HISTORIAS

El Dr. Cullen estudio las caras de todos en el gran salón. Todos nos mirábamos asombrados, bueno realmente, yo los miraba a todos con cara de asombro y ellos me miraban solo a mi con cara de asombro. Fue un minuto bochornoso.

Pero Carlisle rompió el silencio justo antes de que salga corriendo por la puerta de entrada.

-Bueno me imagino que todos estamos un poco confundidos- dijo con una voz que me tranquilizo, al fin mis dudas parecía que se iban a aclarar.- Pues yo creo que ella mas que todos- lo interrumpió Edward con una voz muy dulce.

Todos en la gran sala empezaron a reír y yo sentí ese impulso loco de salir corriendo de nuevo.

-Bueno ella es estudiante del curso que me dieron en la facultad de medicina. Si, es sorprendente que alguien de nuestra especie siga este camino, pero yo lo he conseguido, ¿cierto? así que..

-Es difícil pero no imposible-acote regalándole una sonrisa a mi nuevo profesor. El me contesto con una sonrisa aun más amplia que la mía.

-¿Porque no nos cuentas tu historia cielo?- me dijo la mujer que estaba tomada de la mano de Carlisle. No recordaba su nombre. –Esme- susurro Edward a mi oído.

Asentí confundida y le conté todo. Empecé con los recuerdos de mi vida humana:

Yo tenía 20 años cuando mi vida cambio, era feliz. Había ganado una beca para continuar mis estudios de medicina en una universidad en Londres. Así que mis papas mí hermano y yo decidimos ir juntos a Londres para arreglar los papeles y todo lo necesario.

Una noche Salí junto con mis padres a comprar algo de beber, mi hermano quedo durmiendo en el hotel. Íbamos en un callejón oscuro, estábamos recortando camino. De repente un hombre apareció frente a nosotros y corrió a una velocidad inhumana contra mí, mordió mi antebrazo. En ese momento mi papa salto sobre el, el misterioso vagabundo que ahora se que era un viejo vampiro le dio un giro en el aire a mi papa, lo estrello contra una pared y mordió su cuello. Pero el la sangre que deseaba era la mía. Pero se dio cuenta que mis padres no iban a permitir que me mate tan fácilmente, así que fue directamente hacia donde mi mama. Olvidando a mi padre que estaba inconsciente en la calle. Cuando iba a morder la garganta de mi madre mi padre se levanto y fue directamente hacia donde el.

Pero fue demasiado tarde, ya los 3 teníamos la ponzoña en nuestro cuerpo. El vampiro tuvo que huir porque policías ubicados en una estación cercana al escuchar el ruido se dirigieron hacia nosotros.

La ponzoña hizo efecto inmediato y empecé a retorcerme del dolor. Ese es el recuerdo mas claro que tengo. Nos llevaron a un hospital cercano. Nos tenían en terapia intensiva, pero solo duramos hay 3 días. Nuestro corazón paro de latir y nos dieron por muertos, en la morgue, donde estaban todos los cadáveres me levante a buscar a mis padres. Comprendí inmediatamente que todo había cambiado, y sabia lo que ocurría, todo fue muy raro, es como si hubiera estado preparada para esto.

Decidimos hacernos pasar por muertos. Pudimos soportar 3 días sin beber sangre. Llegamos a Ecuador y nos enterraron nuestros familiares. Mi hermano tenia 12 años en ese momento y decidimos dejarlo vivir una vida normal, pero no soportábamos el dolor de tenerlo lejos, ni de verlo sufrir, así que a sus 15 años aparecimos por su ventana de noche y le contamos toda la verdad. Dejamos que el decida, si quería seguir siendo humano no lo dejaríamos solo, vendríamos a verlo todas las noches, como una verdadera familia. Pero la decisión de el fue vivir con nosotros, así fue como mi padre tuvo la valentía y decidió hacer lo mismo que aquel viejo vampiro hizo con nosotros.

-Mi hermano es un inmortal fascinante. El tiene el poder de mover cosas con su mente y decidir en que momento ocurrirán desastres. Eso nos ha ayudado muchísimo a seguir en la clandestinidad.

-Tu también tienes un don- me interrumpió Edward – Se que no lo estas usando ahora y es muy noble de tu parte, porque no nos cuentas de que se trata. Ah y si, leo mentes.

-Fascinante, ¿sabes todo lo que estoy pensando? ¡Por Dios Edward sal de mi mente! ¡¡Es muy embarazoso!!

Todos rieron y exigieron saber de que se trataba mi don. Edward se encargo de explicarles por mí. No era nada del otro mundo.

-Liamka sabe cuando alguien va a hacer algo que influya en ella, sea para su bien o para hacerle daño. Y también puede hacer que esa persona cambie de opinión y haga algo completamente diferente. Por ejemplo en este momento acaba de exigirme que deje de leer su mente y no logro imponerme, simplemente ella no quiere que lo haga y no quiero hacerlo. Es un don verdaderamente fascinante. Con el tiempo a logrado no solo prevenir cosas sobre ella, sino también sobre el resto de su familia.

- Eso es algo… ¡¡fascinante!!- acoto Carlisle.- pero cuéntanos ¿porque no cazan humanos? ¿Cómo decidieron llevar este ritmo de vida?

-Bueno fue idea de mi papa. No queríamos lastimar a nadie, ni obligar a nadie a ser como nosotros. Así que decidimos probar con animales; y vaya que funciono. Yo nunca he probado sangre humana- dije con una amplia sonrisa en mi rostro.

Después de traer con nosotros a Giank vivimos en el Amazonas, ayudamos a un pueblo aborigen dándoles clases de español. Les enseñamos a leer, a escribir y métodos mas efectivos de caza – Dije lo ultimo tratando de no reírme por lo absurdo. –Ellos fueron muy amables con nosotros, vivimos con ellos 10 años, pero Giank y yo queríamos algo diferente, así que decidimos tratar de retomar nuestras antiguas vidas como una familia normal. Fue muy difícil. Y llegamos hasta aquí, en donde nos fue posible mantener la clandestinidad.

-¿Cuánto tiempo llevan en aquí? – Pregunto Rosalie un poco asustada.

- 5 años. Regresamos a Guayaquil; el lugar donde vivíamos antes. Demoramos 2 años tramitando papeles, comprando cosas, consiguiendo dinero. Mis habilidades ayudaron mucho en el ámbito financiero. Compramos acciones en empresas, hicimos muy buenos negocios. Nos tomo un poco de tiempo despedirnos de todo lo que íbamos a dejar atrás.

Yo llevo apenas 4 años en la facultad, logre; aunque con papeles falsos; homologar los 2 años que había hecho hace ya 16 años, y mi hermano recién esta inscrito para el próximo año en el instituto de Forks. Eso nos dará tiempo a que yo termine mi carrera y poder irnos a otro lado y así empezar una nueva farsa para que Giank termine el instituto.

-Es una muy buena idea. Bien planeada- Contesto Emmet haciendo señales de reverencia. El hermano de Edward era encantador y algo me decía que a Giank le daría mucho gusto conocerlo.

Edward me llevo a conocer la casa. Era muy amable conmigo y para mi suerte había logrado evitar que siga metiéndose en mi mente. Me conto la historia de su familia y como habían vivido antes, era igual de sorprendente que la de mi familia. Aun más imposible de creer como todos se habían unido y siendo en su vida humana totalmente ajenos como llegaron a formar lazos de amor tan fuertes. Como una verdadera familia.

Edward se portaba tan amable conmigo. En verdad estaba empezando a sentir mariposas en el estomago cada que se me acercaba. Era algo que no había experimentado hace demasiado tiempo. ¿20 años era demasiado tiempo? bueno si contamos mis 20 años humanos y mis 30 años inmortales ya tengo 50! Y llegar a los 50 solterona. ¡¡Pufff!!

Era raro sentirme así. Y sobre todo con tanta curiosidad sobre aquel vampiro que me había dejado encantada.

Pero debía volver a casa antes de que mi papa empiece a buscarme.

Al llegar a casa y contarles toda la historia a mi familia, ellos quedaron tan encantados con los Cullen como yo. Y sobre todo con la misma curiosidad, así que llame a Edward y le dije que porque no organizábamos una tarde de vampiros el fin de semana. De esa manera mis papas conocerían a los Cullen y los Cullen conocerían a mi familia.

Edward acepto de inmediato y todo quedo listo. Nos veríamos dentro de 3 semanas, el sábado a las 3 en casa de los Cullen. Estaba tan emocionada por volver a ver a Edward.