Hola! Antes que nada quería dar las gracias por el recibimiento de esta historia... es un tema algo duro, pero prometo que irá mejorando. Aquí os traigo el primer capitulo, espero vuestras opiniones, ya que me costó bastante escribirlo...

Subeme, Se que es triste, pero la historia irá cambiando...pocoa poco.. gracias por leer y comentar, nos vemos... Elda de la torre, gracias por dejarte caer por una d emis locuras más... realmente me alegra que te guste esta nueva idea y comentes como en las otras dos historias sausaku, un gran beso y gracias... Guest, bueno... no se como dirigirme a ti, te agradecería que me dejaras un nombre si comentas de nuevo en al historia... gracias por hacerlo, me alegra de que te guste mi nueva idea, se que es algo dramatico... pero creo que promete... ya me cuentas, un besazo...Adagio 10, gracias por pasarte, aquí dejo la conti, kiss...Guest, jejeje lo mismo que el anterior review anónimo... me gustaría saber a quien me dirijo, podrías dejar un nick o un nombre en el comentario? Gracias, ya traigo la conti... Salex, hermanita, hermanita.. no hay historia que se te resista eh... al final me siento algada muhahaha se que no lees historias que no esten completas y sinembargo a mi me sigues en todas... gracias hermanita por ello. Se que el inicio es fuerte y Sakura lo está pasando mal... pero creo que te vaa gustar la trama... jejej que no te de un infarto, que aún tengo que molestarte con más y más ideas e historias de las mias.. la verdad es que con lo de molesta sabía que todas se darían cuenta que fue Sasuke quien al encontró en el bosque.. pero.. ¿que pasará ahora? Muahhahaa un besazo y nos vemos en el escritorio de al lado... Sakurita, gracias por dejar tu mensaje, gracias por tus palabras y por decir que es hermoso aun que triste... espero que este capi también te guste y siga leyendo tus opiniones...Reiko33, gracias por tus palabras, espero que te guste el capi..kiss...sakurita-joey-uchiha, me alegra de que te gustara el principio de esta historia, espero leer tu opinión del capi... kiss...

Y bueno, gracias por todas las alertas y favoritos de aquellos que no comentaron... así se que aun que no comenten, hay más gente leyendolo. Nos vemos pronto...


Disclaimer: La historia original de este fic es mio. Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto, el gran creador del manga de Naruto. Otros personajes son de invención mía, así como lugares, armas y otras cosas.


Summary:Sakura lidera un grupo de Gennin y sale a una misión que cambiará su vida ¿Que ocurrirá cuando se sienta rota y sola? El miedo será su compañero y las noches su tormento...


Siento mucho si hay faltas de ortografía y dedazos. Intento correguirlos, pero algunos se me escapan.


1 Miedo

Sakura observaba la oscuridad de la sala y sentía su pulso acelerado, al igual que su respiración. Su cuerpo entero dolía completamente y las lágrimas saladas caían aún tíbias por su rostro. Por un instante creyó ver a Sasuke parado delante de ella "llamandole molestía". Abrió sus ojos de par en par intentando evocar aquel rostro, deseando estar en ninguna parte.

-Despertaste de nuevo.- La ronca voz le indicó que era real, que Sasuke Uchiha "El vengador" la había encontrado en el bosque, sucia, herida...-¿Ahora vas a comer?- Preguntó con un plato entre sus manos.- Necesito que cojas fuerzas y te larges de aquí, llevo dos meses aguantando tu estúpida presencia.

Sakura miró aquel rostro frío, sin vida ¿El suyo sería igual ahora? Estiró su mano tratando de coger el plato que él le ofrecía, pero todo esfuerzo fue en vano. Su mano temblaba incesantemente y de su pecho aún salían jadeos lastimeros.

-No te acerques.- Pidió la pelirosa.- Por favor.

-Hmp.- Sasuke le dejó el plato en la cama y la miró frunciendo el ceño.- ¡Come!- Le ordenó.

-¿Qué?- Sakura quería saber donde estaban y porque estaba con él.

-Tsk.- Sasuke retrocedió chasqueando la lengua y ocultandose en la oscuridad.

-¿Sasuke?- La voz de Sakura volvió a sonar con miedo.- ¿Donde estás?

Nadie contestó su llamada. Sakura se puso de rodillas en la cama y trató de enfocar su vista... No había nadie en aquella oscura habitación ¿Que le iban a hacer ahora? Sakura observó el plato de comida y una sensación extraña recorrió su cuerpo. No tenía hambre, no tenía sueño, no tenía vida...

Sasuke caminaba de un lado a otro de la sala, hacía dos meses que tenía a Sakura bajo su techo y deseaba arrancarle la piel a tiras ¿Por qué la había recogido en el bosque? La imagen de Sakura desnuda, hecha un ovillo en el suelo, ensangrentada y llorando, le dio la respuesta. No sentía nada por ella, por nadie, sin embargo verla allí de esa forma, le impulsó a llevarla a su casa.

Dio un golpe contra la pared más cercana y suspiró enfurecido. Dos meses tendida en su cama, inconsciente y derrotada. El azabache había llevado un médico dos horas después de haberla recogido del bosque, desde aquel instante, una joven de cabellos morados y ojos amarillos, la atendía cada vez que podía. Cuando la primera vez despertó tiempo atrás, la chica médica tuvo que sedarla tras el ataque de histería.

Sasuke miró la puerta de la habitación y escuchó de nuevo los sollozos, aquel ruido exasperante le sacaba de quício. Caminó a pasos agigantados hasta la puerta y la abrió de golpe, provocoando que la pelirosa saltara del susto en la cama.

-¡No!- Volvió a suplicar la muchacha de ojos jade.

-¡Callate!- Le ordenó de nuevo acercandose a ella y levantandola de la cama por el cuello.- Eres una verdadera molestia y si no te callas, lo que te ocurrió en el bosque, será pequeño comparado a lo que te puedo hacer yo.

-Sas...- Sakura sintió las nauseas nuevamente recorrer su cuerpo.- No me toques.- Pidió cerrando los ojos fuertemente y tratando de tocar el suelo con los pies.- Me ahogas.- Sakura sollozó de nuevo.

-Sa-ku-ra.- Sasuke acercó su rostro al oído de ella.- Deja de joderme.

Tras aquellas palabras, la soltó contra la cama y la observó detenidamente ¿Donde estaba esa niña de doce años chillona y muy molesta? Observó el pánico en sus ojos jade y como su cuerpo temblaba. Sasuke suspiró y dio un puñetazo en la pared cerca de su cabeza.

-Cuando venga la médica, te irás.- Afirmó rotundamente.

-S-si.- Sakura sacudió su cabeza de arriba a abajo.- Lo siento.- Se disculpó.

De un saltó se levantó de la cama y trató de salir de la habitación. Un pequeño traspies contra la alfombra, la hizo casi caer al suelo. Por suerte, pudo apoyar su mano izquierda contra el marco de la puerta. Una nueva arcada invadió su casi vacio estómago y cayó de rodillas al suelo.

-Vuelve a la cama.- Su voz fría le hizo temblar en el suelo.- No te lo diré de nuevo.

-Me voy.- Dijo en un susurro.- No hace falta ninguna médica.- Sakura sintió que sus ojos se empañaban de nuevo.- Sé cual es mi estado de salud.- Sus ojso se abrieron de par en par al sentir su chakra inestable.- Se que heridas me han cerrado y cuales me quedan todavía.

-Sakura.- Sasuke la llamó secamente.- Vuelve a la cama.- Y tras aquellas palabras, la levantó de un brusco movimiento del suelo y la sentó en la cama.

-No me toques.- Sakura susurró contra sus rodillas.

-Tsk, eres una gran molestia.- Sasuke cerró la puerta de un portazo y cerró ésta con la llave.

Sakura se sintió más dañada, más inútil. Ella había sido fuerte, la mejor medic-nin de los últimos tiempos gracias a la Godaime... pero ahora, ahora ya no era nadie. Sakura era una chica sucia y ultrajada. Las nauseas no la dejaban dormir en absoluto y el cambio de chakra la agotaba cada vez que las nauseas se apoderaban de ella.

Se levantó de la cama y se sentó en el suelo. Allí, frente a ella pudo observar un pequeño mueble de tres cajones. Al abrirlo, su corazón palpitó fuertemente dentro de su pecho. Todas las prendas de ropa tenían el simbolo de los Uchiha.

-Sasuke.- Susurró apretando la camisa blanca sobre su rostro.- Ya no valgo nada.

Ella siempre había deseado que él la tomara por primera vez. Sakura había soñado con su vuelta a la villa tantas veces, que se había olvidado de ella misma. Ahora ya nada de eso tenía sentido, le tenía miedo... Cada vez que escuchaba su voz ronca, a su mente viajaban las imagenes de lo sucedido aquella tarde noche en el bosque ¿Por qué a ella?

-Hola.- La puerta se abrió de golpe asustandola.- He venido para ver como te encuentras.

Una muchacha joven de cabellos morados y ojos amarillos la observó desde la puerta. Sakura dejó caer la camisa dentro del cajón y se levantó despacio del suelo. Tal vez ahora le quitaría la aguja que aún llevaba en la mano derecha.

-Ho-hola.- Sakura se sentó en la cama despacio y la miró avergonzada.

-¿Como te sientes?- La chica se sentó en una silla cerca de ella.- Veo que te has despertado sin problemas.

-Si.- Sakura asintió bajando la mirada al suelo.

-Se que esto debe ser muy dificil para ti.- La chica se arrodilló delante de ella y levantó su rostro para mirarla a la cara.- Pero poco a poco las cosas volverán a la normalidad.

-Ya nada volverá a ser lo mismo.- Sakura apartó el rostro de un movimiento seco.- Ya no sirvo para nada.

-Las cosas no son así.- La chica de cabellos morados cogió la mano de Sakura y le sacó la aguja despacio.- Le he dicho a Uchiha que ya puedes salir un poco de esta habitación.

-Me voy.- Sakura sacó un poco de su chakra y curó la herida de la aguja.- Se muy bien que es lo que tengo y lo que puedo hacer o no.

-¿Tienes a donde ir?- Preguntó la chica.- No sabemos nada de ti.

-¿Eso te ha dicho?- Sakura la miró con el ceño fruncido.-¿Que no sabe nada de mi?

-Te encontró en el bosque...herida.- La chica sonrió suavemente a Sakura.- Solo te hemos ayudado, pero si quieres contarnos algo por ti misma.

-Sasuke.- Sakura miró la puerta y las lágrimas se juntaron de nuevo en su rostro.- No tengo a donde ir.- Admitió en voz alta.- Pero no me quedaré aquí. No necesito la lástima de nadie, para eso ya tengo la mía propia.

Se levantó despacio de la cama y sintió como todo le daba vueltas. Tras sentarse de golpe en la cama, se aferró a las sábanas. Las lágrimas volvieron a surcar su rostro y su corazón se aceleró dentro de su pecho.

-Aún no estas bien.- La chica sacó algo de su bolso.- Y no creo que lo estes en bastante tiempo.- La miró a los ojos.- Mi nombre es Ueda Ayako.

-Haruno.- Sakura la miró con los ojos bien abiertos.- Haruno Sakura.

-Bien, Sakura.- Ella le tendió una especie de té.- Esto te ayudará a recuperar fuerzas.

-¿Puede irse ya?- Sasuke entró empujando la puerta y asustando a las dos mujeres.

-No.- Ayako agachó la mirada.- Ella aún necesita reponer fuerzas, sus heridas han sanado perfectamente pero...

-¿Pero?- Sasuke miró con odio a Sakura.- Sigue siendo una rosada molestia.

-¿La conoces?- Preguntó la joven de cabellos morados.

-¡No!- Sakura dejó la taza en el suelo y se levantó de golpe.- No sé quien es.- Levantó los brazos y se apoyó en el respaldo de la silla.- No quiero molestar más.- Miró a Sasuke a los ojos y se asustó.- Gracias por su hospitalidad, señorito Uchiha.- Y agachó el rostro para que él no viera una vez más su debilidad, sus lágrimas.- Me marcho ahora mismo.

-Tu salud no es buena.- Ayako miró a Sakura con lástima.- No puedes vagar tú sola por ahí.

-Me las arreglaré.- Sakura observó por primera vez la camisa que rodeaba su desnudo cuerpo.- Solo necesito algo de ropa.

-Por eso no hay problema.- La médica sacó una bolsa de plastico de su maleta.- Te traje esto para cuando pudieras pasear.

-Gracias.- Sakura con manos temblorosas cogió la bolsa y se dirigió hacía la puerta.-¿Prodríais decirme donde está el baño, por favor?

-La tercer apuerta.- Ayako miró a la joven salir del cuarto.- Se que no es de mi incumbencia.- Se giró para encarar a Sasuke.- Pero ella no está para salir sola de este lugar.

-¿Por qué?- Sasuke rugió.

-En su estado...- Miró la puerta una vez más.- Supongo que no le será fácil ir sola embarazada.

-¿Esta embarazada?- Sasuke arrugó sus cejas negras.

-Si.- Ayako recogió las cosas y las guardó en su maletín.- Y ella lo sabe, parece tener conocimientos médicos.

-Hmp.- Sasuke observó a Ayako salir de la habitación.- No me importa, ya lo has oido.- El azabache salió detras de ella.- No nos conocemos de nada y no quiero a nadie en mi casa.

-Eso no es lo que me ha parecido.- Ayako sonrió a Sasuke.- Te conozco desde que acabó la guerra.- Levantó la mano y acarició la mejilla del azabache con cariño.- Hace casi seis años desde que te encontramos herido de muerte.

-¿Y?- Sasuke endureció sus facciones.

-Kira y yo somos muy felices de que estuvieras aquellos meses con nosotros, pero es hora de que cambies tu vida.- Ella le dio la espalda.- He visto como la miras, solo cuidala.

-Tsk.- Sasuke gruñó.- Las mujeres soys molestas.

-Nos vemos.- Ayako abrió la puerta y se marchó.

Sakura había observado la escena desde el baño. Esa mujer había hablado con él sin miedo, había sonreido y le había acariciado la mejilla ¿Sasuke y ella...? Negó con la cabeza, no podía ser, Sasuke no tenía corazón y ella lo había comprobado muchas veces. Sakura agachó la cabeza y observó su vientre, una vida crecía en el. Tras secarse las lágrimas, abrió la puerta del todo encontrandose con el azabache de cara.

-Adios.- La pelirosa agachó el rostro e intentó caminar hasta la puerta de salida.

-Hmp.- Sasuke observó como la joven se tambaleaba de un lado a otro.- Puedes quedarte esta noche.- Le dijo dandose la vuelta.

-No.- Sakura abrió la puerta de la casa y salió al frio de la noche.- Solo quiero... desaparecer.- Dijo en un susurro antes de cerrar la puerta tras ella.

Por un instante Sakura pensó que él iba a seguirla, que de alguna forma había cambiado y después de ver esa caricia por parte de Ayano, él la retendría. Pero estaba muy equivocada, ya se había alejado demasiado de la casa y él no llegaba. Sakura se adentró en el bosque y tembló al recordar lo que le había sucedido dos meses atrás... ya no le importaba nada... ya no quería nada...

Sasuke se acostó en la cama después de darse una larga ducha. Sus negros ojos se cerraron por un instante recordando a la molestía rosada ¿Por qué? Se preguntó internamente ¿Por qué la había salvado aquel día? Sasuke apretó los puños contra la cama y maldijo en voz alta. Nunca imaginó ver a esa mujer de nuevo. Tras la cuarta guerra y su pelea con Naruto, los dos quedaron muy heridos. Sakura lloraba por el rubio y él se alejó creyendolo muerto.

-¡Maldición!- Sasuke se sentó en la cama.

Cuando Ayako lo encontró en el bosque, lo llevó a esa misma casa donde ahora dormía. Ella y su marido nunca le pidieron explicaciones, tan solo lo cuidaron y le devolvieron la vida. Cuando se recuperó completamente, trató de alejarse de ellos, pero no pudo...

Ayako era persona muy insistente y Kira apoyaba las palabras de su mujer. La pareja le dejó al casa con la condición de que se la cuidara, ya que ellos debían volver a su hogar principal. Ello sno lo habían mirado con miedo nunca, ellos no lo habían juzgado...

Sasuke se levantó de la cama y se odió internamente por lo que iba a hacer. Él haría lo mismo que Ayako y Kira Ueda, la dejaría en la casa y una vez ella estubiera mejor, se largaría dejandola allí con su estúpido bebé.

Salió de la casa y se encaminó hacía el bosque, Sakura hacía más de dos horas que se había ido de la casa, aún así no debía estar muy lejos, ya que no tenía casi fuerzas para caminar. Poco a poco se adentró en el bosque sintiendo su débil chakra, incluso en aquellas circunstancias seguía siendo muy molesta.

Caminó durante veinte minutos en linea recta y al fin divisó un pequeño bulto acurrucado bajo un árbol. Verla allí de esa forma, lo hizo recordar el día en que la encontró. Sasuke se detuvo al recordar aquellas imagenes.

Acababa de entrenar cerca de aquel lugar, cuando escuchó los gritos de una joven. Sasuke observó el bosque y sintió un chakra bastante fuerte alejarse de allí rapidamente. Sin saber por qué, se adentró entre aquellos espesos arboles y vio un bulto rosado a lo lejos. Al acercarse, comprobó que era una mujer llorando desesperadamente.

Poco a poco fue acercandose y pudo distingir una piernas ensangrentadas hasta los pies. Un escalofrío recorrió su columna cuando vio claramente la espalda arañada y cortada de esa chica. Se acercó un poco más y sus ojos se abrieron como platos...aquella cabellera rosa... ese pelo solo lo había visto en una persona.

Sasuke se acercó a ella y sintió algo extraño en su pecho. Jamás podría olvidar aquella visión. Sakura abrazaba las bandanas con el simbolo de Konoha. Su rostro estaba ensangrentado y su cuerpo entero temblaba a causa del miedo y el dolor.

-¿Sakura?- Sasuke se acercó a ella y le tocó el hombro, la joven ya no lloraba.

Al empujarla un poco por el hombro, ella quedó tendida boca arriba facilmente. En ese instante, Sasuke se sorprendió al ver que estaba totalmente herida, desnuda y... El shinobi que había huido la había violado. Ella estaba indefensa, desmayada y sola. Aún sin comprender por qué, la cargó entre sus brazos y la llevó a su casa. Atendió suavemente su sheridas bañandola con cuidado, la dejó con una de sus camisas en la cama y salió a buscar a Kira.

-Sakura.- Sasuke se arrodilló frente a ella y levantó su rostro despacio.- Vamos, molestia.

-Dejame aquí.- Sakura se encogió sobre si misma.- No te conozco y no me conoces. No quiero que me toques, por favor.

-Tsk, eres una molestia.- Dijo levantandose enfadado.- ¿Quieres morir?- La miró enfadado.- Pues muerte aquí de frío, no me importas y no deseo tenerte cerca.- Y dio dos pasos alejandose de ella.

-Espera.- Sakura al fin levantó el rostro.- Tengo mucho frío, no quiero morir.- Las lágrimas resvalaron por su rostro.- Aun que merezca hacerlo... no quiero morir.

Sasuke miró el cielo estrellado y suspiró con ansia. Realmente esto era un castigo... lo odiaban, siempre lo habían odiado en alguna parte y lo habían condenado por ser un Uchiha. Se acercó a pasos agigantados hacía ella y pudo ver el miedo en aquellos ojos jade cuando la alzó entre sus brazos.

-Hmp.- Sasuke la llevó a la casa cargandola en todo momento.- Puedes quedarte aquí mientras no salgas de esta habitación.- La dejó de pie en el suelo y ella observó a su alrededor.- No quiero verte la cara, no quiero escucharte llorar y no quiero ver que cada vez que te da un rebote, sales de la casa en mitad de la noche, si lo haces... te mataré yo mismo.

Aquello era el dialogo más largo que el azabache había tenido con ella. Sakura sintió miedo ante aquellas palabras, realmente él lo haría sin ningún miramiento. Sasuke era un vengador, un asesino despiadado y una persona sin alma. La pelirosa se adentró en la habitación y miró cada rincón que la rodeaba. Allí tan solo había una cama desecha y una mesa con una silla. No había muebles, ni libros, ni nada con lo que entretenerse.

Sakura cerró la puerta y se acostó en la cama, las lágrimas volvieron a correr por su rostro y suspiró cansada. Ella se sentía muy sola, recordó a Naruto, a Tsunade, a Kakashi, a sus amigos y a sus Gennin. No podía volver a Konoha, no después de demostrar al fin que era un fracaso como Kunohichi...

Sasuke se acostó de nuevo en su cama, al fin podría descansar en su habitación, hacía dos meses que la molestía rosada la ocupaba y estaba harto de ello ¿Por qué había ido a buscarla? Cerró fuertemente los ojos y se maldijo una vez más para si mismo ¿Que ganaba teniendola allí? Se preguntó una vez más.

-No estar solo.- Se contestó en un susurro.- Esto esta mal.

El azabache se sentó en la cama y encendió la luz, a pesar del frío que hacía fuera de la casa, él sentía algo cálido en su interior. Desde que su vengana terminó, desde que vio a Itachi por última vez y luchó contra Naruto, la venganza contra Konoha había pasado a segundo plano. Kira y Ayako habían hecho algo diferente en él. Ellos no eran como los demás, no los movía el interes ni el dinero...

Sasuke miró la puerta antes de tumbarse una vez más ¿Que haría con ella desde ese mismo instante? Lo mejor sería llevarla cerca de Konoha y dejarla allí. Asintió con la cabeza en la oscuridad de la noche...si, eso haría en cuanto ella estubiera mejor.

El sol se adentraba por la ventana sin ninguna piedad. Sakura abrió los ojos y miró el techo, las lágrimas aún estaban presentes en su rostro y la húmedad de la almohada aún delataba que había psado la noche llorando entre sueños. Se sentó despacio en el borde de la cama y al posar los pies en el suelo y levantarse, las nauseas se hicieron presentes. Sakura corrió hasta el baño y cayó de rodillas al suelo. Aquello era realmente molesto. Una arcada llegó tras otra sin sacarle nada del cuerpo.

-Tsk.- Sasuke estaba apoyado en el marco de la puerta.

-Vete.- Le rogó ella escondiendo el rostro entre sus brazos.- No necesito que veas esto.

-Hmp.- Sasuke alzó una ceja.- Podrías hacer menos ruido.- Le dijo molesto.- Me has despertado con tu carrera matutina, molestia.

-Perdón.- Sakura se levantó del suelo y se lavó la cara con agua fría.- Procuraré no correr la próxima vez.

-Sal.- Le ordenó sin escuchar sus palabras.

-Si.- Sakura pasó por su lado tratando de no acercarse a él demasiado.

Sasuke cerró la puerta de golpe asustandola ¿Por qué había ido la noche anterior a buscarla? Con paso lento se acercó por primer avez a la cocina de la casa, realmente estaba sorprendida, aquel lugar estaba limpio y ordenado ¿Lo haría Sasuke o la chica tan cariñosa con él? Levantó la mano derecha y la apretó contra su pecho. Alguien podía tocar a Sasuke con aquella confianza.

-¿Vas a entrar?- Sasuke pasó por su lado empujandola con el hombro.- Te dije que no salieras de la habitación.

-Tengo...- Ella agachó la cabeza y salió de la cocina. - Da igual.- Susurró por el pasillo.

El olor de la casa era maravilloso, un olor a menta fresca envolvía el lugar. Sakura aspiró aquel aroma antes de entrar a su habitación de nuevo ¿Por qué seguía mirandola así? Ella no le había pedido nada.

No sabía cuanto tiempo había estado tumbada, pero los ruidos habían cesado en la casa. Se levantó despacio de la cama y salió de la habitación mirando en cada rincón de la casa, Sasuke no estaba allí. Las lágrimas volvierona salir de sus ojos jade devorandole el alma ¿Por qué lloraba tanto? Se maldijo a si misma mientras abría cada armario de la cocina, tenía demasiada hambre.

-¿No tienes nada interesante?- Preguntó en voz alta tras registrar toda la cocina.-¿De que te alimentas Sasuke Uchiha?

-De comida.- La voz ronca del azabache sonó tras ella.

Sakura saltó en su lugar y se llevó la mano al pecho cerrando el armario.

-No te he escuchado llegar.- Se dio la vuelta lentamente.

-¿Eres sorda?- Sasuke se plantó delante de ella con un movimiento rápido de su cuerpo y la cogió del cuello.- Te dije que no salieras.

-Tenía hambre.- Sakura sentía como el aire faltaba en sus pulmones.- Me estas ahogando.- Dijo con terror cargado en sus ojos.

-Hmp.- Sasuke la soltó de golpe y ella cayó de rodillas al suelo.- Largo.

Sakura se levantó del suelo y se acarició el cuello juntando chakra en su mano. Antes de salir de la cocina, observó la silueta del hombre que casi la mata nuevamente ¿Hubiese sido mejor morir en el bosque? Aquella pregunta le rondó por más de media hora en la cabeza antes de dormirse de nuevo sobre la cama, fría y solitaría, de esa habitación.

Sasuke golpeó con el puño cerrado la mesa de la cocina ¿Por qué era tan difícil hacerle caso? Aquella situación iba a ser realmente dura y molesta. Se giró de golpe y sacó las cosas que había traido en un par de bolsas. Tras discutir con ella de buena mañana, se había ido al poblado más cercano donde siempre hacía las compras, allí sabrían que darle a una embarazada.

El azabache vertió las verduras en la olla y se sentó a esperar, al fin y al cabo había sido su elección el dejarla en aquella casa. Tras comprobar que estaba la sopa, se acercó con una bandeja a la habitación y abrió la puerta sin llamar.

-Sakura.- Sasuke dejó la bandeja en la mesa y observó a la mujer de cabellos rosas.- Come.

Al ver que la mujer no le contestaba, se acercó a la cama y la observó. Sakura estaba dormida encogida sobre si misma y con las manos en su vientre. Su rostro estaba pálido y unas ojeras negras surcaban su blanquecino rostro. Los cabellos rosados estaban atados de mala forma y se desplegaban sobre la almohada y su hombro tapándola.

-Sakura.- Sasuke observó como una mueca de dolor atravesaba el rostro de la joven.

-¡No!- Sakura se revolvió sobre la cama.- No me hagas daño, por favor.- Las lágrimas empezaron a caer por su rostro.- Basta, me haces daño, no quiero que me toques. No soy nadie, no valgo nada.- Repetía una y otra vez entre sueños amargos.

-Molestia.- Sasuke extendió su mano y acarició su mejilla apartando los cabellos rosados.- Despierta, estas soñando.

-Sasuke.- Sakura gimió su nombre y él se separó inmeditamente.- No te acerques.- Pidió aún entre sollozos.- Estoy sucia, no sirvo para nada.

El azabache abrió sus ojos desmesuradamente creyendo que le dirigía a él la palabra.

-Tranquilizate.- Le pidió entre dientes asqueado y mirandola.- Tsk.

-¡No!- Volvió a gritar con miedo impregnado en su voz.- No me toques ahí, me haces daño, me duele... Estoy sucia.

-¡Sakura!- Gritó al fin enfadado el azabache.

-¡No!- Sakura se despertó por el grito de él y se sentó de golpe en la cama.

-Come.- Le señaló la bandeja y salió de la habitación sin decir palabra alguna.

¿Desde cuando estaba allí? Sakura se abrazó a si misma y sollozó contra sus piernas. Aquellos sueños la atormentaban día y noche ¿Podría superarlo alguna vez? Se levantó despacio y se sentó en la silla descalza y con los cabellos alborotados ¿Serviría al menos como madre?