Todos salieron al jardín y la escena era horrorosa, era el Dr. Oscuro el que cayó
del uno de los balcones de la mansión. Austria se acerco a Prusia para ver su estado.

-¿Él está…?- Alemania no pudo completar la oración.

-No - dijo Austria para tranquilizar a los invitados- sólo esta inconsciente,
despertará tal vez en un par de horas.

-Pe-pero ¿Por qué Oscuro se aventaría del balcón?- Lloró Italia.

-Hmmm… No creo que él se haya aventado a propósito, otra persona lo hizo – Romano especuló.

-Puede ser, pero… ¿Quién es el culpable?- Se pregunto Hungría.

De pronto aparecen América, Francia, Inglaterra, China, Japón, y Rusia bastante agitados,
preocupados por el golpe que se escucho.

-¿Qué ha sucedido?... – Gritó Francia al ver a Prusia en el suelo

-Seguro uno de ustedes fue- Dijo Austria señalando a los Aliados y Japón-, uno de ustedes
tiró a Prusia por el balcón.

-¿D-d-de qué estás hablando?- América se encontraba bastante nervioso.

-Lo veo pálido, Coronel. ¿Será que usted tiene algo que ver con esto?- Inglaterra dijo suspicaz.

-¡Azulino! ¿Enserio está dudando de mi? ¿Me cree capaz? ¿Cómo sé que usted no me
quiere usar de chivo expiatorio, eh?

-No me revires, Idiota. Digo, pudo haber sido cualquiera… incluso el Profesor Moradillo, El Señor
Blanco o los idiotas de Verdi y el Señor Escarlata.

- ¿Cómo puede hacer tales acusaciones?- Chilló China mientras Japón lucía pálido, Francia lo miraba
con odio y sorpresa y de la boca de Rusia se oía un "kol kol kol kol…"

- Señor Azulino, usted también está entre los sospechosos- Dijo Austria firmemente-. Llegaremos al
final de esto y descubriremos quien es el culpable, esto no se va a quedar así.

Austria ajusto sus lentillas y se dispuso a llevar a Prusia al vestíbulo, España y Francia ayudaron.
Tenían que descubrir quién tuvo la culpa mientras Prusia recuperaba el sentido.