Hola!
Bueno hoy no tengo comentarios para ustedes, más que les pido una pequeña disculpa por la demora u.u...Que aun que no fue mucha debí de haber subido el cap el día de ayer n.n
Pero bueno aquí está ya el cap 2 XD
Ahora sí, habla el corazón
Ven conmigo
En el cap Anterior…
Al fin lo entiendo, me he vuelto a enamorar y esta vez es de verdad… pensó con una sonrisa estampada en su rostro.
—Buenos días, Naruto-kun—se escuchó una suave voz proveniente de la puerta de su despacho.
—Buenos días Hinata-chan—dijo viendo entrar a la ojiperla mientras se dirigía a tomar asiento al lado de él.
—Lamento la… la demora pero, anoche no pude dormir bien y me… me quede dormida—tartamudeo un poco ya que estaba en serio avergonzada por no haber llegado temprano. Y aún más por la causa de su demora, en realidad, ella no le había mentido, si se había quedado dormida.
Flash back
No puedo creer que haya hecho algo así pensaba avergonzada para sí misma la peliazul. La pobre no cabía en su asombro al haber tenido el valor de "besar" a Naruto. Si estaba bien que no había sido un beso apasionado y tal vez a eso ni siquiera se le podía llamar beso, pero para alguien como ella, con eso era más que suficiente para en estos momentos estar al borde del colapso y el desmayo, aun no sabía de donde había sacado el suficiente valor para hacerlo.
No lo puedo creer volvió a pensar, entonces una sutil sonrisa se formo es sus labios al darse cuenta de que fue valiente y había hecho justamente lo que había querido, no por mandato de nadie, no lo había hecho para satisfacer a su clan, a su padre o a ninguna otra persona, ella había hecho lo que su corazón le dictaba nuevamente.
Entonces recordó el ataque de Pein y su posterior confesión, aun podía recordarlo ¿Y cómo no hacerlo? Si había visto a la persona que amaba estar a punto de morir, y más aún si tenías un constante recordatorio de lo que había ocurrido ese día.
Aún tenía la cicatriz en su hombro izquierdo, que era lo que le probaba día con día que había sido valiente y para ella era como ver un trofeo, se había decidido en ir en ayuda de su amado y aunque sabía que no había sido la gran cosa, lo que hizo al menos le había quitado una que otra de esas extrañas estacas dándole así la oportunidad de descere más fácil de ellas.
Ese día fue uno que nunca olvidare…
Se dirigió a su habitación, cambio su ropa por la de dormir la cual consistía en un short a medio muslo en color azul oscuro y una blusa de tirantes holgada y fresca en color blanco. Se dirigió a su cama acostándose poca arriba y miro el techo de nueva cuenta, su mente se perdió y empezó a revivir ese beso, las imágenes pasaron por su mente una y otra vez al mismo tiempo que dudas y preocupaciones, solo podía pensar en ¿Si se abría molestado por su atrevimiento? Y lo que más le preocupaba era lo que haría el día de mañana cuando lo viera. Sabía de antemano que era algo tonto emocionarse por un simple beso en la mejilla pero ¿Que más podía hacer? Eso era lo que le causaba, no podía evitarlo.
Cerro los ojos—Naruto-kun… —susurro, viro el rostro hacia su mesita de noche dándose cuenta de que eran ya las 3:45 de la mañana ¿Tanto tiempo había estado pensando? Alarmándose se acomodó de una manera más cómoda en la cama he intento dormirse logrando hacerlo media hora después.
End flash back
—Descuida Hinata-chan. Después de todo soy yo el que siempre llega media hora después que tú, además no te retrasaste ni 15 minutos—hablo despreocupadamente.
Al saber que él no se había molestado por su impuntualidad dibujo una sonrisa en su rostro, estaba contenta ya que al parecer lo de anoche no lo había molestado, pero también se sentía triste por saberlo, eso significaba que todo seguía igual, tal vez lo mejor era dejarse de ideas tontas y empezar a olvidar, no importaba ya lo que su corazón le digiera, tal vez lo mejor era hacer oídos sordos y mirar hacia otro lugar.
—Hinata-chan, ¿Estas bien? —dijo Naruto al ver que no lo escuchaba
—Ah… si, si descuida Naruto-kun… ¿Qué me decías? —dijo regresando a la realidad, al parecer se había perdido en sus pensamientos.
—Te hablaba sobre el festival, quería saber si estaba todo listo para el viaje a Suna. Gaara y yo tenemos que ponernos de acuerdo—dijo un tanto extrañado por la actitud de Hinata ya que ella siempre estaba al tanto de todo, en lo que a él respectaba era muy profesional.
—¡Oh! Si, solo falta que decida que escolta lo acompañara. En cuanto a los tratados que quería ver ya están listos y Kakashi-sensei se quedara a cargo mientras no estés- dijo demostrando su eficiencia.
—Así que solo falta mi escolta.—hablo como si lo estuviera pensando— Pero no creo necesitarla—dijo con supremacía, ante esto a Hinata solo le resbalo una gotita por la cabeza estilo anime, al parecer Naruto seguía siendo el mismo, y eso era algo que la alegraba, que a pesar de ser el más fuerte hombre conocido que existe en ese tiempo y en las 5 naciones el seguía siendo igual que antes, incluso seguía viviendo en su viejo apartamento, y veía a todos por igual, no como los ancianos del consejo del clan Hyuga que consideraban a todo el mundo inferior a ellos.
Sacudió la cabeza y se dio un golpe mental alejando esas ideas de su mente, ella había dicho que intentaría olvidarlo y estaba haciendo justamente lo contrario. Si quería olvidarlo debía estar lo más alejada posible de él y que su relación fuera solamente de trabajo.
—Pero aun así, sabes que es el protocolo—intento hacer que cambiara de idea.
—Sí, tienes razón… está bien…—hablo resignado, no le gustaban las escoltas, con ellas sentía como si lo estuviesen espiando, a él le gustaba más moverse libremente- Necesitare quien me ayude con mis maletas, estaré toda una semana en Suna-dijo ya un poco más animado.
-..-..-
—¡Ah! —suspiro—La vieja tenía razón en no querer ser Hokage, me gusta la parte de dirigir Konoha y hacerla un lugar mejor,—dijo viendo el lado bueno de ser un Hokage— pero odio tener que leer toda esta interminable montaña de papeles que en lugar de acabarse se multiplican cada vez más—dijo con cascaditas en los ojos.
Al escucharlo decir lo último Hinata rio suavemente—Creo que ya es hora del almuerzo, hay que descansar un poco—al terminar de hablar a Naruto se le iluminaron los ojos por completo y una enorme sonrisa estilo Uzumaki apareció en su rostro mostrando una perfecta dentadura.
—¡Eres mi salvadora, Hinata-chan!—dijo Naruto esta vez con lágrimas de felicidad amenazando con salir de sus ojos.
Hinata rio poniendo una mano en forma de puño sin hacer presión por sobre su boca y cerrando los ojos. Al oírlo Naruto hizo una sonrisa mucho más grande, le encantaba escuchar reír a Hinata, era como una hermosa y suave melodía—Hoy no pude hacer el almuerzo por lo tarde que se me hizo— dijo abriendo los ojos y viendo como este se desanimaba y agachaba la cabeza — Pero,— Naruto levanto la cabeza nuevamente ansioso por lo que ella diría—puedo ir a Ichiraku´s y comprar un poco de… —no pudo terminar debido a que fue detenida por un potente grito de la boca del rubio
—¡SI! —Grito, el solo hecho de pensar en ramen estaba haciendo que se le hiciera agua la boca —¿En serio lo harás Hinata-chan?… Onegai… ¿sí?…-puso cara de cachorrito haciendo un puchero.
Hinata volvió a reír sutilmente—Esta bien, Naruto-kun. Lo hare… pero no sé cuánto me tarde— al escucharla decir lo último se desanimó un poco, ya que su estómago rugía como león enjaulado diciéndole que necesitaba un delicioso plato de ramen, y por qué no se aguantaba el hecho de estar sin SU Hinata ni un solo segundo.
Suna, entonces recordó que estaría toda una semana fuera, él y los ninjas que lo acompañarían. No creo poder estar tanto tiempo sin verla pensó deprimido y desanimado. Pero entonces una sonrisa de lado apareció en su rostro al ocurrírsele la solución perfecta.
—Hinata-chan… —llamo su atención—¿Qué te… qué te parece… si, si en vez de ir a pedir ramen para llevar vamos… vamos a comer a Ichiraku´s? —estaba en serio nervioso, nunca imagino que fuera algo tan difícil el pedirle algo así a Hinata, después de todo nunca había tenido problemas para hacerlo con Sakura, sabía que no era una cita pero sentía como si lo fuera, después de todo estarían solo los 2 en el mejor restaurante de ramen comiendo el ramen mas delicioso del mundo. Si, era una cita, no oficial claro está.
Hinata no cabía en su asombro, estaba con los ojos abiertos de par en par y las mejillas sonrojadas intentando procesar lo que acababa de escuchar Hinata-chan… ¿Qué te… qué te parece… si, si en vez de ir a pedir ramen para llevar vamos… vamos a comer a Ichiraku´s? no cabía en su asombro, ¿Naruto acababa de pedirle una cita? No, eso no podía ser, entonces recordó que en ningún momento él había usado la palabra cita.
Se obligó a si misma a volver en sí, y a contestar, al parecer el al igual que ella se había perdido en sus pensamientos, lo cual era bueno, ya que estaba segura de que él no se había dado cuenta de que ella había hecho lo mismo—Si, vamos Naruto-kun—al escuchar su voz volvió en sí, parpadeando un par de veces.
—Sí, vamos ´ttebayo-hablo con euforia.
-..-..-
Iban caminando, hablando sobre las cosas que tenía planeado hacer Naruto cuando estuviera con Gaara. Haría muchos cambios para el bien no solo de su aldea si no el de todas las que pudiera—¡NO!... —grito Naruto haciendo sobresaltar a Hinata—¡NO!, No puede ser… —volvió a decir cayendo de rodillas al piso— Esta… esta—hablo con la voz entrecortada—¡ESTA CERRADO!... —volvió a gritar haciendo que la gente que pasaba por ahí se le quedara viendo con una gotita tras la cabeza, al igual que Hinata conocían bien a su Hokage y sabían lo melodramático que era y más si se trataba de ramen.
—Y… y ahora… ¿Qué voy… Qué voy a hacer?… Necesito ramen para sobrevivir… ¿Que hare sin él?… —dijo aun hincado y con las manos tapando su cara.
—Na-Naruto-kun—al escuchar la suave voz que lo llamaba volteo el rostro hacia su dirección aun con pequeñas lágrimas de cocodrilo amenazando con salir de sus ojos— ¿Si… si quieres podemos… podemos ir a mi casa, ahí… tengo todo lo necesario para… para preparar ramen? —dijo un tanto nerviosa y con un sonrojo en sus pálidas mejillas, la idea de tener a Naruto con ella solos en su casa la ponía así —¡kyaaahhh!… —grito al sentir que era levantada del suelo y que ahora estaba dando vueltas en el aire.
—Gracias, gracias, gracias… Hinata-chan—dijo Naruto parando de girar sobre sus talones y abrazando a Hinata. Hinata solo tenía sus mejillas sonrojadas y se encontraba muy mareada para poder darse cuenta de esto—Na-Naruto-kun… —le susurro cerca de su oído, al escucharla Naruto se estremeció un poco dándose cuenta de inmediato de su situación y sonrojándose levemente—Voy a… voy a… -continuo Hinata. A cada palabra que decía tan cerca de él y con su suave aliento chocando contra su oído su piel se erizaba— devolver—termino de decir. Al escuchar esto último a Naruto le apareció una enorme gota tras su cabeza, estaba seguro que de no haber estado cargando a Hinata se hubiera caído estilo anime.
La soltó con delicadeza en el suelo intentando hacer que se reincorporara al verla tambalearse.
—Vamos—hablo una vez el mareo paso, habían sido demasiadas vueltas a una velocidad increíble.
O-O-O-O
—Pasa—dijo una vez llegaron y abrió la puerta invitándolo a pasar.
—¡Wow!... —exclamo Naruto—Hinata este lugar es increíble —dijo recordando que su hogar era todo un desastre.
—No es nada elegante o grande, solo está limpio y ordenado—dijo apenada intentando no darle importancia—Ven, siéntate en el sofá-le indico con una mano que se sentara.
—Sí, claro—se encamino a el sofá y se sentó paseando su mirada por todo el lugar, pudiendo apreciar así una sala con una televisión, una mesa de centro, bajo esta una alfombra, 3 sofás grandes, iguales al que estaba sentado por lo que podía decir sin temor a equivocarse que eran sumamente cómodos, vio una puerta suponiendo que era la que daba a la habitación y tras la sala estaba el comedor y al lado de este la cocina. —Mi departamento está hecho un chiquero— hablo un poco avergonzado aun impresionado.
Se levantó de su lugar y se paró del lado del comedor recargando sus manos en la barra que dividía la mesa del comedor. Se quedó unos momentos observando maravillado los movimientos de la hermosa mujer que se encontraba cortando los vegetales, observo su gracia al moverse y sus finos rasgos, dándose cuenta que aun a pesar del tiempo, de todas las chicas que conocía y que habían crecido con él, ella seguía teniendo el mismo rostro angelical que cuando eran niños, solo que ahora con facciones un poco más maduras y su hermoso cabello de color negro azulado como la noche le había crecido tanto que le llegaba hasta su estrecha cintura, observo sus grandes ojos como la luna enmarcados por unas gruesas y rizadas pestañas, su nariz pequeña y respingona, sus pálidas mejillas la mayoría del tiempo sonrojadas, detuvo su recorrido por un momento en esos carnosos labios que tenían un color rosa natural, ella no necesitaba maquillaje para verse hermosa, eso le quedaba más que claro.
Continuo con su recorrido desde su pálido cuello volviendo a detenerse en esos grandes pechos que en esos momentos se escondían bajo una blusa pegada a el cuerpo en color negro, escondiendo en ello su pequeña cintura y su plano abdomen, siguió bajando su mirada y observo su redondo trasero y sus largas y torneadas piernas que eran cubiertas por un short que le llegaba a medio muslo, frunció el ceño al ver cómo iba vestida ese día, ¿Cuántos hombres no la habrían visto ya ir vestida así? No podía permitirlo, solo él podía tener el privilegio de verla vestida así.
Sacudió la cabeza alejando esas malsanas ideas y maldiciendo internamente al ero-sannin por pervertirlo aun en contra de su voluntad, pero así había comprobado que era verdad lo que dicen, esas cosas se pegan.
—Necesitas ayuda, Hinata-chan—
—¿Eh?... ¡Ah! Si, por favor ¿Podrías poner la mesa? —
—Claro ´ttebayo—dijo con entusiasmo al saber que podría ser útil.
-..-..-
—¡ESTA DELICIOSO, HINATA-CHAN! —Exclamo Naruto al haber probado su primer bocado del ramen recién hecho de Hinata—Es incluso mejor que el de Ichiraku—dijo deseando que el viejo Teuchi no lo oyera ya que si lo hacía, tal vez se enfadaría con él.
—Ari-Arigato, Naruto-kun—le dijo feliz de que le hubiera gustado su comida.
—Hinata-chan, ya te lo había dicho una vez y lo vuelvo a repetir: Serás una gran esposa algún día—esta vez lo dijo refiriéndose a que sería la esposa perfecta para él y fue consiente del sonrojo que se colocó en las mejillas de Hinata al instante.
—Arigatou—fue todo lo que pudo decir, en realidad, no sabía que decir.
—Hinata-chan, quería preguntarte algo— dijo serio.
—Dime, Naruto-kun— pregunto extrañada la ojiperla, ya que él rara vez se comportaba de esa manera.
—Ven conmigo... —
jajaja... ya hasta ahí lo dejo. Espero no haberlos defraudado en este cap, pero les prometo que el próximo será mejor ya que este era para entrar mejor a la trama de todo lo que se dará después XD.
Nos vemos luego n.n
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