Por ser tú.
Capítulo 2: Revelaciones.
-Completamente atónito, Eren miraba atento cada reacción de Sasha que solo podía sonrojarse y sentirse incómoda.
Sasha: S-si… ¿Qué tiene de raro? –lo miró a los ojos, con determinación y temblando un poco- Tú te enamoraste de Heichou, no cualquier persona, justo te enamoraste de él que debe ser el más escéptico al amor que podrías llegar a conocer en la existencia, tiene esa aura de "aléjate de mí o te asesino" –mientras hablaba, la castaña hacía movimientos y ademanes imitando lo que decía, y al decir lo último, hizo una graciosa interpretación de la voz y el rostro del sargento, haciendo que Eren soltara una pequeña risa mirándola todavía curioso-
Eren: Así que… ¿Quién te gusta? –sonrió acercándose lentamente a ella con claras intenciones de hacerla hablar, la chica lo miraba algo asustada tratando de decidir si contarle o no-
Sasha: Te lo diré, pero dame espacio personal por favor! –exclamó la castaña recordando que, en principio, había ido a esa habitación para compartir con él su problema, teniendo en cuenta que ya desde hacía tiempo que había notado la manera en que Eren observaba al sargento, aparte de que estaba pasando justo en ese momento…
-FLASHBACK-
-Iba caminando de regreso a mi habitación, pero quise devolverme para robar algún trozo de pan que me encontrara, o el primer indicio de algo comestible, a pesar de haber comido sentía un hambre terrible, inexplicablemente esto ocurre muy a menudo, y me he ganado más de un problema y miles de castigos, pero no me importa, solo sé que tengo hambre y quiero saciarme. En mi camino de vuelta al comedor, pasé por la ventana de la habitación de Levi, iba con la mano sujetando mi estómago que no paraba de hacer ruidos, cuando de repente las puertas de aquella ventana se abrieron de par en par, sin poder evitarlo, me escondí bajo el marco, suspiré por lo bajo y mis piernas y brazos temblaban, aferrándome como podía a la pared con mis dedos, una gota de sudor bajó por mi rostro y pensé que sería el fin al tocar el suelo, pero no, cuando miré hacia arriba no había nadie, entonces relajé mis músculos e hice que mi respiración y ritmo cardíaco se normalizara, seguramente si Levi me hubiera visto pasar por allí, con el ánimo que seguro tendría, me habría hecho algo, y más cuando le dijera que buscaba algo de comida (quizás ni necesitaría decírselo para oír un sermón y quizás tener un castigo más). Ya repuesta del susto mortal, me paré en puntas de pies y asomé la cabeza para ver al menos un poco de lo que pasaba adentro, quería asegurarme de que el Sargento no me hubiese descubierto, puse mis manos en el maco e intenté ver dentro, pero soy demasiado baja para alcanzar tanto, cerca habían unas cajas de madera, corrí una de ellas intentando no hacer ruido y me monté, ahora si alcanzaría. Con nerviosismo y cautela, miré por encima del lugar en donde mis manos estaban posicionadas, grande fue mi sorpresa cuando fijé la mirada en el centro de la habitación, vi a Eren acercarse a Levi con una expresión de decisión, recuerdo que pensé "Oh, al fin se lo va a decir", después pude escuchar cada palabra del susurro de Eren… "sé que esto sonará como la insensatez más grande del mundo, que en nuestras condiciones actuales es lo menos que debería siquiera mencionar y que lo más seguro es que usted no se lo tome en serio, pero le ruego por lo que más quiera, que no lo haga, no menosprecie lo que le voy a decir de manera tan deportiva, porque es algo tan importante, un gran acontecimiento que me marcó la vida, le hablaré con toda la sinceridad que puedo tener en mi ser, tan solo hágame ese favor, nunca se olvide de lo que le voy a decir y no lo tome a la ligera…". Abrí grandes mis ojos, no me podía creer que esas palabras tan dulces pudiesen salir de la boca y, mejor dicho, del corazón del chico titán, me quedé rígida en el instante en que se estaba alejando despacio del cuerpo inmóvil del sargento, me miró por un fugaz segundo "Mierda… He sido descubierta" reaccioné de inmediato y con la misma cautela de antes, me bajé de la caja, la puse en el mismo sitio en donde la encontré y tomando una bocanada de aire, caminé en puntitas de pies hasta llegar a un lugar seguro en donde no me pudieran escuchar y luego comencé a correr lo más rápido que pude a través de todo el castillo…
-FIN FLASHBACK—
Y ahora, al retirarse un poco el oji verde, suspiró y volvió a tomar aire. Dio algunas vueltas por toda la habitación, hasta que Eren enojado levantó su voz
Eren: ¿QUIERES DECIRLO DE UNA BUENA VEZ? Me pones nervioso con tanta caminadera, si no lo vas a decir vete de mi cuarto por favor…
Sasha: -se quedó observándolo fijamente por unos instantes hasta sentarse en la parte de abajo de la cama, poniendo nerviosamente ambas manos presionadas por las rodillas entre sus piernas. Eren, en pie y cruzado de brazos en frente suyo, la miraba con mala cara, exasperado y cansado. Ella levantó su rostro para cruzar miradas- Historia…
Eren: ¿mm? –bajó sus brazos y la miró más bien algo sorprendido-
Sasha: L-la persona que me gusta… Es Historia… -repitió en un susurro- Pero antes de que hagas un escándalo, por favor, escucha lo que tengo que decir…
Eren: -estaba a punto de pegar el grito en el cielo, entonces respiró profundo guardándose su sorpresa y se sentó a su lado. La chica se recostó poniendo la cabeza en sus piernas y mirándolo nuevamente-
Sasha: Hace un momento, antes de ver y escuchar tu vergonzosa y romántica confesión de amor hacia el Sargento, después de comer… -suspiró-
-FLASHBACK—
-Narración de Sasha.
-Caminaba afuera del comedor, estaba tan nerviosa, después de algún tiempo decidí que era hora de confesarle mis sentimientos, después de todo, quién sabe si después de hoy tendría la oportunidad de decírselo y no estaba dispuesta a averiguarlo. Jugaba nerviosamente con mis manos, caminando de un lado a otro, yendo a ver dentro del lugar con cautela de vez en vez, cada que alguien salía del comedor yo me escondía en algún lugar y hasta estuve a punto de caerme una vez por un gato negro que se me cruzó en el camino "Un mal agüero" fue lo que pensé, pero lo que no me imaginaba era la magnitud de su predicción. Noté que ya había salido todo el mundo excepto ella, Historia, y Ymir entró de manera sospechosa habiendo sido una de las primeras en salir "Que extraño" entonces me subí en algunos cubos de paja amontonados al lado de una de las ventanas: Ymir se acercaba con rapidez a Historia, parecía decidida a decirle algo, entonces lo escuché…
Ymir: Historia, he venido por ti. ¿Estas lista?
Historia: -se levantó elegante y delicadamente de su lugar- Ya te lo dije, Ymir, hoy no pienso ir a ningún lugar, y menos contigo –le dijo serena, mientras pasaba por el lado de la pecosa esa, y esta la agarró del brazo- ¡Suéltame! –le gritó, ella obedeció al instante- Me hiciste daño –señalaba la marca roja de los dedos que se había hecho en su ante brazo- ¿Qué tienes para decir al resp…? –no pudo ni terminar su pregunta, Ymir la había aprisionado entra sus brazos, levantó con ternura el mentón de Historia y lo sostuvo mientras le daba un apasionado beso. Comencé a temblar, las lágrimas empezaron a fluir sin mi permiso de mis ojos, cosa que también le pasaba a esa hermosa rubia de ojos azules, tan delicada como una rosa, elegante como solo ella podía ser, adorable, mimada, con su vocecita que hacía a mi piel erizarse de inmediato. Puse una mano en mi boca para evitar emitir sonido alguno, mientras con la otra me limpiaba las lágrimas del rostro. Ellas se separaron, mi amada se aferró en un fuerte abrazo al cuerpo de Ymir, ahí me di cuenta de que no era correspondida. Sonreí amargamente, tragué saliva y me senté por unos segundos en la paja, llevé ambas manos a sujetar con fuerza mis cabellos y esta vez les di rienda suelta a las lágrimas, evitando hacer sonido alguno veía como las gotitas caían de par en par al suelo, levanté mi rostro y luego mi cuerpo, pesadamente camin pasos. A pesar de que las lágrimas no querían dejar de correr, las limpié y tomé la decisión "Es lo correcto…" Pensé para mis adentros, como me dolía admitir que esa pecosa me haya quitado a mi hermosa rosa, pero no había nada que yo pudiera hacer al respecto, por la forma en que reaccionó seguramente llevan queriéndose desde hace mucho tiempo, yo no soy más que la sobrante, la otra a la que Historia jamás va a notar, me ve como una buena amiga y yo no puedo hacer más que conformarme con eso "Ella debe ser feliz junto a la persona que ha elegido" mis labios comenzaron a moverse al son de las palabras, sin exclamar voz alguna mientras caminaba lentamente hacia los dormitorios "Yo no seré un mal trío, tengo mi orgullo…" –susurré y sonreí "Si ella es feliz, no hay nada que pueda hacer" Entonces mi estómago rugió por comida de nuevo, pasé ligeramente mi mano por mis cabellos y luego fue que decidí devolverme, pero entonces vi la confesión…
-FIN FLASHBACK—
Eren: -acariciaba un poco los cabellos de la castaña que se había quedado dormida en sus piernas, con las lágrimas recorriendo por sus mejillas, que estaban enrojecidas por intentar limpiarse el rostro tantas veces mientras hablaba. Sonrió, comprensivo. ¿Así de doloroso es ser rechazado? Sasha es de las pocas personas que conoce se mantiene con una gran sonrisa en el rostro, disfrutando de cada momento de su vida, o al menos en apariencia. Nunca se hubiera imaginado tal cosa, se levantó, despacio, acomodando a la castaña en la cama de mejor manera, con la cabeza apoyada en la almohada. Parece ser que esta noche dormiría en el suelo, o eso pensó hasta escuchar tres golpecitos en la puerta, por la manera de tocar ya se imaginaba quien era. Al abrir, un rubio de ojos azules lo observaba atento, con una expresión melancólica en el rostro, él salió, cerrando la puerta. Pudo ver a Mikasa caminando por el pasillo, en dirección contraria a su dormitorio, pero acertadamente hacia la habitación de la castaña en el interior de su propio cuarto- ¿Armin? ¿Qué te pasa? ¿Por qué te ves tan decaído, o más bien… asustado?
Armin: ¿Podemos hablar en mi habitación, por favor? –Bajó la mirada y se dio media vuelta-
Eren: Claro… -ambos comenzaron a caminar hacia la pieza del oji azul, en completo silencio. Al llegar entraron sigilosamente, cerraron la puerta y cada uno se acomodó en una cama frente a frente para conversar- ¿y? –lo miró expectante-
Armin: Me di cuenta de algo importante, Eren…
Eren: ¿y qué es tan importante que no pudiste esperar a mañana? Aunque debo admitir que me has salvado de dormir en el suelo hoy…
Armin: Sasha fue a tu habitación, ¿verdad? No me meteré en sus asuntos… Yo… Con tantos sucesos en este día… -incrustó su mirada en la de Eren, dejándolo algo asustado- Quiero al idiota de Jean…
Eren: ¿en serio? –dijo con extraña calma en su voz, ya nada podía impresionarlo ahora-
Armin: Si… Y pienso decírselo ahora mismo… ¿crees que sea buena idea?
Eren: ahh… -suspiró poniendo ambas manos en el colchón y balanceándose ligeramente hacia atrás- ¿estas seguro?
Armin: si, como jamás he estado seguro de algo en mi vida…
Eren: Muy bien… -sonrió ampliamente- Tienes todo mi apoyo, ve por él, y no lo dejes escapar. No descanses hasta que sea tuyo, ¿de acuerdo? Solo con esa condición dejaré que te vayas de aquí con vida –su expresión se tornó un poco sombría, el rubio sabía bien que él no bromeaba, no con esa expresión en el rostro-
Armin: -sonrió, se levantó y abrazó fuertemente a su amigo, que le devolvió el abrazo y luego lo separó, reblujando sus cabellos- Está bien, muchas gracias, Eren… Por cierto, dale tiempo al heichou, él debe asimilar un montón de cosas, una declaración tan importante viniendo de ti hacia él realmente lo tomó por sorpresa, no te desanimes, no todo está perdido… Es más, ¿quieres saber algo interesante? –se alejó caminando hacia la puerta, antes de tomar el pomo para abrirla se giró, Eren lo observaba atento, con sus grandes ojos verdes abiertos de par en par-
Eren: ¿Qué? ¿otra revelación?
Armin: Así es… De hecho, todos creemos que tienes más esperanza de la que tu mismo puedes llegar a creer… Buenas noches, Eren, hasta mañana… -dicho esto el rubio desapareció dejando a un confundido Eren dentro de la habitación. Este, cansado a más no poder, se tiró a la cama, decidió no pensar en nada más por hoy y se arropó con la cobija, quedando profundamente dormido.
Al otro día, un bello despertar para todos fue una de los experimentos de Hanji, que hizo explotar algo en el jardín del castillo. El estruendo, más el leve temblor hicieron que todos despertaran de inmediato, Eren calló de la cama gritando como si lo persiguiera un titán y luego se paró rápidamente, salió y por un segundo vio al Sargento pasar corriendo, cruzando una fugaz mirada con él, después empezó a correr detrás y todos se reunieron formando un círculo alrededor de la gran nube de polvo blanco que cubría el epicentro de la explosión.
Levi: Hanji… ¿se puede saber que mierda haces tan temprano? –frunció el ceño lanzándole una mirada asesina a la castaña que tenía toda la cara negra con un interruptor en su mano y estilando humo de su cabeza y el resto del cuerpo.
