Capitulo IV El anuncio.
A la mañana siguiente todos bajaron a desayunar, también Hermione que estaba más animada ya que desde su despertar estuvo pensando que seguramente su inseguridad le había jugado una mala pasada y que la actitud de Harry no había sido tan descortés.
Se sentaron todos a la mesa, la castaña estaba radiante sonreía a los invitados, no estaba dispuesta a dejarse atropellar por Ginny, después de todo ella también tenía sus encantos, sorpresa fue cuando vio descender por las escaleras a Harry del brazo de Ginny, la sonrisa de la castaña se heló, mas aún cuando Harry llamo a Molly y dijo:
Molly como mamá de Ginny que eres, quiero comunicarte que tu encantadora hija y yo anoche nos hemos puesto de novios y queremos tu bendición junto con la del mundo mágico, todos los presentes aplaudieron Ginny radiante sonreía, Molly no lo podía creer hizo un gesto de agrado hacia Harry y de inmediato su vista se poso en la castaña.
Hermione estaba pálida quieta, en su cara había una mueca que simulaba sonrisa y para colmo Harry le dice
-Hermione tu no nos felicitas?
-por supuesto, contesto la castaña y con las últimas fuerzas que le quedaban se puso de pie y camino hacia ellos, las piernas le pesaban la cabeza le zumbaba, y el corazón ¿quien dijo que el corazón no duele? el de Hermione estaba en pedazos, apenas se acerco felicitó a los novios, el ojiverde la agarro y la abrazó, Ginny se limitó a sonreír, Molly no sabía que hacer, por un lado estaba feliz, Harry era el único capaz de controlar a su hija, pero la castaña estaba sufriendo y ella sabía cuanto.
Hermione pasaba sus días encerrada en su cuarto y Ginny dedicó su tiempo a mostrarse por todo el pueblo de la mano de Harry Potter, el muchacho siempre atraía la atención y a la pelirroja le encantaba, se besaban apasionadamente por distintos callejones y ella jugaba con la hombría de Harry como tiempo atrás lo había hecho con Draco.
Si ese era un problema los días pasaban y la vuelta del rubio se acercaba, para colmo en una de las visitas al pueblo un niño la había señalado como la "novia del señor rubio" cosa que Ginny negó categóricamente diciéndole a la criatura que se había confundido, y convenciendo a Harry que él siempre fue su único amor desde que era chiquita.
Un sábado Ginny organizó una gran comida donde no sólo los miembros del ministerio eran invitados sino la familia Weslley en pleno, todos estaban muy contentos , los mellizos hacían algunos trucos, Bill, Charly también estaban invitados Moddy, Torkn, Lupin, La castaña había bajado a cenar y trataba de disimular su dolor lo mejor que podía, acababa de sentarse junto a Lupin cuando Harry se levanto y mirando a todos tomo de los hombros a Ginny la besó y anunció su boda para el mes siguiente.
Los aurors no entendían nada hasta Lupin el más amigo dió un salto y miró a Hermione , quien estaba sonrojada y miraba a un punto fijo, sentía tanta vergüenza, desde su regreso de la guerra, ella siempre dió por sentado que Harry la quería, siempre habló de él como su prometido, su familia , sus amigas, sus vecinos ,el pueblo entero sabía de su compromiso y ahora no sólo, no se iba a casar con ella, sino que acababa de anunciar su boda para dentro de un mes, con su mejor amiga, dios, sólo la muerte la libraría, solo quería desaparecer y no regresar más, si eso es lo que haría, lo había decidido, luego de la boda iba a desaparecerse y no la verían nunca más.
Capitulo V La boda.
Todo eran preparativos en la mansión, desde hacía un mes todos los días iban y venían brujos de todas las especialidades organizando "la Boda del salvador como ahora llamaban a Harry" que la fiesta, que la comida, que el vestido, los detalles más ínfimos eran planeados por Ginny su boda tendría que ser perfecta la mejor, Harry por su parte adoraba a su pelirroja y cualquier cosa que ella hiciese era invalorable para él.
La única preocupación que tenia Ginny fue a causa de una nota que encontró un sirviente, a la cual restaron importancia por no entender el significado, pero la pelirroja sabía perfectamente de que se trataba, la nota decía "muñequita pronto nos reuniremos"
Ginny se puso colérica no baya a ser que el rubio le arruinara sus planes, la nota no tenía fecha y la pelirroja sabía que la misión de Draco no había concluido, (es que sin saberlo por supuesto el mismo Harry le daba información).
El día de la boda había llegado, todo estaba en perfectas condiciones la mansión parecía una iglesia llena de magos y brujas todos con sus túnicas de galas y alegría en su rostro es que Harry Potter era una persona amada, escobas llegaban de todos rumbos, la chimenea no daba a vasto, aparecidos y trasladadores por doquier era un mundo de gente, dios sería un milagro que Draco no se enterara pensó Ginny, lo que tenía a su favor es que todos hablaban de la boda de Harry Potter pero pocos mencionaban a la esposa, y seguramente Draco pensaría que se casaba con Hermione, pensó sonriente Ginny .
El vestido era hermosísimo blanco, con un corsé apretado al cuerpo y una pollera acampanada todo bordado por brujos, y con una cola de 10 metros se veía espléndida, el cabello recogido con un tocado lleno de florcitas diminutas, realmente era la novia soñada, parecía una doncella frágil y tierna, nada más lejos de la realidad, Hrry estaba elegantísimo con un frac negro con moño en composé con el suegro, el padrino era el Sr Weslley lucía un frac muy bonito color negro, la madrina era Molly, en un principio Harry sugirió a Ginny pedir a su amiga que fuera la madrina pero rápidamente Ginny le hizo cambiar de idea e impuso a su madre para el evento, el ojiverde enseguida acepto por que él aprecia realmente a su futura suegra, esta vestía un traje en dos piezas color arena que le quedaba muy elegante.
Hermione también se encontraba Hermosa con un vestido elegante ceñido al cuerpo color beige y unos zapatos de tacones altos.
La música empezó a sonar, la novia caminaba radiante hacia el altar, los presentes estaban emocionados, periodistas del Profeta, sacaban fotos, murmuraban, iban y venían atrás de la novia, Harry la esperaba con un nerviosismo y una palidez desconocida en él. Al llegar Ginny, Harry le sonrió y la tomo de la mano, la ceremonia era una mezcla entre muglle y mágica había un mago sacerdotal que la llevaba a cabo.
Hermione a un costado del salón se encontraba desolada, se había prometido a ella misma no llorar, sus ojos le ardían y su corazón latía a mil, estaba decidida, al terminar la boda iba a desaparecerse y nadie sabría de ella jamás.
La boda estaba a punto de terminar, Harry besaba a Ginny, Hermione tomo su varita para marcharse, cuando a lo lejos diviso a un hombre, o no dios mío no puede ser él, no ahora, exclamo la castaña.
24 hs atrás... estando Draco en el cuartel general luego de una batalla cruenta, donde él junto a su batallón habían aniquilado a todos los mortífagos sublevados, le llega la noticia que Dumbledor complacido por todas sus excelentes actuaciones lo releva del cargo, y agradeciendo su valiosa participación lo participa (ya que los novios no pudieron hacerlo por ser secreto su destino) de la boda de Harry Potter que se llevara a cabo al otro día, a las 21 hs en la casa de los Wesley.
La felicidad de el rubio era incalculable, gracias al "marcado" ,como él llamaba Harry en alusión a la cicatriz, volvería a ver antes de lo previsto a su muñequita, de inmediato hizo unos movimientos con su varita y en un cerrar de ojos estaba listo para emprender la marcha, su intención era parar en un pueblo cercano y comprar las alianzas más caras que encontrara, para dejar contenta a Ginny y que lo recompensara de la única y fabulosa forma que ella siempre lo hacía y a el rubio volvía loco, por lo visto el "marcado" le había hecho el favor a la sabelotodo, pensaba emanando una sonrisa, acordándose de un sagaz comentario de su pelirroja.
Draco llegó al pueblo, compró las mejores alianzas y al observar el reloj se dío cuenta que ya era tarde, si quería darse un baño y arreglarse tendría que apurarse, al llegar a la mansión siguió corriendo hacia su cuarto, saco un traje color gris perla que hacía juego con sus ojos, y lo alisto sobre la cama, junto con una impecable camisa blanca y corbata de un gris mas oscuro, se introdujo en el yacusi, y su mente empezó a divagar, pensando en las mil nuevas formas en que amaría a su muñequita esa misma noche, se termino de alistar y bajo al jardín desde dónde se veía la casa Wesley llena de luces y de gente, Draco sólo tendría que emprender la marcha y así lo hizo, a medida que avanzaba su corazón se aceleraba, quería ver la cara de Ginny cuando le diera la sortija, la sabia interesada, y esperaba su recompensa, pensaba con una sonrisa en la boca.
Ya en la puerta fue saludado y felicitado por un sin número de magos y brujas, pero no se detuvo quería encontrar a la pelirroja, avanzo y observó a los novios de espaldas en el atrio, siguió avanzando, el corazón le dió un salto cuando sus ojos se chocaron con los de una desesperada sangre sucia, que hacía Granger ahí, si tenía que estarse casando, que sucedía, que alguien le explique que era lo que estaba pasando!!.
Capitulo VI Las verdades
El rubio se quedo parado mirando hacia el altar, su cara estaba desencajada, terminaba de apreciar el color de la cabellera de la novia, no había duda era Ginny, la castaña corrió a su encuentro y sin dejarlo reaccionar lo agarró de la solapa del traje y lo metió en un cuarto vacío a empujones, de inmediato lanzó un hechizo a la cerradura para impedir su apertura y otro silenciador, Draco comenzó a gritar:
-Que hace Ginny casándose con Potter?- Por que no te estas casando tú? ,increpó a Hermione, tú y Potter son los prometidos, no puede ser, Ginny no, ella se iba a casar conmigo, me lo prometió, me lo juró, y diciendo esto último sacó del bolsillo la cajita con las alianzas y las arrojo hacia donde estaba Hemione, la chica las alzo y al verlas de sus ojos empezaron a caer gruesas gotas de llanto que hasta el momento había podido retener, sólo en ese momento el rubio reparó en ella, la chica estaba quieta flaca, pálida muy pálida temblaba como una hoja, sosteniendo las alianzas del rubio en la mano, lloraba, su llanto era desgarrador, no gritaba ni se quejaba, sólo millones de lágrimas caían por sus mejillas.
-a tí también te han engañado, dijo el rubio
-no, yo no, atinó a decir la castaña,
-Si Granger, no lo niegues, a ti también te abandonó, ahora voy, le rompo la cara "al marcado" y me llevo a Ginny de aquí.
Hermione se desesperó
-no por favor Draco no hagas nada, suplicó.
-claro que sí, no voy a dejar que ese maldito Potter se salga con la suya,
-tu no entiendes Draco, Harry no tiene la culpa,
-todavía lo defiendes, eres increíble, Granger
- no, enserio Draco, él no sabe de vos, Ginny nunca le dijo.
Si hermione pensaba apaciguar al rubio con esas palabras estaba muy equivocada el efecto fue el contrario.
-Merlin Hermione, y a mí que carajo me importa, si el estúpido de Potter sabe de mí o no? Yo agarro a mi mujer y me voy,
No Draco te lo suplico, ella lo engañó, sería un desastre, están todos los magos del ministerio, cómo quedaría Ginny? y Harry? Sería un escándalo, una tragedia, además crees que Harry te dejará llevarse a su esposa, se mataran, él es el mejor mago y tu.
Pero Draco no la dejo continuar.
-sí -grito-él es el mejor mago, pero yo voy a acabar con invencible Potter.
Y diciendo esto caminó hacia la puerta,
Malfoy - grito Hermy – piénsalo bien, Ginny lo eligió a él, al igual que Harry la eligió a ella por más que me duela- dijo sinceramente la castaña, además ni modo, ya están casados.
El rubio paró su andar se dió vuelta, esas palabras le hicieron comprender, miró a su desesperada compañera, tratando de convencerlo, que no destruyera la felicidad de un hombre que la había abandonado, dios pensó, cómo debe quererlo para humillarse de ese modo, como había alguien que luchara con uñas y dientes por una felicidad que no era suya, y sintió bronca y mucha envidia, por que él no había encontrado nadie que lo quisiese así.
Capitulo VII El comienzo
Esta bien dijo Draco mirando a la castaña, por ahora, no raptare a Ginny, ni arruinaré la fiesta de esos dos, no gritare, ni insultaré, ni les diré todo lo que se merecen, pero por supuesto Granger, quiero algo a cambio,
-algo a cambio? Tartamudeó la chica,
-sí y ya lo vas a entender, luego yo sabré como cobrárselas a tu amiguita,
-no Draco no, tu no tienes que cobrarle nada,
-basta Granger, tu no me vas a decir a mí, quien esta en deuda con migo y quien no!!
Mirá esto no lo estoy haciendo por ellos, no, lo hago por mí, bueno nosotros, desde que me fui todos mis amigos, conocidos, mi tropa ,la gente del pueblo, todos están enterados de mi noviazgo, mierda, les he hablado como nunca antes de mis planes de casamiento, he ido como un idiota a comprar eses alianzas que tienes en la mano, hermione se sobresaltó y se puso colorada era cierto ella estaba aferrada a las alianzas, rápidamente se las extendió al rubio pero este no las tomo, como te decía yo no puedo salir a la fiesta como si nada todos preguntarán por mi novia, querrán saber de mi compromiso que era hoy, de mi boda, yo no voy a limpiar a esos dos y quedar como un idiota, ahhh eso no, la única solución que veo es que como tu estas traicionada al igual que yo, salgamos de aquí fingiendo ser novios, para todo el mundo tu serás mi prometida y yo igual para los tuyos, dirás que lo de Harry era una pantalla hasta que pudiéramos blanquear lo nuestro, que dices
-yo, novios, que va a pensar Harry
-dios, dios, dios, me exasperas, que te importa, mejor que piense que lo usaste, o prefieres que te usen siempre a ti.
-no se Draco,
-no te doy alternativa, es eso o descubro todo,
-esta bien, seremos novios,
-ponte la alianza, le indico a Hermione ella lo hizo pero le quedaba grande, entonces hizo un movimiento con su varita y el anillo quedo perfecto,
-siempre dije que eras la mejor bruja, le dijo Draco
-gracias- sonrió la castaña
Granger la llamó y cuando la muchacha se acercó, le limpio la cara con un pañuelo luego le lanzo un hechizo que hizo que los ojos de ella dejaran de estar rojos, más tarde se acercó al oído y le susurró, vamos Hermione cambia la cara no es tan malo ser mi novia, y le lanzó una risita de esas que él sabia nadie podría resistir, la muchacha sonrió, desarmó el hechizo de la cerradura y ambos salieron a la fiesta en busca de los recién casados, por nada del mundo Draco se perdería de la cara de su muñequita cuando lo viera en medio de la celebración y con Granger, pensó.
Capitulo VIII El reencuentro
Se fueron acercando, el rubio tomaba de la cintura a la castaña quien trataba de sonreír a pesar de los nervios acumulados por presentir lo que ocurriría, sus pasos estaban rodeados de saludos mezclados con asombro de los invitados que no podían creer ver a los muchachos juntos abrazados y sonrientes,
-donde crees que se encuentre la feliz pareja, pregunto el rubio a su acompañante.
-creo que están en el salón principal, donde se realizará el baile nupcial,
- bailaras con migo el vals, amorcito, pregunto el rubio risueño a Hermy,
-Draco, no te burles de mí, dijo la castaña, en tono de suplica.
El rubio agarró a su acompañante, detuvo el paso y la miró a los ojos, y le dijo: escúchame bien Hermione, cuando me burlaba de vos era otra época, y te confieso que muchas veces mis comentarios ácidos eran producto de saberme inferior a ti y el deseo de por ello hacerte sufrir, pero ahora escúchame bien y quiero que lo recuerdes nunca, nunca me voy a burlar de ti, y el motivo principal es que ya se nos han burlado suficiente, acto seguido beso a la chica en los labios con un beso tierno y siguió caminando, la castaña no dijo nada se limitó a mirar a su acompañante, era hermoso, si por primera vez admitía que ese hombre era hermoso, su porte, andar, carácter, figura, todo en él era lindo y ahora hasta era amable con ella, no por nada Ginny estaba loca por él, pensó la castaña, llegaron al gran salón el corazón de Hermione latía muy rápido, hubiera jurado que Draco la había escuchado los latidos, porque la agarró con más fuerza de la mano, avanzaron, la esbeltez y altura del rubio permitían tener un panorama amplio de la situación y allí fue directo hacia los recién casados, al verlo la cara de Ginny se transformo, Draco le había clavado los ojos y avanzaba directo a ella, Ginny lo seguía mirando y trataba de hacer un gesto con la cabeza de súplica, al advertirlo Draco sonrió, te tengo en mis manos pensó el muchacho, Ginny se tambaleó Harry asustado la tomó de un brazo y rápidamente apareció una silla para sentarla, la pelirroja se negó, que orgullosa y soberbia es, pensó Draco, y siguió avanzando, cuando estaban a unos metros la pelirroja pudo ver a la castaña, su rostro se desfiguró qué hacia la sabelotodo del brazo del rubio, pensó Ginny,
-mis mayores felicitaciones dijo el rubio mirando fijamente a Ginny
-muchas gracias, contesto Harry, Hermione, dónde estabas te anduve buscando, increpó Harry a la chica.
-Hermione iba a disculparse con Harry, cuando el rubio la detuvo,
-Harry eres inoportuno, Mione estaba conmigo, resulta que yo estoy llegando de un viaje y hacía mucho que no nos veíamos ¿tu me comprendes no? Dijo Draco al ojiverde guiñándole un ojo,
Hermione se puso roja, Ginny furiosa, con respecto a Harry no le gustó para nada la forma en que el rubio se refirió a su amiga, en ese momento empezó a sonar el vals de los novios, los recién casados caminaron al centro del salón y comenzaron a bailar, Draco no los miraba, sólo miró a los ojos a la castaña para preguntarle como estaba,
-¿Hermione estas bien? dijo el rubio
-sí ¿y tú? dijo la castaña
- eh tenido días mejores, respondió risueño Draco
- sí, yo también, Draco tu me llamaste Mione hace un rato, pregunto la chica
- sí no te gusta, es que quería molestar a Harry porque se que él te llama así, dijo el rubio.
-sí es verdad, Harry y Ron eran los únicos que me llamaban así, pero ahora lo puedes hacer tú, dijo la castaña,
-gracias, le dijo el rubio y mirándole a los ojos le preguntó, bailamos Mione,
-acepto, bailemos le sonrió la castaña.
