CAP...2
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.((Los personajes de diabolik lovers no me pertenecen y yo solo los utilizo para crear esta historia fanfic))…...okiii sin mas aquí les dejo el cap.
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-YUI.-podía mirar gente a mi alrededor, pero no distinguirlas, después solo miraba paredes negras las cuales se tiñeron de blancas y después de eso simplemente mi mente se derrumbo.
-YUI MALDITA SEA DESPIERTA.-abrí mis ojos pero los cerré al instante ya que la luz del sol me cegó así que tomando de nuevo la sabana que antes me habían quitado volví a cubrirme asta la cabeza.
-Déjame dormir.-grite cuando una vez mas mi sabana había sido jalada y aferrándome a ella no la solté hasta que la otra persona me dejo en paz, pero es que como no seguir descansando cuando estaba tan cansada y peor aun como no estarlo cuando la noche anterior me había ido de fiesta, pero claro para mi desgracia mi sueño fue de nuevo esfumado cuando una vez mas mi sabana fue jalada y esta vez si me despojaron de ella.
-Mierda Yui, el maldito despertador a sonado casi por una hora, y tu mama es la tercera ves que llama, el vuelo sale a las 12:00 y si no mueves el trasero ahora mismo lo perderás.-y solo con escuchar eso mi sueño se esfumo y salí de la cama corriendo para después entrar al baño ya que era cierto, y hoy regresaba a casa.
-MIERDA YUKI PORQUE NO ME DESPERTASTE.-grite desde el baño y solo dándome un baño rápido ya que suponía era demasiado tarde para uno largo como debidamente lo debía haber tomado me apure, pero claro eso hubiese pasado si hubiera despertado temprano, así que después de tomar una toalla y enredarla en mi cuerpo desnudo salí.
-O si ahora cúlpame a mi .-tome unos jinés y una blusa blanca, además de ropa interior y entre de nuevo al baño para vestirme.-Si no te hubieras ido de fiesta anoche, y tomado como alcohólica estuvieras lista ahora, y no echándome la culpa a mi.-mierda, y solo con recordar lo que había dicho Yuki podía sentir mi cabeza explotar por la gran resaca que sentía ahora mismo, salí del baño ya lista y mire a Yuki mi mejor amiga desde que me había mudado a Nueva York, la cual ya tenia la cama echa y estaba recostada en ella, y fui hacia mi peinador y me peine mi ahora largo cabello, el cual me llegaba a la cintura me ice una coleta alta y deje un flequillo de lado, me maquille solo un poco, rímel y delineador ya que al natural me veía mejor me coloque perfume y ya lista gire y mire a Yuki, ella era peli roja y de piel blanca como la mía, además que tenia unos hermosos ojos cafés la quiero tanto que no savia que aria ahora que no la tendría con migo.
-Pues ahora que recuerdo, tu fuiste la que me convenció de irme de fiesta toda la noche, además de que fuiste tu, la que me convenció de hacer una competencia para ver quien bebía mas, si tu o yo.-ella me saco la lengua y se levanto.
-Ya no te preocupes, aun es temprano.-mire mi reloj el cual indicaba que aun eran las 9:00 y mientras yo casi me moría del susto por pensar que era tarde ella sonreía.-Solo quería acerté una ultima broma antes de que te fueras y me abandonaras.-Yuki y sus bromas, tome una almohada y se la lance mientras ella reía y así estuvimos un rato yo tratando de golpearla y ella riendo, hasta que nos cansamos y nos sentamos en la sala.
-Te voy a extrañas Yui.-mire a Yuki, yo también lo aria y la abrace, pero también extrañaba a mi familia y ya era hora de regresar con ellos aunque Yuki siempre me preguntaba de como los hacia si apenas y los conocía, y talvez así era, ya que tenia casi 9 años sin verlos lo cual había sido decisión de mis padres los cuales por raro que sonara habían decidido que yo me mudara a Nueva York, y claro estaba el echo de que aquí había ingresado a un instituto en el cual había tomado mis estudios hasta la preparatoria y ahora regresaría a Japón a terminar la Universidad, deje de abracar a Yuki la cual miro su reloj y me dijo que ya eran las 10:00 así que después de decir eso nos levantamos y yo tome dos de mis maletas, mientras que Yuki tomaba una y salimos del departamento.
Yuki me llevaría al aeropuerto y al llegar a el simplemente nos despedimos rápido ya que para Yuki según las despedidas no existían y lo mío y lo de ella solo era un asta luego, así que después de solo decirnos un asta luego y prometerle que no conseguiría otra compañera de borracheras, además de que no volvería a bailar en un tubo sin ella y que claro las orgias no las volvería hacer, lo cual casi me izo morir de risa ya que enserio me había echo prometerle todo eso, pero vamos yo sabía como era Yuki, y era por lo mismo que la extrañaría tanto además de que no sabía que aria sin ella y sus locuras, pero así después de esa rara despedida subí al avión, el cual me llevaría de nuevo con mi familia y mientras me sentaba en mi lugar por mi cabeza solo pasaba una frase la cual era "que solo quería que esto marchara bien"
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-COMO QUE AHÍ QUE IR A LA CASA DE LA PLAYA YA.-gritaba un molesto peli rojo en piyama a su celular y no, no era que estuviera borracho o loco es que le gritaba a su hermano al otro lado del celular.
-No grites Ayato, y ya te dije que padre nos quiere haya, y según sus palabras el que no asista lo pagara, y solo para que quede claro te recordare el día que nos dejo claro que no quería nada de fiestas en la mansión.-y era cierto, y como decía Reiji cuando el viejo decía que lo pagarían lo hacia, ya que solo con recordar el día que Raito y el lo habían echo enojar tanto al hacer aquella fiesta en la mansión, lo cual causo que casi los desheredara a los dos.
-Tsk...esta bien Reiji, le avisare a Raito y a Kanato .-dijo ya sin mas ya que la ultima ves el viejo los había amenazado con en verdad desheredarlos si lo desobedecían de nuevo.
-Entonces pasare por ustedes a las 12:00 y espero que estén listos.
-Esta bien te esperamos aquí.-dijo y solo después de un adiós por parte de su hermano colgó el celular.
-Y ahora para que nos querrá el viejo.-se dijo para si mismo el peli rojo, además de que se le hacia demasiado raro que Reiji no supiera para que los querría ya que el siempre sabía de los planes de su padre, amenos que le estuviera mintiendo y el si supiera de los planes y el para que los querría a todos en la casa de la playa, pero negando, ya que si talvez el lo hubiese sabido no le habría insistido tanto para que el y sus hermanos fueran, pero bueno tenia que resignarse y simplemente obedecer ya que en verdad no quería nuevamente ser reprendido como niñito por su padre, así que ya sin nada mas que hacer se dirigió a la recamara de su hermano, primero a la de Raito ya que ocupaba de el para despertar a Kanato sin salir herido, así que abriendo la recamara del susodicho y mirándolo y para nada raro en el con una chica desnuda a su lado se acerco a el.
-RAITO DESPIERTA.-Grito.
Pero un-mmmm.-fue lo único que le escucho decir al castaño, además de que para su molestia después de ignorarlo este simplemente se acomodo mejor y abrazando a la chica la acerco mas a el, mientras que el peli rojo ya sin otra alternativa se dirigió a la cocina y regresando con un baso de agua se lo tiro en la cabeza para después abrir las cortinas de la ventana.
-QUE DIABLOS TE PASA AYATO.-y ya levantado grito el castaño tratando de taparse la luz del sol con las manos, mientras que tratando de abrir los ojos miro a Ayato caminar hacia la puerta.
-El viejo nos quiere en la casa de la playa, ahora.
-Que ahora...y para que...ya regreso.-y aun adormilado pero ya levantado el castaño tomo su bóxer del piso mientras que Ayato deteniéndose y mirarlo tan solo rodando los ojos.
-Tsk...si nos quiere ahora, y no, no se para que nos quiera ver, y obviamente si ya regreso, así que ahora ven y ayúdame a despertar a Kanato.-y volviendo a girar el peli rojo siguió avanzando hasta la recamara de su otro hermano.
-QUE... yo no pienso despertarlo, no arruinare mi bella cara.
-No seas gallina y ven a ayudarme, que Reiji pasara por nosotros en 3 horas y no quiero que se ponga como loco si no estamos listos.-Raito camino hacia donde estaba Ayato con pesar y es que odiaba tanto el tratar de despertar a Kanato.
-Tsk...y saca a esa chica de aquí.-Raito giro la cabeza y miro hacia la cama en la cual se miraba una cabellera rubia sobresaliendo y en ese momento y claramente después de bostezar y rascarse la cabeza pensó, (en como mierda era que se llamaba), pero na de eso después se acordaría ya que por ahora lo único que le importaba y preocupaba era despertar a su hermano y no salir herido en el intento.
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-¿Porque tenemos que ir en la van, y no en avión, hubiera sido mas fácil?.-decía un rubio de ojos azules los cuales se le iban serrando ya que según el, se encontraba demasiado cansado.
-No pude conseguir 7 boletos esta mañana, además recuerda que a Kanato no le gusta viajar en ellos.-explico un peli negro acomodando sus lentes.
-Entiendo pero ¿Porque no puedo viajar en mi propio auto?.
-Porque quiero que lleguemos todos juntos.-el rubio bufo.
-Entiendo también ¿Pero porque tengo yo que conducir?.-el peli negro ya cansado de decir tantas respuestas inhalo y exhalo y volvió a contestar.
-Shu, tu eres el hermano mayor, y se supone que debes ser responsable con nosotros.-el rubio rodo los ojos y miro a su hermano por el espejo retrovisor.-Además esa no es la forma de comportarte enfrente de tu novia .-Shu miro a su novia o mejor dicho prometida, sentada en el asiento alado de el y volvió a mirar por el espejeo.
-Pesimamente por Ayame pienso que ella y yo debimos viajar en mi coche.-Reiji negó.
-Al viajar Ayame con nosotros, Ayato, Raito y Kanato se comportaran, por cierto Ayame me alegra que haigas aceptado viajar con nosotros.-la chica castaña de cabello largo y ojos verdes giro sonriendo para mirar a Reiji.
-Al contrario me alegra que me aigan invitado.-miro a Reiji y a un albino de ojos rubí el cual iba escuchando música en sus audífonos, y al mirarlo este serró los ojos.
-No le prestes atención, Subaru es un rebelde .-Giro y miro a Shu y sonrió, para después volver a mirar al frente hasta que después de unos minutos llegaron al edificio donde vivían los trillizos, los cuales ya estaban afuera esperándolos así que Shu se estaciono y los tres subieron a la camioneta van, Ayato y Kanato se sentaron hasta atrás mientras Raito se acomodo alado de Subaru.
-Hola hermanos mayores, Ayame ,Subaru.
-No molestes Raito.-decía un molesto Subaru ya que Raito se le había acercado mucho.
-Ya compórtense almenas solo porque Ayame viene con nosotros.-les dijo Reiji
-Como sea, solo ahí que irnos ya que recuerden que son 3 horas de aquí a la casa en la playa.-decía Ayato mientras se acomodaba en el asiento y se colocaba sus audífonos y mientras que Shu arrancaba ya que como decía Ayato eran 3 largas horas por conducir.
-Ayato.-lo miraba Shu por el espejo.-dime estuviste en otra pelea.-Ayato arrugo el seño mientras Raito tapaba su boca para que nadie lo escuchara reír, pero parecía que no funcionaba ya que todos giraron a mirarlo.-Y tu de que te ríes .-dijo el rubio
-De nada hermano mayor, de nada.-y se giro a la ventana para que nadie lo mirara reír .
-CALLATE RAITO, SI FUE TU CULPA.-grito ya enojado el peli rojo.
-Mi culpa.-contesto ofendido el castaño
-SI, ASI QUE CALLATE.
-¿Pues que te paso Ayato?.-pregunto Ayame, y en ese momento Ayato recordó lo que había pasado esa mañana.
El peli rojo y el castaño se encontraban parados enfrente de la puerta de su hermano, en la cual ya habían pasado mas de diez minutos desde que se encontraban ahí.
-Vamos ahí que hacerlo ya Raito.
-Claro eso dices pero no veo que abras la puerta
-tsk...y porque no la abres tu, tu eres el mayor.
-Que, yo no soy el que siempre se anda diciendo a si mismo el gran ORE-SAMA así que hazlo tu.
Y así fue como se pasaron otros 10 minutos discutiendo enfrente de la puerta.
-Esta bien, no ahí que dejar pasar mas tiempo.-así que determinado Ayato tomo la perilla y la giro lentamente hasta abrir la puerta.- Vamos Raito.-y entraron a la habitación de Kanato, y caminado hasta la cama del peli lila se colocaron cada uno alado de la cama de su hermano y decidido Ayato acerco su mano al hombro de Kanato y empezó a moverlo.
-Kanato despierta.-pero nada, ni siquiera se movió.
-Muévelo mas .-le dijo Raito y así lo izo lo movió mas pero en el momento en que miro a su hermano abrir los ojos se maldijo por haberle echo caso a Raito, quito su mano y miro atentamente como el peli lila se sentaba, era casi como ver a un muerto renacer de las cenizas mientras que el los miraba.
-Que acaso no les he dicho mas de mil veces que no entren a mi habitación y me despierten.-hablo el peli lila con una voz tan escalofriante que los izo temblar pero aun así los dos afirmaron a lo que les dijo su hermano.-Entonces que se supone que hacen todavía aquí.-y sin pensarlo dos veces Ayato y Raito caminaron rápido hacia la puerta para así escapar de su hermano.
-ADONDE MIERDA BAN.-se giraron y como si todo pasara en cámara lenta, solo observaron a Kanato mientras que este se les acercaba y levantado su brazo y cerrando su puño intento impactarlo en el rostro de Raito, pero antes siquiera el golpe llegara Raito jalo a Ayato y lo puso al frente de el, asiendo que el puño de Kanato se impactara en el labio de Ayato y mientras que el despavorido corrió a su recamara a esconderse bajo llave abandono adolorido a Ayato en el piso de su Kanato.
-Ayato.-escucho el peli rojo hablar a Ayame y en ese momento salió de sus pensamientos para volver a escuchar las risas de Raito.
-MAS TE VALE QUE SIERRES LA BOCA RAITO.-grito el peli rojo con el seño aun mas fruncido.
-Como sea, solo que ahí que darnos prisa, sino queremos que padre se moleste por llegar tarde.-hablo Shu.
-Así es, así que mejor cállense y acomódense bien.-afirmaba Reiji mientras empujaba a Subaru y Raito para acomodarse mejor ya que serian 3 horas de viaje y peor aun de soportarse unos a otros lo cual dudaba mucho lograría, sin una aspirina de por medio.
YUI
Al llegar al aeropuerto mi padre me llamo para decirme que me esperaba en la puerta de salida ya que eran las 4:00 de la madrugada, y al haber echo un vuelo de 14 horas era por lógica que llegaría de madrugada y por mas lógica muy cansada, así que al llegar a la puerta de salida papa tomo mis maletas y subimos al coche para dirigirnos a la casa de la playa, y al llegar ahí me sorprendí al a mirar aun a mi mama despierta y esperando mi llega para darme la bienvenida, la cual no duro mucho ya que de inmediato ella misma me mando a dormir, lo cual le agradecí ya que enserio estaba muy cansada además de que sabía mañana seria un largo día.
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Me desperté casi a las 10 de la mañana y al bajar a desayunar mire a mis padres los cuales ya despiertos me dieron los buenos días al sentarme en la mesa, lo cual realmente me izo feliz ya que tenia años sin un buenos días por parte de ellos, pero dejando de lado el sentimentalismo al preguntarle a mi padre sobre la llegada de mis hermanos el me contesto que estarían aquí al medio día al igual que me dijo que no solo vendrían ellos sino que Shu mi hermano mayor vendría con su prometida con la cual esperaban mis padres yo me llevara bien, ya que próximamente seria parte de la familia, y solo al escuchar decirme eso, me di cuenta que en verdad habían pasado muchos años sin vernos.
Después de terminar de desayunar rápidamente subí a mi habitación para alistarme para la llegada de mis hermanos, y al entrar a mi habitación rápidamente tome una de mis maletas y saque de ella un vestido blanco sin tirantes el cual era ajustado de arriba y suelto de la parte de abajo y el cual me encantaba ya que me llegaba por debajo de mis muslos y eso era perfecto para este día, ya que quería dar una buena impresión y no la de una cualquiera frente a mis hermanos, así que dejando el vestido sobre la cama busque mi otra maleta, pero grande fue mi sorpresa al no encontrarla y al contar las maletas recordé que yo había empacado cuatro maletas, pero aquí solo habían tres, y fue ahí que de mi garganta casi salió un grito de horror ya que mi maleta mas importante no estaba y al no hallar mas que hacer tome mi celular y lo teclee para después esperar contestaran del orto lado de la línea.
-Así que ya te diste cuenta.-escuche una voz al otro lado del celular adormilada.
-Lamento haberte despertado, olvide el cambio de horario.-tonta pensé como no me había puesto a pensar en el cambio de horario y ahora había despertado a Yuki.
-No te preocupes ya sabia que llamarías, y dime usaras la misma ropa interior o prefieres no usar.- y después de decirme eso solamente la escuche reír, si claro para ella era gracioso pero para mi era el apocalipsis de mi vida.
-Estas loca no puedo creer que haiga olvidado esa maleta, como voy a vivir sin ella.-y era cierto, ya que talvez muchas chicas tenían mucha ropa, otras zapatos pero yo tenia mucha ropa interior y precisamente la maleta olvidada tenia mi obsesión, ya que en ella tenia mi gran colección de bragas y brasiers y mientras que yo pensaba en la idea de como sobrevivir sin mis conjuntos de lencería escuche a Yuki bufar.
-Solo compra mas y ya, digo no es como si no pudieras comenzar otra gran colección, además de que para mi, que olvidaras esta maleta fue una bendición en esta etapa de pobreza.-y mientras que escuchaba lo que decía, por mi mente solo pasaban una y mil imágenes de Yuki sacándoles provecho a mis conjuntos.
-No te atreverías.
-O vamos Yui, yo soy pobre en estos momentos y que tu olvidaras esta maletas fue una señal del señor el cual me puso la solución en mis manos, además de que ya tengo compradores y no pienso regresar el dinero ya ganado.-y solo con escuchar eso, mis ojos casi cayeron al piso y rebotaron cual canicas ya que sabia Yuki era tan depravada que era mas que seguro que sus palabras eran ciertas y ahora mismo mis bragas estaban siendo utilizadas para calmar las depravaciones de viejitos calientes y muchachos con las hormonas alborotadas.
-Estas loca, ni se te ocurra hacer eso, ya que quien sabe que podrían hacer con ellas, tal vez asta podrían practicar vudú o brujería con ellas.-o por kami mi piel se erizo solo de pensar en eso, mientras que por otro lado mi oído eran taladrado por la fuerte risa de Yuki la cual al no parar me izo alejar la bocina de mi oído para no escucharla hasta que por fin paro.
- Como te dije, solo compra mas y reinicia tu colección mientras que yo ahora mismo me voy a dormir.-y sin decir otra cosa colgó mientras que yo pensaba en lo tonta que era Yuki al despreocuparse por mis penas, pero como ella misma había dicho tendría que comprar mas lencería ya que no tenia de otra, así que ya resignada tome mi toalla ya que de cualquier forma me tendría que bañar y ya afuera del baño me coloque el vestido, sin brasier ya que este tenia copas y con todo el dolor de mi alma las mismas bragas, ya que era esto o salir sin nada y obviamente en mi vida pensaría hacer esa barbaridad, pero bueno después peine mi cabello y lo deje suelto, además de que deje mi rostro sin maquillaje y solo colocándome mis sandalias además de algo de perfume baje para buscar a mi mama la cual estaba segura me sacaría de mi problema.
-Mama...mama
-Si hija.-hablo desde la cocina y me dirigí a ella, y al entrar ahí estaba con dos empliadas.
-Puedes hacerme un favor.-me miro atenta.
-¿Cual es?.
-Préstame tu auto.-se giro y tomo un cuchillo y unas zanahorias y se puso a picarlas.
-Y para que lo ocupas.-siguió en su tarea.
-Veras olvide una maleta y en ella traía.-me acerque a su oído y susurre lo de mis bragas ya que no iba a ponerme a gritar y peor aun informarle a todo el mundo sobre mi problema de calzones, mama sonrió y yo me aleje de ella.
-Pues claro que puedo ayudarte hija, pero ahí un pequeño problema, no traje mi auto.-rayos ahora que aria me senté en la silla mas cercana, y coloque mi cara en la mesa.
-Pero vamos no te pongas así ya que esto tiene solución.-levante mi cabeza y la mire atenta a lo que me diría.-Ya que solo tienes que pedirle el auto a tu papa.-y en ese momento casi me ponía a reír con sarcasmo cosa que no ice por respeto a mi madre, pero por favor en que cabeza cabía que mi padre me prestaría su auto, cuando en mas de una ocasión me había recalcado que jamás excedería a prestármelo.
-Si claro primero los cerdos volaran antes de que papa me preste su auto.-mama soltó el cuchillo y me miro, alzo una ceja y salió de la cocina para después de unos minutos volver con las llaves del auto en la mano las cuales me entrego, y por kami pensé que de ahora en adelante tendría cuidado con los cerdos voladores.
-Toma y no te tardes, además procura que tu padre no te mire cuando sacas el auto.-y me sonrió.
-Ok mama, te quiero tanto.-y la bese en la mejilla.
-Y yo a ti hija, ahora be y no te tardes.-salí rápido de la casa y abrí el auto de papa me subí en el y lo encendí rápidamente para así dirigirme al centro de la ciudad, al cual llegue solo en 15 minutos y después de estacionarme rápidamente me dirigí a buscar lo que me hacia falta.
Subaru
3 horas, 3 horas aguantando a la cotorra de la novia de Shu que no se callaba, los lloriqueos de Kanato, el siempre gran yo de Ayato, las risas de Raito, y los ronquidos de Shu el cual iba casi enzima de mi durmiendo ya que el y Reiji habían cambiado lugares, eran lo suficiente para volver a cualquiera loco, y creía pronto me volverían loco a mi, y es que ni siquiera subiéndole todo el volumen a la música en mi iPod podían alejarme de este tormento el cual sabía a la perfección que si no acababa pronto me aria estallar, pero por lo menos todo termino creí cuando al escuchar el celular de Reiji todos callaron.
-Bueno...si llegaremos en 20 minutos...si claro...yo me encargo nos vemos allá .-y colgó
-¿Sucede algo?.-pregunto Ayame.
-Christa quiere que compre algunas cosas, así que llegare a comprarlas, dime necesitas algo.-Ayame negó y Reiji estaciono la van y giro hacia atrás y nos miro a todos.-Escúchenme bien, bajare a comprar unas cosas rápido y no quiero regresar y tener que buscarlos, así que no se muevan de aquí entendieron.-nadie dijo nada, así que después de acomodarse sus lentes se abajo mientras todos lo mirábamos y justo cuando ya no lo vimos Raito abrió la puerta y bajo al igual que yo, pero a diferencia de el que seguro buscaría a una conquista con la cual desabrirse mientras estuviéramos aquí, yo me dirigí a una tienda para comprarme una nueva cajetilla de cigarrillos ya que estaba mas que seguro me haría falta para despejar mi mente del estrés que me esperaba en los días que pasaría aquí, así que ya con la cajetilla en mi mano y listo para soportar el estrés nuevamente salí de la tienda solo para ser golpeado por alguien por enfrente y por acto con la acción hacerme tirar mi cajetilla al suelo, la cual al bajar mi mirada estaba siendo recogida por la responsable de accidente y ya levantada con ella en las manos me izo percatarme de que era una chica, y no cualquiera ya que con su hermosura me izo hipnotizarme a ella, pero es que como no hacerlo con esa hermosa sonrisa a jugo con su hermosa piel blanca, nariz pequeña además de lindos labios y ojos rosas brillante los cuales la hacían ver frente a mis la chica mas linda que hubiera mirado alguna vez, y sin contar con el cuerpo mas sexy que alguna vez había llamado tanto mi atención y aun que yo aun la miraba embobado pude mirar como ella extendió su mano con la caja de cigarros.
-Disculpa no me fije por donde iba.-y al escucharla hablar me hipnotizo mas por su hermosa voz, y seguí sin quitar mi mirada idiota de ella, mientras que por otro lado ella solo me miraba levantando una ceja.
-Estoy pensando que no la quieres y pienso quedármela.-tome la caja junto con su mano y no la solté mientras la miraba a los ojos al igual que ella a mi.
-Fumas.-dije sin pensar, rayos mas patético no pude ser.
-Abecés lo ago.-sonrió y soltó mi mano lo cual hubiese deseado no hubiera echo.
-Me encantaría fumar contigo, pero no puedo, me esperan en casa, así que adiós.-y caminando por un lado mío se marcho, mientras que yo sin reaccionar simplemente me quede en el mimo lugar de pie y solo después de reaccionar me gire para mirarla de nuevo pero ella ya estando lejos y ni siquiera se dio cuenta de mi acción, la cual fue comenzar a seguirla sin pensar en lo que hacia lo cual era que con mi acción me estaba llevando a empujones a las personas que caminaban en mi contra y las cuales me brindaban con cada empujón mas miradas de molestia, las cuales en estos momentos poco me importaban ya que lo único que quería hacer era alcanzar a aquella chica rubia, la cual para mi desgracia tan solo después de pensara la alcanzaría entro en una tienda y no cualquiera, ya que para mas mala suerte para mi y pudiendo entrar a cualquier otra tienda ella entro a una de lencería.
-Mierda.-me gire al darme cuanta una pareja de ancianos me observaba, y mirando hacia la avenida de aquella calle saque mi nueva cajetilla de cigarros de la cual saque un cigarro para después comenzar a fumármelo, ya que no por este impedimento me rendiría para de nuevo mirar a aquella chica rubia.
