-Me ha dicho que...

-Shindou podría hablar contigo un momento- interrumpió Tenma al castaño, haciendo que el pulso de Ibuki se calmara. Sakura, que veía la escena desde lejos, maldecía por dentro a su capitán por ser tan oportuno.

Los días pasaban e Ibuki trataba de evitar por todos los medios a Shindou. Fuese lo que le fuese a decir no podía arriesgarse, si era lo que el pensaba le miraría como un bicho raro y eso no podría soportarlo. No sabía desde cuando pero se había enamorado de Shindou y era algo que odiaba pero a la vez le hacía sentirse como si estuviese en el cielo, y un simple rumor podía convertir ese sentimiento de felicidad en un dolor como si alguien le hubiese clavado un puñal en el estomago.

Estaba claro, prefería evitar a la persona que le inundaba de felicidad antes que vivir tal dolor. Pero su suerte estaba de su lado. Llegó el día de Navidad y con ello los regalos tan deseados por todos los pequeños que se acostaban impacientes y por la mañana arrollan todo lo que se encuentra entre ellos y el árbol. El entrenador les había propuesto que todos regalaran a un compañero algo mediante el amigo invisible* y así aprenderían cosas de sus compañeros. Por suerte o desgracia a Ibuki le había tocado Shindou. Como podría regalarle algo si ni le podía mirar por medio al rechazo.

Pero aún peor sería ver su cara de decepción al no encontrar regalo alguno. Iba a abandonar su habitación cuando llamaron a la puerta.

-Pase- dijo Ibuki sin saber que la persona que iba a entrar era a la que menos quería ver en este momento.

-Hola Ibuki, me ha dicho Sakura que querías hablar conmigo en privado- dijo Shindou seriamente. Ibuki maldecía a la pelirrosa por haberle metido en tal aprieto.

-Pues no tengo nada que decir, seguro que se ha confundido- dijo Ibuki restándole importancia mientras por dentro deseaba que le tragase la tierra.

-Seguro que no tienes nada que decirme- decía Shindou mientras se acercaba a Ibuki, quien empezaba a sudar frío.

-Claro que no- contestaba Ibuki intentando parecer lo más convincentemente posible.

-Seguro, porque hace tiempo Sakura me preguntó si era verdad que tu y yo estabamos saliendo- dijo Shindou mirándole seriamente. Ya esta era el fin de la vida de Ibuki, podía darse por muerto.

-No insinuará que yo dije eso- dijo Ibuki intentando parecer mosqueado.

-Claro que no pero...- dijo acercándose más a Ibuki.

-Pero que-dijo Ibuki extrañado.

-Me gustaría que fuese real- dijo Shindou mirando la suelo.

-Shindou- dijo Ibuki que acto seguido abrazó a Shindou. -Yo también quiero que sea verdad- dijo Ibuki llorando de felicidad.

-Pues mira lo que tengo- dijo Shindou enseñando un racimo de muerdago.

-Pues considera mi beso como regalo de Navidad- dijo Ibuki.

-Con eso me conformo.

Extra:

Todos se encontraban desayunando cuando Sakura se acercó a Ibuki.

-Te ha gustado mi regalo ¿no?-preguntó Sakura.

-¿Qué regalo?- preguntó Ibuki perplejo.

-Que ahora Shindou sea tu novio. Planeé todo ¿o no la sabías?. Bueno me voy que tengo prisa- dijo Sakura marchándose. Ibuki se encontraba en estado de sock no sabía si matarla o darle las gracias.

Fin


Acabo de terminar esto ala 01:30 dela noche pero espero que les guste, y como lo prometido es deuda se lo dejo el 25 y felices fiestas.