Las elecciones estaban a punto de terminar, el rating del noticiero en el que el dúo trabaja había aumentado considerablemente, sobre todo en el horario en el que ellos transmitían.
-Deidara quisiera invitarte a cenar hoy-.
-¡Claro que sí!, hm ¿cómo desaprovecharía la oportunidad de que tu pagues mi comida?, hm, ¿pero que celebramos?-.
-Celebramos que tenemos un aumento por nuestro trabajo y esto no sería posible sin ti.-
Esa noche ambos fueron a un restaurante que se ubicaba a las afueras de su ciudad.
-Que bello lugar, hm-.
-Claro que es hermoso, y ya verás la mesa que reserve-.
Deidara no pudo contenerse y de su boca salió un wow de admiración, pues el restaurante tenía una fachada provinciana española y alrededor había inmensos árboles, parecía un pedacito de campo en medio de la ciudad. Entraron al lugar y tomaron asiento en una mesa ubicada en el segundo piso en un balcón, tenía una vista hermosa.
-¿Y si decido sentarme aquí todo el día sin comer nada y solo aprecio la vista?, hm-. Preguntaba el menor con toda honestidad.
-Lo que tú quieras estará bien-. Respondió el mayor con gracia por el comentario del menor.
El mesero tomo la orden de Itachi mismo que eligió por Deidara, quien estaba ensimismado con la vista que ofrecía el balcón. La comida había sido traída casi de inmediato cuando casualmente Itachi vislumbro a unas cuantas mesas el candidato con el presidente de la compañía, sentados a unas cuantas mesas, fue entonces que el mayor noto que estaban haciendo una transacción pues el candidato al puesto presidencial paso un sobre por debajo de la mesa a su acompañante, el presidente de la agencia de votos quien lo tomo y guardo con discreción en su saco. Itachi no había perdido el tiempo pues oculto una cámara fotográfica con una servilleta y tomo fotos sin flash a lo que habían hecho, Deidara tenía razón, algo estaba a punto de suceder, tramaban algo.
De regreso a su hogar mientras Itachi conducía Deidara iba realmente callado "Eso no es normal" pensaba Itachi quien no tardo en preguntarle a su compañero.-¿Te encuentras bien?-.
-Por supuesto, hm-. Reitero el menor con seguridad pero su rostro tenia las mejillas rosadas y jugaba con sus dedos.
Itachi miro la extraña actitud del menor, pero decidió ver que hacía en lugar de preguntarle.
-¿Itachi?, hm-.
-Si dime-. Habló el mayor que veía al frente pues estaba conduciendo.
-Gracias por la comida, hm-. Exclamo el menor con voz tenue.
Itachi soltó una carcajada, lo cual hizo que el menor tuviera un poco te preocupación por la salud del mayor y de paso provoco que se asustara.
-Te encuentras bien, hm-.
-Mejor que bien, el orgulloso chiquillo que trabaja conmigo me agradeció sinceramente-. Exclamó el mayor con satisfacción.
El menor hizo un puchero y enojado volteo a la ventana del copiloto para decidir ignorarlo.
-Además, te conté que en el restaurante vi que el candidato que grabaste hace días hoy estaba en el restaurante y por si no fuera poco le entrego un sobre al presidente de la agencia de votos-. Dijo Itachi mientras giraba el volante del auto.
El menor se giro bruscamente en dirección a Itachi.-¡En serio!, hm-.
-Por supuesto y tengo fotos-.
-¡Te dije que ocurriría algo!, ¿puedo verlas?, hm-.
-Claro, la cámara esta en el bolsillo izquierdo de mi saco-.
Deidara se acerco a Itachi quien se encontraba conduciendo y estiro su mano para buscar en el saco de su compañero, cuando de pronto, éste piso el freno abruptamente en el semáforo con luz roja y tomo la barbilla del menor encaminándola cerca de la suya y plantándole un dulce y ligero beso en los labios que duro hasta el cambio de luz roja a verde en el semáforo, cuando no tuvo más que volver a conducir.
El menor se regreso a su lugar sin haber tomado la cámara fotográfica y con un enorme sentimiento de vergüenza, tanto que sentía que su cara hervía en calor y su corazón se le salía del pecho.
-Perdón, no debí miraba el camino. -Debí decirte antes lo que sentía-.
Deidara aprovecho que habían llegado a su hogar, se bajo rápidamente y antes de dar un portazo con la puerta del automóvil miro a Itachi. -Estúpido, yo también te quiero, hm-.
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Itachi se quedo casi por una hora sentado en el automóvil estacionado fuera de su casa con el cinturón puesto y su cabeza dando un paseo por las palabras que le había dicho el menor.-¡Eso quiere decir que me corresponde!-. Exclamo extaciado frente a una vecina de cabellos azules y ojos ámbar que pasaba con las bolsas de compras que escuchó al moreno y se reía despacio.-¡Felicidades Romeo!-. Grito la chica sin contenerse a su amigo.
Itachi alcanzo a escuchar a su vecina y se encamino a entrar de una vez por todas a la que también era su casa.
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El sonido de la perilla de la puerta interrumpió a Deidara quien escudriñaba en páginas de internet y periódicos las encuestas de las elecciones.
-¿Dios desde que llegamos haz estado ahí?-. Pregunto Itachi al menor al ver que tenia la vista cansada y un desastre en el escritorio.
-Sí, hm, busco los resultados de las encuestas-.
-¿Por qué?-.
-Estoy seguro que la transacción a la que te refieres tiene que ver con algunos resultados, pero parece que el candidato al que te refieres va en segundo lugar-.
-Entonces te refieres que lo que estará boicoteado será la elección-.
-Creo que sí, hm-.
Itachi se quedo pensando en la posibilidad de que eso ocurriera, cuando sintió que hurgaban en su ropa, era el menor buscando la cámara en su bolsillo del saco.
-La tengo, Deidara con triunfo.-Mira que me ha costado, hm-.
Itachi alcanzo al menor y lo abrazo por detrás.-Si crees que valen más esas fotos estoy dispuesto a aceptar cualquier precio que quieras pagar.
Deidara de inmediato frunció el seño y dejo escapar una especie de suspiro mezclado con enojo.-Creo que así estamos bien-. Sonrió nervioso el menor mientras escapaba de los brazos del mayor y buscaba las fotos recientes en la cámara, así como le había dicho Itachi ahí estaban justo las personas que buscaban intercambiando un sobre.
-Nada garantiza que el interior contenga dinero, pero estoy seguro que si es algo por el estilo-. Exclamo el menor con emoción.
-Relájate pequeño canario tenemos que esperar por mas información para estar seguros, lo que podemos hacer es esperar a que terminen las elecciones, y buscar en los resultados de encuestadoras más seguras para comparar-. Decía el mayor que se encaminaba a la cocina.
Deidara refunfuño, pues sabía que el mayor tenía razón.-Esta bien pero no me llames así, hm-.
-Pero pequeño todavía no me agradeces por las fotos-. Decía en mayor en tono de broma.
-No te las pedí de todos modos, hm -.
Itachi se divirtió mucho en su interior, pero no lo demostró, pues la respuesta del menor, era como de un niño caprichoso al cual acababa de molestar.
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Estaban a un día de las elecciones, Itachi se encontraba grabando al joven reportero a las afueras del congreso, Deidara informaba sobre las posturas de los candidatos, sus propuestas, etc. Todo pasaba de lo más normal cuando Itachi empezó a fijar la cámara con más cercanía a Deidara e informaba a los otros que estuviesen atentos que pronto cambiarían de cámara y ángulo, fue entonces que se escucho un disparo.
-¿Qué ocurre Itachi?, hm-. Dijo el menor mirando a ver de dónde provino el sonido.
-No lo sé-. Respondió el mayor que seguía grabando.
Otro disparo se escucho y Deidara espantado se lanzo contra Itachi para quedar ambos en el suelo, porque esta vez noto que la bala había impactado cerca de la cámara de video. Itachi noto al agresor, estaba en un edificio vecino y corrió a grabar al hombre.
-¡Itachi ten mucho cuidado!, hm-. Grito el menor de preocupación.
En segundos la policía llego al lugar y ya no hubo más disparos, Deidara se había quedado sin aire, pensó que matarían a Itachi, pero no sabía quién habría sido capaz de hacer algo semejante hasta que a su mente regreso la imagen del presidente que salía de su residencia aquella noche y les había visto.
-¡Maldición!, hm-. Grito deidara con fastidio."Ya sospecharon" pensaba el menor mientras su compañero era interrogado por los oficiales.
