Comenzaron los problemas
Había llegado otro nuevo día, ya eran las 6:00 de la mañana y Mu se levantaba como de costumbre cuando escuchó ruidos en la cocina y se acerco hacía la habitación, allí vio a la Libis haciendo el desayuno, sonrío y se fue a bañar.
esta preparando el desayuno que atento de su parte- pensó Mu, mientras la observaba y se retiraba al baño. Al salir se dirigió a la cocina y allí vio a la mujer sentada, merendando.
Buenos días- dijo Mu.
Hola- dijo fríamente la mujer. Mientras Mu observaba que no había ningún puesto para él y mucho menos comida paraél.
No preparo nada para mi- se dijo mientras miraba la mesa.
Que miras tanto?- pregunto la mujer- acaso creías que te iba a preparar el desayuno- miro la cara de Mu la cual le decía que si, por lo que estallo en risas- que ingenuo eres.
Yo…- no sabía que decir, pero ella siguió hablando.
Siempre piensas mal, mi querido prometido- dijo lo último con evidente sarcasmo.
Terminaron de desayunar y salieron a entrenar un rato, en donde se encontraron con todos los de más santos.
ahí llegaron los novio!- dijo por lo bajo Canon a Aldebarán.
Uuu!- se escucho un grito para molestar a los comprometidos, mientras que la mujer solo miraba sin expresión y Mu estaba mas rojo que un tomate.
Buenos días mi querida dama- dijo Milo a la muchacha mientras le tomaba la mano para besarla, pero esta le quito su mano de la suya y lo miro fríamente.
Buenos días y no soy tuya y menos querida- dijo esta mientras se iba a otro lugar.
Espera!- insistió Milo.
Que quieres?- pregunto la mujer con su típico tono, frío.
Si vienes a este lugar es a entrenar, quieres hacerlo conmigo?- pregunto el escorpión.
Bien- dijo la mujer y Milo, fue donde ella, mirando a Mu con cara de vencedor.
En unos segundos vieron a Milo tendido en el suelo y derrotado.
que insignificante- dijo la mujer.
Jajja, eres un idiota Milo- le dijo Camus.
Cállate- le dijo Milo, mientras miraba atónito a la mujer, quien se había dado vuelta, dándole la espalda.- esa mujer es increíble.
Así pasaron los de mas días, la relación de Mu y Libis no era la mejor, pues, esta cada vez que podía lo trataba mal, aun en presencia de gente y sin ella, a de mas que aun compartiendo el mismo espacio, incluso la misma cama, cada uno iba por su lado y hacía sus cosas por su cuenta sin ayuda del otro, mientras que los intentos de Milo, por conquistar a la chica iban de mal en peor.
Era ya de noche y Mu se encontraba en la sexta casa junto con Shaka, conversando a muy pasada hora.
de verdad lo crees?- preguntaba Mu.
Claro, ella te ama – dijo Shaka.
No lo creo, si me quisiera aun que sea un poco, me trataría como te trata a ti o a los de mas- dijo este.
Escuche una vez que las personas que se quieren se agraden- dijo Shaka.
Mu lo miro sin entender.
piensalo- dijo Shaka.
Bien – dijo este.
Pensé que estarías menos interesado- dijo Shaka.
A que te refieres?- pregunto Mu.
A que pensé que no te importaría la llegada de la muchacha, siempre eres tan pasivo y nada te importa, que pensé que no te importaría, pero veo que estas muy afectado ¿la quieres, verdad?-
A pasado muy poco desde que llego, la verdad no lo se- dijo Mu, mientras que alguien escuchaba la atentamente la conversación de ambos y al escuchar las palabras de Mu no pudo contener las ganas de llorar y Salió corriendo del lugar.
Pero siento algo distinto, algo extraño, cada vez que esta cerca mio, mi cuerpo se estremece- dijo Mu.
Eso es in indicio – dijo Shaka.
Que dices?- pregunto sorprendido Mu.
Ya es tarde de seguro, estará preocupaba de por que no llegas- dijo Shaka.
No lo creo- dijo Mu.- pero aun así me iré.
Buenas noches romeo- le dijo Shaka, con la última palabra en susurro, Mu quien le daba la espalda a Shaka para irse, solo dibujo un pequeña sonrisa en su rostro, había escuchado a Shaka.
Mientras que en las afuera de la casa de Aries…
pensé que de verdad sentía algo por mi- pensó Libis, mientras sollozaba – pero él tiene razón solo a pasado una semana desde que lo volví a ver, no puedo esperar que vuelva a querer como en ese entonces…
FLASH BACK.
Estaban dos pequeños en una habitación del barco, comiendo un pedazo de pan añejo que le habían dado los dueños, del barco, ya que no había nada mas.
repartiremos, este pan en dos parte- dijo Libis, tomando el pan y dividiéndolo en dos partes iguales, con una se quedó ella y la otra se la paso a Mu. Mu al tomar el pan lo miro largo rato y recordó que en escuchó a Libis decir que tenía mucha hambre.
Toma- le dijo Mu pasándole el pan a Libis.
Que pasa?- pregunto la niña.
Te lo doy- le dijo el niño.
Pero por que?- pregunto la niña.
Por que no me gusta verte triste- dijo sonriendo dulcemente, mientras la niña se sonrojaba.
Fin DEL FLASH BACK.
Su pensamiento fue interrumpido por una mano en su hombro, al darse vuelta vio la misma sonrisa dulce que estaba recordando, produciéndole un leve sonrojo.
que sucede?- pregunto Mu al verla con los ojos algo hinchados.
Nada- dijo esta mirando de soslayo al suelo, de pronto sintió dos suaves manos en sus mejillas y miro algo sorprendida a Mu.
No me gusta verte así- le dijo- vamos a comer algo te parece?
Claro- dijo esta y ambos caminaron hacia la pieza de Mu.
Esa noche durmieron como todas las de mas noches, uno en su lado.
Al otro días…
MU al abrir sus ojos se encontró con su vista bloqueada por algo color piel, al divisar mejor de que se trataba, pudo ver los senos de la mujer, pero no por completo, por lo que muy ruborizado, comenzó a tapárselos con las tiras del camisón, cuando la mujer despertó y los primero que se le ocurrió fue que él intentaba algo, por lo que lo miro furiosa.
no…. No es lo que piensas- le dijo muy apenado, cuando una gran cachetada y otro golpes le llegaron al carnero inocente.
Lo vuelves a intentar y no volverás a ver la luz del día nunca mas, carnero inútil.- dijo la mujer mientras se levantaba de la cama, cansada de pegarle.
Por que a mi?- se decía el noqueado Mu, mientras se levantaba de la cama.
Esa mañana como todas las otras, ambos fueron a entrenar con la diferencia, de que no ibas uno al lado del otro, Libis iba a muchos metros delante de Mu, mientras que este con la mejilla hinchada y el ojo morado la miraba apenado, pero lo peor fue cuando llegaron al lugar del entrenamiento.
oye Mu!- le grito aioria- al parecer te pusieron en tu lugar.
E?- dijo mu algo desconcertado.
Al parecer no eres tan santo como pareces- le dijo Milo, quien se le acercó a hablarle al oído.
Solo fue un error- dijo cerrando los ojos como se costumbre y la mirada serena.
Ahora se hace el inocente- dijo Aldebarán.
Como es que saben que ella me pego?- pregunto Mu.
Simple- le dijo Milo- aun tienes su mano marcada en la cara y ese ojo morado no es golpe de hombre, sino de mujer enfurecida.
A de mas, no olvides que nosotros si conocemos a las mujeres- dijo aldebarán mientras le guiñaba un ojo.
No les da vergüenza?- pregunto Mu aun con los ojos cerrados, mientras Milo, aldebarán, aioria y los que estaba allí se miraban extrañados.
No, por que deberíamos estarlo?- preguntaron.
Son caballeros de la orden de atenea y por lo tanto algo alejados a ese tipo de placeres- dijo Mu, mientras una pequeña ráfaga de viento acompañaba a su serenidad- a de mas aquel placer debería ser dependiente de ustedes, no ustedes de él.
El seco!- cuestiono Milo, con evidente sarcasmo y fastidio.
Te vas a quedar como una pasa – le dijo aioria, quien comenzaba a alejarse de Mu junto con los de más.
Yo no tendría cara para hablar de ese modo- dijo Libis y los caballeros terminaron su recorrido y volvieron a escucharla. Libis miraba a Mu quien no sabía como contestarle, por lo que siguió hablando.- tu mismo esta mañana me querías agarrar los senos.
Oooo!- dijeron los presentes, mientras que su cara de sorpresa ere evidente (OO)
Mu hizo eso?- se preguntaban unos a otros.
Yo que lo veía tan santo- dijo aioros que llegaba en ese momento.
Sorprendente- dijo Shaka, quien se incorporo, mientras Mu les daba la espalda a todos.
Yo no haría eso por ningún motivo, Libis- dijo pausadamente- ni aun cuando fueras mi esposa, te faltaría el respeto de aquel modo- la mujer quedó algo impresionada, él decía la verdad, pero aun así jugaría un rato.
Entonces explica, lo que intentabas esta mañana?- preguntó, Mu se ruborizo un poco.
Simple- dijo con calma, mientras hacía una pausa y se acercaba a la mujer, para susurrarle al oído- ellos bloquearon mis vista esta mañana-
Libis al escucharlo se impresiono y a la vez ruborizo.
por que no lo dijiste antes?- pregunto.
Como?- le dijo Mu- estabas fuera de juicio, que caso tendría darte explicaciones si no las ibas a escuchar?
Como sabes, quizás si las hubiese escuchado- dijo Libis.
Quizás, pero prefiero la calma para dar explicaciones- dijo Mu.
No has cambiado mucho- dijo Libis.
Pero tu si- le dijo Mu.
Disculpa?- pregunto la mujer.
Me extraña que pensaras algo así de mi, sabes perfectamente como fui educado- dijo Mu, mientras la mujer bajaba la vista para no ver a eso ojos serenos, que muchas veces la hipnotizaban, pero este la tomo suavemente por los hombros y luego le subió el mentón, para que lo mirase- no vuelvas a creer nada de mi, yo soy él mismo, nada de mi a cambiado para ti-luego la soltó con suavidad y dio media vuelta y caminó hacia las pesas, mientras Libis, quedó allí algo anonada, cuando Milo le agito su mano frente a sus ojos, cuando esta lo miro enfurecida y no encontró mejor persona para desquitarse que con él, mandándolo a volar.
Estúpido- dijo, mientras que de los lejos Camus reía, sin parar.
De pronto llegó Shion
buenos días caballeros- dijo el patriarca y todos se acercaron a donde él, quien al ver a Mu se sorprendió.
Que te sucedió?- pregunto.
Un malentendido- respondió Libis rápidamente.
Por tu respuesta Libis, debo saber que la causante de aquellas heridas eres tú- dijo el patriarca.
Si- dijo esta cabizbaja.
Tranquila- dijo Shion- Mu sanate eso y luego hablamos.
Claro- dijo Mu pasándose suavemente la mano por la cara y en un instante todo desapareció.
Como?- pregunto la mujer, casi estallando- te podías curar sin dificultad y no lo hiciste antes?- preguntó.
Luego te explico- le dijo Mu.
Tranquilos chicos- dijo Shion- luego hablaremos de asunto, ahora troten una hora y media y luego empezará el entrenamiento.
Odio trotar!- gruño la chica, mientras comenzaba a moverse, junto con los de mas.
Te puedo acompañar, mi bella dama?- pregunto Milo.
Vete a volar Milo- le dijo la mujer.
Vamos solo por una vez- dijo este, cuando accidentalmente, fue empujado y botado al suelo por Mu, quien lo miro con sarcasmo en la cara.
Lo lamento Milo- dijo con tranquilidad, aun que el sarcasmo no paso desapercibido para Milo.
Tranquilo hermano- dijo Camus, que pasaba por allí- vamos a trotar- dijo tendiéndole un mano.
Claro- dijo este- ese Mu me las pagara.
pero a quien se le ocurre, tratar de levantarle a la mujer a un caballero dorado? Y más encima a Mu- dijo camus.
¡OH! Cállate camus- le dijo Milo.
Luego de terminar el entrenamiento.
entonces mañana a la misma hora- dijo Shion.- se pueden retirar, menos Mu y Libis.
Que sucede maestro?- pregunto Mu.
Bien, con relación a lo de la mañana, me pueden contar que fue lo que de verdad sucedió?- pregunto el patriarca y ambos se ruborizaron y bajaron la mirada, como dos niños pequeños siendo reprendidos por sus padres.
Cuando desperté- comenzó Mu- me encontré con la vista bloqueada por… por- tartamudeo.
Por?- pregunto Shion.
Por los senos de Libis y al querer tapárselos- fue interrumpido…
Yo pensé que intentaba otra cosa por lo que enfurecida le golpee – dijo Libis.
Comprendo, se pueden retirar, Mu espera un poco quiero hablar contigo- dijo este y Libis se fue.
Dígame- dijo Mu, cuando un golpe le llegó en la cabeza.
Estúpido- le dijo su maestro.
Por que?- pregunto desconcertado el Lemuriano.
Como se te ocurre hacer algo así- le dijo Shion- no intentes nada contra Libis, no ves acaso que he prometido que ella llegara virgen al matrimonio y si ella llega a decir algo malo sobre ti o mí a sus Maestros no volveremos a ver la luz del día nunca más.
Lo entiendo perfectamente- dijo Mu.
Ellos son magos y ella una...- fue interrumpido.
No volverá a pasar- dijo Mu
Bien- dijo mas calmado- ahora ve y discúlpate.
Pero si ella…- fue interrumpido.
Solo ve!- le regaño y este comenzó a caminar en dirección a Libis.
Continuara…
