Jack y Erica estaban un poco preocupados sobre su prima por lo que pasó con la señora Glare. Ambos notaron como aquel chico no paraba de mirarla, y así había sido todo el día.
Estaban los cuatro amigos caminando por el pasillo. Había sido un largo día. Ahora volvían a casa para descansar un rato y prepararse para el día siguiente día.
-Vamos tortuga, quedarme mucho tiempo aquí me causa jaqueca.- dijo Jack al ver a su prima buscar unas cosas en su casillero.
-Vayan, luego los alcanzo.- respondió ella.
En serio tenía que ordenar su casillero. Tenía los libros dispersados por todas partes, papeles, chicle, y… ¡había algo que se movía! Emma se sobresaltó cuando un ratón salió disparado de entre unos papeles.
-Linda mascota.- comentó Alex viendo como el ratón se alejaba por el pasillo- Mañana lo encontrarán en la comida de algún profesor.
Ambos caminaron hasta fuera. Ya todo el mundo se había ido.
-¿Tienes como ir a casa?- preguntó Alex viendo la bicicleta de Emma, o más bien lo que quedaba de ella.
-Puedo caminar, mi casa no está muy lejos de aquí.
-En ese caso, puedo llevarte.
-No quiero molestarte, ya hiciste bastante por mí hoy.
-Tienes razón, hice que te echaran de clase y que una profesora nos odie. Déjame compensarte.
No dejó a Emma responder y se acercó a una motocicleta. Se puso un casco y le entregó uno a ella.
-¿No eres muy joven para conducir?
-Confía en mí. Soy un gran conductor.
Emma decidió no poner resistencia, subió a la moto de su amigo y se aferró a su cintura con fuerza.
-¿Nunca subiste a una de estas, verdad?- preguntó Alex antes de arrancar la moto.
-¿Cuentan las de las maquinitas?
Alex río y puso la moto en marcha. Emma se aferró a él aún más fuerte, y cerró los ojos. El viaje duró poco, en unos minutos ya habían llegado.
-Gracias por el viaje.- dijo Emma bajando de la moto y entregándole el casco a Alex.
-Ni lo menciones. ¿No te olvidas de la bicicleta?
-No importa, de todos modos la iba a tirar.- respondió con una sonrisa- ¿Vives en la ciudad?
-Sí. ¿Cómo supiste?
-La matrícula de tu moto dice "NY Rocks".
-Ah, cierto. Siempre lo olvido. Oye, quizá algún día podamos ir a tomar algo.
Emma mostró una enorme sonrisa.
-Quizá.
…
Desde la ventana de su casa, Erica y Jack vigilaban a su prima. Nunca la habían visto tan interesada en un chico que había conocido hace unas horas.
-¿Qué estamos viendo?- preguntó Pheobe acercándose a ellos.
-Estamos espiando a Emma.- respondió Jack.
Cuando el chico se fue, y Emma venía para allí, los tres se alejaron de la ventana y fueron a la cocina, donde se encontraban Rachel, Chandler y Monica.
-¿Quién era ese chico?- preguntó Pheobe al ver a Emma entrar a la cocina.
-¿Qué chico?- interrumpió Rachel.
-Lo conoció en clase, y él la trajo en su moto.- informó Erica.
-¡Erica, cállate!- gritó Emma.
-Al menos no le dije que por su culpa los echaron de la clase.
-¡¿Qué?- gritó Rachel.
-No fue su culpa,- explicó Emma tratando de sonar convincente- la profesora me gritó y Alex me defendió.
-Con que se llama Alex.
-¡Mamá!
Fue a la sala de estar, y encontró a su padre mirando televisión junto a su hermano de 3 años.
-Ese es un tiranosaurio, Patrick.- explico Ross señalando la pantalla de la TV.
-¿Otra vez Jurassic Park?- preguntó Emma sentándose en el sofá junto a su padre.
-¡Es una gran película! ¿Cómo es que no te gusta?
-No es que no me guste, es solo que me hiciste verla 27 veces.
-¡Tonosario!- gritó Patrick.
-Es tiranosaurio, cariño.- lo corrigió Ross- Hablando de eso, Emma, adivina quién vuelve a NY.
-¿Quién?
-El tío Joey.
-¡Genial! No lo veo hace 6 años. Por cierto, ¿Qué tiene que ver Joey con un dinosaurio?
-Antes de que nacieras, a Joey le decíamos tiranosaurio por su gran mandíbula.
-¿Le decían, o le decías?
-Sí, solo yo.
-Me imaginé.- concluyó Emma saliendo de la habitación y fue a abrir la puerta.
-¿A dónde vas?- preguntó su madre.
-A casa, tengo tarea que hacer.
-Tienes razón,- dijo Monica- Jack, Erica, vayan arriba y hagan su tarea.
-Llamaré a Mike para que haga que Tyler haga la tarea.- dijo Pheobe.
-¿No crees que lo obligue?
-No, una vez lo llevo a los bolos cuando yo estaba trabajando.
-¡Tú lo llevaste a un bar!
-Cállate, Geller.
…
-¡Joey, volviste!- gritó el casero- Ha pasado tanto tiempo, después de que el resto de tus amigos dejaron el edificio, nada es lo mismo.
-Me lo imagino, Terry. Me sorprende que sigas trabajando aquí.
-Qué puedo decir, no hay muchos trabajos bacantes para un hombre como yo. Aquí es donde pertenezco.
-Igual yo,- dijo Joey sacando algunas cartas de su casilla de correo- no puedo creer que dejé Nueva York. Me siento como un tonto. Pero ahora sé que aquí es mi lugar, con mis amigos.
-Pero ellos se mudaron a los suburbios.
-Lo sé, solo vine a buscar el correo, en un rato Chandler vendrá a recogerme y me quedaré con él un tiempo. No creerás que pueda ser tan tonto.
-Bueno…
…
Ahora Emma entendía que Alex tenía razón, Glare la odiaba. Se notaba con toda la tarea que le había mandado. De todos modos la habría odiado, la mayoría de los profesores la odiaban.
Pregunta 21 ¿Cómo se crían los huevos de las abejas obreras cuando…?
¡Al diablo con Glare y sus endemoniadas abejas! Emma casi tiró todos los cuadernos de su escritorio, pero la música de su celular la detuvo. Era un mensaje.
Luego de leerlo, salió prácticamente volando de su habitación.
…
-¡Tío Joey!- gritaron Jack y Erica abrasando a su tío.
-Chicos, tanto tiempo. Jack, campeón, que alto que estas, en poco tiempo me pasas a mí, bueno no lo creo, pasarás a tu padre primero.- Chandler se río- Y tú, Erica, estás hermosa.- dijo acariciando el cabello rubio de su sobrina- ¿Dónde está…?
-¡Tío Joey!- gritó Emma corriendo a abrasar a su tío.
-¡Emma!
Joey no podía creerlo, Emma era igual a su madre. Tenía su mismo cabello, su misma sonrisa, y definitivamente sus mismos hermosos ojos azules.
…
Luego de salir a cenar fuera todos juntos para celebrar el regreso de Joey, los niños, no tan niños, se fueron a dormir. Joey se quedó en casa de Chandler y Monica. Monica fue a dormirse temprano, y Chandler y Joey se quedaron mirando tele en el sofá.
-Me alegra que vinieras,- dijo Chandler- los chicos están felices de verte.
-Yo también estoy muy contento.- contestó Joey mientras sus ojos empezaban a llenarse de lágrimas.
-Se que estás feliz, Joey, pero no es para tanto.
-¡No es eso!
-¿Qué sucede?
-Hoy estaba revisando el correo de nuestro viejo apartamento, y encontré una carta,- Joey le entregó un sobre a Chandler- es de una antigua novia mía.
Chandler abrió el sobre, encontró una carta dentro.
Querido Joey,
Sé que ha pasado mucho tiempo, y enserio lamento decírtelo tan tarde. He tratado de contactare antes pero no pude, y me di por vencida. Pasaron los años y aún no te había dicho la verdad. Tengo un hijo, Joey, y sí, es tuyo. Espero que algún día puedas perdonarme por no decírtelo antes. Nos encontraremos mañana en el Central Perk, a las siete, y puedes hacerme todas las preguntas que quieras. No es obligación que vengas, tú decides.
Kate
Chandler quedó en shock al leer la carta.
-Joey…
-La mandó el 2005. Cuatro años después que la dejé embarazada.
-No puedo creerlo…
