Al día siguiente, todos conocieron a Edward, el cual fue recibido con mucha calidez sobre todo por parte de las niñas, quienes comenzaron a querer estar con él, inclusive las que tenían novio como Lila.
-Phoebe ¿crees que tu primo quiera salir conmigo? –Lila estaba sentada al igual que otras chicas en la mesa de Phoebe y Helga, mientras miraban a Edward quien se había sentado con Arnold y los demás chicos
-Oye Señorita perfección ¿Qué no se supone que tienes una relación con el cabeza de balón?
-El que haya escogido algo del menú, no quiere decir que le eche vistazo al resto ¿no crees? –Lila le sonrió –Además ¿en qué te afecta Helga?
-¿A mí? En nada, yo solo decía eso para recordarte que tienes ya pareja
-En realidad Arnold y yo no hemos formalizado nada, solo estamos conociéndonos más –Dijo inocentemente
-Pero ¿ya eres su novia, no? O al menos eso dijiste ayer –Rhonda intervino en la conversación
-Si pero…..
Se había acercado Lorenzo para decir algo que Rhonda interrumpio.
-Lo siento Lorenzo pero no puedo salir contigo, admeas….
-No lo siento Rhonda pero no te iba a decir nada a ti –Miro en dirección hacia una chica rubia que estaba absorta en sus pensamientos
-¿Entonces? Te advierto que Lila….
-No tampoco –Se armó de valor –Helga
Helga reacciono al escuchar su nombre, miro hacia Lorenzo arqueando una ceja -¿Si?
-Me estaba preguntando si quizás…..bueno si….
-Habla de una vez Lorenzo, que no ves que mi tiempo es valioso y….
-¿Quieres ir conmigo al cine?
-¿Qué?
-¿Quieres ir conmigo al cine? Podríamos ir saliendo de clases ¿Qué te parece?
-Bueno yo… -Iba a decirle que no podía pero….
-Hola Lila, ¿podemos hablar?
-Claro Arnold, pero será a la salida tal vez, ya que ahora estoy un poco ocupada.
-Claro, podríamos ir por un helado o al cine.
-Claro
-Bien nos vemos
-¡Me encantaría Lorenzo! –Grito un poco para que Arnold la escuchara –Me gustaría ir contigo –Dijo un poco más suave ya que Arnold no fue el único en voltearla a ver, por lo que se sonrojo levemente
-¡Genial! Nos vemos entonces a la salida –Dijo feliz mientras regresaba a su mesa
Una extraña mezcla de enojo se apodero de Arnold, no entendía porque, pero no le gustó nada en saber que Helga saldría con Lorenzo, no era el hecho de que saliera con el sino que no quería que saliera con nadie pero…. ¿Qué diablos…. porque?
Al regresar al salón de clases el profesor Simmons les dio una gran noticia, anunciando que habría un gran concurso de poesía y que primero se haría un pequeño concurso entre los estudiantes para escoger al mejor y este participara por el gran premio.
-Bien todos pueden participar, ya que quiero que todos tengan la oportunidad aunque se quien ganara el concurso –Miro en dirección a Helga quien se hundió en su asiento y cruzo los brazos.
Arnold ya llevaba tiempo vigilando a Helga desde lo que paso en industrias futuro quiso analizarla, se dio cuenta de que ella pasaba tiempo cerca de su casa, saltando la cuerda y que también le gustaba ir a Slaussen's ya que vendían su postre favorito que él le compro una vez.
También se había percatado de que en ocasiones se escondía detrás de un basurero donde casualmente después aparecía Brainy en el suelo porque lo había golpeado, habían sido pocas las veces que esto pasaba, normalmente después de que ellos se encontraban, también se había dado cuenta de su obsesión por los chocolates y el mantecado, al menos esto último no lo tenía tan claro solo que había escuchado más de una vez hablar sobre el mantecado con Phoebe por eso pensaba que era una obsesión para ella.
-¿Cuál es el tema que debemos desarrollar Sr. Simmons?
-El poema es libre, también quiero decirles lo que se dará de premio –Leyó la hoja –Para el tercer lugar un trofeo con el nombre de él ganador y 300 dólares, para el segundo lugar un trofeo también grabado con su nombre, un pase para Dinolandia y un cheque de 300 dólares, para el Primer lugar –Hizo una pausa –Es un viaje a donde el ganador lo desee, una beca para estudiar en la universidad que desee y un pase para entrar todo un año gratis a Dinolandia
Se escucharon palabras emocionantes de los alumnos como "ese es mío" o "tengo que ganar", "genial", etc.
-Bien tranquilos niños, espero que todos hagan su mejor esfuerzo, todos son especiales y tienen algo especial pero en realidad espero que todos se esfuercen lo más que puedan en especial alguien especial que yo conozco y sé que es especial –Miro a Helga otorgándole una sonrisa y un guiño de complicidad que nadie noto más que dos personas.
Sonó la campana y todos salieron emocionados de llegar a sus casas para trabajar en su poema, mientras tanto una chica estaba guardando sus libros cuando….
-Helga –Se quedó helada al escuchar esa voz -¿podemos hablar hoy en la tarde en mi casa?
-No puedo cabeza de balón –Dijo reaccionando –Tengo una cita
-Podrías cancelarla, yo también tenía una pero… -La miro –Esto es más importante para mí, por favor
-Está bien, ¿a qué hora?
-A las 5:30, ¿está bien?
-Claro ahí nos vemos –Dijo mientras se dirigía a la salida
No cancelo totalmente la cita con Lorenzo, ya que él le pidió que por lo menos fueran por un helado, así que fueron y disfrutaron el helado como nunca creyó Helga, se dio cuenta de que ese niño rico que ella creía que sería igual de presumido que Rhonda pero no, era todo lo contrario, sobre todo muy sencillo y divertido.
-Jajaja ya basta Lorenzo, no puedo mas jajajaja –Decia mientras caminaban a la vieja casa de huéspedes
-Enserio jajajaja y no se dio cuenta de nada jajajaja es un idiota
-jajajaja claro que lo es –Se detuvo enfrente de la casa –Bueno ya son las 5:30 así que…. –No sabía cómo despedirse –Nos vemos mañana
-Claro Hell nos vemos mañana –Le sonrió dulcemente y se acercó para despedirse, la beso bastante cerca de los labios.
-Cuf, cuf –Tosió para hacerse escuchar
Helga rápidamente volteo a ver hacia otro lado ligeramente sonrojada.
Arnold arqueo una ceja -¿Interrumpo?
-Claro que no Arnold –Lorenzo se alejó un poco sonrojado también –Solo acompañe a Hell hasta acá, nos vemos mañana
Helga y Arnold se quedaron un momento ahí, la primera un poco extrañada, por la reacción de Arnold ¿celoso? "imposible", y el segundo enojado aunque no sabía porque se molestó tanto al ver como Lorenzo la besaba en la mejilla, "aunque estaba bastante cerca de sus labios maldito", "espera ¿Qué?"
-Bueno cabeza de balón, ya estoy aquí ¿Qué ibas a decirme?
-Entremos ¿te parece?
-Claro
Entraron y subieron directamente a la habitación de Arnold, donde se sentaron en el sofá.
Siempre había visitado la habitación de su amado pero no con el consentimiento de él, por lo que estaba fascinada de poder estar ahí.
-Helga –La llamo –Lo de industrias es….
-Olvídalo ya Arnoldo quedamos que fue solo el calor de momento, nada más –Se levantó –Además ¿para qué quieres recordarlo?
-Bueno es que el profesor Simmons dijo que él sabía de una persona especial que era la que esperaba que ganara el concurso y –La miro –Te miro a ti, además te guiño un ojo y te sonrió
-Eso no prueba nada y….
-Tu ese día dijiste que "que otra mujer te acosa de día y de noche, y hace altares en los armarios y escribe cientos y cientos de libros en tu honor2 –Se sonrojo al recordar lo que seguido dijo e hizo la rubia
Ella también se sonrojo un poco pero se recuperó –No era verdad, recuerda solo fue el calor del momento, no soy la experta en poesía que tú crees, y suponiendo que lo fuera ¿Por qué te interesa?
-Quiero ganar el concurso, ¿me ayudaras? –La miro con desconfianza
-Ya te dije que fue mentira ¿ok?
-Pues yo creo que no lo fue –Se acercó acechándola contra la pared –Creo que solo te da miedo
-Quítate Arnold, no tengo miedo –Bajo la mirada
-Claro que sí, pero es totalmente normal, si te enamoras de alguien equivocado solo lo olvidas y sigues con tu vida, no se debe de aferrar ¿no crees?
-Creo que eres un idiota –Quiso quitarlo pero él no cedía –Rayos ¿Por qué demonios no te quitas?
-No quiero –Se acercó más y quedaron muy cerca el uno del otro
Arnold no entendía porque lo hacía, pero no podía evitarlo quería probar nuevamente esos labios que le habían robado más de un beso, quería sentir nuevamente el calor y el amor, la calidez que le ofrecían.
Helga sentía que se moría, no sabía si empujarlo o dejarlo que la besara, pero se decidió por lo primero ya que no le gusto lo que había dicho.
-No quiero que vuelvas a decir cosas que no sabes Arnoldo
-¿Tienes miedo cierto? Si te rechazo sé que reaccionarias mal, pero si te aceptara –Decía mientras se levantaba –Huirías de igual forma, porque eres una cobarde
-No, no lo soy Arnoldo
-Entonces ¿aceptaras que te gusto? ¿Aceptas que eres buena para poesía? ¿Me ayudaras?
"ah con que es eso solamente, te interesa solo por el estúpido concurso, idiota cabeza de balón"
-¡Eres realmente un idiota Arnold! –Tomo sus cosas y se fue de ahí rápidamente.
Arnold se quedó solo en su habitación pensando en lo que paso y llego a la conclusión que hizo mal en tratar de obligarla nuevamente a decir que era verdad todo, cuando el mismo había obligado a Helga a que se retractara de todo.
Pero la pregunta ¿Por qué deseaba que fuera verdad?
Helga no volvió a hablarle durante las siguientes semanas, lo que tenía confundido y furioso a la vez a Arnold quien se arrepentía y quiso hablar para pedirle disculpas muchas veces pero ella no lo dejaba hablar, los trabajos fueron entregados por todos, algunos como arnold prefirieron no hacer ni el intento o al menos eso creía él.
El resultado del ganador se daría a conocer dentro de dos semanas, mientras tanto una chica rubia y una pelinegra estaban hablando siendo escuchadas por una tercera persona que estaba furiosa desde hace semanas puesto que Arnold ya no era el mismo y lo había pescado viendo a la rubia en más de una ocasión.
-Bien ¿ahora qué?
-Esperar a que anuncien el ganador Phoebs
-Tranquila seguramente gana el tuyo –Dijo para tranquilizarla – ¿Segura de lo que hiciste?
-Si –Suspiro –Lo que importa es que el este feliz, le daré eso de regalo, Arnold solo quiere ir a buscarlos
-Espero que no se moleste cuando sepa, que tú pusiste su nombre en ese trabajo
-No lo creo, además al final de cuentas lo que debe importarle es que tal vez gane y vaya a cumplir su objetivo que tiene, solo espero que no se desanime si no son buenas noticias.
-Veras que no será así –La miro con ternura –Fuiste muy linda al esforzarte solo por el
-Lo se
Mientras tanto la tercera persona que escucho todo se dio la media vuelta caminando en dirección hacia el salón pensando.
"con que planeas quitármelo con eso Helga, que conveniente que Arnold no lo sepa, porque así podre ganármelo para siempre, gracias querida Helga"
