FT y sus personajes son propiedad de Hiro Mashima.
ADVERTENCIA: esté capítulo tiene contenido sexual, no exagerado pero igual solo aviso y también fue el porque cambie repentinamente el rated del fanfic xD.
Holoo~, bueno solo ando pasando a dejar una segunda parte porque de plano creo que mañana no podre x'D, tal vez en un rato más coloque un tercero y así c:, espero que les guste.
no olviden que pueden contactarme para preguntarme cualquier cosa estaré disponible 100% en ask . fm/xChachosx
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2.- Quiet.
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En una sección apartada y poco habitada de la librería publica de Magnolia, se escuchaban ciertos ruidos de muebles rechinar y uno que otro quejido junto a gruñidos bajos.
—Gray-sama haga silencio o nos van a descubrir. —Le susurró al oído gimiendo. Tenía a Gray encima de ella embistiéndola lentamente pero como si un animal fuera. No sabía cómo ni cuándo había aprendido a controlar sus gemidos y gritos de placer.
—Cállate, que ahora vamos a terminar sí o sí lo que tú comenzaste. —Se defendió mientras la embestía.
Y sí…estaban teniendo una de sus tantas sesiones de sexo diario.
Habían empezado bien la mañana y estaban en su última semana de clases para poder empezar el tan famoso Spring Break que todos los universitarios deseaban. Habían decidido ir a la biblioteca por la mañana para terminar todos sus trabajos pendientes y tesis. Además de que era más cómodo por las mañanas ya que estaba fresco y no había tanta gente en la biblioteca pública. Empezaron y avanzaron mucho sus trabajos e incluso habían terminado algunos que pensaron que no terminarían en la semana y decidieron tomar un pequeño descanso. Y ahí fue cuando las cosas cambiaron de rumbo desde que Juvia había coqueteado con él rozándole su entrepierna con el pie. Y bueno por esa razón habían terminado en uno de los rincones de las escaleras viejas que eran de las menos habitadas de la biblioteca teniendo sexo.
—Gray-sama…—Jadeo al sentir las embestidas que el pelinegro le brindaba. —Por favor…por favor…Juvia…Juvia…
«¿Es por acá donde escucharon el ruido?»
—¡Mierda! —Susurró demasiado bajo el Fullbuster parando de golpe sus embestidas y saliendo de Juvia.
—Aaah~ —Reprimió en vano el pequeño gemido de cuando Gray salió de ella y al instante su boca fue callada por la mano del pelinegro mientras asentía. Juvia había entrado levemente en pánico al escuchar aquellas voces intrusas y de puro instinto se acomodó su braga y la falda que llevaba.
—Nos van a descubrir si seguimos haciendo ruido. —Murmuro muy bajito en el oído de Juvia.
«Sí fue por aquí donde escuchamos el ruido, ¿crees que haya sido un fantasma? »
Ambos jóvenes amantes maldecían a las personas que se habían escabullido justo al lugar donde ellos estaban teniendo intimidad. Juvia por un lado estaba frustrada, ella estaba a punto de tener su orgasmo pero se vio cortado por culpa de aquellas voces. ¿Habrían echo mucho ruido anterior mente cuando Juvia estimulaba a Gray y lo hizo llegar a su orgasmo?, era lo más probable pues Gray había gruñido demasiado fuerte, bueno ahora lo importante era que no los descubrieran y debían mantenerse absolutamente quietos en la misma posición que estaba al inicio. El ojigris podía notar la frustración en los ojos de Juvia por haberse visto cortado su orgasmo, no podía volver a penetrarla porque ambos eran demasiado ruidosos a la hora de tener relaciones, les era difícil contenerse a no gritar o gemir. Una idea paso por su mente y sonrió maliciosamente, obviamente eso fue algo que Juvia no dejo pasar por alto y con toda la discreción y sigilo qué hizo se enderezo quedando de rodillas.
—Gray-sama ¿Qué haces? —Cuestiono en un susurro la peliazul al verlo enderezarse, ella intento imitarlo pero él no la dejo dejándola quita en su lugar y cubriéndole la boca con uno de sus dedos.
—Shh quédate quieta en donde estás. —Le ordeno y ella asintió quedándose en su mismo lugar de antes.
Y entonces fue cuando Juvia había visto el brillo lujurioso en los ojos grises del pelinegro. De a poco vio como las manos del Fullbuster iban subiendo por sus piernas hasta llegar y levantarle la falda exponiendo su braguita que se había mojado por la humedad que se había quedado anteriormente allí. Metió sus dedos por debajo de la braga y busco el clítoris de su amante para comenzarlo a frotar. Juvia ensancho sus ojos a más no poder, su respiración se aceleró al sentir los dedos de Gray bajo su braga y su suspiro tuvo que ser silenciado por la mano de Gray.
—No iba a dejarte así sin llegar. —Le susurro lascivamente mientras Juvia hacía puños sus manos ante el placer que le era brindado.
La voces que habían escuchado aún estaban presente, Juvia seguía conteniéndose a no gritar mordiéndose el labio inferior. Para ellos era nuevo tener sexo y mantenerse callados sin hacer el ruido que habitualmente los caracterizaba y más para Juvia que era de las que le gustaba moverse demasiado brusco para el sexo y ahora tenía que quedarse quieta, pero definitivamente esa nueva experiencia era excitante. Ignorando poco aquellas voces Gray siguió estimulando a Juvia de aquella zona tan sensible hasta que llegó el momento en cual empezó a palpitar y ponerse caliente ella ya estaba cerca, muy muy cerca que no se dio cuenta cuando fue que estallo en el éxtasis al que Gray la había hecho llegar, solo había atinado a cerrar los ojos con fuerza y sacudía su cadera teniendo que contener sus gemidos de placer.
«Saben, mejor vámonos no ha deber sido nada», dijo una de las voces intrusas.
«¿Tú crees?»
«Sí, mejor vámonos tal vez y solo era un animal muriendo ya saben que esté lugar de la biblioteca está solo desde hace mucho»
Cuando supieron que aquellas personas se habían ido lo suficientemente lejos Juvia dejo escapar un suspiro largo y Gray la miró de manera socarrona.
—Gray-sama ¿¡Porque le hizo eso a Juvia!? —Le grito en voz baja demasiado abochornada.
—Mira, hice lo que tenía que hacer y lo que tu cuerpo demandaba, ¿No? —El comportamiento arrogante de Gray a la hora del sexo siempre le encantó, sabía cómo hacerla llegar de una y mil maneras, tanto como ella al igual lo complacía. —Además descubrí algo. —Dijo esto último de una manera seria tanto que a Juvia le dio curiosidad.
—¿Qué descubrió Gray-sama? —Pregunto llena de curiosidad.
—Te ves jodidamente ardiente cuando estás quieta mientras te masturbo. —Dijo sin vergüenza alguna.
A Juvia le subieron todos los colores rojos habidos y por haber a la cara.
—¡Gray-sama no diga esas cosas así como así!
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~Chachos~
