(Qué habrán pensado al leer el prólogo... xD) Holaa. ¿Qué tal están? Bien, espero. Bueno, somos dos amigas que nos propusimos a hacer un fanfic de Harry Potter, en su mismo año, con nosotras. Espero que no os disguste nuestra humilde historia. Disfruten y relájense leyendo, los reviews aquí son apreciados... por cierto, cada una escribe un capítulo. Yo escribí el prólogo, o sea que ahora le toca a mi amiga. Saludos a todos.
Nazareth corrió hasta la cocina y se puso a limpiarse la sangre que le había empezado a salir. Todavía no se lo podía creer, ¿un colegio de magia y hechicería?, pero ¿es que le estaban tomando el pelo? De repente se acordó de todas esas últimas semanas anteriores en las que le había estado pasando cantidad de sucesos paranormales.
—Será eso... — se dijo para sí misma— ¡Claro, tiene que ser eso! — loca de contenta subió hasta la habitación de su madre para contárselo.
Cuando la chica entró en la habitación de su madre esta alzó su mirada, la miró y siguió leyendo su revista de cotilleo.
— ¡Mira mama! —Le puso la parta en las narices— Es una carta.
—Si, ya lo veo— Dijo esta sin apartar su mirada de la revista.
—Pero lo que quiero decir es que es una carta para un colegio... ¡Y no es un simple colegio! — Dijo esta con orgullo— es de un colegio de magia, ¡me han aceptado, no soy una rara! — exclamó la chica tope contenta.
—Ajá... muy bien hija.
Nazareth infló sus mofletes enfadada y salió de su habitación. ¡Ya en esta casa no les importa nada, cada uno va a lo suyo! Se metió en su habitación y cerró de un portazo.
A la mañana siguiente el teléfono de Nazaret sonó haciendo que esta despertara sobresaltada mente. Era Ruth.
—Diga... — Dijo esta con voz de dormida.
—WAHHHHHHHHHHHHH— El enorme chillido de la chiquilla por el otro lado de la línea hizo que Nazaret pegase tal vote que se cayera de la cama— ¡Me han admitido! ¡Me han admitido! — decía la chica locamente de alegría. No sabía de que estaba hablando hasta que cayó en la cuenta de la carta.
— ¿A-a ti también te han admitido? — una pequeña sonrisa se dibujó en el rostro de la chica.
— ¡Si tía! ¡Un colegio de magia, es algo que nunca me hubiese imaginado!
—Ni yo tía, cuenta me como te enteraste tú— Dijo Nazareth sentándose en la cama y dando un bostezo, pero alegre al saber que no sería la única que iba a ir.
—Espera que voy a tu casa y allí hablamos— y sin más colgó. La chica se quedó atónita con tanto entusiasmo. Decidió bajar a desayunar, y cuando casi ya había terminado de bajar las escaleras sonó el timbre de la puerta. No paraba de sonar.
—Ya voy— Dije. En cuanto abrí un cuerpo se abalanzó sobre ella e hizo que cayese al suelo.
— ¡TÍA!, ¡TÍA!, ¡TÍA! — Era Ruth— ¡QUE GUAY!
— Lo sé, y me alegra no ser la única en tener que ir allí— Dijo la chica levantándose del suelo. Se alegraba que Ruth estuviese así de entusiasmada, normalmente no es tan... mmm... ¿como decirlo?... ¿entusiasta?
—Ya ves, al principio estaba cagada de miedo, cuando me llegó la carta que me trajo esa lechuza, porque no quería ser la única allí pero ahora que me has dicho que a ti también te han admitido me he relajado— empezó a explicar la chica mientras iban por el pasillo camino hacia la cocina.
—Y yo... por cierto, ¿donde vamos a comprar todos los materiales? — Pregunté mientras cogía un zumo de la nevera— porque estos materiales no creo que se encuentren por aquí...
—Yo no he leído la lista de los materiales— dijo Ruth sacando la carta de su bolsillo y yéndose a la parte de los materiales.
—Son súper raros, y ¿sabes que podemos llevar una lechuza, un gato o un sapo?
—Yo quiero una lechuza— dijo la chica mientras leía la lista— un caldero... una pluma de fénix... una varita... es cierto, ¿donde vamos a encontrar todo esto? — Nazareth se encogió de hombros.
De repente, como si por arte de magia hubiese pasado, la respuesta llegó a ellas... de la nada apareció una lechuza en la cocina.
—Anda, mira— dijo Ruth. Las chicas corrieron hacia ella y le quitaron la carta que llevaba esta ataba en la pata.
La abrieron y leyeron el contenido con gran entusiasmo e intriga, decía así:
Señoritas Nazareth y Ruth, el Ministerio de Magia de Londres se encargará de enviarles un corresponsal el día 15 de Agosto para ayudarles a comprar su material escolar, ya que ustedes son muggles (gente con familias no mágicas) al bar "El Caldero Chorreante" a las 13:00.
Les estaremos esperando.
