MUAHAHAHAHAHA.
Sí, no me he aguantado las ganas de postear el segundo capítulo, simplemente no aguanto ver mis archivos de word ahi sin más cuando ya estan terminados. Me gustó el recibimiento :) mil gracias por sus reviews que contestare en las notas finaleeeeeeeees!
Disclaimer: No, no me pertenece Digimón )':
TRES.
Capítulo 2: Ayuda
La pelirroja abrió los ojos poco a poco, la habitación estaba totalmente oscura pues el Sol ya se había metido. Al sentarse se dio cuenta que tenia una manta colocada encima de ella. El retrato de Tai y ella que había encontrado en la habitación de El ahora se encontraba en el buro justo a lado de la cama.
El había estado ahí.
Se puso tremendamente nerviosa y se preguntaba donde podría estar el castaño pero un grito que venia de la cocina la alerto, abrió la puerta lentamente con la manta cubriéndola desde la cabeza y vio a Tai de espaldas mascullando unas cuantas maldiciones mientras ponía su dedo bajo el chorro de agua.
—Maldición.
Sora se acerco hacia el, y Tai sintió la mirada en su nuca. Se volteo hacia ella aun agarrando su dedo.
– ¿Que te pasó?– pregunto Sora con un hilo de voz.
—Me queme. – dijo Tai.
La pelirroja entonces observo que el chico estaba haciendo la cena, arroz frito con verduras.
— ¿Desde cuando cocinas?- pregunto Sora divertida.
Tai sonrió de medio lado mientras iba a apagar la estufa, ya que la cena estaba lista.
—Después de un tiempo me harte de comer pizza todos los días. –
Sora le quito el plato que el herido chef tenia en la mano y ella empezó a servir la cena, Tai se quedo parado junto a ella.
–Vete a la mesa.- regaño la pelirroja mientras lo empujaba lentamente.
—Esta bien, supongo que podemos hablar de que es lo que haces aquí después de la cena.- comento el castaño subiendo los hombros.
La sonrisa de Sora se borró, el tono de Tai había sido algo severo. ¿Seria que se disgustaba de verla o era porque ella había mentido diciendo que era Hikari?
Sirvió dos platos, uno frente a otro y ambos se dispusieron a cenar.
Tai no comía, tragaba y Sora no pudo evitar pensar que algunas cosas nunca podrían cambiar.
—Sabe muy bien Tai.- sinceró ella.
Tai no le respondió pues tenia la boca atiborrada de comida, solo alzo la mirada hacia ella cuando dijo aquello.
Terminando de cenar ambos se quedaron quietos y callados, notablemente incómodos.
— ¿Sora?- empezó Tai.
La pelirroja subió la mirada que minutos antes había estado clavada en la mesa.
—Lamento haber dicho que era Hikari, debí haberte preocupado.- Tai asintió a esto. –Tenia miedo.- de nuevo miro hacia la mesa, o a donde sea que no fuera el castaño.
—Desapareciste del mapa por casi diez años.- dijo Tai de manera reprensiva. –Me alegro mucho de verte, de verdad Sora. Pero estoy casi seguro que no es una visita de cortesía.
La pelirroja no tuvo valor de levantar la vista, no sabía como pedirle ese gran favor al que fue su mejor amigo.
Empezó a jugar con su cabello, que estaba mas largo a como lo solía usar.
Tai suspiró, se levanto y recogió los platos sucios; se dirigía hacia la cocina cuando Sora empezó a hipar tras de el.
Volteo contrariado y la vio llorar con la cabeza totalmente apoyada en la mesa.
Su voz severa se había convertido ahora en el más suave sonido, que se escuchaba angustiado. Desde niños odiaba hacerla llorar.
—Ya Sora, no llores por favor.- rogaba a la pelirroja, abrazándola superficialmente por la espalda.
Sora levanto la cabeza por fin y Tai se hinco a su lado.
—Tenías mucha razón.- dijo aun esquivando la mirada de Tai. –Cometí un grave error al irme con el. Fue el comienzo de todo... lo malo que ha pasado y yo... ya, tenías razón.- volvió a bajar la cabeza.
— ¿Kouji te lastimó? ... ¡¿Se atrevió a tocarte?!– exclamó Tai con rabia en la voz.
La pelirroja asintió con un leve 'uhu'.
Tai apretó los puños, lo que no le haría a ese sujeto de poner tenerlo enfrente.
— ¿Qué fue lo que pasó Sora? - pregunto Tai, con la mandibula tensa.
— Empezó a golpearme, a quitarme el dinero que yo ganaba. Una noche simplemente decidí irme y no lo he vuelto a ver. Han pasado tantas cosas más desde entonces y yo ya no quería seguir en Japón... no tengo las agallas de regresar a Odaiba tampoco. - dijo aun agachada.
Sora levanto la cabeza, y ahora se atrevió a ver a Tai, limpió las lágrimas que osaban con caer desde sus lagrimales y las manchas de maquillaje negro que se habían formado en aquel mismo lugar.
–Tai, yo... Vengo a pedirte tu ayuda. – finalmente soltó.
—Lo que desees Sora.-
—Necesito un lugar donde quedarme mientras consigo un trabajo, dinero y entonces buscar mi propio lugar.- la pelirroja habló rápido.
Tai se levanto de donde estaba hincado, las piernas le ardían. Se sobo las rodillas.
Miro a Sora por solo unos segundos y después esbozó una gran sonrisa que mostraba sus dientes.
—Mi casa es tuya Sora, quédate todo lo que necesites.-
Sora sonrió de igual manera, e incluso sintió el impulso de volverse a echar a llorar pero ahora de alegría. 'Malditos cambios de humor' pensó.
Se levanto de la silla y le dio a Tai el mas sincero abrazo, el castaño la recibió con brazos abiertos y cálidos, como se prometió a si mismo que lo haría cuando la pelirroja regresara a el.
-Gracias Tai.- susurro Sora en su oido.
Se separaron pero Taichi no solto sus hombros, es que ahora que tenia a su pelirroja de vuelta no la dejaria ir tan facilmente de nuevo.
— Seremos roomies.- dijo el voz carismatica, y casi saltando.
— Sólo sera por un tiempo, lo que menos deseo es molestarte. - respondio Sora.
— De ninguna manera, te quedas a vivir aquí y se acabó. - finalizó el castaño, soltandola y dirigiendose a la sala. — Estoy exhausto. ¿Quieres ver una pelicula?. - preguntó Tai.
— Sé que acabo de despertar pero sigo cansada del viaje. -
— Entonces ve a la cama que yo dormiré en el sofa por esta noche, mañana podemos salir a que conozcas la ciudad. -
Sora le respondio con una sonrisa desde la puerta de la habitación del castaño, en sus manos ya tenia la pijama que usaria que habia sacado de su maleta momentos antes.
— Usaré tu ducha ¿De acuerdo?. -
— Lo tuyo es mio, querida Sora. - respondio Tai mientras encendia la televisión.
Sora se internó en el baño, se desvistió lentamente y se miro en el gran espejo de cuerpo completo que yacia en una de las paredes del recinto. Se puso de perfil y miro su abdomen.
No, aún no era notorio.
Sora no pudo evitar sentirse culpable al ocultarle a Tai algo de suma importancia.
Se mordió el labio inferior, aun no tenia el suficiente valor para decirle que estaba embarazada.
Capitulo cortito, va para que ya haya mas continuidad en la historia :3
ahora tararararaaaaan :
Zulema:
Me alegro que te haya encantado :D no te preocupes que contare tooooooooooooodo lo que le ha pasado a la pobre de Sora muy pronto ;) mantente al pendiente.
Lucy-Yagami:
Aquí esta la actualización, rapida como cheeta (?) espero te guste y sigas la historia n_n.
Ivymon:
awww tu siempre comentas mis historias :3 que felicidad que esta tambien! Nos leemos :)
Lauchita:
:3 como ves tampoco a mi se me da esto de la paciencia jajaja D: En realidad solo tome prestado el nombre de Kouji porque tengo otros planes macabros para Matt :3 y si XD Sora la precoz fugandose, que sea una leccion para todas(?). Pero oh Taichi al rescate por siempre de los siempres :333 que bien que te haya gustado n_n y aqui esta el segundo cap, corto pero reveladooooor! jajaja tu review fue lo que me empujo a subirlo asi de rapido :3 un saludito y espero seguir leyendote n_n!
bueno, me voy que facebook no se va a actualizar solo XD
SAYOOOOOOOO :D
