Ninguno de los Personajes de Alicia en el país de las maravillas me pertenece, así como la historia original en la que se basa este fic :)
III
- Si quieres avanzar, ¡A través de mi tendrás que pasar!
Me sobresalté al escuchar la voz, es decir, fue repentina y hablaba muy gravemente.
- Mm... ¿Disculpe? -dije ya que no había identificado el lugar del que provenía la voz
- ¡Aquí abajo niña! ¿Acaso estas ciega?
Miré hacia abajo y ahí estaba, nada más y nada menos que una puerta... ¿Estaba soñando acaso? ¿Me había dormido recogiendo fresas? ¿O me había dormido y todavía no salía de mi cama? De cualquiera de las dos maneras mi madre me regañaría de lo lindo.
- Mm... Señora... ¿Puerta?
- ¡Hm! Que mal educada ¡Soy un señor! ¡Y mi nombre es roble!
- Claro... -no faltaba más, la puerta era un él y tenía un nombre muy lógico- Entonces dice que debo pasar por usted para llegar a... ¿A dónde se supone que llegaré?
- ¡Pero qué niña! ¡Primero ciega, luego descortés y ahora torpe! ¿Qué acaso no te das cuentas que estas en Wonderland? O mejor dicho ¿En una de sus entradas?
Ahora él estaba siendo descortés.
- Disculpe pero no lo sabia... Así que Wonderland... -sabía que el estudio de la geografía no era mi fuerte, pero jamás había escuchado de ese país-cuidad, lo que fuera, antes
- Así es
- Entonces si paso a través de usted...
La mire detenidamente... ¡Pero claro Alicia! ¡Por supuesto que eres torpe! ¿Cómo vas a pasar por una puerta de apenas 15 centímetros de alto?
- ¡Mm! Disculpe, pero ¿Cómo se supone que pase a través de usted?
Sabia que me arriesgaba a que me insultara de nuevo, pero tal vez él podía hacerse... ¿Grande?
- Estas segura que eres... ¡Claro! ¡Por supuesto que no eres de aquí! Entonces lo siento, pero si no sabes cómo pasar, entonces ¡Yo tampoco te lo diré!
- ¡Oh vamos! ¡No puedo volver a trepar por donde he caído! ¡Usted es mi única esperanza de seguir avanzando!
- ¿Te has caído aquí? Pero hay que ver que chica más tonta... ¿Quién cae por accidente en un lugar como Wonderland?
- Yo estaba con el conejo... -más bien persiguiendo al conejo-persona-lo que sea...
- ¿Estabas con Twisp?
- Eh... -¿Así se llamaba?- Sí -al menos la información reciente le había hecho cambiar de opinión y hablar de otra cosa que no fuera mi torpeza
- ¿Acaso tienes asuntos con la reina, muchacha? -¿Con quién? ¿Y por qué lo decía con lastima?
- Esto... ¿La reina?
- Tal vez no sepas quién es o dónde estás, pero si viniste con el conejo, será mejor que te des prisa, él siempre va tarde y no es bueno hacer esperar a la reina
- T-tiene razón -seguirle la corriente es el mejor plan- ¿Cómo puedo pasar entonces?
- Ese maldito -supongo que se refería al conejo, no parecía tenerle en mucha estima- al menos podría haberte llevado todo el camino hasta ella en lugar de tirarte aquí para causar problemas
- Lo siento
- ¡Hm! Al fondo de la sala hay una mesa de la mesa coge de ella la botella y pon un trozo... O una miga en tu bolsillo, del pastel que hay
- ¿Una miga?
- Lo entenderás cuando bebas la botella... Y date prisa recuerda que estás haciendo esperar a su majestad -también lo había dicho con desprecio
¿Qué pasaba exactamente en este lugar?
IV
Me encogí de hombros internamente y me dirigí a la mesita que me había indicado la puerta. Tomé un trocito muy pequeño del pastel y lo metí en uno de los bolsillos de mi delantal. A continuación tomé la botella y la destapé. Cuando bebí de ella sentí una sensación extraña en todo mi cuerpo y lo único que sabía era que al momento siguiente tenía el tamaño adecuado para pasar por la puerta.
- Perfecto, ahora pasa rápido y cuando estés del otro lado come el trozo de pastel que tomaste... Si te quedas así de pequeña en Wonderland no durarás mucho
- ¿A qué te refieres?
- ¡No hay tiempo para eso date prisa! La reina espera... Es toda la ayuda que te daré... Ni siquiera es mi deber hacer esto...
Me apresuré por la puerta diciendo unas gracias por la ayuda... Realmente la puerta era muy buena para quejarse de las cosas.
Cuando salí de esa curiosa habitación con una aún más curiosa puerta, me encontré de lleno con una capa verde que me cubría por completo y en las alturas podía vislumbrar unos árboles que desaparecían entre las nubes, no era capaz de ver el final. Entonces recordé que debía comer la miga de pastel que había tomado de la mesita. Cuando la probé mi cuerpo dolía, se estiraba y crecía. Quedé tirada de espaldas en el suelo hasta que la sensación de dolor pasó y entonces me levanté. Pude observar con mejor detalle el lugar en el que había entrado. Había hongos de diversos colores árboles preciosos que combinaban con los colores de los hongos, desde verdes hasta un rosado pálido y algunos tenían pintas de calipso y violeta, por no olvidar el dorado. El pasto crecía hasta mis rodillas y había en camino en frente adornado a ambos costados de rosas blancas.
- ¿Estará bien?
- La has visto levantarse ¿No?
- Pero ese proceso es doloroso...
- Pero parece que ya está bien...
Me sobresalté por las voces detrás mío, pero como miré disimuladamente alrededor y yo era la única persona, supuse que estaban hablando de mi, al menos una de ellas parecía preocupada.
- Yo creo que ya es hora de volver a casa Tweedeldee
- Pero...
- ¡Sabes cómo se pone cuando no le hacemos caso!
- ¡Esperen! -Cuando me di cuenta de que se irían dejándome sola en ese lugar sin nada más que hacer que encontrar a la reina les hablé sin darme cuenta y por supuesto que las asusté- ¡No se vayan! -lo único que alcancé a ver antes de que se fueran, fue un reflejo de calipso y violeta, igual que los árboles, un pequeño brillo bajo el sol
Así que seguí el brillo...
Corrí lo más rápido que dieron mis piernas detrás de los destellos hasta que llegué a una cerca, no más alta que mi cintura, de madera a todo lo largo hasta donde me alcanzaba la vista... ¿Debía pasar al otro lado? Ni idea, pero no tenía muchas más opciones, después de todo siguiendo los destellos me había perdido por completo y me había alejado del camino de las rosas. Mire detrás mío, solo había vegetación. La reja sería.
