Muy pocos habían conocido a Miguel con miedo y aún más con miedo de unas palmadas en el regazo de su padre por lo que los demás solo se sorprendieron de la desobediencia.

—Miguel hijo, no debes temer el no querer el castigo, es algo normal y no te reclamare cuando tengas tus opiniones pero este no es el momento para desobedecerme, así que ven, no me hagas ir por ti que no te gustara—

—Papá porfavor…no delante de ellos—

Siempre era padre o señor, pero cuando estaba por castigarlos hasta el mayor de todos le llamaba "papá" eso le hizo sonreír a su hijo mayor.

—Tranquilo pequeño, nadie más que ellos está en esta sala, nadie más podrá escuchar hacia afuera, esta sala está totalmente privada—

—Pero…ellos no…—

—Oh eso sí que no, te peleaste con tus hermanos y al igual que ellos serás castigado enfrente de ellos así que ven aquí y no me hagas esperar más—

Miguel se levantó lentamente y camino hasta estar enfrente de su padre, Chuck sonrió a su hijo.

—Muy bien hecho, gracias hijo, ahora sobre mi regazo—

Chuck espero hasta que el arcángel resoplo inclinándose boca abajo sobre su regazo, chasqueo los dedos sabiendo que sería mejor y cada uno apareció con su ropa del cielo, aquellas túnicas tanto para los arcángeles y para el ángel.

Miguel suspiro sabiendo que la tela que sentía era de su túnica, su padre suspiro unos momentos sabiendo que sucedería y él también debía estar preparado, levantó la mano y la bajo con fuerza sobre el trasero del arcángel y continúo con la misma fuerza.

—¿Qué les he dicho siempre sobre las peleas Miguel?—pregunto con una voz severa.

Miguel reprimió un gemido de dolor, su padre sabía que se haría el fuerte como el mayor que era pero igual tenía la creencia de que una paliza no se terminaba sin lágrimas.

—Responda—

—Q-Que están mal—

—¿Cuántas veces voy a tener que repetir esto contigo y Lucifer? Desde que tienen memoria no han dejado de pelearse y ya estoy cansado de esas peleas infantiles—regaño continuando las palmadas—Eres el mayor, debes de dar el ejemplo y no estar peleando con tus hermanos—

—S-Sí…au…—

—Les aseguro que si me vuelven a hacer repetir esto les daré una buena tunda con mi cinturón y los dejare en un rincón todo un día—

Sintió el olor a lágrimas sabiendo que Miguel estaba llorando ya, tomo aquello como señal para continuar con la siguiente parte del castigo por lo que levanto la túnica de Miguel y bajo aquellos pantalones de tela característicos de los arcángeles.

—N-No porfavor…no así—murmuro Miguel—porfavor papá…—

Ignoro aquello sabiendo que podría abrazarlo cuando todo terminara, volvió a levantar la mano entregándole varias palmadas más fuertes.

—Ya casi terminamos hijo—

—No más…au…aí…porfavor…!Ay! Papá Auu…—

Continuo hasta que vio que el trasero de su hijo mayor estaba suficientemente rojo y Miguel ya estaba llorando lo suficiente, levanto el cinturón del suelo para escuchar otro gemido de Miguel.

—N-No con tu cinturón, no porfavor, no volveré a hacerlo lo prometo pero porfavor…—

—Hijo, mi príncipe, ya he intentado todo con ustedes y nada funciona, les he perdonado muchas veces y parecen ir a peor, si mi cinturón es el único que puede volverlos a poner en línea entonces sí, con mi cinturón si—

Doblo en cinturón para que la hebilla no lastimara a su hijo, lo levanto sintiendo como Miguel se ponía más tenso mientras lloraba.

—¡Aaay! ¡No papá! ¡Aaaau!—

—¡Ya basta!—grito Lucifer—¡Ya entendió ya déjalo!—

Levanto la mirada hacia su segundo hijo, podían estar molestos y peleándose durante siglos pero cuando estaban siendo castigados siempre les gustaba apoyarse entre ellos, suspiro ignorando a Lucifer alegre de que se preocupara por su hermano pero quería terminar con el castigo.

—Solo dos más y ya pequeño—

—Nooo…papá no espera ¡Aaai! ¡Ow!—

Dejo el cinturón de nuevo en el suelo acariciando la espalda de Miguel para tranquilizar su llanto.

—Ya está, ya termino, papá te perdona Mikey, papá te ama—

Espero hasta que se calmó lo suficiente y subió su ropa bajando la túnica, Miguel gimió al sentir la tela, le ayudo a ponerse de pie uniéndolo en un abrazo.

—Lo siento papá—sollozo Miguel en su hombro

—Papá te ama, esta todo perdonado, ve a sentarte—

Miguel frunció el ceño ante la idea de sentarse, pero igualmente obedeció soltando otro gemido de dolor al tocar la silla de madera, se retorció un poco agachando la mirada, no quería ver a sus demás hermanos.

—Muy bien—Chuck volvió a su asiento—Raphael aquí—

Lucifer levanto la mirada al igual que Raphael, ninguno esperaría aquello.

—A menos que Lucifer quiera tomar responsabilidad de sus acciones y venir conmigo—sugirió Chuck notando la impresión en sus hijos.

Lucifer gruño volviendo a sentarse en la silla de manera desafiante y mirando a su padre con el mucho rencor que sentía, Raphael suspiro pesadamente, sabía que su turno llegaría pero no tan rápido y como aún estaba molesto con Lucifer se puso de pie antes de que el mismo Lucifer hiciera cualquier cosa por lastima.

—No necesito que ese monstruo haga nada por mí, yo tomare mis responsabilidades—

—Raphael, no quiero que llames así a tu hermano—regaño molesto

—Él no es mi hermano—

—No es como si quisiera serlo 'señor del cielo'—comento Lucifer con sarcasmo

—¡Basta!—Chuck se puso de pie y todo se callaron—¡Son hermanos! Él próximo que atreva a insultarse recibirá otra paliza con el cinturón ¿¡Entendido!?—

Todos asintieron con la cabeza, volvió a sentarse en su silla mirando hacia Raphael que seguía de pie.

—Ven hijo, terminemos con esto—

Vio hacia el barco humano que tenía ahora Raphael, él se lo había conseguido y a Gabriel logro recuperarlo con su antiguo barco sabiendo que estaba más escondido que muerto, trataría ese tema con él cuando llegara su turno, pero por ahora estaba Raphael, su barco algo más bajo que sus hermanos mayores, de cabello castaño y ojos verdes le miraron con cierta suplica, camino hacia el recostándose en su regazo.

Se alegró de no tener muchas discusiones con Raphael, sabía que de todos sus hijos él se tomaría mejor su castigo por lo que se apresuró para terminar con su castigo de una vez, levanto la mano dejándola caer más fuerte que con Miguel sabiendo que Raphael sería más duro.

—¡Querer tomar el cielo contra mí! ¡Diciendo que estoy muerto!—continuo con un tono molesto, Raphael no emitía ni un sonido—¡Peleando contra tu hermanito menor! ¿¡En qué pensabas Raphael!? Yo no te enseñe a ser así, te enseñe a ser bueno y amable, a tener amor y tu atacas a todos los que no estaban de acuerdo ¡Yo no te críe para ser un tirano!—

Escucho un pequeño gemido de dolor por lo cual continuo bajando la fuerza un poco.

—Me has decepcionado hijo, tú y tus hermanos han hecho cosas tan vergonzosas e irresponsables—

Sintió el olor a lágrimas y vio como Raphael temblaba un poco, sabiendo que ya comenzaba a llorar siguió con la siguiente parte, levantó la túnica del arcángel bajo su ropa sacando un sollozo.

—L-Lo siento, no quería decepcionarte—

—Hijo, estoy decepcionado, pero aun te amo—

Volvió a levantar la mano retomando las palmadas, se sentía terrible por tener que castigar a sus pequeños pero no encontraba otra solución y por lo que notaba había una mejoría, ya no le miraban como si se sintieran superiores.

—Au..papá detente—

Por fin comenzaba a quejarse mientras demostraba su llanto, al fin había logrado deshacer la barrera de Raphael así que le ignoro continuando.

—Eres de los mayores en el cielo Raphael, debes apoyar a los otros ángeles y no hacerles sentir miedo y obligarlos a seguirte, no quiero que seas temido quiero que seas amado por quien realmente eres—

—Ah…au…ow..Sí papá pero ¡Ay! ¡Ow! Ya entendí…detente—

—Papá—dijeron Miguel y Lucifer al mismo tiempo, se miraron entre ellos sorprendidos.

Se alegró de que ambos mayores aún se preocuparan por su hermanito menor pero no podía detenerse, tomo el cinturón del suelo provocando que Lucifer se pusiera de pie.

—Ya basta, déjalo ¿no escuchaste que ya entendió?—

—Lucifer siéntate, tú decidiste esto—

—Pues entonces lo que le vayas a dar a él lo tomare yo—reclamó Lucifer

—¿Aun cuando dice que no es tu hermano y te llamó de aquella manera quieres tomar parte de su castigo?—pregunto su padre queriendo probar un poco más hasta donde llegaría Lucifer.

—Sí—

—¿Escuchaste eso Raphael? Ese es el monstruo al que te referías ¿Quieres decirle algo?—

—Papá déjalo—dijo Lucifer molesto

—L-Lo siento hermano—sollozo Raphael—No volveré a llamarte de esa manera, t-te quiero y lamento llamarte así…pero e-estaba molesto porque tú y Miguel solo pensaban en ustedes desde que papá se fue…—

Chuck sonrió a sus hijos, era mejor de lo que esperaba, comenzaban a expresar lo que de verdad sentían sin insultarse, pero también quería terminar con todo antes de felicitarlos por estar avanzando.

—Muy bien hijo, terminemos con esto—

—¡Espera!—grito Lucifer

—Raph ¿Quieres que Lucifer tome el resto de tu castigo?—pregunto aun sabiendo la respuesta, Raphael negó con la cabeza—Luci, no puedes tomar algo que los demás no quieren que tomes, además sería injusto porque Raph no estaría tomando todo su castigo—

—Pero…—

—Siéntate Lucifer—ordeno y el arcángel se sentó lentamente

Volvió a levantar el cinturón, las mismas cuatro veces que recibió Miguel serían suficientes, no quería tardar mucho por lo que las bajo seguidas.

—¡Ay! ¡Au! No papá lo siento ¡Ow! ¡Ya!—

Soltó el cinturón de nuevo al lado de la silla y acaricio con ternura la espalda del arcángel que lloraba en su regazo, le acomodo la ropa y la túnica mientras esperaba que le llanto se tranquilizara, cuando por fin detuvo el llanto y solo escuchaba sollozos su padre se inclinó un poco poniéndolo de pie acercándose en un abrazo, espero un momento antes de susurrarle solo para que él escuchara.

—Ya pasó, ya estas perdonado mi pequeño sanador, papá estará contigo y no se volverá a ir, te quiero—se alejó esta vez para decir en voz alta—Vuelve a sentarte para que pueda tratar con tus hermanos—

El sanador asintió volviendo a sentarse en su silla, resoplo cuando se sentó pero no se quejó solo se removió un poco, Chuck le miro con una sonrisa antes de volver a ponerse serio, Lucifer creía que en cualquier momento le llamaría, volvió a sentarse en su silla y miro a sus hijos.

—Gabriel, ven—