Los personajes ni la historia me pertenecen, pertenecen al gran Gene Roddenbery y a la maravillosa Kyliselle. Yo solo me adjudico la traducción
Advertencias: Este fanfic tiene contenido Spirk, o sea realación Spock/Kirk, así mismo reitero que el fanfic es género Angst, así que si no te gusta, no leas.
Brillante como el sol
Capítulo 2. Mentiroso
Spock caminó dentro del puente del Enterprise, su espalda estaba recta, aún más de lo normal, sus manos se unían severamente por detrás de esta. La tripulación le dirigió una respetuosa mirada cuando entró. Demasiado respetuosa. Ellos claramente habían sido notificados de su amnesia.
Spock pasó de largo a Kirk sentado en la silla del capitán, dirigiéndose a su propia estación en el puente, oyó a Kirk tragar. Las emociones mezcladas de Kirk, demasiado revueltas como para leer al instante y no se iba a tomar la molestia de analizarlas después, llegaron a Spock a través de su vínculo.
―Bienvenido de nuevo, comandante –Dijo Kirk con voz perfectamente profesional.
Sólo Spock, con una línea privada directamente a las emociones de Kirk, había sido consciente de la confusión que Kirk estaba sintiendo.
Spock no le hizo caso.
Tomando asiento en su puesto, se volvió y ofreció Nyota, que estaba sentada en la estación a su derecha, un gesto cordial.
―Teniente ―dijo, con lo que era para él calidez ―Le ofrezco mis felicitaciones por su participación en el incidente Narada, y por su promoción al cargo de Oficial de Comunicaciones.
Nyota pareció incomodarse un poco.
―¿Así que leíste todos los archivos que te envié? ―preguntó ella ―¿Estas informado de todo lo que ha pasado en el último año?
Después de una larga meditación, Spock había pasado horas leyendo todo lo que caía en sus manos.
―Sí. Creo que ahora estoy al tanto de todos los acontecimientos relevantes que se han producido en los once meses, dos semanas y cuatro días, dieciséis horas y veinte minutos desde mi última memoria.
Nyota asintió lentamente.
―siento mucho lo de tu madre ―dijo en voz baja.
La simple frase amenazó compostura de Spock más de lo que quería admitir. La meditación había revelado que su autocontrol se vio afectado por la amnesia. La lesión en su cerebro afectó capacidad para mantener sus propias y poderosas emociones bajo su poder.
En parte, culpó a Kirk, por someter a Spock a la embestida constante de sentimientos de su parte. Kirk estaba luchando para hacer frente a la amnesia de Spock y, en opinión de Spock, no iba muy bien. Por las ultimas veinticuatro horas, ahora, se había sentido como si tuviera un sehlat* lesionado en su mente, gimiendo por su atención.
Pero la mente de Spock, y su disciplina lógica, eran fuertes. Él se ocuparía de la lesión, y pasaría por alto la presencia mental de Kirk.
―Kadiith― dijo simplemente, sabiendo Nyota entendería
Lo que es, es. Fue una tragedia, al igual que la pérdida de Vulcano, pero Spock no iba a ceder ante el dolor o la ira.
Nyota vaciló.
―Sabes –comenzó ―No sé qué fue lo que leíste, pero Kirk fue realmente el que…
―No estoy deseoso de discutir los méritos del capitán Kirk.
Spock había leído la bitácora del ahora almirante Pike. Sabía exactamente lo que Kirk había hecho, hasta la razón por la cual Kirk estaba sentado en la silla del capitán y Spock permaneció de primer oficial. Simplemente no podía entender por qué había regresado a la Enterprise después del incidente Narada. Por lo que había leído, Kirk no había hecho nada para merecer la lealtad de Spock. Lógicamente, Spock debería haber ido a Nuevo Vulcano para ayudar a su pueblo.
Nyota pareció que iba a insistir en el asunto de Kirk. Pero luego hubo un pequeño pitido, y de inmediato volvió a prestar atención a su estación, regresando al profesionalismo.
Spock continuó mirando en su dirección mientras trabajaba. La había encontrado un ser excepcional en la Academia, hermosa, obviamente, pero también brillante. La posición de Spock como su maestro, por no hablar de su compromiso con T'Pring , le había impedido perseguir una relación con ella . Pero no había impedido el ocasional pensamiento de que tal vez, si los dos eran oficiales de la flota y no tuviese ningún vínculo con T'Pring, le gustaría acercarse a ella como su pareja.
―¿Señor Spock?
Spock cerró los ojos, suprimiendo la marea de emociones que se alzaron. Incluso el mero sonido de la voz de Kirk amenazó a su control. Girando en su silla, se encontró a Kirk de pie a su lado izquierdo. Levantó una ceja; exigiendo una explicación por la interrupción sin palabras.
―Es bueno tenerle de vuelta en el puente ―dijo Kirk rápidamente.
Spock fue, a regañadientes, impresionado. Por su forma informal y agradable de hablar, su actitud amistosa, todo sugirió que él era perfectamente funcional. Cualquiera que viese su intercambio, pensaría que Kirk se encontraba perfectamente cómodo. Spock, sin embargo, fue el beneficiario directo de las emociones de Kirk, que aún fluían sin control en él. Kirk era un desastre en el interior, una bola de miserables de las emociones desagradables. Pero nadie más que Spock lo sabría nunca.
Él siguió mirando a Kirk con una ceja levantada, esperando a que dijera algo digno de responder.
―Todavía me estas bloqueando ―soltó Kirk de repente.
―En efecto ―dijo Spock rotundamente ―Y no tengo intenciones de desbloquear el vinculo. Valoro mi privacidad.
―Oh
La palabra se dijo neutralmente por la suficiente. Pero en el interior, sin embargo, Spock sintió la consternación de Kirk.
―¿Usted… uh… se ha puesto al corriente de todo? ―preguntó Kirk, acompañado de un aumento en la preocupación por Spock, que momentáneamente reemplazó otras emociones de Kirk.
―En todo lo relevante ―dijo Spock, con frialdad habitual, refiriéndose a la lectura que había completado.
Kirk hizo una mueca.
―Pero no hemos hablado en absoluto.
Spock se quedó momentáneamente quieto. Entonces se dio cuenta de que Kirk había tomado su declaración como que la discusión de su vínculo no era importante o relevante para Spock. Eso no era exacto, pero Spock no se molestó en corregirlo.
―¿Necesita una conversación en este momento? Estamos en turno, capitán ―añadió con frialdad.
Kirk pareció vacilar.
―Yo…
Spock esperó.
Después de un momento, Kirk negó con la cabeza y volvió a su silla. Un gran asalto de dudas halló su camino por el vínculo. La duda, Spock creía , era debido al encanto que Kirk normalmente emanaba. Una vez más, se preguntó por qué había aceptado unir su mente a él. La única persona que realmente le podría decírselo era Kirk , y en base a lo que sabía de él, Spock no confiaba que le dijera la verdad. Por ahora, Spock sólo podía especular.
Tal vez para que pudiéramos tocarlo cuando quisiéramos, sugirió la mente de Spock.
Una posibilidad. A pesar de que le irritaba, Spock tuvo que reconocer que el tocar a Kirk había hecho a su telepatía cantar. Por los pocos segundos antes de que se diera cuenta de que estaba unido a él, Spock se había sentido como un niño que descubre su telepatía por primera vez. Es irónico que un rasgo biológico vulcano fuese despertado completamente sólo por el toque de un ser humano.
Tal vez se había encontrado sin una pareja de vinculo a la muerte de T'Pring, y permitió que el toque seductor de Kirk a nublara su mente como su linda cara a nublaba a los demás. Esta explicación para el vínculo merecía un examen más detenido.
Spock se volvió a su puesto sólo para encontrar Nyota mirándolo.
―¿Sí, teniente?
―¿Tienes que ser tan idiota con él?
Spock parpadeó.
―Qué curioso que ahora te levantes en su defensa –dijo ―En mi última memoria, no le apreciaba.
―Yo estaba equivocada acerca de él ―dijo Nyota a la defensiva ―No estoy demasiado orgullosa de admitirlo. Él es un buen tipo.
―¿Los buenos tipos por lo general persisten en su intento de solicitar relaciones sexuales con las mujeres después de que se les han negado?
Nyota frunció el seño.
―Estás torciendo las cosas. No fue nunca así con nosotras.
―Yo sostengo que lo era. Tú lo despreciabas por una buena razón.
Ella sacudió la cabeza obstinadamente.
―Él es un buen tipo y un gran capitán.
Spock se sorprendió de que una mujer tan sensata hubiese sido víctima de las artimañas de Kirk.
―La memoria humana es una cosa caprichosa ―dijo Spock con cuidado ―y James Kirk es un maestro de la manipulación. No hay duda de que se abrió paso por la buena voluntad de la nave, haciendo que todos a bordo lo vieran de una manera mucho más positiva de lo que merece.
Sus ojos se estrecharon furiosamente.
―Su tripulación le adora con razón, y si sólo…
Un estallido de estática salió de su estación. Nyota se apresuró a tratar con él. A continuación, la consola de Spock sonó, y estaban demasiado ocupados con las tareas para hablar por el resto de su turno.
Después de que el turno Alfa hubiese terminado, Spock se unió a los demás en el comedor para la cena. Acostumbraba a comer comida vegetariana humana al mando del capitán Pike, se sorprendió al encontrar que los replicadores ahora contenían varios de sus platos preferidos vulcanos. Se sirvió un plato de sopa plomeek y fue a la mesa donde estaba sentada Nyota con la enfermera Chapel.
―¿Puedo sentarme?
La mirada de Nyota se desvió hacia una mesa cercana, donde Kirk se sentó solo, con una bandeja sin tocar en frente de él.
―¿Por qué no te sientas con él?
―Porque no tengo ningún deseo de hacerlo ―explicó fácilmente.
Una punzada de dolor recorrió el vínculo, y Spock supo que Kirk le había oído. Pero no era su culpa si Kirk estaba escuchando.
Nyota apretó los labios, y de mala gana se trasladó su bandeja, para hacer espacio para Spock. Spock lanzó una mirada a Chapel, había tenido la esperanza de poder continuar su conversación privada con Nyota.
Chapel pareció entender la indirecta.
―Bueno, será mejor que vuelva a la enfermería ―dijo en tono de disculpa a Nyota ―¿Nos vemos más tarde?
Intercambiaron un rápido abrazo y sonrisas.
―¿Su cabeza está bien, señor Spock? ―preguntó la enfermera
―Lo suficiente ―respondió con brusquedad, mientras se sentaba frente a Nyota.
Una vez que Chapel se había ido, Spock decidió abordar otro tema que le había parecido desconcertante.
―En mi último recuerdo, tú y yo éramos muy cercanos ―dijo, inclinando la cabeza hacia un lado ―Ninguno de mis materiales de lectura explica por qué, cuando mi vínculo anterior se rompió y nos quedamos los dos oficiales, que no comenzamos una relación.
Nyota lanzó otra mirada a Kirk, quien estaba sentado muy tieso en su mesa.
―Nosotros lo intentamos –dijo ―No funcionó.
―¿Por qué no? ―insistió Spock –debes saber que estaba muy impresionado por ti
Los celos de Kirk invadieron la cabeza de Spock. Intentó ignorarlo lo mejor que pudo.
―Si quieres saberlo ―dijo Nyota con fuerza ―Rompí contigo.
Spock parpadeó para ocultar su sorpresa.
―Mira ―dijo ella, cruzando los brazos sobre el pecho ―¿Por qué estás tratando a Jim de esa manera? Es tu compañero de vínculo.
―Lo es ―reconoció Spock ―Y yo sólo puedo asumir que ese hecho se debe a un error colosal de mi parte.
Hubo una terrible punzada de dolor en su vínculo por parte de Kirk. Spock reprimió un suspiro. Él no eligió causar este dolor a Kirk. Si le causaba tal angustia, Kirk tenía que dejar de escuchar su conversación. Y Spock tenía que hacer algo acerca de la incapacidad de Kirk para bloquear su mente.
Nyota se inclinó hacia delante.
―¿Por qué asumes que es un error? ―preguntó ella ―Incluso si no recuerdas, por qué no puedes confiar en ti mismo, ¿Por qué no puedes confiar en hayas hecho una buena elección con Kirk?
―Porque todos los indicios lógicos apuntan a contrario ―dijo Spock con paciencia – el capitán Kirk es un criminal sin ningún respeto por las regulaciones o la autoridad. Es un manipulador implacable. Y con su historial de mujeriego promiscuo, sólo puedo imaginar que él es un compañero infiel.
Hubo un choque repentino. Kirk se había puesto de pie tan rápido que había volteado su silla. Desapareció por el pasillo, casi corriendo. Spock intentó resistir a la marea de malestar que se transmitió a través de la unión.
Nyota lo asesinó con la mirada.
―Es por eso que rompí contigo, Spock ―dijo entre dientes ―porque no te preocupas por los sentimientos humanos, sí, decides no tenerlos, pero se obtienes una especie de alegría enferma al pisotear los nuestros, al igual que en el juicio de Kirk, sé que lo recuerdas. Restregándole a la cara la muerte de su padre, haciéndole daño a propósito.
Se inclinó hacia delante.
―Kirk es lo mejor que te ha pasado. Él trajo la luz tus ojos. No lo recuerda ahora, pero lo ama. Y nunca vas a perdonarte a ti mismo cuando te enteres de lo que has hecho.
Se levantó y dejó a Spock solo en la mesa. Él reprimió un suspiro, y algunas reflexiones sobre los seres humanos y su sentimentalismo. Se dedicó a metódicamente terminar su sopa, haciendo caso omiso de las miradas de los demás en el comedor.
Spock encontró a Kirk poco después, levantaba pesas en el gimnasio. Estaba tumbado sobre su espalda en un banco acolchado, vestido con pantalones cortos deportivos y una camiseta ajustada, banca, levantaba un gran peso, al menos para los estándares humanos.
Los ojos de Spock se agrandaron. Siempre había asumido que sólo se sentía atraído por cuerpos delgados, como la mayoría de los vulcanos poseen. Pero mientras miraba a los músculos grandes de Kirk, que se contraían y flexionaban mientras se movía, sabía que había estado muy mal. Al ver a Kirk sólo parcialmente vestido envió un sofoco a través de Spock, y el deseo de tocar y explorar.
Kirk estaba húmedo por el sudor de sus esfuerzos, otra vista que era muy poco vulcana y extrañamente erótica. Los vulcanos eran una especie desértica, hechos para conservar el agua, mientras que los cuerpos humanos eran tan descuidadamente, deliciosamente, derrochadores. El brillo húmedo de la piel de Kirk le dio a Spock ganas de tocarlo, de lamerlo. Incluso el nacimiento de su pelo estaba húmedo, y su hermoso rostro estaba inundado de color rosa por el esfuerzo, lo que resaltaba el azul de sus ojos.
Spock se puso rígido, paralizado, incapaz de apartar los ojos de Kirk. Tuvo que admitir que, a nivel estético, Kirk era absolutamente excepcional.
Kirk de repente se fijó en él. Rápidamente puso la pesa en su lugar, y se sentó en el banco acolchado.
―¿Qué pasa? ―dijo con cautela, la respiración estaba un poco más agitada de lo normal.
Spock se sintió irritado por haber sido atrapado mirando. Había venido aquí con un propósito, pero en lugar de eso había dejado distraer por la apariencia de Kirk como un tonto cadete de la Academia.
―Estoy recibiendo continuamente sus emociones a través de nuestro vínculo. Le pido que bloquee la unión para que yo no tenga que experimentarlos.
Kirk tragó.
―No sé cómo ―dijo en voz baja.
―¿Yo no te enseñe a bloquearlo?
―No ―admitió ―Yo ni siquiera sabía que se podía bloquear el vínculo hasta que lo hiciste en la enfermería.
Spock levantó una ceja.
―Entiendo, aunque me parece que imposible de creer. Los vulcanos casi universalmente bloquean sus vínculos por privacidad. Sería ilógico de mi parte haber elegido sentir tu mente en todo momento.
Kirk sonrió con amargura, sin rastro de humor.
―Estoy de acuerdo contigo en eso ―dijo con voz apagada ―Pero yo estoy diciendo la verdad.
Lo hacía. Spock lo sintió a través de la unión. Reprimió otro suspiro.
―Muy bien ―dijo, levantando una mano ―voy a bloquear la unión en tu mente yo mismo, a través de una fusión.
―¿Quieres hacer en mi mente lo que le hiciste a la tuya?
―Afirmativo.
Kirk repentinamente se puso de pie, alejándose de Spock.
―No.
―¿No? Capitán, no puede esperar a que yo continue…
Kirk negó con la cabeza.
―Yo no quiero que sientas esto ―dijo con fiereza.
Curiosamente, Spock estaba sintiendo su protección a través de su enlace, como si Kirk sintiera que de alguna manera estaba defendiendo a Spock de algo peligroso. Era, enloquecedoramente agradable.
―¿Sentir qué, exactamente? ―preguntó Spock
―El vacío
―El vacío ―repitió Spock ―no entiendo.
―Hay un… un blanco ―Kirk trató de explicar, su vocabulario era claramente insuficiente para describir una sensación psíquica ―En mi cabeza… en donde solías estar, no lo estás más… Yo… Yo no quiero que te sientas de la manera que yo lo hago.
La angustia de Kirk era palpable a través de la unión. Todo lo que estaba experimentando en su cabeza como consecuencia de los escudos de Spock era ciertamente desagradable. Spock, sin embargo, no tenía ningún marco de referencia para ello.
―Mi compañera anterior, T'Pring, mantuvo su extremo protegido en todo momento, no experimenté ese… vacío que usted describe y no creo que lo vaya a sentir ahora.
―No vale la pena correr el riesgo ―dijo Kirk obstinadamente.
―Con todo el respeto debido, capitán ―dijo Spock con paciencia ―el vacío sería mucho más aceptable que la corriente de sus emociones que ahora tengo que soportar.
La pelea pareció drenar la energía de Kirk, como cuando el aire sale de un globo reventado. Se apoyó contra la pared y cerró los ojos.
Spock esperó, tratando de mantenerse separado de las emociones de él a través de su vínculo. Quedarse sin palabras parecía ser una característica muy destacada, junto con el disgusto por sí mismo y la resignación. Spock se sorprendió un poco por la falta de ira. Ahora que lo pensaba, Kirk no se había enfadado ni una vez Spock. Él había sido inesperadamente paciente y servicial desde Spock había despertado.
Como para confirmarlo, Kirk se frotó los ojos con una mano.
―Está bien –dijo ―Está bien. Si es realmente lo que quieres, puedes bloquearlo.
Él levantó la cabeza. El brillo en sus ojos hizo que el color pareciese muy brillante. Apartando la mirada de Spock, inclinó su rostro, ofreciendo la sien y la mejilla con confianza.
Por un instante, la vulnerabilidad de Kirk desató algo profundo en Spock, haciendo eco de un deseo él de proteger su vulnerabilidad y garantizar su seguridad. Spock suprimió eso antes de que pudiera florecer en una acción verdadera. Con una eficiencia despiadada, puso sus dedos en puntos fusión de Kirk, con cuidado de no tocar ninguna pulgada extra de la piel de Kirk que cantó su canción de sirena para la telepatía de Spock. Pero incluso limitándose a los puntos de fusión, la piel de Kirk era suave bajo los dedos sensibles de Spock, lo suficientemente suave, quería acariciarla con las yemas de los dedos por su textura sedosa.
Reprimió ese deseo también.
―Mi mente a tu mente...
La mente de Kirk era como ninguna otra a la que Spock se hubiese fusionado con antes. Era dinámica y brillante, como el sol caliente del desierto bailando como fuego sobre la arena. Lo iluminaba, lo envolvía, se filtraba en él. Se lo envolvía el calor y el brillo. Se encendía cada grieta oscura en la mente de Spock; hacia brillar con sus rayos todas las esquinas solitarias; ahuyentaba el frío persistente. Spock quería disfrutar de ella, le dejó que lo penetra, le dejo…
Spock salió de la mente de Kirk casi con violencia. Respiraba con dureza. Miró a Kirk, luchando contra sus propias emociones, que amenazaban con desbordarse y controlarlo.
―Tú – la garganta de Spock estaba demasiado estrecha para hablar.
Kirk se veía un poco mareado por la fusión, y no muy firme sobre sus pies.
―¿Lo hiciste? ―preguntó, tratando de llegar con sutileza a la pared detrás de él buscando apoyo.
―No, no te bloquee.
Los dedos de Spock ansiaban tocar la piel de Kirk nuevo. Su mente anhelaba volver a la mente de Kirk. Él debería haberlo sabido, debería haberse dado cuenta de que si el toque de Kirk era tan adictivo, su mente sería exponencialmente más. Fue de repente todo se aclaró.
―Pero creo que tus maquinaciones ahora se revelan. Sé cómo me engañaste.
Total confusión siguió a su declaración.
―¿Qué?
La picazón en los dedos, el deseo de Kirk le era casi insoportable. Spock despiadadamente lo suprimió.
―Tú me sedujiste ―acusó ―Ha utilizado su mente para seducir a un telépata como seduce a las mujeres con su apariencia.
―Yo nunca… ―Kirk tragó ―Spock, es sólo mi mente. No sé cómo seducir a nadie con mi mente…es sólo… Simplemente soy yo.
Las palabras de Kirk, y el vínculo, le daban fe de la honestidad de Kirk. Spock le concedió la razón. Kirk era un completo inepto psíquico. Él no habría sido capaz de cambiar su mente para seducir a Spock así como Spock no podía reorganizar su rostro para seducir a Kirk. Fue una cualidad más que Kirk tenía que se le hizo injustamente atractiva.
―Usted posee demasiadas ventajas injustas ―Spock murmuró resentido ―¿Todos sus compañeros románticos han sufrido esto?
Kirk se movió incomodo.
―Eres… um… ―su labio inferior temblaba, rápidamente se mordió con dureza ―tú eres la única relación que he tenido.
Spock no sabía muy bien qué hacer con eso. Se quedaron en silencio por un momento. Finalmente, Kirk tomó aire y dijo, un poco tembloroso.
―Sé que odias sentir mis emociones. ¿Quieres intentar de nuevo bloquear el vínculo?
Sí, Spock quería. Quería sumergirse en esa mente iluminada por el sol dorado y nunca salir.
―No ―mintió ―No quiero tocar su mente otra vez.
Y se alejó de Kirk, ignorando la hemorragia de crudo dolor que sintió a través de la unión al salir.
Spock regresó a su habitación, que parecía idéntica a la que había mantenido al mando del capitán Pike. Se sentó en su escritorio para pensar. La situación era completamente intolerable. Spock simplemente no podía seguir así. Era evidente que no podía darse el lujo de entrar en la mente de Kirk nunca más, sin duda, la tentación seductora de sus pensamientos había sido el punto de quiebre que metió a Spock en problemas en primer lugar. Spock estaba seguro de que había sido engañado para vincularse debido a la exposición de esa mente adictiva.
Si no podía entrar en la mente de Kirk, no podía proteger el vínculo o enseñar a Kirk a protegerlo. Y ya que no podía soportar la idea de continuar sintiendo las emociones de Kirk, se quedó con sólo una opción.
Tendría que romper su vínculo.
Era un curso de acción desagradable, por decir lo menos. El tabú cultural contra la ruptura de enlaces era fuerte. La sociedad vulcana desaprobaba pesadamente a los hombres que rompen lazos, hasta el punto de condenar al ostracismo a aquellos pocos que lo hacían. Los machos no vinculados eran peligrosos e impredecibles, y se esperaba que, con las demandas de una sociedad pacífica, los machos estuvieran enlazados en todo momento.
El impulso biológico contra la ruptura de enlaces era aún más fuerte. Debido a su violenta manera de copular, un vínculo era una necesidad absoluta para un varón vulcano. De no haber unión en el inicio del Pon Farr, era una clara invitación a la locura, y después la muerte. Tan terrible era la idea de estar sin unir durante el Pon Farr, que la mayoría de los hombres vulcanos harían cualquier cosa para proteger a su vínculo, incluso si su compañero era el más indeseable.
Pero eso no significaba que los enlaces eran irrompibles. Y Spock no era ajeno a ir en contra de sus normas culturales. Desde su terminal de la computadora, Spock accedió a la base de datos de la Academia de Ciencias de Vulcano. Estaba contento de encontrar que los científicos habían pensado en guardar a su voluminosa investigación de fuera del planeta, y que la contraseña de su familia aún funcionaba.
Fue obra de más de una hora para encontrar lo que necesitaba. Obviamente la información sobre ruptura de enlaces no era algo fácilmente disponible. Finalmente, sin embargo, Spock encontró un tratado sobre el oscuro tema, enterrado profundamente dentro de la sección de Biología de la base de datos. El texto fue escrito en una variante poco usual de la lengua vulcana, para proteger la privacidad de la especie, no había traducción. Spock, sin embargo, era experto en todos los dialectos de Vulcano. Empezó a leer.
Ya era de su conocimiento, ya que todos los vulcanos lo sabían, que un enlace podía ser roto por un desafío de la pareja cuando el hombre entraba en Pon Farr. Este era el método antiguo, transmitido desde el momento del inicio. No se había utilizado en generaciones, y con una buena razón, el desafío requiere combate hasta la muerte. Incluso en el caso improbable de que él algún día entrara en Pon Farr entando vinculado a Kirk, Spock no tenía ningún deseo de morir, ni de causar la muerte de otra persona.
Lo que quería saber, y lo supo con el tratado que estaba leyendo, era el segundo método. Los enlaces pueden ser separados por los curanderos de mentes vulcanos entrenados. Sin embargo, el texto advertía, los curanderos eran muy reacios a romper un enlace a petición del hombre. Para asegurar su asistencia, Spock tendría que demostrar que el vínculo era defectuoso de alguna manera, o que se había creado de manera fraudulenta.
Teniendo en cuenta el carácter y la historia de Kirk, y el prejuicio xenófobo vulcano, el cual le era muy familiar desde la infancia, Spock sopesó sus posibilidades de convencer a un curandero para romper su vínculo al 92,78 %. La investigación adicional dio los nombres de tres curanderos sobrevivientes con capacidad telepática para romper un vínculo de pareja . Los tres actualmente residían en Nueva Vulcano, en el nuevo templo del desierto que había sido construido para fines de curación.
Muy bien, entonces. La Enterprise tenía que ir a Nueva Vulcano.
Cerró sesión. Spock fue a los cuartos de Kirk, abriendo las puertas sin molestarse en anunciarse.
―Capitán Kirk ― dijo bruscamente, mientras se movía a través de la habitación en busca de Kirk.
Encontró a Kirk, ilógicamente, sentado en el suelo, con la espalda contra la cama. Llevaba una camiseta de la Academia y pantalones de chándal, y parecía aún más joven de lo que le había parecido en su juicio del Kobayashi Maru. Tenía el pelo húmedo por la ducha. Cuando levantó la vista hacia Spock desde el piso, lo miró cauteloso. En la cabeza de Spock, las emociones de Kirk se sentían como un sehlat* asustado, acurrucado como si esperara un golpe doloroso.
Spock se negó a sentir incluso un momento consideración hacia Kirk.
―Estoy seguro de que no se sorprende al saber que no puedo continuar de esta manera.
―Lo siento ―dijo Kirk, tragando saliva ―Si supiera cómo proteger el vinculo para ti, lo haría… pero yo…
―He determinado que el bloqueo es insuficiente ―Spock tomó aliento ―Tenemos que romper el vínculo.
Un silencio ensordecedor inundó la habitación.
―¿Romperlo? –preguntó Kirk finalmente, su voz se quebró mientras hablaba.
―Sí. Tan pronto como sea posible.
―Pero… pero tu habías dicho… ―Kirk parecía ser incapaz de comprender esto ―Tu dijiste que nuestro vínculo era para siempre. Dijiste que era inquebrantable.
―Entonces te mentí ―dijo Spock , un poco impaciente.
Se reprendió a sí mismo por sentir la emoción de la impaciencia. Necesitaba alejar Kirk de su cabeza, tener la serenidad completa de la lógica de nuevo.
―Va a requerir un sanador vulcano y por lo tanto un viaje a Nueva Vulcano, pero los enlaces sin duda puede ser rotos
―No tenías porque me mentirme – dijo Kirk protestado, un poco desesperado ―¿Por qué mentir?
Spock no estaba seguro de por qué le habría dicho a Kirk el vínculo era inquebrantable. Fue una declaración inexacta. Trató de pensar en una explicación de sus acciones anteriores.
―Usted es un individuo muy atractivo ―ofreció honestidad ―Tal vez he querido copular contigo y sentí que era el método más exitoso de lograr mi objetivo.
Kirk reaccionó como si le hubiera abofeteado, estremeciéndose de nuevo.
―¿Crees que mentiste acerca de nuestra unión para llevarme a la cama?
―Es una gran posibilidad ―dijo Spock sin pasión, sintiendo la traición de Kirk a través de su vínculo y se preguntaba por qué Kirk estaría molesto por esta explicación ―Usted es muy poco adecuado para mí. Es lógico pensar que pude haber destinado nuestro vínculo sólo como un medio para un fin.
Kirk enterró su cara entre las manos.
―No ―dijo, un poco desesperado ―Yo no lo creo. Nunca me hubieras mentido.
―Por favor, afrente a los hechos, capitán Kirk ―dijo Spock, posiblemente condescendiente ―parece que lo hice.
El sehlat de las emociones de Kirk aulló de dolor en la cabeza de Spock.
Pasó un largo minuto.
Cuando Kirk volvió a hablar, incluso Spock, con su audición superior, apenas podía oírle.
―Está bien ―dijo, como si la aceptar le costase su alma ―ahora haremos… vamos a romper el vínculo, lo que te haga feliz.
― Los vulcanos no sienten felicidad, capitán.
Kirk dejó escapar una risa amarga que Spock no había oído nunca.
―Esa es otra mentira que me dijiste, entonces.
Spock no sabía qué responder a eso.
*Sehlat : Animal de Vulcano parecido a un oso. Spock solía tener uno.
Hola chicos, reportandome con el segundo capitulo.
¿Qué piensan? Les dije que no odiaran a Spock aún. De hecho... aún no tienen razones para odiarlo... ok no, mejor ya no les doy Spoilers.
No saben lo que sufro traduciendo esto, pero todo lo vale. Yo les advertí que era Angst.
En fin, mañana la continuación de esta hermosa y dolorosa historia
No duden en compartir sus emociones a traves de un review. A diferencia de Spock con Jim, yo si deseo saber lo que sienten y piensan. (¡Oh Dios! Que feo sonó eso)
Nos leemos
Bliss fuera.
