SAINT SEIYA
EL ÁRBOL DE LOS DIOSES
(FANFIC AEBAEZR)
Capitulo II
LA LEYENDA DE TEŌPOCHOTL, LA GRAN CEIBA
-"Kiki ¿te encuentras bien?"- pregunto la recién llegada Shaina de Ofidio, -"Ehh, claro, no te preocupes Shaina"- respondió Kiki
-"Ya veo así que eso es lo que sucedió, ya han pasado 10 años de la guerra santa y ahora se cierne sobre nosotros una nueva amenaza"- contesto Shun que había llegado junto con Hyoga y Shyryu mientras Kiki contaba lo sucedido a Shaina.
-"Santos de Atena, debemos dirigirnos a la base del enemigo y vencerlo para proteger la era que Seiya y los Santos dorados protegieron a costa de sus vidas"- Dijo de pronto Kiki mientras los tres Santos de Bronce asentían al mandato del nuevo patriarca del santuario. Kiki volteo y hablo hacia Shaina -"Shaina te dejo a cargo del santuario, estoy seguro que tu junto con Marín y los otros Santos de Bronce, defenderán este lugar"-
-"Cuente con ello patriarca"- respondió Shaina y con esa frase Hyoga, Shun, Shyriu y Kiki volaron como cometas siguiendo el rastro de Ikki y Tenca.
Shaina observaba como los santos partían como estrellas fugaces cruzando el firmamento a plena luz del día.
-"Vaya seguir las ordenes de ese chiquillo, y proteger este sitio, si ahora ya no son más que ruinas"- respondió Jabu de Unicornio que junto con Marín de Águila también habían llegado al sitio.
-"No digas tonterías"- Sentenció gravemente Marín
-"Así es, Kiki es un santo digno del título de patriarca, además el camino que tiene el es mas tortuoso que el nuestro, el no solo debe proteger esta era, sino preparar a toda una nueva generación, después de todo el es el heredero de los santos de oro"- Respondió con un aire de melancolía Shaina.
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Ikki se encontraba ahora en la base del enemigo, frente a él se levantaba imponentemente un árbol gigantesco, tan grande que eclipsaba la luz del sol que estaba detrás del y rodeado por una densa neblina que rodeaba su base.
-"Sorprendente, ¿No es así? El gran teōpochotl o la ceiba sagrada, mide casi dos kilómetros de alto y su tronco tiene 100 metros de diámetro, es ahí donde habitan esperan los tlatoanis a quienes se atrevan a desafiar el mandato de Quetzalcóatl"- dijo un individuo con vestimentas humildes, -"Yo solo soy quien da las indicaciones a quienes como tu, vengan a tratar de derribarlo, no tengo interés en pelear"-
-"Ya veo, eres muy sensato entonces con tu permiso seguiré mi camino"- dijo Ikki quien se lanzo en vuelo tomando la forma de un ave de fuego, pero a pocos metros como jalado por una fuerza gravitacional, cayo y fue succionado por el suelo.
-"Debiste terminar de escucharme santo impetuoso, ahora vagaras sin idea en el Mictlan jaja"- se burlo el guía cuando fue golpeado levemente por la espalda, como señal de amenaza, -"No deseo matarte, así que más te vale que me termines de contar tu relato, así podre reunirme con mi hermano en ese lugar que llamas el Mictlan"- Exigió Shun de Andrómeda.
-"¡Shun!"- exclamaron al unísono Hyoga y Shyryu quienes no estaban acostumbrados a ver al Santo de Andrómeda exigir algo.
-"Auch, está bien"- hablo el guía -"Ese es teōpochotl, la ceiba sagrada que es una representación del universo Mexica, está compuesto por dos tramos, las raíces que representan al inframundo mexica, y el tronco que asciende por lo nueves niveles divinos q existen en el universo, El Santo del Fénix ha caído al Mictlan, Sin embargo no todo está perdido jeje, En el Mictlan habitan los 6 demonios o tormentos que aquejan a los muertos y quien los comanda es Xibalba, El tlatoani del Mictlan, si desean subir al árbol sagrado primero deben acabar con Xibalba para eliminar el kekkai que impide acercarse al primer nivel divino"- el guía sonrió -"Es todo lo que necesitan saber, no sobreviran a los seis demonios, y ni hablar de su destino si se encuentran con Xibalba jajaja"-
Shun se lanzo a la neblina tras oír las palabras del guía,
-"¿SHUN!"- grito Hyoga
-"Sigámoslo, no tenemos tiempo que perder"- dijo Kiki
-"Esperen aun hay mas"- interrumpió el Guía -"teōpochotl fue sembrado en esta tierra por el gran Quetzalcóatl, y este árbol está juzgando a la humanidad, mientras se alimenta de toda la vida que hay en este planeta, primero morirán las hierbas y plantas, después los ríos se secaran, y los animales empezaran a morir de hambre, uno tras otro, y entonces el ser humano se encontrara al final con un desierto y será el último en perecer, será grande su agonía, habrá guerras y al final se devoraran los unos a los otros como si se tratase de bestias salvajes y cuando la extinción haya tenido lugar, Quetzalcóatl derrocara a los dioses extranjeros y creara una utopía bajo su mandato, será el único Dios en este mundo jaja"-
-"Ahora que lo recuerdo, ese sujeto hablo sobre un pacto roto entre los dioses de estas tierras y los del Olimpo"- medito en voz alta Kiki, -"¿A qué se refería?"-
-"Por supuesto"- continuo hablando el guía -"hace 500 años cuando los europeos llegaron a esta tierra iniciaron guerra, fue un tiempo difícil pues no había dioses encarnados que nos defendieran, sin embargo la guerra fue difícil para ambos, hasta que ese sujeto llego, Cortes de Capricornio"-
-"¿¡Un santo dorado!?"- exclamó Shyryu
-"Si, el violo el pacto, los dioses tiempo atrás decidieron poner un mar para separar sus tierras, y se prometieron no invadirse los uno a los otros, sin embargo ese sujeto vino y ayudo a los europeos"- dijo con cierta amargura el guía -"Nuestra civilización, nuestras ciudades nuestros textos todo ardió en la guerra"- hizo una pausa y más sereno dijo -"Como es natural el recién encarnado Quetzalcóatl está furioso por ello y planea barrer este planeta como castigo"-
-"Pero inclusive a su gente, ¿ese dios también arrasara con su gente?"- cuestiono Hyoga
-"Así debe ser, nuestra gente ha olvidado nuestra lengua y a nuestros dioses, se han vuelto pecadores y molestos para Quetzalcóatl, también perecerán y una nueva civilización nacerá"- termino el guía
-"Te agradezco tu explicación"- Dijo Kiki -"pero como santos de Atena no podemos permitir que eso suceda"- y dirigiéndose ahora a Hyoga y Shyryu -"¡Santos avancemos en pos de la era que los Santos de Atena protegieron!"-
-"¡SI!"- dijeron Hyoga y Shyryu.
Y así los últimos tres santos que llegaron a teōpochotl se adentraron al Mictlan dejando atrás al guía.
-"Ya veo así que ese sujeto también vino, el y yo tenemos un asunto pendiente"- se dijo a si mismo Tenca de Águila mientras también entraba al Mictlan para saldar cuentas con Kiki.
