Declame
Todo personaje nombrado de la saga Harry Potter es de la propiedad de JKRowling. La historia y la aparición de otros personajes son de mi propiedad.
Esta historia es una secuela de Qué esperar, cuando estás esperando.
Capítulo 1: Lucas y Ana Malfoy
La brisa de la mañana entro por la pequeña abertura que había en la ventana, haciendo que las cortinas se movieran a su compás. Un pequeño rayo de luz entro junto a la brisa e ilumino el lugar, mostrando el color pastel que adornaba las paredes. Se posó sobre la cama que se encontraba en el lugar y se podía distinguir que la única ocupante de la misma seguía dormida, lo el suave subir y bajar de las sabanas.
De pronto, la puerta de la habitación se abrió y por ella entro un gato de color marrón claro, quién se dirigió hacia la cama. Subió por el pequeño taburete que se encontraba a los pies y luego se subió a la misma. Se estiró un poco y siguió su camino hasta la niña que dormía en la cama. Empezó a ronronear y a restregarle su cuerpo a su cara. Luego de un rato, la niña empezó a fruncir el entre cejó.
— Ya Charly, para. Ya me estoy despertando —dijo mientras acariciana la cabeza del animal— sabes, eres mejor que un despertador. A pesar de que mamá diga que no es así, pero siento que eres mejor madre despertador a que ella.
La gata movió la cola y le dio una pequeña la!ida, como si le hubiera entendido y afirmar lo que su dueña acababa de decir.
Se sentó en la cama y se estiro mientas frotaba sus ojos, para así poder alejar el sueño que aún quería atacarla. Miró el reloj que posaba sobre su mesita de noche y descubrió que eran las 7. Se levantó y se dirigió al baño que había en su cuarto. Se preguntó si su hermano ya se había levantado.
En otro cuarto de la casa, de un color verde oscuro, un gato gris hacía acto de aparición. Maullo para llamar la atención del joven que se encontraba aún dormido en la cama. Al no ver que tuviera intensión de levantarse, dio un salto y callo en la panza del muchacho, quién por el golpe, se levanto.
— Vampi, cuantas veces te he dicho que no hagas eso —dijo el joven mirando al gato que se encontraba sentado a su lado. Su cabellera rubia se encontraba algo desordenada. Miró de mala ganas al gato y se encaminó al baño.
Ambos hermanos se dirigieron al baño al mismo tiempo. Mientras abrieron la llave de paso,dejando que el agua corrieran, se miraron en el espejo.
La primera tenia el cabello de un castaño súper claro y unos hermosos ojos grises. Era la viva imagen de su abuela en la niñez. Mientras que su hermano, si no fuera por el tono marrón de sus ojos, hubiera sido la viva imagen de su padre.
Una vez aseados y preparados, ambos salieron de sus cuartos. Lucas miró a su pequeña hermana con el uniforme del colegio Madam Ho. Aún se acordaba de la travesura que había realizado hace un par de años atrás. Su hermanita se acerco y le planto un beso en el cachete y él le revolvió un poco la cabeza. Ana era una de las mujeres muy importantes en su vida. Juntos emprendieron el camino hacia el comedor.
Al ingresar, se encontraron a su padre sentado, leyendo El Profeta. Su cabellera rubia la tenia tirada para atrás y portaba ya su traje negro. Su madre aún se encontraba terminando el desayuno para todos. Ya lleva el uniforme azul eléctrico puesto, aún que portaba un delantal par no ensuciarlo. Su melena castaña la tenía recogida en un moño.
— Buenos días —dijeron ambos al mismo tiempo. Su padre bajo unos segundos el periódico y su madre se dio la vuelta.
Ana y Lucas concordaban en algo, que a pesar de sus edades, a sus padres la edad les había acentado de maravilla. Aunque podrían decir lo mismo de sus tíos. Lucas era sobre protector, con su madre y hermana. Estaba seguro que al Ana entrar a la edad de 15 o 16 años, y si los genes Malfoy eran los correctos, sería una chica muy hermosa. ¡Por merlín! ¿Porqué no podía ser una nena para toda la vida? ¿No existía, acaso, un hechizo para eso? Dejó sus pensamientos de lado cuando su madre le puso los panqueques delante suyo.
Una vez dadas las gracias, cada quién empezó engullir sus alimentos y tener un pequeño momento familiar. Draco, sentado en la cabecera, miro a su familia y sonrío. A pesar de que Lucas ya contaba con casi 15 años, no era el patán que él había sido a su edad. Tampoco era aquel niño tierno que era hace 7 años atrás. Era un joven que, con sus más llegado, solo se mostraba como era, en cambió, con desconocidos, se mostraba frío y distante. En cambio Ana, era un poco más expresiva que su hermano, pero sin mostrarse del todo. Era analítica y traba de no juzgar a nadie sin conocer su pasado.
Sintió la cálida mano de su mujer y vio como están le sonría.
Sin dudas, tenía a la familia perfecta...
...¿o no?
¿Qué les pareció? ¿Gusto o no? Tenía pensado dividir la historia en 4 partes. En la primera conoceremos a los muchachos, en la segunda nos aventura remos juntos a ellos en la escuela y travesura del grupo joven y un poco de Lucas y Jessica, en la tercera me dedicaría a centrarme en ellos y la última sería como cerrar y abrir otras puertas...
Bueno, esperó sus comentarios. Pequeños Desafíos será el nombre por el momento, aún no se que camino tomará la historia.
Sin más nada que decir. Se despide
LUMIONE
