3 Mil Años en espera de un Amor.

Por Kiky-Usui


El Despertar.

----- Capitulo 1 -----

Ya habían pasado 2 días desde el descubrimiento de esa cámara la cual causó una gran polémica y expectación en todo el mundo, donde los 5 jóvenes eran los protagonistas.

El joven peliazul aún no había despertado, así que decidieron dejarlo en el departamento de Ren, quien era el único quien no tenía compañía.

Por una beca ellos 5 viajaron a hacer un trabajo a Egipto, pero realmente todos eran de procedencia japonesa, a excepción de Ren quien era de China, pero que sin embargo, estudiaba en Japón, y dentro de dos meses deberían volver con su proyecto finalizado.

En estos momentos todos estaban, en el cuarto que se le había asignado al joven, conversaban de lo que había sucedido hasta el momento y mientras tanto observaban al chico quien en esos momentos ocupaba la cama de la habitación, era increíble, a pesar de estar en un lugar oscuro y lúgubre, su semblante era radiante y su aroma que ahora impregnaba la habitación era dulce, era como un aroma a rosas mezclado con hiervas, sin duda embriagante, su piel pálida que tenia un lindo contraste con su cabello y color de raíces. Quizás el era para el faraón uno de las cosas más bellas que pudieron existir en su reino.

Todos discutían el como le harían cuando despertara, lo más probable era que su idioma fuera del antiguo Egipto, y de este no se tenia mucho conocimiento solo la escritura

- ¿Mmm… cómo creen que reaccionara? - preguntó Manta

- no creo que le haga gracia haber despertado 3.000 mil años después - dijo Lyserg

- ya verán, todo va a salir bien - exclamó Yoh

- esperemos a ver - acotó Lyserg

Después de aquella conversación habían trascurrido tres días y el muchacho aún no despertaba, todos iban con frecuencia a visitarlo, no sabían cuando despertaría, pero debía ser pronto ya que de ves en cuando se movía inquieto en sueños.

Era la mañana del quinto día desde que lo habían encontrado, Ren entró a la habitación junto con una bandeja, había intentado continuamente darle de comer, pero lo único que recibía era agua o derivados de esta, en la charola tría un plato de sopa, lo dejó en la mesita de junto, para posteriormente sentarse aún lado del joven.

- Mm… ¿Cuánto más vas a dormir? - preguntó en voz alta

- sngane - susurró el muchacho

- ¿sngane?... no conozco esa palabra -

- la… la… - exclamó el joven removiéndose en sueños - na…

- ¡oye cálmate! - exclamó Ren mientras tomaba su mano, al hacerlo, éste sintió un extraño escalofrío y a su mente llegaron extrañas imágenes

Estaba el hermoso Río Nilo, en la orilla estaba el joven peliazul sonriendo con sus pies en el agua, a su lado parecía estar el faraón.

Otra imagen, en el cielo comenzó a llover fuego, pronto en está, la imagen de un muchacho con alas negras como las de un ángel apareció, pero eran de color negro, el otro muchacho lo observaba desde el castillo del faraón.

Otra imagen, el muchacho estaba en la orilla del Nilo nuevamente, pero en su espalda se podían ver unas hermosas alas blancas, en su mano llevaba un báculo, al otro lado del río estaba el joven de alas de ángel pero negras. Era alto, su cabello era negro como la noche, largo hasta sus muslos, sus ojos azules como el mar en ellos se podía ver un odio profundo, pero su mirada se suavizaba cuando esta se enfocaba en el ángel de alas blancas. El faraón lo retenía, quería que no fuera que algo le sucediera, pero el ángel sólo le sonrió.

Pronto Ren despertó, el muchacho ya se había calmado, lucía agitado ¿Qué fueron esas imágenes? No lo entendía¿tenían algún significado? y ese muchacho, se parecía mucho a los dibujos, pero sus alas eran diferentes… no podía ser que los egipcios se equivocaran en sus dibujos… ¿o si?

- ¿Ren…? - oyó su nombre desde la entrada de la habitación.

-pasa Yoh -

- ¿sucedió algo? -

-no, nada, solo que parece que tenía una pesadilla -

- Mmm… te venía a avisar que suspendieron la excavación para una semana más, al parecer el temblor removió algunas cosas, así que están solucionando eso primero -

- ya veo -

- quizás despierte hoy -

- ¿por qué lo dices? -

- mira - e Yoh apuntó al joven quien había comenzado a abrir los ojos con pesadez

- está… - exclamó Ren quien lo quedó mirando sorprendido

- …despertando - completó Yoh

El joven abrió sus ojos con lentitud, dejando ver sus ojos negros brillantes como la noche, se sentó sobresaltado, mirando todo a su alrededor, su expresión dejaba ver que estaba desorientado, luego su vista se fijo en los otros ocupantes del lugar, al hacerlo se asustó e inmediatamente coloco, una almohada frente a el, como queriéndola ocupar de escudo…

- Hola - lo saludó Yoh.

- A kate shavadi… demo mideo goma koecha… koecha vadi… - su voz era relajante, entre un tono dulce y melodioso, pero en esos momentos sonaba asustada.

- ¿entendiste? - le preguntó Yoh a Ren, quien era el que más sabía del antiguo idioma Egipcio.

- te diré tres cosas… uno: hablo muy rápido; dos: varías palabras no las conozco; tres: esta asustado… - dijo Ren.

- eso quiere decir que… - dijo Yoh.

- no entendí nada… -

- lo suponía -

- Oye... Oye - trató Yoh de llamar su atención - ¿estás bien? -

- … estar… bien… - contestó dudoso.

-¿nos entiendes? - preguntó Ren.

- entender… - repitió.

- creo que no - dijo Yoh.

- ¿no? -

- jiji es entretenido - exclamó el Asakura.

- entre… - pero colocó una mano en su frente.

- oye ¿estas bien? - le preguntó Ren acercándose a él. Al notarlo el peliazul se cubrió aún más con la almohada.

- bien… - dijo un poco dudoso.

- tú - y Ren lo apuntó - ¿estas bien? - trató de realizar mímicas.

- Mmm… - lo miró con atención, luego sonrió y bajo la almohada, para luego contestar con una sonrisa - estar bien -

- Creo que entendió -

- nos va a ser difícil hablar con él - dijo Ren.

- ¡Entender! - exclamó levantando los brazos con animo.

- jiji ¿Cómo te llamas? - le preguntó Yoh con unas mímicas un poco torpes.

- n…no… sa-sa…ber - trato de contestar en la lengua de los jóvenes.

- Creo que se llama Horokeu - dijo dudoso el ojidorado.

-¿Cómo lo sabes? -

- en el sarcófago que encontramos había un gravado… ahí aparecía un nombre… creo que es de él… -

- es un nombre extraño…. Digámosle Horo-Horo - dijo con una sonrisa Yoh.

- ¿Ho…? - eso oyó a un dudoso peliazul.

- tú… - Yoh lo apuntó… - Horo-Horo - el joven solo sonrío.

- ten, debes tener hambre - y Ren le acercó la bandeja que había traído hace poco, Horo-Horo vio con curiosidad lo que le entregaba, tomó la cuchara con precaución, la levanto a la vista de ambos.

- ¿ser… qué? -

- es una cuchara - le respondió Ren.

- ¿Cuchara? -

- dame - y Ren tomó la cuchara se sentó aun lado de él y la metió en la sopa, sacó un poco de esta para luego llevársela a la boca, como para demostrarle lo que debía hacer - ¿ves? -

- Mmm… - lo miró con curiosidad para luego abrir su boca, como pidiendo que le diera de comer… algo que los dos lo hallaron tierno…

- ¿Quieres que te la de? - exclamó Ren un poco avergonzado, el ojinegro asintió - pero… - no supo como, pero luego se dio cuanta que ya había comenzado a dársela, cada vez que Ren le daba un poco sonreía en agradecimiento, pronto terminó de darle todo.

- voy a llamar a los demás - después de decir eso Yoh salió de la habitación.

- está bien - respondió Ren,

- ¡Bien! - exclamó alegre el peliazul extendiendo sus brazos.

- parece un niño pequeño - pensó Ren al verlo sonreír con ingenuidad,

- ¿puedes caminar? -

- ¿Caminar? - preguntó dudoso.

- ven - y Ren lo llamó a su lado cuando se había puesto de pie, no lo dudo y se acercó, pero cuando trató de ponerse de pie se tambaleo para luego caer al suelo - ¿estas bien? - dijo el ojidorado arrodillándose a su lado.

- T-T biiieen - respondió con cascadas en sus ojos.

- no estas bien - dijo con una sonrisa, hasta el mismo se sorprendió, no era alguien muy sociable, ni que sonriera a menudo, pero no pudo evitarlo.

- ¿no bien? -

- ven, te ayudare - y con dificultad el peliazul se puso de pie, apoyándose del ojidorado, eran casi de la misma estatura, solo que Horo-Horo le ganaba por un poquito - avanza - dijo guiándolo con sus manos tomadas abundándolo a caminar.

- ¡Avanzar! - dijo feliz.

Ren lo encaminó a la sala de estar, donde le indicó que tomara asiento, el joven lo obedeció sin dudar, él ojidorado aún no comprendía el por que confió en él con tanta facilidad, al principio se vio asustado, pero luego ya no.

Sin darse cuanta sus amigos ya habían llegado.

- Hola Ren - oyó la voz de Manta.

- Hola Manta -

- ya despertó - exclamó Lyserg emocionado, en un acto de inocencia el ojidorado se ganó tras Ren un poco asustado en ese momento entraron Chocolove e Yoh.

- órale ya despertó - dijo el moreno y con rapidez se ganó frente a Horo-Horo quien estaba aterrado por la aparecían del nuevo personaje, por eso se apegó más a Ren.

- Choco lo estas asustando - lo regañó Ren.

- ¿Qué¿Quién se asustaría de mi hermosura? - después de un prolongado silencio todos levantaron la mano a excepción de Horo-Horo quien estaba ocupado en tener los ojos cerrados y no apartarse de Ren.

- T-T mal agradecidos -

- jiji creo que aprende rápido -

- Horo-Horo ellos son mis amigos - le decía Ren para calmarlo.

- ¿Horo-Horo? - preguntó Manta.

- Se llama Horokeu, Ren dijo que lo había visto en el sarcófago, pero suena más bonito Horo-Horo - dijo con simpleza Yoh.

- ya veo - dijo Lyserg viendo como el peliazul estaba ahora frente a Ren escuchando atentamente lo que este le decía.

- ¿entendiste? -

- entender - dijo con una sonrisa.

- se dice: entendí -

- ¿endendi? -

- entendí - lo corrigió.

- entendí -

- bien, el es Lyserg - y apuntó a Lyserg y este en ves de ver al susodicho observo el dedo de Ren, para luego alzar su mano.

- Lyserg - y puntó al suelo - Lyserg - y apuntó al Techo.

- no, espera - lo detuvo Ren.

- jeje - rieron la mayoría.

- él, es Lyserg - ahí recién el ojinegro lo miró para luego sonreír - el es Manta - y señaló a enano - y él… -

- Chocolove, pero me dicen el labios de Guachinango - al verlo Horo-Horo automáticamente se ocultó tras Ren.

- ¡No lo asustes! -lo regaño Ren.

- cálmate Ren, era broma - dijo nervioso Chocolove.

- ¿Ren? - exclamó mirando al ojinegro, el peliazul.

- yo soy Ren -

- Ren - dijo con alegría.

- y él es Yoh -

- ¡Ren! - dijo contentó sin tomar importancia.

-T-T me ignoro - dijo Yoh con cascadas en los ojos.

- Yoh… - exclamó Horo-Horo mirándolo.

- no lo hizo - dijo Ren.

- me muero de sed, regreso enseguida - y Manta se fue a la cocina, no tardo más de 3 minutos cuando Manta regresó con un baso de agua.

- mira Horo-Horo te traje esto… - pero se tropezó con la alfombra dejando caer todo el contenido sobre el regazo del joven peliazul.

- pruuurrr - dijo tiritando, recién había despertado y su cuerpo se estaba aclimatando hace poco, por lo cual ese toque de agua lo sorprendió y lo hizo tiritar, no era que fuera friolento, todo lo contrario, pero su cuerpo recién despertaba después de 3 milenios en letargo.

- Manta cuidado… - dijo Chocolove.

- perdón… ¿estas bien Horo? -

- bi bi bi bi-en - respondió como pudo- ¿qué se-ser e-eso? -

- es agua - dijo con calma Ren mientras se ponía de pie.

- ¿A-agua? -

- parece que estaba fría el agua - opinó lyserg.

- perdón, le eche un poco de Hielo - respondió Manta.

- ¿fri-fria? -

- Ren llévalo a que tome un baño y así recupere el calor - dijo Chocolove.

- esta bien - y Ren ayudó a ponerse de pie a Horo-Horo y encaminarlo a la habitación del primero, al entrar Ren lo dejó sentado en la cama, se alejó para buscar en de sus cajones alguna ropa que le quedara bien. Mientras que el peliazul miraba todo con curiosidad.

- Ven, vas a tomar un baño - dijo Ren dejando algunas ropas aún lado del ojinegro para luego guiarlo al baño.

- ¿baño? -

- si te sentirás mejor si lo tomar - lo dejó sentado aún lado de la tina donde comenzó a llenarla con agua, al mismo tiempo que esta se llenaba de burbujas maravillando al ojinegro, con cuidado tomó algunas.

- ¿qué ser? - preguntó alegre.

- son burbujas -

- bur… bujas -

- Si y se dice ¿qué es? -

- ¿Qué… es? -

- si - pronto la tina se llenó para ser ocupada - debes quitarte la ropa -

- ¿ropa? - bien el ojinegro no tenía la menor idea, así que Ren un poco ruborizado comenzó a desvestirlo.

- ¿ropa? - preguntó tomando la polera que Ren le había quitado.

- si, eso es ropa - pronto tomó la polera que Ren llevaba puesta - ¿ropa? -

- si -

- ahora debes quitarte el pantalón - dijo Ren.

- ¿pantalón? -

- esto - y tomó los del ojinegro, ahí entendió un poco y comenzó a quitárselo, inmediatamente Ren se volteo sonrojado, no sabía por que, pero le daba un poco de vergüenza verlo sin ropa, muchas veces él había visto a hombres, incluso mujeres desnudas y ninguno de esos casos le dio tanto nerviosismo como esta.

- Ren… - lo llamó el peliazul, el Tao trató de no mirarlo mucho y le indicó que se metiera a la tina y así lo hizo, donde pudo relajarse ya que las burbujas nublaban su visión.

- voy y vuelvo - y así el Tao salió en busca de una toalla, pero se encontró con Yoh.

- Ren -

- ¿Qué sucede? -

- Hao… él, está aquí -

- ¿Qué? -

- si, se entero del accidente de la pirámide, pero lo peor es que el piensa que nos trajimos algo sin aviso, vio el altar y le extraño que no hubiera nada -

- ¿Qué haremos? -

- no lo sé, pero trata que el tatuaje de Horo-Horo no se vea -

- bien -

- le diré que es un amigo de la universidad e aquí, que tuvo un accidente y perdió la memoria -

- ¿te creerá? -

- lo dudo, pero nos servirá para ganar tiempo -

- bien voy con Horo de nuevo -

- si -

Luego de eso Ren tomó la toalla y volvió al baño, donde encontró al peliazul jugando con las burbujas, es verdad, lo de la abnecia no era falso ya que al parecer había olvidado muchas cosas o talvez se sellaron cuando aquel signo apareció en su pecho.

- burbujas - decía mientras trataba de reventarlas - ¡vuelan! - exclamó feliz.

- …. - Ren solo se quedo mirando la escena, varias burbujas flotaba en el aire ya que Horo-Horo las había lanzado al techo, sin querer volteo y se percato de la presencia de Ren.

- Ren… Burbujas - exclamó Feliz.

- ¿Cómo estas? -

- ¡Bien! - contestó alegre.

- bien - y se acercó, tomó una botella de color celeste, la cual contenía un liquido transparente el cual dejo caer en la cabeza del ainu

- friiiiiaaaaa - dijo mientras arqueaba la espalda ya que el contenido de la botella comenzó a bajar por su esta.

- listo, será mejor que salgas y te seques -

- ¿secar? -

- si -

- bien - y comenzó a ponerse de pie, Ren elevó la toalla ala altura de sus ojos para no ver nada, cuando sintió al peliazul junto a el lo envolvió en la toalla.

- ven, tengo que cambiarte -

- si - y comenzó a caminar con la toalla amarrada a su cintura.

No se tardaron más de 10 minutos en vestir al peliazul, para luego volver con él al comedor, donde encontraron un ambiente cargado de hostilidad. Todos miraban al ahora presente hermano gemelo de Yoh con odio, por su culpa casi no habían conseguido la beca, además que le gustaba fastidiarlos y en la universidad los había dejando en vergüenza por sus continuas bromas, además que tenía un fuerte resentimiento con Ren por haberlo rechazado, si, a Hao le gustaba Ren, muchas veces le gustaba dejarlo acorralado, pero el ojidorado siempre se las arreglaba y lo dejaba con algún moretón.

Cuando Ren y Horo-Horo llegaron el pelilargo miró con curiosidad al peliazul quien se sintió incomodo y por acto reflejo se escondió tras Ren.

Horo-Horo tenía puesto unos pantalones negros con una polera de color burdeo de cuello alto y sin mangas, con unos zapatos negros, su cabello estaba sujetado por una pañoleta de color negro, dejando caer algunos mechones y en ambos brazos llevaba muñequeras de color blanco.

- ¿Quién es tu invitado Ren? - preguntó indiferente.

- un amigo de la universidad -

- Mmm… tienes buen gusto - exclamó dándole una mirada lujuriosa al peliazul quien se ocultó más tras Ren.

- no lo molestes Hao -

- que me lo diga él -

- no ves como esta - le alegó Manta.

- ¿Qué quieres? - le dijo de forma cortante Ren.

- estoy seguro que se trajeron algo de aquella excavación, quiero verlo -

- no nos trajimos nada flacucho pué, eres por fiado hombre -

- no les creo -

- teníamos a un amigo inconciente, además queramos salir ¿Crees que tendríamos tiempo para otras cosas? - le respondió Ren.

- Mmm… lo dejare pasar por ahora -

- ¡lárgate! - alegó Ren.

- bien… pero - se acercó a Ren quedando frente a él, el peliazul caminó hacia a tras.

- no lo molestes Hao - regañó Lyserg.

Sin mucho esfuerzo dejo atrás a Ren quedando frente a Horo-Horo quien quedó acorralado a la pared, en sus ojos se podía ver un poco de miedo.

- ¡Hola! -

- Ren… Ren - llamó el ojinegro.

- déjalo Hao - se oyó tras el pelilargo.

- ¿Por qué debería Tao? No me ha dicho nada -

- ¿no vez como esta?, o acaso eres ciego -

- ¿Qué? Solo se fue hacía atrás -

- ¡Ren! - lo llamó otra vez, pero aún más asustado.

- aléjate - y Ren lo alejó a la fuerza, quedando ahora el ente el ojinegro y el pelilargo

- vaya, veo que te interesa -

- lárgate y no te acerques más a él -

- bien, me iré, pero no te aseguro lo último - pronto Hao se alejó de Horo-Horo para dirigirse a la puerta - adiós -

- lo odio - soltó Ren cuando cerró la puerta tras él.

- miedo - soltó Horo-Horo cayendo arrodillado.

- ¿Estas bien? - le preguntó Lyserg.

- ¡bien! - dijo con una sonrisa.

- que bueno que no se desanima -

- Ren… - lo llamó Horo-Horo al no verlo cerca.

- aquí estoy - y se arrodillo a su lado, al verlo el ojinegro sonrío.

- Ren… ¿Yoh ser? - preguntó curioso.

- no, no es Yoh, es el hermano, Hao -

- ¿hermano? -

- si hermano, dos personas de la misma sangre con un padre y un padre en común -

- oh… ¿Ren hermano? -

- si, tengo una hermana -

- ¿hermana?... ¿Dónde? -

- esta en Japón, la conocerás pronto -

- ¡conocer! - exclamó feliz.

- voy a preparar la cena - exclamó Lyserg.

- yo te ayudo - y Chocolove lo siguió.

- voy a buscar, algo Yoh y manta cuídenlo -

- esta bien Ren -

Pasó quizás media hora, talvez menos, donde Yoh y Manta trataron de enseñarle algunas cosas, entre esas ir al baño, ya que de repente el ojinegro comenzó a hacer gestos extraños, Yoh dedujo que podía ser ya que cuando el se aguantaba mucho por estar en clases hacía eso.

La cena estuvo lista en poco tiempo y Ren había regresado con unos libros en sus manos, estaba buscando algunos con imágenes para poderle enseñarle algo al peliazul, pronto Chocolove comenzó a arreglar la mesa.

- ¿Dónde estabas Ren? - le preguntó Manta.

- fui a buscar algunos libros con imágenes -

- ya veo -

- si quieres te paso mi laptop con un programa de aprendizaje - exclamó Manta.

- sería de mucha ayuda -

- bien te lo traeré mañana -

- ¿Dónde está Yoh y Horo-Horo? -

- allí - y el enano apuntó a los sillones donde Yoh le entregaba sus audífonos al ojinegro quien se los probo, pero se asusto al escuchar la música por lo que se fue hacía a tras por el susto, cayendo de los sillones.

- jijiji ¿estas bien? -

- biiieeen - dijo con los ojos en espiral.

- jijiji -

- muchachos ya esta lista la cena -

- bien - dijo Manta.

- Horo-Horo ven - lo llamó Ren, con dificultad se puso de pie y con ayuda de Yoh se encaminó donde el Tao.

Ren lo sentó a su lado, mientras que Yoh y el resto tomaron los otros lugares, Lyserg había preparado carne con salsa blanca y puré, el cual tenía dos hojitas verdes como decoración

- gracias por la comida - dijeron todos, Horo-Horo miró con curiosidad los cubiertos que había en la mesa y la comida que tenía.

- Horo-Horo, mira esto se ocupa así - le Ren le hizo una demostración- vez -

- entendí -

- bien - pronto el ojinegro con un poco de torpeza tomó lo cubiertos y con algo de torpeza corto un trozo de carne el cual se lo llevo a la boca, pasando a manchar un poco su cara, todos lo miaban con curiosidad, era ver comer a un niño de 3 años ya que cada vez se manchaba más.

- jiji que desastre -

- espera - lo detuvo Ren, quien tomó una servilleta de género, con la cual comenzó a limpiar la cara de Horo-Horo con cuidado.

- mmm… - exclamó trataron de alejarse de la servilleta.

- quédate quieto -

- jijiji - comenzó a reír Horo-Horo por las cosquillas que le causaba la servilleta.

- listo - exclamó Ren.

- ¿por qué no le das tú de comer Ren?, solo por hoy - dijo Manta.

- pe… - iba a alegar.

- si quieren yo se la doy - soltó Chocolove.

- no te preocupes yo lo hago - soltó sin aviso el Tao.

- bien, será - se rindió el moreno.

- jiji háganlo luego por que parece que tiene hambre - dijo Yoh mientras veía como el ojinegro iniciaba un nuevo intento por comer.

- espera - lo detuvo el ojidorado, luego el Tao comenzó a cortar la carne y dársela al peliazul quien la recibía con gusto.

- Mmm… - saboreaba feliz la carne y el acompañamiento. Estuvieron así durante algunos minutos, cuando de pronto sintieron un extraño ruido para que luego se apagara la luz, la noche había caído hace ya un rato, todo el lugar quedo a oscuras, Horo-Horo se puso de pie asustado.

- ¿Horo-Horo? - lo llamó Ren.

- yo… no... - comenzó a decir aterrado.

- oye brody - exclamó Chocolove.

- Manta trae velas - exclamó Ren.

- si - pronto se sintió los pasos de Manta alejarse, para posteriormente un fuerte estruendo, donde Horo-Horo se abrazo a Ren.

- Horo-Horo - dijo un poco avergonzado.

- Oscuridad… no deber ser mayor a luz - dijo sin soltarlo.

- perdón me caí - anunció Manta.

- jiji ten cuidado brody -

- ¿Oscuridad¿Por qué dices eso? -

- Luz… Oscuridad - pronto cayó arrodillado.

- ¡Manta trae las velas pronto! -

- ya llegue - este prendió un para luego colocarla en la mesa donde vieron como el tatuaje de Horo-Horo brillaba entre la tela, parecía ido.

- ¿Qué le ocurre? - preguntó alarmado Lyserg.

- él es un ente de la luz y entremedio de la Oscuridad talvez… - medito Yoh.

- pero en la antigüedad no había electricidad - exclamó Manta.

- pero si la luz de la luna - dijo Ren -ahora hay muchos edificios que la obstruyen -

- es verdad - dijo Chocolove abriendo la cortina.

- "Y dejamos su esencia bajo la luna eterna de Gaia" - citó Ren - se referían a eso, el no debe alejarse de la luz por mucho tiempo -

- ¿pero en la noches de luna nueva? - preguntó Lyserg.

- aparece… - dijo en un susurró el ojinegro.

- ¿Quién? - preguntó Ren.

- ¿Quién? - repitió con ingenuidad el peliazul, pronto la luz volvió.

- ¿Qué sucedió? - preguntó Yoh.

- no lo sé - dijo Lyserg.

Después de eso Yoh y Manta se encargaron de limpiar la mesa y lavar los paltos que se ocuparon en la cena, por otra parte Horo-Horo estaba sentado en el sillón, se veía cansado, al parecer se estaba quedando dormido.

Ren conversaba con Lyserg y Chocolove, quienes analizaban la extraña actitud del peliazul, 3.000 años de permanecer en un lugar no era común, pero no entendían el por que estaba ahí.

- Luz… un ser de la luz - pensaba Lyserg.

- quiere decir que hay otro como el que es Oscuridad - exclamó Chocolove.

- no lo sabemos, talvez lo destruyo hace 3.000 años - comentó Lyserg.

- no lo creo, en los jeroglíficos que encontramos decía que ambos fueron sellados - comento Ren.

- quieres decir… - empezó Lyserg.

- que si Horo despertó, el otro también lo hizo - completó Yoh llegando a su lado.

- creen que hicimos mal - comentó Manta.

- no, los otros arqueólogos lo hubieran estudiado en un laboratorio y lo utilizarían para atrapar al otro - dijo Yoh - lo que hicimos estuvo bien, el no se merece eso… - y todos fijaron su vista en el ojinegro quien se había quedado dormido en el sillón con una de sus manos cerca de su cara, era increíble, a pesar de la edad que debería tener, lucía como alguien mucho menor donde lo que más resaltaba era su inocencia.

- ya es tarde, nosotros nos vamos - dijo Yoh.

- bien, nos vemos - se despidió Ren.

Ren y Horo-Horo quedaron solos en el departamento. El primero ordeno un poco la habitación donde se quedaría el ojinegro.

Luego despertó al ojinegro para poder llevarlo a su cuarto, aunque le salió un imprevisto con el cual no contaba.

- Horo-Horo, vamos te llevare a tu cuarto -

- no quiero quedar solo - dijo un poco adormilado, de a poco su manejo del lenguaje había mejorado considerablemente en unas horas.

- vamos es tarde -

- no alejar Ren - y lo abrazó como queriendo protegerse de algo.

- Horo - dijo un poco avergonzado el ojidorado.

- no alejar - pedió casi como una suplica.

- es… esta bien, dormirás conmigo - dijo rojo como un tomate.

- gracias -

Después de eso Ren llevó al peliazul a su cuarto en donde le dijo que se cambiara el pijama que le entregó, era de color celeste, mientras que el de el era color vino.

Pronto con una enorme sonrisa Horo-Horo se acostó en la cama de dos plazas de Ren seguido por el ojidorado.

- Buenas noches Hoto -

- buenas noches - dijo feliz y como niño chiquito se apegó a Ren tratando de refugiarse en su calor, pero esto hizo que a Ren se le subieran los colores.

- eres como un niño -

- ¿niño? - preguntó levantando la vista, para verlo a los ojos ya que había apoyado su cabeza en el pecho de Ren.

- es como una persona pequeña -

- ¿Manta? -

- no, él es… enano -

- nano -

- enano -

- ¿Ren niño? -

- no soy tan bajo - alegó.

- ¿Ren enoja? -

- no, no lo estoy - dijo más calmado.

- ¿Ren incomodo, molesto, triste? -

- no lo estoy, no te preocupes -

- Ren ¿estar bien? -

- si, lo estoy - diciendo eso Horo-Horo se acercó más al Tao, temiendo alejarse de él - mañana iremos a comprar ropa -

- ¿comprar? -

- Mmm… mañana lo entenderás -

- … Ren… - sin más el ojinegro se quedó dormido, por el relajante calor que despedía el cuerpo del Tao y su sutil aroma a frescura y seguridad.

Ren también comenzó a quedarse dormido, por la deliciosa sensación del calor del cuerpo de Horo-Horo mezclado con su sutil aroma de rosas con hierbas…

Continuara…


Perdón T-T me he retrasado con todo los proyecto... y lo admito a sido de pura flojera... por que los tengo listo en mi cuaderno... pero me a dado peresa pasarlos en limpio

Tratare de tenerles esta semana Atras hace 500 años y luego el sello del Dragón

Bueno no tengo mucho tiempo por lo que les agradesco de todo corazón a todas las personas que les a gustado este nuevo proyecto

Especialemte a:

alely, Hermanas LoCuack, MiDoRi, MARYAM-CHAN, juez, y a Sad.Whisper

Muchas gracias espero de corazón que este cap les guste... A mi me gusto ojala que a ustedes tambien

el siguiente se biene entretenido

Nos vemos... Se cuidan y dejen Reviews XD

Atentamente: Kiky-Usui