Capitulo DOS

Aquella noche no había sido una de las mejores, por más que intento no pudo hacer que sus ojos se pegaran y le dieran el sueño que ella tanto requería, desde la tarde había intentado hacer la tarea, cosa que no hacía en bastante tiempo, pero no pudo concentrarse sin embargo el sonido de sus compañeros la distraía un poco de lo que pensaba, en la noche las cosas empeoraron sin ruido no podía dejar de pensar en la propuesta que le habían hecho, en los pro y los contras de aceptarla, quería ver a sus amigos ese era un hecho más que confirmado sin embargo se había puesto a pensar si los veía de nuevo ¿Que pasaría? ¿Sería permanente esta vez? ¿Qué le aseguraba que no los perdería de nuevo?, todas estas preguntas daban vueltas en su cabeza así como ella en su cama, dentro del cuarto de aquel internado.

Su cuarto era relativamente sencillo Una cama individual al fondo a lado en la pared una pequeña repisa de madera que honestamente solo servía para guardar el polvo a lado de la cama una pequeña mesa de noche con una lámpara y un despertador que de igual manera guardaban el polvo, al lado de esto un pequeño escritorio con cuadernos, una laptop, impresora y algunos lápices, en frente de la cama un pequeño armario que guardaba su ropa y artículos varios, si quería ir al baño debía cruzar el pasillo para ir al baño "comunal", debajo en el primer piso del edificio estaba la sala comunal que solo visitaba cuando pasaba por allí, sillones, y una pequeña cocina y afuera del edificio unos buzones que guardaban el correo .

Por más que quisiera le era imposible salir a tomar agua para despejar su mente, estaba condenada a aquel lugar, sus padres en un intento por darle una vida estática y calmada la habían mandado ahí a terminar sus estudios sin saber que esto provocó la decaída de la chica. De alguna manera sus padres siempre eran así con ella:

*Flashback*

-No Haruko no vas a ir – decía su madre, la chica había pedido permiso para ir a un campeonato local para ver si lograba calificar en un equipo de elite

-Mama... Por favor yo...-

-Haruko... no te voy a dejar ir a un torneo son quien sabe que chicos-

-Pensé que querías que tuviera amigos...-

-Si pero no pensé que te meterías en cosas como estas... pensé que solo era un pasatiempo, además apenas empiezas con esas cosas ¿Estás segura que estas al alcance de los demás que llevan años en esto?-

-Creo que tienes razón madre...-, tenía tantas cosas que decirle a su madre sin embargo como era de costumbre se las guardo para sí misma, se dirigió a su habitación y se recostó a mirar el techo deprimida, escucho que alguien llamó a su puerta

-Pasa... ¿Papa?- su padre entró y se sentó al borde de la cama

-Hija... ¿Comprendes a tu madre cierto?

-No del todo... ¿No confían en mí?

-Claro que si... supongo que tu madre solo está un poco sensible no debe ser fácil separarse de ti y que decidas hacer cosas por tu cuenta

-Supongo que tienes razón...-

-No te rindas... De alguna manera encontraras convencer a tu madre...Te lo digo por experiencia no es fácil...

-¿De qué hablas?

-Bueno tarde un poco para convencerla de que se casará conmigo...- rio un poco

-Creo que es creíble...- la muchacha rio siguiendo a su padre y este le tendió algo en la mano

-Ese es el anillo que originalmente le iba a dar el día que nos casáramos, me lo dio tu abuelo el padre de tu madre decía la piedra que lleva significa la paciencia y la serenidad que debes tener para completar tus sueños... y que esto te llevaría a tener en ti un gran poder Me pareció buena idea dárselo a ella ya que mi sueño era casarme... – La muchacha lo veía asombrado

-¿Por qué no se lo diste?

-Bueno... Se me ocurrió que sería mejor idea dárselo después de la boda ya que para ese entonces mi sueño estaría completo, sin embargo me di cuenta de que el simple hecho de que ella viviera ya era un sueño para mí, supuse que era algo egoísta solo pensar en mi sueño y lo guardé para el momento en el que ambos tuviéramos un sueño en común... Ahora nuestro sueño es que tú seas una mujer exitosa y que cumplas tus propios sueños por eso ahora es tuyo...

*Fin del flashback*

Seguía dando vueltas entre sus sabanas, y bufaba por no poder conciliar el sueño, un rayo de luz invadió su ventana lo que la hizo levantarse de la cama, salió de la habitación para dirigirse a clase, sus compañeras la miraban extrañadas no era propio de Haruko levantarse temprano ni llegar temprano a clase, Haru había decidido esforzarse, si iba a regresar con su equipo procuraría involucrar al menor número de personas posible a sí que por las tardes había quedado con su profesor para tener clases aparte y poder adelantar el curso, sin embargo salió de su clase de igual manera de la que empezó

-¡Nunca le entenderé a esto!- grito desesperada intentando resolver los problemas de cálculo ya pasadas las doce de la noche

-Podrías buscar un tutor aparte de mí- le dijo su profesor, cuando vio que las clases no le daban ayuda alguna,

-Mala idea- se dijo a sí misma, ella no conocía a nadie y se le dificultaba demasiado establecer relaciones personales con otros individuos ¿Cómo haría ella para conseguir a alguien que quisiera enseñarle?

Al día siguiente todo fue igual por más que intentaba poner atención a la clase, no se le quedaba nada:

-Así nunca subiré mi promedio...- se dijo a sí misma –Ahora entiendo porque mis padres no confían en mi...

*Flashback*

-Y Kai Hiwatari gana la batalla- Era lo único que se permitiría recordar acerca de él… solo como el influencio en los Blade Breakers no más, solo su relación formal por el beyblade.

En el coche de vuelta a casa la muchacha miraba con depresión la ventana.

-¿Dónde estaban?- la madre le la chica preguntó cuándo ella y su padre entraron por la puerta

-Yo...-

-Te dije que no fueras al campeonato...

-Déjala yo la lleve, fue con mi permiso por lo tanto no puedes estar enojada

-Me parece que la tiene... Lo siento madre tenías la razón no sirvo para esto... debí hacerte caso solo fui a perder en aquella batalla

-Haruko...- su padre intentó confortarla

-Está bien... Iré a mi cuarto creo que no quiero cenar hoy

-Te dije que no la llevaras ella está hecha para otro tipo de cosas- escucho a su madre discutir con su padre

*Fin del flashback*

Si bien a Haruko le dolía pensar en los G- Revolution y especialmente en Kai, su mente le seguía mandando aquellas imágenes que ella no podía controlar y además ¿Acaso no sería un poco extraño continuar esta historia sin aquellos muchachos?

En fin al terminar la hora se dirigió a la sala del director. Se paró en frente de la puerta, pareció que por un momento se arrepentía de estar ahí pero alguien abrió la puerta antes de que ella pudiera marcharse:

-Señorita Matsumoto- Saludó el director -¿Que la trae por mi oficina? ¿Será que ha pensado la propuesta que le hice?

Ella tomo una bocanada de aire considerando un millón de veces los pensamientos que tenía a una velocidad impresionante:

-Si...-

-¿Y bien?

-Acepto...-

-¡Que alegría! Bueno ¿Que estamos esperando? debemos ponernos a trabajar- el director comenzó a jalarla hacia otro lado de la escuela, ella no entendía del todo

-¿Qué? ¿Qué ocurre? – era jalada por sectores del colegio que ella no conocía probablemente por el hecho de siempre estar encerrada en su pequeño cuarto -¿Que es este lugar?- dijo la muchacha cuando el director la arrastró hacia un cuarto, una gran pared que la separaba de lo que sea que estuviera del otro lado y solo se conectaba por una pequeña puerta

-Ya verás- en ese momento entraron a un estadio y ante ella estaba una imagen particular, era un beyestadio... Las gradas alrededor y la plataforma en medio de aquel lugar, tantos recuerdos le vinieron a la mente:

-Bueno este será tu espacio de trabajo- dijo el director mientras la chica recorría aquel lugar como si fuera niño en una juguetería, cada vez que volteaba a una esquina se podía imaginar todos y cada uno de los momentos que vivió en lugares como aquel –Me alegra que te agrade... ahora tu equipo...- un hombre entró por la puerta

-Haruko él es Barón, te ayudará a entrenar al equipo-

-¿Cual equipo?

-Yo mismo he elegido a los mejores luchadores de una elite de calidad todos son de familias se influencia y de la alta sociedad aquí están

La muchacha volteó incrédula, y vio como un grupo de 10 chicos estaba debajo en la zona de entrenamiento luchando unos con otros, todos vestidos acorde a los lineamientos escolares y no había ni una sola arruga en sus vestimentas:

-Haruko te presento a ; Thiago, Osiel, Yago, Rikuto, Said, Kalet, Cedric, Eitan, Noah y Kenta pensé que querrías darle un vistazo a tu equipo antes de comenzar a entrenar con ellos, como veras ya están un poco adelantados gracias a la ayuda de Barón...Espero que sean de tu agrado como ya lo ha dicho Barón fue el que los seleccionó- el hombre se enderezó en señal de orgullo

-No hable de ellos como si fueran, ganado o mercancía... Si son Bladers de calidad se reflejara en su manera de luchar

-Como quieras pequeña tomate el tiempo que quieras y luego los conocerás mejor- Barón se molestó un poco al ver que el director buscaba la aprobación de Haruko

Haruko se acomodó en una grada viendo luchar a los muchachos, eran talentosos no había duda cada uno tenía talento, sin embargo no había nada que sorprendiera a Haruko por el momento, sin embargo al poco tiempo un muchacho llamó su atención, parecía ser el más calmado de todos, el cabello a perlado lo tenía alborotado y unos mechones caían sobre sus ojos verdes, la chica le prestaba singular atención, el muchacho había estado intentando formular un ataque por algún tiempo ya y no lograba tenerlo como él hubiera deseado y justo cuando lo miraba recuerdos se vinieron a la mente:

*Flashback*

-¡Maldición!- eran ya pasadas las 12 de la noche y una chica estaba despierta en el gimnasio de una escuela, zumbidos se escuchaban por doquier mientras una peculiar figura danzaba alrededor de ella –Debo de poder- de decía así misma mientras aquella figura blanca y negra intentaba moverse cada vez más rápido

-Debo demostrar... Debo demostrar que estoy hecha para esto...- Aunque estaba claro que estaba exhausta seguía de pie luchando para ser mejor, sin embargo por más que lo intentaba, por más que hacia las cosas con violencia y agresividad no salía.

Tomo una bocanada de aire y se concentró, lo intento una última vez, y esta vez el beyblade cumplió su objetivo.

-¡Lo logre! Gracias padre...- dijo viendo el anillo que ahora no dejaba de usar – Este comenzó a brillar –Creo que no dormir afecta mi juicio – el brillo era ahora cada vez mayor, una sombra de apariencia de zorro salió del anillo y se introdujo en el beyblade la chica había visto aquello antes, esa imagen.

Ahora tenía una Bestia Bit

-Creo que te subestime-

-¿Mama?-

-Pero como...

-Mi niña... Yo también pase por esto alguna vez...

-Ese anillo... tu abuelo siempre lo tenía guardado... me pregunté para que serviría... una vez tu abuelo me dijo que me daría un gran poder si sabia utilizarlo... siempre me pregunte qué clase de poder podría ser y viví siempre desesperada al no descubrirlo... supongo que necesitaba una cierta calma para lograrlo... Tu lo has hecho y eso demuestra tu valor hija, lamento no haber creído en ti, parece que si estas hecha para esto... y no solo para esto... sino para cualquier cosa que te propongas...

-Mama...- ambas se abrazaron

*Fin del flashback*

-¿Y bien? – El director preguntó Barón seguía molesto de que siguiera buscando la aprobación de la chiquilla

-Creo que he visto suficiente

-Excelente- dijo el director y llamó a los chicos para que dejaran de pelear

-Chicos les presento a Haruko Matsumoto...

Los chicos se miraron entre sí como para buscar una explicación

-Pensé que nos presentarían a nuestro otro entrenador uno de los campeónes mundiales- dijo el que parecía llamarse Kenta

-Esa vendría a ser yo...-

-Tú debes ser la campeona mundial- los nueve chicos estaban impresionados

-¿Tu? Pensé que nuestros padres habían pedido un entrenador especial para entrenarnos, no una chica cualquiera y por lo que tengo entendido mala en los estudios... buena broma director... Ahora donde esta nuestro entrenador... Me rehusó a entrenar con gente de este tipo- el chico tenía un tono en su voz de niño rico, y los demás le siguieron la corriente, el parecía el líder de aquella bola de chicos la chica no lo soportó y sin ninguna explicación se paró enfrente de él

-Mira... Yo no sé quién seas... Pero a mí nadie me habla de esa manera... ¿Quién te crees tú que eres?

-Haruko él es Kenta Nakae uno de los mejores estudiantes del colegio-

-Así es... y por lo tanto merezco a los mejores maestros... como Barón y no merezco que me hablen de esa manera quiero una disculpa- dijo el chico con un tono de orgullo en su voz, el director jaló a Haruko hacia otro lado para que los demás no escucharan

-Sus padres son de una familia muy influyente para toda la comunidad del colegio, tienen empresas y colegios alrededor del mundo, al parecer quieren meterse a la industria del beyblade y para eso está Kenta quieren que los entrenemos para que puedan ser un equipo campeón y así ganen más elite. – dijo el director tratando de calmar a la muchacha, sin embargo ella no dejo de lado su orgullo, se safó de la plática con el director.

-Mira Kenta...- se acercó de nuevo a él – Por lo que veo tu mereces lo mejor por ser el mejor ¿Me equivoco?

-No te equivocas...

-Bueno... Entonces me disculpare...

-Ya era hora

-Pero primero debes mostrarme que en verdad eres el mejor, supongo no tienes problema con ello ¿O sí?

-Te demostrare lo que quieras

-Bien... Saca tu Blade... – la chica se dirigió a su lugar de batalla, seguida por el chico que la veía demasiado confiado en sí mismo -¿Director nos haría el favor?

-Uhmm... Tres, Dos uno?- el director parecía confundido y sin saber que hacer

-¡Let it Rip!- ambos Blades salieron disparados hacia el plato de batalla, al primer golpe en el aire el blade de Haruko cedió ante la fuerza del blade de kenta yendo a parar hacia donde él la había golpeado, Kenta ya tenía dada por sentada su victoria, pero no se dio cuenta que había utilizado toda su energía en aquel ataque, Haruko no había respirado aún y en aquel momento lanzó su blade contra el de él venciéndolo en un solo golpe preciso y rápido:

-Valla que decepción... Esperaba más del mejor de todos- la chica se burló de él muchacho que no creía lo que pasaba, bajó de la plataforma de batalla y se dirigió hacia donde estaba Barón

-Creo que lo estafaron... Encuentro más elite de Beyblade en muchachos que se la pasan las horas en las calles que en tipos como estos que solo creen ser los mejores por estar en familias ricas... Para mí eso solo los hace niños mimados que solo quieren practicar Beyblade por el prestigio y no entienden el verdadero significado de algo como el Beyblade. Si todos son iguales que él creo que ha cometido un error en seleccionarlos... – volteo a ver a Kenta – No te preocupes... Yo no te entrenaré, para eso lo tienes a él– señaló a Baron -Ha hecho un excelente trabajo- dijo algo sarcástica

-¿Cómo te atreves? Soy un experto en estos temas por años he estudiado este deporte, solo yo puedo decidir quién está en condiciones para ser un experto ya que yo soy el que representa al equipo escolar, y soy yo el reconocido por la justa escolar

-Yo no sé director pero si quiere un equipo de calidad debería fijarse en algo más que solo las palabras de alguien que dice ser un experto pero que sin embargo nunca ha tocado un beyblade en su vida – se dirigió a los chicos – Deberían considerar eso también si es que su sueño es en realidad ser Beyluchadores reales - La chica caminó fuera de ahí.

Ella estaba sentada en un árbol, el sol se estaba escondiendo dando a todo a su alrededor un tono naranja de Nostalgia, ella pensando, tal vez lo que había hecho estaba mal... Ahora no vería a sus amigos nunca más, sin embargo lo que le pedían hacer era algo que iba en contra de sus principios y en contra de lo que sus amigos le habían enseñado, hacerlo sería incluso peor que no luchar para verlos otra vez.

Se levantó de su asiento resignada a seguir con su vida cuando:

-¡Espera!- una voz se escuchó, era el mismo chico de antes el de cabello aperlado y ojos verdes seguido por 4 chicos igualmente de las escenas anteriores -¿Puedo hablar contigo un segundo?

-¿Qué pasa?

-Estuvimos pensando en lo que dijiste hace un momento, me parece que tienes razón... un Blader debe definirse por sus habilidades no por su dinero... Por favor queremos ser verdaderos Bladers... Enséñanos...

-Pero... Barón es el que tiene todo el reconocimiento ¿Que ganarían entrenando conmigo?

-Queremos ser reconocidos por nuestro talento y habilidades... – Ese chico tenía un cierto espíritu que a Haruko impresionó, y quería conocer más acerca de esta chispa que el chico emanaba

-Acepto... Pero... Conmigo no pueden hacer mucho, yo no tengo el poder para formar un equipo formal para eso se necesitan las influencias de alguien como Barón

-Tal vez no del todo...- dijo el director sorprendiendo a los muchachos

-Director...-

-Por lo que tengo entendido la junta escolar se comprende de los padres de ustedes 10 chicos ¿No es así? – Rikuto asintió

-Bueno... ustedes son 5... La mitad si logramos llegar a un acuerdo seguro que sus padres aceptaran...

-¿Pero cómo demostraríamos que estamos calificados para hacer nuestro propio equipo?- cuestiono Rikuto

-Un torneo...- dijo Haruko

-¡Eso es! Si los vencemos en un torneo demostraremos que somos mejores y nos permitirán representar al equipo

-Suena como un plan...- dijo el director

-¿Pero por qué nos ayuda? ¿Usted no está del lado de Barón?

-Niña... Barón puede ser un gran experto pero tienes razón nunca ha tocado un beyblade en cambio tú... tú has estado en el frente... viviendo con tu propia experiencia lo que el estudio... para mí eso es más valioso

A la mañana siguiente la junta se reunió, y efectivamente se tocó el tema del beyblade, el director hizo su propuesta y los miembros de la junta lo retiraron para poder deliberar, Haruko y los demás chicos lo esperaban afuera, Haruko como siempre caminaba como un León enjaulado, Rikuto era el único que le prestaba atención, esta chica era un misterio para todos un año había pasado y a pesar que era un colegio donde todos se conocían era la primera vez que estaba con ella… Y de alguna manera extraña le entusiasmaba el hecho de tener tiempo para averiguar un poco más acerca de ella.

-Solo queda ver qué ocurre- dijo el Director a los muchachos

-Buen intento director pero se olvida que mi padre es el líder y tiene poder sobre todos los demás

-Ya veremos eso Kenta...- Rikuto se levantó enfrentando al muchacho, en aquel momento los padres salieron del salón

-Bueno hemos considerado su propuesta director... Y...-Kenta podía saborear la victoria

-Aceptamos... –

-¿Qué?-

-En 2 semanas se hará un torneo... el equipo que resulte ganador representara a la escuela...-

-Papa...- Kenta estaba molesto

-Kenta... Si tu equipo es el mejor lo demostraras ¿No es así?- dijo a su hijo y se fue caminando seguido por los demás padres.

-Si señor...-

Los demás celebraban, chocando los cinco, saltando y dando gritos de alegría, Rikuto volteo a ver a Haruko que solo volteo para irse:

-Debemos ponernos a trabajar- Haruko se retiró de ahí después de decir aquello último, con una cierta satisfacción en la mirada.