Pairing: Riren [Rivaille x Eren]
Warning: Yaoi [BxB], AU, posiblemente un poco OoC.
Disclaimer: Shingeki No Kyojin le pertenece a Wit Studio
N.A: Buenos días/tardes/noches. :33 Lo lamento si me he tardado, pero tenía cosas que hacer. uwu Aquí les dejo la continuación. :33 Y muchísimas gracias por sus reviews, saber que les gusta la historia me motiva a seguir. Sobre todo esos reviews locos y tan largos que me hacen reír. xD Sois geniales. *w*
Un insoportable sonido lo sacó de su sueño, no recordaba que su despertador sonara así, pero decidió que debía levantarse de igual manera, pues no había otra cosa que pudiese hacer ese tipo ruidos. Se equivocaba, no era su despertador el que sonaba, si no su teléfono móvil, lo cogió casi a ciegas, aún seguía un poco dormido, pero demasiado tarde, parecía ser que alguien le había llamado, pero no le había dado tiempo a cogerlo. Miró el menú para saber quién era el gracioso que le despertaba con llamadas, y casi se le congeló la sangre, no había solo una llamada perdida, si no 6, y no de cualquiera, de Misaka Ackerman. ¿Qué podría haber pasado para que Mikasa le llamara? Estaba a punto de llamarla pero ella se le adelantó, así que cogió el teléfono, tratando de no sonar asustando, pero es que seis llamadas de alguien como Mikasa asustarían a cualquiera.
-¿S-Sí? –Dijo Eren, tras asegurarse de que la llamada había sido aceptada.
-¿Dónde estás? –La voz de la pelinegra sonó autoritaria y sin un ápice de emoción, como siempre.
-¿A estas horas dónde voy a estar? En mi piso. –Acató el castaño, no entendía a que venía eso.
-Perdona, ¿A estas horas? Eren, ¿Has mirado el reloj? ¡Quedan apenas 6 minutos para que comiencen las clases y tú estás en tu piso aún! –La sangre se le congeló y automáticamente fue a comprobar si Mikasa estaba en lo cierto, y claro que lo estaba, si seguía así no le daría tiempo a nada, vivía cerca del Instituto, pero no corría tanto.
-Mierda, me olvidé de programar el jodido despertador. ¿Dónde estás tú ahora, Mikasa?
-En la entrada del instituto, te compraré algo en la cafetería, tú solo vístete y ven lo más rápido que puedas, me gustaría ir a buscarte, pero sabes que tengo que abrir yo el aula…
-No, está bien, Mikasa. Es tu trabajo abrir el aula, no cuidar de mí… Igualmente gracias, nunca encontraré manera de agradecerte lo que haces por mí, te quiero. –Y colgó.
La chica de pelo negro suspiró mientras entraba en la cafetería a comprar algo para Eren, en verdad ese chico era un desastre, lo admiraba por poder superar cosas tan duras como haber vivido solo desde apenas los 10 años, eso era alguien que pocos podrían hacer sin echarse a llorar cada noche, aún así él lo había hecho, pero ahora era totalmente lo contrario, en su afán por vivir su infancia perdida, como él lo llamaba, ahora dependía muchísimo más de la gente, no era la primera vez que Mikasa se tenía que encargar de levantar a Eren con llamadas porque el chico se olvidaba de programar su despertador, a veces le resultaba desesperante, se preguntaba porque tuvo que fijarse en alguien como él, pero ahora eso no importaba, lo que ella quería era que el castaño fuese feliz, y si él era feliz leyendo libros de fantasía que le impedían acordarse de su despertador, a ella no le importaba tener que despertarle.
-¡Mikasa, Mikasa! –La voz de Armin la sacó de su trance, allí estaba el rubio con Jean, conocido el todo el instituto como el ex acosador de Mikasa y actual acosador de Armin, la asiática caminó hacía ellos con tranquilidad, mientras guardaba lo que le había comprado a Eren en su maleta. Una vez llegó, se sentó al lado del rubio.- ¿Y Eren?
-Se ha quedado dormido de nuevo, no sé que voy a hacer con él. –Dijo con tranquilidad la pelinegra, mientras suspiraba.
-¡Já! Típico de Jaeger. Ese idiota… –Respondió Jean, llevándose como recompensa una mirada asesina de Mikasa que le advertía que otro comentario del estilo haría que ella misma se ocupara de que el castaño se quedase sin posibilidades de descendencia. Armin también le dedicó una mirada de desaprobación, no iba a soportar que Jean siguiese riéndose de su mejor amigo, así que se le llevo del brazo dispuesto a darle la charla de "No te metas con mis amigos o tendremos problemas" , pero la sirena tocó advirtiendo a todos los que aún estaban en el vestíbulo de que subieran a sus aulas, y así lo hicieron todos, por suerte, Armin, Mikasa y Jean iban en la misma clase, la charlita que le esperaba al castaño era inevitable.
-¡Alumnos, siéntense!-Fue lo primero que se escuchó en cuanto todos los alumnos estuvieron reunidos en el aula, a excepción de Eren, por supuesto, el director, conocido como Pixis, era un hombre viejo pero simpático normalmente, eso sí, cuando había que ser duro e eficaz, nadie le ganaba, ningún alumno que había ido a hablar con él después de hacer algo mal había vuelto a reincidir, muchos se preguntaban qué métodos usaban su director para estas cosas, ya que ninguno de los "visitantes" del despacho hablaban de ello. –Hoy tendremos un nuevo profesor con nosotros, será el sustituto de la señorita Petra, que se encuentra enferma. A pesar de ser solo un sustituto, y que seguramente no se quede todo el curso, espero que lo traten con el respeto que se le ha enseñado, una falta de disciplina hacia un personal del centro es grave, y si alguien realiza cualquier broma o acto vandálico hacía vuestro nuevo profesor, yo mismo me encargaré de corregir esa conducta.
La mayoría de los alumnos se pusieron blancos de solo pensar como acabarían si sucedía algo con el sustituto, la verdad, el director Pixis nunca había avisado con tanta intensidad, pensaron que podía tratarse de alguien con mucha importancia en el ámbito educativo como para que Pixis se impusiese de esa manera, Mikasa por su parte, se mostraba preocupada, pero no por el discurso del director, si no porque Eren aún no había llegado, suponía que el chico estaría a punto de hacerlo, pero llegar tarde el primer día de un nuevo profesor nunca era bueno. Cuando el sustituto entró, algunos alumnos tuvieron que hacer un esfuerzo sobrehumano para no reír, pero la ganas de reírse de le fueron en cuanto el nuevo profesor poso su mirada sobre ellos. A pesar de su estatura, que le hacía verse como un adolescente más, su cara demostraba que no toleraría ni una sola falta de respeto por parte de los chicos. El mundo se le cayó encima a la asiática, a saber qué tipo de castigo le impondría ese profesor a Eren por llegase tarde, con esa cara que tenía, no podía ser nada agradable. No tardó mucho en saber que castigo se le impondría a su querido Eren.
El sustituto, que ni siquiera se había presentado aún, seguía mirando a todos y cada uno de los alumnos, implantando el miedo en sus venas, pero su mirada se giró de repente al oír la puerta del aula abrirse, mostrando a un chico de pelo castaño y brillantes ojos esmeraldas que miraba bastante confuso el ambiente en general. Eren había esperado encontrarse el aula hecha un desastre, como siempre pasaba cuando estaba en hora libre, y se suponía que ahora tenía que ser hora libre porque su profesora Petra Ral no estaba, pero no. Tenían que haber traído el sustituto justo hoy, justo cuando el llegaba tarde. Deseó con todas las fuerzas haberse equivocado de clase, pero al ver a Mikasa sentada allí, supo que no era así.
-Buenos días… L-Lamento llegar tarde, profesor. –Realmente quería sonar decidido, pero la cara que le estaba dedicando el sustituto no lo hacía fácil.
-Así que lo lamentas, ¿no? ¿Te crees mejor que los demás o algo para llegar a la hora que te da la gana? ¿Eh, niñato de mierda? –Sí antes los alumnos tenían miedo del profesor, ahora temían por sus vidas, lo que pasaba ahí no era normal, no, no lo era.
-¡N-No, señor! En ningún momento me creo superior a los demás… Y-Yo solo no he podido llegar a la hora por motivos personales, de verdad lo lamento, profesor eh…
-Profesor Levi. –Respondió fijando sus ojos en los esmeraldas del menor, eran unos ojos llenos de vida, se veía de lejos, quizás sería una buena presa, tendría que pensárselo.- ¿Y tú nombre, niñato?
-Eren Jaeger, profesor Levi. –Respondió un poco más calmado el castaño, al menos ahora no había añadido el "de mierda" al final de "niñato", eso tenía que ser buena señal.
-Muy bien, Eren Jaeger… Siéntese inmediatamente, cuando acaben todas las clases quiero que espere en esta aula, como bien comprenderá… No va a salir de rositas de esta.
El castaño avanzó rápidamente hacía su sitio, al lado de Mikasa, que le miraba con un deje de preocupación en los ojos, él le dedicó una sonrisa para tranquilizarla, aunque por dentro él estaba más que preocupado, a saber qué sería de él cuando acabasen las clases, miró hacia delante, allí estaba Jean sentado al lado de Marco, de verdad le había extrañado que el castaño no se hubiese reído de él al llegar tarde, supuso que nadie tenía ganas de reírse con Levi delante. La verdad, nadie tenía ganas de hacer nada delante de Levi.
Las clases finalizaron y Eren se quedó en su aula, tal como el profesor Levi le había ordenado, Mikasa se había ofrecido a quedarse con él y a ayudarle en cualquiera que fuera su castigo, pero él se había negado, apreciaba mucho a Mikasa, pero no podía dejar que le protegiera de esa manera durante toda su vida, y de alguna manera, el quedarse solo en el aula para enfrontar el castigo del profesor era un gran paso. Cuando la puerta se abrió se puso recto, como un soldado esperando a su general, la verdad le parecía un poco así, como si él fuera un soldado novato a cuidado de un gran general, en cuanto Levi se puso en frente suya alejó esos estúpidos pensamientos para centrarse en el que sería su enemigo ahora.
-Veo que has venido, Jaeger… Solo, además. –Comenzó Levi, que examinaba detalladamente a Eren, como si esperara que en cualquier momento empezase a temblar.
-Por supuesto, profesor. Era lo mínimo tras llegar tarde a su lección. –El castaño agradeció enormemente no le temblara la voz, de verdad que tenía miedo.
-Ya que te veo tan decidido… Creo que podemos empezar con el castigo. –Dijo lentamente el pelinegro, deslizando las palabras, mientras avanzaba hacía Eren, que solo tragaba saliva esperando que si le iba a pegar, que parecía que lo haría con la cara que tenía, no le hiciese demasiado daño, o al menos no le mandara al hospital.- ¡A limpiar!
-D-Disculpe… No es ni mucho menos mi intención dudar de su palabra, pero… ¿Ha dicho limpiar? –Respondió el castaño, no se esperaba eso, por supuesto que no, pero no le hizo falta respuesta cuando la mirada inquisidora de Levi se posó sobre él mientras le extendía los útiles de limpieza básicos.- Profesor Levi… Verá… En este instituto ya hay servicio de limpieza… Ellos ya lo han limpiado… Todo.
Y en ese momento Eren temió por su vida, por su cuerpo, por sus amigos, por el planeta, por el universo. En ese momento en el que el profesor pasó un dedo por la ventana y lo saco con unas minúsculas partículas de polvo, supo que su fin estaba cerca. Cuando Levi se acercó peligrosamente a él y le tomó del cuello de la camisa, pensó en qué pensaría Mikasa si le veía morir ahí. Pensó en todos esos libros que le quedaban por leer, y por dios, en el libro que aún no había acabado. Ese libro de vampiros…
-Eren… ¿¡Me estás diciendo que así limpia el servicio de limpieza!? Esto es patético, ni con los ojos cerrados podría limpiar tan mal. Este es el lugar perfecto para el polvo, alumnos despreocupados y limpiadores inútiles. Qué asco, joder. –Se paró en seco al oír una pequeña risa proveniente del más joven.- ¿Qué coño te parece tan gracioso, niñato de mierda?
-L-Lo siento, de verdad, no me pegue, por favor… Es solo que me recuerda usted a un libro que estoy leyendo ahora… -Al notar que Levi no respondía, siguió hablando.- Trata sobre un vampiro llamado Rivaille que está obsesionado con la limpieza, y que es un poco amargado, no quiere a nadie excepto a las herramientas para quitar polvo… -Eren se arrepintió en seguida de haber abierto la boca, la cara de Levi indicaba que acabaría allí mismo con su vida.-
-¿Quién ha escrito ese libro, niñato? –Le parecía, no, le resultaba demasiado familiar ese argumento, DEMASIADO.
- Hanji Zoe, profesor. Escribe mucho sobre vampiros, parece como si los conociera, si fuera así la envidiaría de verdad, me encantaría conocer uno, son seres majestuosos. –Y sintió que se volvía a ir de la lengua, ya estaba esa cara de vas a morir en el rostro de Levi de nuevo.
Pero no era su culpa, no, Levi estaba demasiado ocupado pensando en otras, conocía a Hanji, por supuesto que la conocía, todos la conocían, era muy reconocida entre los vampiros, lo era hasta que se "enamoró" de un humano y se fue con él, ella era una purasangre, por lo que el sol no le afectaba y no tuvo problema en vivir una vida normal, al principio los vampiros le siguieron el rastro por preocupación, pero finalmente le dejaron en paz, y ahora se enteraba de que se dedicaba a escribir libros de vampiros, no solo eso, si no libros sobre él. Estaba loca, iría y acabaría con ella, lo haría, por supuesto que sí. Entonces se fijó en el comentario de Eren, había dicho que quería conocer un vampiro. ¿Él también estaba loco? No le negaba que sí eran seres majestuosos, pero querer conocer uno… Aunque de repente, la idea de que el chico quisiese conocer un vampiro no le pareció tan mala… Después de todo, podría jugar un poco con él… Después de limpiar, por supuesto.
