Capítulo 1
Exitoso
William T. Spears hijo adoptivo de Lawrence Anderson.
Hombre de tan solo treinta años de edad, graduado de una de las mejores universidades (Oxford), William fue adoptado a los ocho años de edad, exactamente un año después de que perdió a sus verdaderos padres en un accidente de auto, cuando estos venían de regreso de un viaje de negocios, Anderson mejor amigo del padre del muchacho se hizo cargo de este, dándole educación, ropa, comida y amor, un amor incondicional, amor que entrego como si fuera su hijo, el hijo que nunca pudo tener después de la pérdida de su mujer en su tiempo de juventud.
Desde joven después de la pérdida de su familia había cerrado en gran manera su corazón, no cualquier podía entrar, pero… ¿Anderson? ¿Qué hay de él?, la respuesta era sencilla, a pesar de que sus recuerdos era en demasiado borrosos del accidente, sin embargo eso le ayudo mucho en poder olvidar y poder abrirse solo a aquel hombre que le cuidaba y le decía "Padre", a pesar de todo ello solo una cosa, solo una consecuencia que hace presente que no era su hijo, una consecuencia que a pasar de los años debe cuidar si no de ello sería su fin.
El día del incidente tan solo era un niño, sus padres lo habían recogido de la casa de Lawrence, iban directo a un viaje de negocios y de haya a unas hermosas vacaciones familiares, normales, como todas las personas con hijos hacían debes en cuando, las manos del hombre firme tras e volante, la mujer teniendo a su hijo sobre las piernas, cantando suavemente mientras veían el hermoso paisaje que recorrían, que pasaban mientras el auto era conducido a una velocidad constante, hablando, diciendo lo que harían el fin de semana, lo que comerían, lo que beberían…. Lo que simplemente harían, gran error para los tres.
El tráiler que venía hacía ellos se había descarrilado, el hombre que lo conducía se había quedado dormido por el cansancio, Thomas, el madre del muchacho por intentar esquivar, por intentar salir con vida perdió el control del carro, Elizabeth, madre de William abrazo con fuerza a su hijo quien lloraba por el miedo, tratando de calmarlo diciendo que todo estaría bien, pero no era así, eso era una gran mentira, el auto se volcó, los tres gritaron por el miedo, los tres cayeron por el barranco, colina abajo, de milagro el automóvil no exploto, el niño había quedado con vida pero inconsciente, pero sus padres no habían corrido la misma suerte que el muchacho.
El único deficiente de ese día había sido una falla en sus ojos, la única cicatriz y mal recuerdo de ese jueves por la tarde, ahora en su actualidad debido a ese incidente tenía que usar lentes a todas horas, pues sin ellos su vida corría peligro.
El éxito no está asegurado, siempre se dependerá de lo que le rodea a uno…
