NOTA: Los personajes pertenecen a Kouta Hirano, solo los he tomado para la redacción del texto. La historia redactada es después de treinta años de la desaparición de Alucard.


26 de diciembre (9:52 pm). Gregory a mejorado mucho, aunque necesita más práctica, se que si Penwood lo viera, estaría orgulloso de ver como su nieto crece, después Victoria osa burlarse de mí, me ha dicho que estoy vieja, ó bueno, me ha hecho recordar que los años no pasan en vano y además de que imitó al chupasangre de Alucard... que despreciable y molesto. Y el día de hoy, como predije, vino Makube, aunque Victoria logró "ahuyentarlos". Veo que aun es temprano, es mejor que vaya o intente dormir.

27 de diciembre. Vaya, fue al go inesperado, cuando decidí conciliar el sueño, y caer casi rendida en los brazos de Morfeo sentí una respiración cerca de mi cuello, cuando sentí que me mordería tome mi arma rápidamente mi arma y descargue las balas en aquella cosa que estaba en mi habitación, la noche impedía que viera o reconociera esa silueta, pero aquella sombra comenzó a reir, esa risa tan arrogante y molesta... ¡Maldito chupasangre!. Al verlo me entró tristeza, felicidad, odio, una mezcla de emociones a los cuales no supe como expresarlo mas que quedandome atónita, no podía creerlo, en verdad volvío, aunque lo que me hizó reaccionar fue ver a Victoria entrar agitadamente portando su gran arma, de tan solo ver esa pesada arma, siento que si al menos intentara levantarlo, terminaría con un gran dolor de espalda o terminaría en el hospital. Le di la bienvenida al Conde... aunque no deseaba que me viera mi apariencia, aunque vi en sus ojos rojos, tanto como la sangre fresca que eso no le importaba...

28 de diciembre. Ayer fue un día agotado, pues con la llegada de Alucard tuvimos que arreglar algunas cosas y Victoria me ayudo, pues no tenemos suficiente personal... Walter, extraño como me despertaba cada mañana con un delicioso y suculento desayuno, era como mi amigo, mi padre. Durante todo el día estuve platicando con Alucard en su habitación. y al caer la noche nos dispusimos a movernos a la gran sala, parapoder platicar mas a gusto. Me platicó la batalla que tuvo con sus almas, y despues de esa lucha solo decidío quedarse con dos, la suya y otra que no quizo mencionarme, aunque se cual conservo. Recordamos viejos tiempos, aunque recordarlos me hizo llorar, él me estrecho en sus brazos, necesitaba desahogarme y él lo sabía, aunque después de un tiempo nos sentamos juntos, pero me quede dormida en sus brazos a lo cual al día siguiente desperté en mi habitación.

29 de diciembre. Parece que todo vuelve a como era antes, Alucard en las profundidades de la mansión al igual que Victoria, yo en cambio estoy sola en el día, nunca pensé que un día común como cualquier otro me fuera eterno, ya he terminado con los pendientes, incluso he preparado mi cita con Gregory, creo que iré a dormir o intentarlo, llevaré un libro para que pueda distraerme un poco, además de que hace tiempo que no leo uno.

29 de diciembre (10:36 pm). Me quede dormida mientras estaba leyendo, se que sonará raro pero tenía deseos de leer nuevamente el libro de Drácula de Bram Stoker. El último fragmento que leí (ó al menos el que recuerdo) fue "...aunque sonreía al hablar, su expresión era dura y siniestra. Como se hallaba tan cerca del carruaje, pude distinguir perfectamente sus labios, muy rojos y sus puntiagudos dientes...". No cabe duda que con solo verlo, el miedo puede invadir a cualquiera, al menos con los años que llevo de conocer a Alucard conozco sus "truquitos", se como le gusta envestir a sus víctimas, confundirlos, vaya... pues ha intentado hacerlo conmigo, en parte agradezco conocerlo, aprender a no dejar que envuelva mi mente me ha ayudado a ser mas astuta.

31 de diciembre. Estamos a unos minutos de terminar este año, pero aquí las cosas se mantienen como un día cualquiera, se que es repetitivo, pero se que poco a poco mi vida es acortada. Debo tomar medicamentos para estas molestas artritis, pero algún día estos dolores cesarán y desaparecerán y cuando eso suceda, la mansión Hellsing quedará en buenas manos y nuestra carta maestra ha vuelto.