos que irnos porque sino nos van a cerrar Gringotts. – Comentó Ron.

- Gringotts no cierra Ron, te lo dije esta mañana de camino, ¿es que no escuchas nunca? – dijo Hermione irritada.

- Lo siento, pero no tengo la misma capacidad que tú Hermione, así que disculpa si no quiero pelear otra vez, pero yo me marcho – dijo Ron mientras cogía su abrigo y se dirigía hacia la puerta.

Todos se quedaron callados. Era poco normal en Ron ese tipo de actuaciones. Hermione salió corriendo detrás de él y los demás se miraron con complicidad.

- Será mejor marcharnos – dijo Harry tras un rato sin poder hablar.

- Sí, hasta pronto. – dijo Ginny.

- Nos veremos en breve – suspiró Fred.

Harry Y Ginny salieron buscando a Hermione y Ron. Los encontraron en una esquina cerca de la tienda de Olivander. Ron salía con el rostro muy raro y limpiándose la boca y Hermione con cara de preocupación y mirando fijamente al suelo. Ni Harry ni Ginny les preguntaron nada, sabían que no les iban a contestar en ese momento, así que dejaron pasar el tema y se dirigieron a Gringotts hablando de quidditch. Ron y Hermione no decían nada, iba cada uno por su lado.

Al terminar de sacar dinero se dirigieron al Caldero Chorreante para cenar, ya que habían pagado cena y desayuno para su estancia allí. Mientras cenaban Hermione y Ron parecían volver a hablarse.

- Los gutús son plantas acuáticas que viven en la zona del ecuador – decía Hermione.

- Te digo que no Hermione, mi tío tenía un gutú y era un animalillo de campo. Además tengo un libro arriba que habla sobre ellos, así que no te pongas más en ridículo. – contestó Ron cabezonamente.

- ¿Sí? Pues a ver si con tu pequeño cerebro habrás leído mal, los animales de campo que dices son los gurús. Y si no sube a verlo – le desafió Hermione.

Se miraron unos instantes desafiadoramente y subieron a la habitación de Harry y Ron.

Ginny y Harry terminaron su cena tras comentar que ya era hora de que se peleasen que nunca habían durado tanto sin discutir.

Al llegar arriba se despidieron con un dulce beso y cada uno se fue a su dormitorio. Al llegar, Harry abrió la puerta sigilosamente para ver si ya habían salido de allí, pero se sorprendió de lo que vió y se dirigió corriendo a la habitación de Ginny.

- Cariño, ¿puedo dormir contigo? Mi habitación está ocupada. – dijo Harry intentando que no se le notase en la cara la sorpresa de lo que había visto momentos antes.

- ¿A qué te refieres? ¿Aún no han salido Hermione y Ron? Tranquilo, dentro de poco Hermione vendrá a dormir, no se suele acostar muy tarde. – dijo Ginny despreocupadamente.

- No es eso – dijo Harry decidiendo si contárselo o no – es que Hermione ya está en la cama – terminó Harry sin poder creer lo que decía.

- ¿Cómo? ¿Es que se ha cogido otra habitación? Anda que ya le vale dejarme sola….

- Ginny, con lo lista que eres y lo tontita que eres a veces. Ron y Hermione estaban en la misma cama. Los he visto haciendo el amor.

- ¿¿¿¿Qué???? Hermione y mi hermano???? Pero, ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué?

- Pues yo estoy tan sorprendido como tú. Mañana hablaremos con ellos. Ahora vamos a dormir que tengo sueño – dijo harry sabiendo que aquella noche poco iban a dormir.

- De eso nada cielo, ¿sabes? Mi hermanito me ha dado la mejor idea que me ha dado nunca – dijo Ginny desnudándose.

A Harry se le cortó la respiración, no se podía mover y se ponía cada vez más nervioso. Lentamente Ginny se fue acercando y le fue quitando la ropa mientras le besaba el cuello. Harry no podía más, la cogió y la llevó a la cama. Allí terminaron de desnudarse y las respiraciones cada vez eran mas profundas. Harry recorría cada parte del cuerpo de Ginny con la boca, saboreando cada recoveco y escuchando sus gemidos. Entonces Ginny tomó las riendas, le dio la vuelta a Harry con un movimiento seco y empezó a lamerle el miembro, de punta a punta. Harry ya no podía más en sí mismo y entonces la cogió, le dio la vuelta y le metió su sexo al de ella poco a poco, para no hacerle daño ( ya que era la primera vez de ambos) hasta que finalmente entro hasta el fondo. Comenzó a moverse, notando cada suspiro de Ginny, cada gemido le hacía enloquecer y entonces llegaron los dos juntos al clímax. Se durmieron juntos, desnudos bajo las sábanas mientras se acariciaban y Harry sentía que ahora la quería más aún.

Un gritito los despertó. Hermione acababa de entrar a la habitación y había descubierto a Harry y a Ginny tapados sólo de cintura para abajo.

- ¿qué… qué habéis hecho? – Preguntó Hermione cerrando la puerta tras ella con el pestillo para que no entrara Ron.

- Lo mismo que tú – contestó Ginny con una sonrisa.

Bueno, este capítulo ha estado interesante, no creeis?? No apto para menores de 13 años, jajaja.

Decidme que os parece dándole al "go" para poder mejorar las cosas que no os gusten. Aunque espero que os haya gustado.

Intentaré no tardar mucho hasta el próximo capítulo. Un beso!!!