COMPROMISO POR HONOR.
Fanfiction por Lita Kino.
Todos los personajes que intervienen en este Fanfiction tienen los derechos reservados de Nobuhiro Watsuki.
Capítulo 2: El Honor de una Okashira.
Okon y Omasu estaban desesperadas. Misao era para ellas como una hermana y les dolía profundamente verla así. Pero todas las palabras de aliento que eran capaces de decirle para animarla se habían agotado ya y les preocupaba profundamente que de un momento a otro llegase incluso a enfermarse verdaderamente de la tristeza...
Habían logrado en los últimos días que comiera un poco, pero nada ni nadie era capaz de sacarla de esa habitación. De nada valían todos los esfuerzos que los Onniwabanshuu hicieran para hacerla salir: No había poder humano que la sacase de esa profunda depresión en la que se encontraba sumida... Parecía como si estuviese... muerta... E incluso estaban perdiendo ya la esperanza de que Misao resucitase de ese profundo letargo.
Sin embargo, una tarde, apareció una luz de esperanza en el Aoiya... Una luz que traía en una mano una maleta y en la otra un pequeño niño.
- ¡Kaoru-san! -exclamó Okon.
- ¡Kami-sama ha escuchado nuestras plegarias! -agregó Omasu.- ¡Bienvenida sea!
- Buenas tardes. -dijo Kaoru, quien a pesar de estar esbozando una sonrisa, tenía una sombra de preocupación en sus ojos.
- Imagino que viene por la carta que le enviamos... -Okon tomó la maleta de la mano de la joven, mientras dirigía una mirada curiosa al pequeño Kenji.
- Si. Inmediatamente después de leerla, decidí venir hacia acá.
- Se lo agradecemos de todo corazón... En verdad estamos todos desesperados por Misao... Realmente se encuentra deprimida...
Guiaron inmediatamente a Kaoru hacia la habitación de Misao. Ésta se encontraba, como los últimos días, echada en su futón, con sus cabellos revueltos. Parecía una muñeca de trapo que ha caído al suelo en una posición cualquiera.
- Misao... -murmuró Kaoru al verla. Okon y Omasu se fueron a dejar el equipaje de Kaoru a una habitación, dejándola a ella y a Kenji en la estancia.
Una cortina oscura cubría la ventana, dándole al lugar un aspecto sumamente lúgubre. Solamente se distinguía la sombra de las cosas y, aunque al pequeño Kenji le daba un poco de miedo el aspecto del lugar, Kaoru no vaciló ni un segundo y se acercó al futón donde se encontraba la joven. Con delicadeza, acarició levemente el ahora corto y oscuro cabello de su amiga, quien ni siquiera se inmutó ante la caricia.
- Misao... -le dijo.- Estoy aquí...
La joven ex Okashira giró levemente su cabeza, hasta que su mirada chocó con la de su amiga... Kaoru se impresionó mucho al ver que los ojos de Misao, antes tan llenos de vida, lucían ahora opacos y con una profunda tristeza en su interior... En verdad parecía como si ya no hubiese más vida dentro de ellos.
- Kaoru... -dijo Misao casi en un susurro. Inmediatamente se incorporó y abrazó fuertemente a su amiga, mientras comenzaba a sollozar de nuevo. La joven kendoka correspondió el abrazo y dejó a su amiga desahogarse todo lo que fuese necesario. Cuando finalmente se calmó, consiguió exclamar:- Pero... ¿Cómo?
- Okon y Omasu se preocuparon mucho por ti. -respondió Kaoru con una sonrisa.- Y me escribieron explicándome brevemente la situación. Así que tomé el primer tren que pude y vine a verte.
- Gracias, amiga mía. -dijo Misao, secando sus lágrimas. En verdad su corazón se alegraba al saber que contaba con alguien como Kaoru, quien no había dudado ni un momento en dejarlo todo por ir a su lado. No podía más que reconocer que amigas como ella son más valiosas que un tesoro.
- Pero bueno... en la carta no decían mucho. ¿Podrías contarme qué fue exactamente lo que sucedió?
Misao relató toda la historia a Kaoru, mientras que el pequeño Kenji se acercaba curioso al regazo de su madre, observando detenidamente a la joven Okashira con sus ojitos color violeta.
- Lo único que agradecí -continuó Misao, concluyendo el relato.- fue que Jiya no revelara a Aoshi-sama que yo... que yo lo amo... -las lágrimas se agolparon de nuevo en sus tristes ojos.- Hubiera muerto si a Jiya se le hubiese ocurrido mencionarlo... Pero actuó como si no supiera nada al respecto...
Kaoru suspiró. En verdad sentía mucha pena por su amiga.
- Bueno, ya tendremos tiempo de hablar de ello. Ahora tienes que darte un buen baño caliente y arreglarte un poco.
- Yo... yo no quiero salir de aquí... -dijo Misao, bajando su vista al suelo. Casualmente se topó con el pequeño Kenji, que estaba a sus pies y seguía observándola con curiosidad.
Hacía casi seis meses que lo había visto, cuando todos se reunieron para ver los cerezos en flor en primavera. Pero se impresionaba al ver que cada día que pasaba, se parecía más a su padre. Cedió ante el impulso de tomarlo en sus brazos para cargarlo, mientras observaba los violáceos ojos del chiquillo y no pudo evitar sonreír ante el pequeño.
- En verdad es como si fuera un mini Himura... -dijo, casi en un susurro. Kaoru sonrió ante el comentario.
- ¡No trates de desviar el tema! -dijo finalmente su amiga.- ¡A levantarse!
Los Onniwabanshuu nunca lograrían comprender cómo la joven kendoka que a penas hacía una hora había llegado a Kyoto, había logrado que Misao saliera de su habitación, mientras que ellos habían pasado días enteros suplicándoselo infructuosamente. Lo cierto es que la Okashira se dirigió rumbo al baño, mientras que Kaoru terminó de instalarse en su habitación en el Aoiya.
- Cualquier cosa que necesite, no dude en llamarnos, Kaoru-san. -Dijo Omasu y agregó:- En verdad estamos muy agradecidos... ¡De no ser por usted, Misao seguiría encerrada en esa habitación!
Cuando Misao terminó su baño y se hubo vestido, Kaoru le ayudó peinando su cabello.
- Creo que no te lo dije la vez pasada que nos vimos, pero me parece que te ves más bonita con el cabello corto.
- ¿Te parece? -respondió Misao, mirándose en el espejo. Cuando se vieron aquella vez bajo los cerezos, ella ya llevaba el cabello corto. Pero entonces sus ojos se cubrieron de una leve sombra al agregar:- Cambié de estilo por... por Aoshi-sama... Y él ni siquiera dijo nada al respecto...
Ahí estaban las lágrimas de nuevo, nublando su vista. Y pensar que su destino era ser la esposa de ese hombre que ni siquiera la notaba.
- Vamos, Misao... No te pongas así... -dijo Kaoru, a modo de consuelo.- Nada ganas con estar triste.
- Es que era el sueño de toda mi vida... -dijo, ahora sollozando.- ¡Y mi sueño se ha transformado en una pesadilla!
- ¿Y... Y si le confesaras tus sentimientos a Aoshi-san?
Misao se quedó paralizada ante la posibilidad. Pero pronto reaccionó, cerrando sus ojos y haciendo que las lágrimas aglomeradas en ellos corrieran rápidamente por sus mejillas.
- No... -dijo ella.
- Pero... Vas a casarte con él. Sería bueno que él supiera lo que sientes.
- No... definitivamente no... Si él supiera que lo amo, seguro... seguro sentiría lástima por mí... ¡Eso sería lo que pasaría! - Eso no puedes saberlo.
- ¡Claro que puedo saberlo! Porque no hay nadie que lo conozca más que yo... Aunque sea un hombre frío y duro, tiene un corazón sumamente noble... Y ese corazón noble haría que él sintiese compasión hacia la pobre niña tonta con la que está comprometido y que a final de cuentas sí lo ama...
Pero lo cierto es que ya no era una niña, sino una mujer. Una mujer de veintiún años, aunque su rostro siguiese siendo fresco como el de una adolescente y su figura menuda y delgada.
Y podría ser que tuviese razón. Al fin y al cabo ella era la persona que más conocía al ninja, mientras que Kaoru insistía en que nunca lograría comprender la particular forma de ser de Aoshi. Pero de la manera que sea, ya pensaría en algo para arreglar esta situación.
XXX
Los Onniwabanshuu se sintieron aliviados esa tarde, cuando luego de muchos días vieron a su joven Okashira llegar a cenar con todos. Pero quien sí se llevó la sorpresa de su vida fue la mismísima Misao, al ver a Aoshi sentado a la mesa con los demás.
- Actúa como si nada... -susurró Kaoru al oído de la chica.
- Yo... lo intentaré... -respondió Misao también en susurros.
Aoshi sintió alivio en su corazón al ver a la joven fuera de su habitación, luego de tantos días encerrada. Mostraba su rostro sereno, salvo cuando reñía por alguna razón ante los molestos comentarios se Shiro y Kuro. Todo era como antes.
Sin embargo, él conocía a Misao mejor que nadie. Quizás fuera posible que ella se mostrara alegre y jovial como era su personalidad, pero él había aprendido que esa era la coraza que ella usaba para protegerse... así como él utilizaba su frialdad. Por lo pronto él continuaba sin ningún comentario al respecto del compromiso: No quería incomodar a Misao con ese asunto. No aún. Pero estaba seguro que llegaría el día en el que ambos tendrían que hablar al respecto, aunque no sabía si en esa ocasión él se atrevería a hablarle de sus sentimientos hacia ella.
Luego reparó en la presencia de Kaoru Kamiya. Sabía que Okon y Omasu, en su desesperación por Misao le habían escrito para comentarle de la situación, así que no le pareció extraño que hubiese decidido venir. También vio al pequeño Kenji, el retrato exacto de Himura, que miraba a todas partes con curiosidad.
- Escuchen todos. -dijo Okina, interrumpiendo las conversaciones de los Onnis y los pensamientos de Aoshi.- Démosle formalmente la bienvenida a nuestra invitada.
Y continuaron con la amena velada. Aoshi terminó su cena y se limitó a agradecer por la comida y a retirarse a su habitación sin siquiera mirar a Misao. Ella se limitó a morderse el labio inferior de la frustración.
- Tranquila... -musitó Kaoru en su oído. Y agregó en tono de voz normal:- Por cierto, aprovechando que estoy aquí, quiero ir mañana a visitar la tumba de Tomoe. ¿Me acompañas?
- Con gusto. -sonrió Misao. Seguro le haría bien salir de ese lugar.
- Aunque... -interrumpió Shiro.- Te agradeceríamos que volvieras pronto... Necesitamos ayuda aquí...
Fue entonces que Misao reparó en las grandes ojeras de Shiro y Kuro. Aunque sus turnos en el Aoiya habían sido cubiertos entre ellos dos más Okon y Omasu, tenía la leve sospecha de que ellas se las habían ingeniado para cargarlos a ellos con más trabajo.
- Eh... Gomen... -les dijo Misao, con una sonrisa nerviosa en sus labios.
Mientras tanto, Aoshi seguía meditando en su habitación. La verdad era que no se comprendía a sí mismo: Aunque sonase egocéntrico, él era un ninja perfectamente capaz de resolver cualquier misión que se le presentase, por difícil que fuera. Y sin embargo, he aquí algo que no podía resolver: Los propios designios de su corazón. Y más aún luego de la conversación que había sostenido con Okina aquella tarde.
FLASH BACK
¿Necesitabas algo, muchacho? -había dicho Okina, respondiendo al llamado que el joven ninja le había hecho.
- Hai. -respondió él gravemente.- Es acerca del asunto del compromiso.
- Imagino que has estado meditando al respecto.
- Evidentemente. -contestó él.- Se trata de un asunto muy delicado.
- No podemos negar que tanto tú como yo estamos preocupados por la manera en la que reaccionó Misao al respecto... -afirmó Okina. Y supo por la mirada de Aoshi que tenía razón.- En lo personal, no esperaba que fuera así.
- ... -Aoshi no dijo nada.
- Pero bien, -prosiguió.- ¿cuál es la conclusión a la que has llegado al respecto?
- Si ese compromiso estaba establecido, por mi honor lo cumpliré. -dijo el joven, su fría mirada perdida en algún punto lejano.- Sin embargo me parecería prudente que hables con Misao al respecto. Faltaron muchas cosas qué aclarar.
- Eso era justo lo que estaba pensando. Pero debo esperar a que se recupere de la impresión.
- Según los cánones establecidos dentro de nuestro clan, si ella desea romperlo, puede hacerlo. Pero tú sabes qué consecuencias traería si lo hiciera.
- Lo sé y eso es lo que tengo pensado hablar con ella.
- Entonces eso es todo. -replicó Aoshi a modo de conclusión del asunto.
- ¿Seguro que es esa tu posición¿Seguro que estás dispuesto a cumplir ese compromiso?
- Seguro. -la voz de Aoshi seguía siendo indiferente, aunque sólo Kami-sama sabía la maraña de sentimientos que albergaba su interior.- Si ella no se niega a cumplirlo, entonces yo no lo haré.
FIN DEL FLASH BACK
Esa parecía ser la decisión más prudente. Sin embargo su corazón estaba lleno de dudas al respecto... Dudas que no podía exteriorizar...
XXX
Al día siguiente, cuando Kaoru, Kenji y Misao regresaron de la tumba de Tomoe, luego de realizar una ofrenda y orar con todo respeto, Shiro salió a su encuentro y dijo a Misao:
- Okina dijo que en cuando volvieras, fueses a su habitación.
- Está bien. Iré hacia allá.
Misao se dirigió a la habitación de Okina, mientras que Kaoru fue con Shiro a ayudar en el Aoiya como pago por su estadía, cosa que llenó de alivio a los dos jóvenes Onnis. Finalmente podrían descansar un poco.
- Misao... -dijo Okina, cuando la joven entro a su habitación.
- ¿Me llamaste, Jiya?
- Sí. Siéntate, por favor.
Misao tomó asiento frente al anciano. Éste le sirvió una taza de humeante té y le ofreció algunos dulces, que ella tomó, antes de retomar la conversación.
- Creo que te imaginas de lo que quiero hablarte.
- Del compromiso... ¿verdad? -contestó ella.
- Si... Consideré prudente esperar algunos días a que se te pasara la impresión al respecto. Claro que esa impresión te duró demasiado, a decir verdad. Estuvimos a punto de entrar en desesperación, pero gracias a Kami-sama que Kaoru vino a levantarte el ánimo.
Misao no dijo nada al respecto. Estaba a la expectativa con respecto al rumbo que pudiese tomar esta conversación.
- Solamente quiero que tomes conciencia con respecto a la situación. -dijo finalmente Okina, ante el silencio de la joven.
- ¿Conciencia? -replicó Misao.- ¡Claro que estoy consciente! - Espera un poco. -interrumpió el anciano.- Primero dime¿Aún amas a Aoshi?
- ¿No te parece un poco ilógica esa pregunta, Jiya¿Qué acaso no es evidente que aún siento un gran amor por él? - Necesitaba escucharlo de tus propios labios. -repuso él.
- Además, -continuó la joven- estoy muy consciente de que estoy comprometida con ese hombre al que amo desde siempre... Pero que no me ama ni nunca me amará.
- Eres una ninja. -dijo él, muy seriamente.- Y no sólo eso: Eres la Okashira de los Onniwabanshuu. Y siento tener que decirte esto, pero... Para nosotros hay cosas que deben ser más importantes que el amor... Como por ejemplo, el honor...
¿Honor? Claro que sabía que los Onniwabanshuu, como todos los clanes ninjas, viven bajo un estricto código de honor. Y que ella, siendo la Okashira, debía respetar ese código más que nadie.
- Si tú quieres romper tu compromiso con Aoshi, eres libre de hacerlo. -expuso el anciano.- Si no quieres casarte con él de esta forma y seguir esperando eternamente a que él corresponda tus sentimientos o a que lo olvides, entonces puedes hacerlo. Puedes anular el compromiso.
- ¿En... en verdad puedo? -balbuceó Misao, muy a pesar de que las palabras "esperando eternamente" habían lastimado su corazón.
Hasta el momento, no se había planteado que existiese esa probabilidad. ¿Pero era eso lo que ella en verdad quería¿En verdad deseaba mandar esa boda arreglada al demonio? - Claro que puedes. -afirmó el anciano.- Si no deseas casarte por compromiso, no te obligaremos. Sin embargo... Renunciar a tu matrimonio significaría... renunciar también a los Onniwabanshuu... y a tu lugar como Okashira.
- ... -Misao no pudo articular palabra alguna, pero sus ojos delataban la más grande de las sorpresas.
- Como comprenderás, si te niegas a casarte, estarás rompiendo tu código de honor como miembro de los Onniwabanshuu.
- Pero... ¡Jiya! Eso no es justo... -exclamó la joven.
- Siento decírtelo, pero esta es la vida que tú escogiste. -el anciano negó levemente con la cabeza.- Pudiste vivir una vida como una mujer normal, pero tú decidiste no sólo quedarte con los Onnis, sino que además te auto proclamaste su líder. Y sabías que con eso vienen obligaciones específicas.
- Sí... lo sabía... -admitió la joven. - Sin embargo... -continuó él.- te daré unos días para pensarlo. Puedes renunciar a tu compromiso y con ello también a los Onniwabanshuu y a tu lugar como Okashira; o bien, puedes continuar con él y mantener tu lugar.
- Pero... ¿y Aoshi-sama? -preguntó ella inconscientemente.
- Si tú no lo rompes, él tampoco lo hará. -fue la simple respuesta de Okina. Aunque no sirvió de mucho para consolar el corazón de Misao.
La joven salió de ahí con más dudas que respuestas dentro de su corazón. ¿Hasta que punto valía la pena guiarse por el amor que sentía hacia a él¿Valía lo suficiente como para romper su código de honor como Okashira de los Onniwabanshuu?
Definitivamente necesitaría esos días que Okina le daría para pensarlo...
Fin del Capítulo 2.
Reviews:
HADA: Jajajaja! Hasta yo estoy impresionada de haber llegado ya a los 10 reviews con un sólo capítulo, jeje. Y no he actualizado el otro porque para escribir el siguiente capítulo necesito "documentarme" (Dado que es un fanfiction basado en la vida real, cuyas conversaciones son en la mayoría de los casos literales (Y Dios bendiga a quien inventó el Plus! del messenger), tengo muchos archivos qué revisar, además de una amiga que me ayudará dándome un punto de vista externo de la situación)
Y sí, el silencio de ambos será el factor desesperante en esta historia.
gabyhyatt: Mmm... Porque entonces se acaba el chiste XD Además, toma en cuenta que aunque ambos estén enamorado del otro, piensan que el otro no los ama y por lo menos dsi yo estuviese en el lugar de ellos, lo menos que querría escuchar es un "No te amo" de la persona con la que me voy a casar... ¡Qué traumatizante!
Les: Jeje, pues al final ya no me tardé... Por el atraso que tengo con mi otro fic. Así que aquí tienes la segunda entrega.
misao shinomori-12: Jajajaja! Bueno, si yo me animé a escribirlo fue porque no encontré a nadie que lo hubiese hecho antes. Pero pensé que sería más desesperante si de entrada Aoshi ya estuviese enamorado de ella y los dos se quedaran estúpidamente callados al respecto.
pau: Oh, bueno... Como adelanto te digo que a lo sumo en el capítulo 4 ó 5 ya estarán casados XD Porque la trama NO terminará con la boda, como es lo clásico, jeje.
aLCIONE cHAn: Bueno, ya cambiaré eso de "General" porque en realidad esto vendría siendo más... Mmm... ¡Drama! (Es que me encanta el drama. Pero el drama con un buen final, claro), pero bueno, ya se irá viendo con el paso de los capítulos cómo se resuelve este asunto, jeje. Y bueno, nos seguimos contactando por el messenger!
giuliana: Pues ya está la actualización y muchas gracias por tu review!
RinoaShinomori: Pues la declaración... Siento decirte que te toca esperar sentada... Porque estos chicos serán muy, pero muy lentos...
Cristy-girl: Gracias, gracias por tu review. (Esta pareja es mi obsesión!)
mao: Pues yo siempre leía fics donde cualquiera de los dos estaba comprometido con alguien más... Y me preguntaba¿Qué pasaría si ambos terminase comprometidos el uno con el otro? Seguro que con lo lento y frío que es Aoshi, seguro que llegarían a la ancianidad casados por el compromiso y sin haber hablado de sus sentimientos... (Pero no, no te preocupes: No llegarán a la ancianidad sin decir nada en este fic XD)
Justary-san: No te preocupes, que más adelante habrá mucho A+M. De eso no te quepa ninguna duda, jeje.
Y hasta la próxima.
Lita Kino.
